sábado, 29 de diciembre de 2012

LOS REYES MAGOS




            Los niños ansían los juguetes pues los cazan y persiguen para conseguir esta ansiedad en ellos.
            El jugar y divertirse se convierte en una carrera de ambición y competitividad.
            El juguete ya no es en el divertimento sino la búsqueda de más.
            La celebración de la Navidad se convierte en un asunto de negocios, de dinero, de engaño y de estress. El bombardeo, a los más débiles, buscando el engaño y consumo es máximo. El que planifica el anuncio busca como manipularte para llevarte allá donde él lo quiere. Me producen desprecio.
            Es complicado juzgar estas maniobras pues es parte integrante del sistema en el que nosotros nos movemos.
            Cuando hacemos referencia al exceso publicitario en nuestros quehaceres diarios no llegamos, normalmente, a calibrar la dimensión y consecuencias de este hecho.
            La construcción malformante o la degeneración vital que nos provoca la publicidad es  total.
            Habrán pasado pocas veces que el más simple elemento produzca el mismo divertimento que otro objeto caro y publicitado que trae consigo competición entre los amigos y desazón en el esfuerzo económico que produce en aquella persona que se lo regala porque lo/la quiere.
            Esto lo escribo con mi más firme convicción, en la que asuntos como estos no hacen más que complicarnos la existencia.
            Sin las falsas necesidades que nos provocan los diferentes intereses que pululan entre nosotros y que se enriquecen con los parias, viviríamos de una manera mas sencilla, fácil y relajada.

domingo, 23 de diciembre de 2012

LA ÉTICA FORMAL




                Y el centro de gravedad del pensamiento pasó a ser el ser humano y el medio de juzgarlo y describirlo fue su propia razón formadora.
                Se buscó el funcionamiento del mundo circundante fuera de la omnipotencia y consecuente sinrazón divina.
                Y llegó la ética formal conceptualizada.
                Cualquier contenido que se le dé a una u otra teoría ética siempre puede ser negado y rechazado debido a la propia esencia y naturaleza de estos primeros principios de actuación pues ninguno, como obligación moral, son elementos necesarios.
                Ante esta verdad descriptiva, Immanuel Kant conceptualizo un sistema aséptico, sin contenido, sin obligaciones, deberes, juicios, desprecios o amores.
                Era por fin un  asunto con elementos necesarios y no construido desde la creencia ni la individualidad. Un modo formal de actuación. Sólo manda la razón y su lógica.
                “No hagas a nadie aquello que no quisieras que te hicieran”, esto nos dijo.
                Salvo deformaciones, disfunciones, enfermedades u otras cuestiones que son sólo una minoría  de la población, la aplicación de este principio funcionaría sin duda a todos los niveles.
                Para aceptar y poner en funcionamiento este uso, desde luego se debe de tener un concepto de igual validez de cualquier otra persona. Si alguien siente la superioridad personal ante los demás, sería  imperfecto y malo el axioma. Pero, no hay problema en este caso pues sería parte de esa minoría con disfunciones o problemas mentales.
                Si hacemos una ética fenomenológica en la que no impongamos ningún tipo de valor totalitario y partamos de la individualidad válida, es el principio constitutivo.
                Por necesidad, nuestro amor propio que nos lleva a no querer el dolor personal y la propia piedad natural hacia los que te rodean darían como resultado una sociedad mejor. Si la intentamos construir bajo cualquier otro motivo siempre habrá alguna otra persona que tendrá motivos suficientes e igual de válidos, para negar tus convicciones.
                El problema, como siempre y en todo estriba en cómo poner en funcionamiento este principio en el proceso educativo.
                A nivel familiar, seguro e imprescindible.
                A nivel social e internacional sólo sería posible con la culturización y concienciación de los elementos de igualdad, pues en la historia y en la actualidad existe el sentimiento de desprecio constitutivo de los congéneres, por religión, raza, lengua, cultura y otras memeces y tonterías al ser tomadas como aspectos valorativos, claro.

