martes, 17 de abril de 2012

OBJETIVOS


         Que unos dejen descansar los huesos de los poetas en la tierra y a sus versos, otros,  volar por encima de la historia.
         Que no me hablen siempre de moda o de motor y me envuelvan en alguna conversación de filosofía o música.
         Que dejemos tantas frivolidades y abandonemos el camino hacia el vacio.
         Que el caballo del mercado no se nos desboque entre la entrepierna y sea el fiel, domado y adiestrado rocín que arrastre pacíficamente nuestro carro en la vida.
         Que la inconformidad sin salida no atraque en nuestro corazón y el barco de la voluntad abandone la ciudad en busca de nuevas tierras.
         Que se estropeen todos los televisores del mundo y que vivamos sin hacer caso a los que te cuentan que les ha contado otro que contaba lo que pasaba.
         Que el alcohol no sea el  agua bendita que nos arrastra a los templos sordos de la noche.
         Que componer un poema sea condición necesaria para acabar los estudios.
         Que nadie pueda ganar más de mil veces en nada que  ninguno.
         Que atardezca y se ponga el sol en la contemplación placida de una pareja en un balcón del medio de la ciudad.
         Que seamos conscientes del caldo para cucarachas que estamos cociendo.
         Que los libros dejen descansar las camas sobre el suelo, que dejen de ser plataformas de la lamparita y salten y tomen el bolsillo de la gabardina  para abrirlos en cualquier lugar.
         Que la carpa del circo no cubra toda la ciudad y que las cortinas del teatro no cierren todos los días.
         Que no nos vendad lo que no queremos ni les compremos lo que no nos hace falta.
         Que la crítica no sea crónica y patológica y la discusión nos sane y construya.
Y sobre todo y ante todo, que los niños no sufran.

lunes, 2 de abril de 2012

EL ESCRITOR Y LO ESCRITO


Es complicado escribir con una temática abstracta, trascendente, causal, especulativa y otros para saltar, tras esto a una realidad que tiene poco o nada que ver con su forma y menos con lo  escrito.
         Es decir, este poco que ver, no hace alusión a lo injustificado o invalido de los razonamientos, sino a la poca atención, incluso desprecio hacia esta actitud y escritos. Y mas si es filosofía, que cuando quema su escritura, las sirenas de incendio suenan por todo el edificio.
         Escribir, aun cuan dicen que no, te aleja de esta realidad humana como tal.
      Sólo el mero hecho de la concentración en  la conexión inteligible, ordenada, buscada y comprensible de estos objetos, es decir, ideas con forma de palabras, ya se entra en un montante que se mueve a otro ritmo y nivel que el usual, mundano y mayoritario.
         Escribiendo y leyendo llegas a la bañera de los sueños con patos de plástico para que juguemos los adultos.
         El problema estriba en que esta diferencia de  contenido se dilata y aleja. Deja de ser un pequeño paso y se convierte en un gran salto.
         La experiencia lo justifica.
       Aquellos libros cuya lectura provoca una pequeña reflexión, está cada día más distante de una centralita de teléfonos o del bar de la esquina.
        Hubo un tiempo en el que la gente no leía por su analfabetismo. Cuanta desgracia.
         Ahora es mucho peor, pues, además, algunos se vanaglorian de no hacerlo.
         Es en demasiadas ocasiones cuando ves que la persona que lee o escribe, ya sea filosofía, historia o literatura en general y además les gusta hablar de esta afición, estas personas forman minorías y son claramente desplazadas.
         Es muy peligroso y dañino para la humanidad que se dé forma mínima de una dimensión fundamental y definitoria de la persona, del ser humano, como es leer y escribir.
         ¡Cuan triste resulta!
       Me digo y os repito que penoso que aquel que lo ame, sea extraño, raro y apartado.
         Esta es, como principio y final, la diferencia del homo.  Escribir y leer con la forma del lenguaje articulado.