sábado, 22 de diciembre de 2012

LA FALSA ACTIVACIÓN GENERAL




                Embaucados con nuestros propios engaños nos imponemos dificultades que no existen.
                Atados en nuestra cobardía velamos nuestros pensamientos con problemas falsos.
                Las escusas para no cambiar son el pan de cada día.
                La vida humana va más allá para aquellos que así quieren ver y salir.
                Me mareo y mi alma voltea con las maniobras de razonamiento y justificación racional de lo que ocurre y su normalización.
                La realidad establecida, toma vida, se impone por sí misma como entidad independiente con funcionamiento propio en el cual las personas ya no decidimos y somos un componente más sin decisiones esenciales en su camino y desarrollo.
                Chorradas y tonterías dichas por chaquetas rellenas de gente degenerada y enferma de la mentira imperante.
                La justificación y existencia de algún pensamiento entendido como competente o acciones vistas como necesarias reflejan directamente y sin pausa de continuidad una malformación instaurada entre los seres humanos y que hay que extirpar.
                Seamos valientes en opinar y decidir.
                Abandonemos la cobardía en las decisiones aparentemente justas y que por normalidad, para serlo, se quedan en la tierra de ninguno y no llevan a ningún lugar.
                Que las ideas cambien con el lenguaje y éste nos lleve a la comprensión.
                En los momentos de lucidez entiendo la mentira, apoyada, explicada, normalizada y vista como realidad necesaria. Con nuestra razón podemos hacer bastante más y mejor.
                Ya no tiemblo al afirmar mi repudia total al modus operanti y teleología propios del cosmos que nos hemos montado,  con el ejercicio ya cansino de aquellos que actúan desde su egoísmo e ignorancia.
                Ni violencia, ni desgracia ni mal, pero sí tener fuerzas para la más grande, magnifica e inapelable ignorancia hacia los responsables públicos de todo esto, el máximo desprecio desde el desinterés  hacia sus actos e ideas.
                La sublime indiferencia.
                La libertad desde mi error propio.

EDUCACIÓN




                Hablar de la educación es difícil debido a la dimensión del concepto, que va, desde unos elementos pedagógicos, pasando por psicológicos, curriculares y acabando por valores humanos puros y duros.
                Estableciendo el camino de desarrollo a partir de unos valores humanos en la construcción como persona, esbozando el individuo-objeto a formar, haciendo un estudio psicológico, construyendo unos mecanismos de funcionamiento correcto con una pedagogía aplicada y en último lugar, pues y entiéndanme es secundario, el contenido al ser totalmente relativo al lugar y las circunstancias.
                En la actualidad el tema primero y fundamental, el cima y clímax de la discusión y tratamiento es el menos importante y secundario, es decir asunto de contenido puntuales tal como el idioma y otros que siquiera tienen un tratamiento completo pues es, allí, una discusión trasversal que surge ante puras y duras discusiones políticas y demás  putrefacciones.
                La educación entendida como la búsqueda de la esencia del ser humano formando seres racionales con capacidad de entender y aplicar se pierde ante mecanismos cuantitativos y no cualitativos.
                La técnica física o la memorística de datos no educan como persona.
                La gran discusión actual, si enseñar esta u otra materia puntual y mínima no es más que una pequeñez si se entienden correctamente los objetivos y se extraen cuestiones de otra índole, como políticos o económicos.
                El problema empieza y se potencia cuando se entiende la educación como el reflejo directo del talante social imperante.
                El cambio debe estar en los que nos hemos educado en una vía y valores obsoletos, escorados del saber y vagabundos en la ética. La nueva y correcta concepción de la educación debe ser construida y empujada en su necesidad por aquellos  que no la recibimos entonces.
                Húyeme de buscar más especialista en especializaciones de los conocimientos especiales dentro del gran tronco educativo.
                Démosle el total y merecido imperativo de la formación humana, es decir, civil, social, personal con conocimientos de Historia y Filosofía.
                La especialidad y conocimientos técnicos que los alcances los que sean ya personas conscientes de sus dimensiones, significados y labores como tales.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA CRISIS




            Soy fiel creyente en la necesidad de las crisis para avanzar. Son producto de un error y esto conlleva un repaso y cambios. La trayectoria de caída nos hará ver los defectos propios del sistema,  sus inutilidades y el necesario cambio.
            Las soluciones no están donde aceptamos lo imposible o encontramos lo posible en lo inaceptable. Los malos momentos pueden y valen para poder apartarnos de aquello que parece tener una funcionalidad racional pero son inhumanos, inmorales o inllevables.
            Mezclamos y confundimos términos y creemos que lo pensado con fundamentación racional es posible y bueno para su funcionamiento. Hablo de lo aceptado que tenemos algunos movimientos sociales siendo injusticias y o crueldades. El ya sabido  “así son las cosas”, embadurna de betún y ensucia a toda la realidad.
            La máxima irrealización del ser humano es cuando aceptamos elementos y cuestiones como inapelables,  inevitables, formadoras y constituyentes propias de la realidad aun siendo negativas y destructivas. Así aceptamos con excesiva facilidad la supuesta inutilidad de la preocupación por la intencionalidad en la solución del problema como tal.
            Es un engaño echar la culpa del mal del mundo en su inherencia propia, es su esencia y formación y no aceptar plenamente que la multa es para el piloto y no para los cilindros del vehículo.
            Cuan equivocado está aquel que pretende buscar unas coordenadas fijas y definitorias de la persona. Bailamos al ritmo que las circunstancias quieran y salimos a la pista de la mano del I.P.C. Todos los días cambian de color cuando se cristalizan. Así la construcción, formación y el resultado es un proceso inherente a vivir entre la orquesta.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

FILOSOFÍA EN SU MEDIDA



            Hay que hacer filosofía en su medida, es decir, no quedarte en ejercicios de especulación trascendental con conceptos teóricos, principios y axiomas ni tratando de asuntos inaplicables e indemostrables vistos desde la angustia del orden irracional y sus repercusiones vitales..
            Por esto, y para no, habrá que cabalgar en términos objetivos y racionales pero en cuanto a que nos tengan efectos personales.
            Es decir utilizando el raciocinio genérico y objetivo como modo pero partiendo de la ineludible individualidad humana. La relativa, particular, minúscula, defectuosa individualidad frente a la perfección genérica y objetiva del raciocinio.
            Es un hecho totalmente seguro que las relaciones humanas pueden ir a mejor en su propia naturaleza colectiva. La mejoría será individual con cada uno y genérica de todos.
            El problema surge sólo en por qué no lo creemos o lo vemos y por qué no lo aplicamos.
            No pienso y me cuesta aceptar que está conclusión sea de muy poco interés. La mejora propia es constituyente de nuestra especie, es el egoísmo biológico constitutivo que conduce así el efecto evolutivo a través de la supervivencia.
            Esto pasa porque nos encontramos con una muy mala construcción como personas en el ámbito social. La sociedad actual es una construcción artificial y como tal hay que tratarla. Huyamos entonces hacia una filosofía aplicable.
            Hagamos filosofía, utilicemos la razón, la experiencia aprendida con su estudio, el trabajo en la comprensión de las diferentes construcciones y otros ejercicios intelectuales buscando  la verdad y soluciones pero y a través de la forma y utilización de conceptos que sean sentidos y vividos.
            Perfectamente podemos llegar a comprender  la acción del sujeto sin entrar en razones necesarias, objetivas y trascendentales ni limitarnos tampoco a secas estadísticas y mecanismos.
            Podemos trabajar con sentimientos compartidos para explicar acciones conjuntas y aplicar las consecuencias. Deben de ser estructuras relacionadas, ordenadas coherentes pero esto no nos tiene por qué llevar a grandes reflexiones que se nos escapan en nuestra inmediatez y contigüidad. Tiene que tener, la filosofía, una intención constitutiva y aplicativa de nuestra especie.
            Y entonces, bajo estas condiciones, abogo por una filosofía práctica y asequible a todos. Cogida de la mano izquierda con la razón y en la derecha su aplicación.
            Con la filosofía aprendemos a pensar, a utilizar términos, a reflexionar, a hacer conjeturas y especulaciones, a estudiar posibilidades y soluciones pero  que nunca se nos olvide nuestra dimensión humana sujeta al error en cuanto que podemos dejar escapar el racionamiento correcto, situado y acabado.
            Ésta filosofía, sujeta al error de todos, se generaliza y esconde su verdad en la multitud.
            Divulgación filosófica, entendida por la necesaria actúan de la búsqueda de sentido, significado, acción y utilidad de lo que nos rodea.
            No hacer filosofía fría y distante. Somos el único ser vivo que tenemos la capacidad, como elemento constitutivo de pensar en nosotros mismos y en ejercicio de libertad buscar la mejoría con la elección.

sábado, 1 de diciembre de 2012

ESCRITOR

             


Me pierdo en la soledad del escritor y me invado del miedo al error y la locura.
            Escribir a nadie y gritar al cielo es un acto y movimiento peligroso, grande, enriquecedor y diferenciador.
            A la espera de compañeros de viaje me aprieto, al cariño de la compañía, a la exigencia de la espera, al sonido en la ausencia.
            La excentricidad falsa, supuesta, mínima, o enfermiza atacan al que se mueve solo ante sus páginas y con sus palabras.
            El delirio aumenta y se puntualiza a medida que las ideas cogen y toman color.
            Escribir es siempre injusto hacia el que lo hace y hacerlo en forma y con forma de pensamientos reflexivos es, además, una inconsciencia asumida en la conciencia usual.
            Sáquenme de aquí –gritaba aquel, pero no os dejéis ninguna de mis cosas que allí utilizaba y escribía, pedía.
            Flotar en la ingratitud del planteamiento de dudas y problemas es un acto constructivo, con palabras, del cascarón.
            Subidme de entre los semáforos, alejadme de las farolas, apartarme de las carreteras y encerarme, sin tapujos, entre las teclas de las hojas de la vida.
            Consciente soy de la tranquilidad espiritual y mental que tengo cuando escribo. Esto, entonces, me lleva tan lejos y me deja tan distante de lo usual, admitido y aceptado.
            No somos conscientes y no queremos admitir de lo distantes que está nuestra esencia, del tugurio que hemos montado. Inevitable lo vemos.
            Nuestro afán de superación y arreglo se ha perdido en su primer impulso.
            Escribir desde la lejanía te hace mas objetivo.
            Conclusiones más lejanas parece que se toman cuando redactas tus ideas, pero no, son más objetivas y ciertas al estar tomadas desde la distancia y soledad. Solo escribes contigo.
            El fin de la escritura es, lo queráis o no, la lectura del extraño. Opinar, escribir, criticar, puntualizar, crear u otras acciones al hilo conductor, no del más acertado, pero si del de que empieza.




INMOVILISMO



            Vivimos envueltos en usos  y costumbres que nos marean y engañan.
            Estos dos últimos verbos vienen, no por la maldad de los hechos sino por la imposición irreflexiva.
            Aceptamos  y admitimos con excesiva facilidad lo ya dado y hecho.
            Nuestra capacidad de realizar una crítica constructiva es plena, pero nuestra posibilidad es mínima. Por un lado por la imposición social y por el otro nuestra falta de seguridad en nuestros pensamiento. Vivimos aferrados a la cobardía en nuestras aspiraciones vitales.
            Aquel que piense algo diferente, ¡ahy, pobre de él!, pues lo bueno es lo cotidiano, lo repetitivo, lo usual, como nos decidimos  e imponemos.
            Ahogados en la incomprensión del funcionamiento, busquemos una rebelión vital.
            Las acciones habituales no tienen necesariamente un carácter negativo e inherente pero si hay miedo, peligro y cobardía respecto a cualquier cambio.
            La reflexión intelectual en la búsqueda de la mejoría en las variaciones, suele ser apartada y abandonada. Vivimos sujetos en la engañosa seguridad de lo repetitivo.
            El sentimiento trágico de la vida o la rebelión de las masas son menospreciados e incomprendidos.
            El nihilismo formador es aceptado. La huida espiritual es  tanto admitida como reducida a la no importancia.
            Estamos atrapados entonces en la equívoca construcción social, humana.
            Nos bañamos en aguas sociales que corrompen nuestra naturaleza. Así nos han enseñado a ser felices.
            Somos buenos por naturaleza, nuestra humanidad nos une y nuestra sociedad nos corrompe. Que no nos domine y nos trate y nos construya en ritmos y en etapas.
            Estamos, las personas, por encima de cualquier camino ya marcado y construyamos por nuestra cuenta.  No hay destino, el futuro es contingente y casual y sólo con nuestra libertad actuamos frente a él.
            La globalización potencia la esclavitud generalizada. El anonimato quita valor y decisión a las opiniones y cambios.
            Soñar es necesario, pues sin esto no hay cambios.