martes, 27 de marzo de 2012

INAPROPIADO


                  Tengo que huir de ello.
            Es totalmente imposible que al escuchar algunos temas o melodías,  éstas, no envuelvan  y cubran mi alma y cieguen  mi razón.
            Remar en mi barco y recoger las velas de los sentimientos que me llevan allá donde los vientos de las emociones quieren.
            Pero, y además,  tiene  una doble dimensión. Una es las olas de la sociedad donde  los movimientos emotivos aparecen cuando nacen o cuando quieren con objetivos directos.
            La otra, propia y personal, que puede recorrer toda la vida,  encontrándose elementos  auditivos que te trasportan y te llevan al lugar aquel. Entonces te emocionas y perturbas.
            Actuar desde la razón  en ocasiones es posible, pero a la par que lo digo, siento esto que pienso y el  problema continua.
            La fenomenología pura y dura es una ilusión. Jamás podremos obviar nuestros elementos correctivos y deformantes en la objetividad racional.
            Es complicado ser juez y reo y quizás lo más conveniente sea permanecer, como  dijo aquel, de Espectador ante el espectáculo general y el desarrollo y movimiento vital propio.

jueves, 15 de marzo de 2012

LA ESCRITURA

               Libre de corazón pero atada y sujeta a la lentitud de las palabras. La escritura vuela entre las ideas pero jamás actúa como un ataque de inspiración supra racional e instintiva.
              ¡Quién no se imagina! a un gran escultor o artista sujeto a un acto de alteración emocional, de oscurantismo e i inspiración que con un pequeño desvarío emocional y racional es capaz de encontrar la esencia de la figura. Hacer finito, en su cuadro o escultura, lo infinito de la realidad.
                 La escritura pierde o mejor, no tiene esta intensidad y latigazo.
                 Aunque la idea corra a burbujas en las venas de tus pensamientos, sólo el hecho de dar orden en forma de discurso ya hace que pierda ese impulso irracional y creativo.
                  La catarsis debe de ser continua en el tiempo para tener momento de máxima inspiración, en los cuales tu razón aparque sus deducciones y tus pensamientos sean construidos a través de una intuición intelectual que aquel le decía.
                   Aún así la marea creativa deja la playa y vuelve al mar con mucha rapidez. El escritor no puede seguir su ritmo.
                   Atisbando desde la lejanía puedo ver la locura creativa de algunos subiendo arrastrados por las olas y dejando a orillas de la playa bellas figuras basadas en el arte de la inspiración de las corrientes oceánicas que atraviesan a quien abre sus puertas, todo su corazón.
                    El escritor, siempre mantendrá dudas sobre su creación ya que está sujeta siempre a un público. Esta singularidad debe de producir la duda continua sobre su trabajo pues no estará en sus manos el juicio de la obra.
                     La pintura o escultura es mas fácil, no hacerla, pero si descubrir su belleza.
                     Sueño y añoro flotar entre la nubes de mi creación, digamos, si fuese posible,, acariciando un violín.

miércoles, 14 de marzo de 2012

SU IGNORANCIA

                Simple, muy simple, demasiado simple, fue su conclusión. Alguien dijo que la verdad era simple, no compuesta y directa. Ahora bien, si hablamos de la entidad humana, deduzcamos su poca simpleza y mucha complejidad.

                Aquel individuo hacía alusión a una problemática que está perfectamente solucionada en la constitución pero, al sujeto aludido, le habían pasado un email con algunas palabras convincentes, las cuales consiguieron que defendiera con bombo y platillo algo falso, y ridículo con todo el peligro de la equivoca interpretación de un principio básico, tanto en su potenciación como en su supresión. Somos un pueblo de ignorantes y a los ignorantes se nos engaña.

                La pasión le invadía. Me pareció algún fascista o comunista de principios del siglo XX que creían en su verdad y que además, como tal, actuaba convencido de ello. Simpleza máxima en la interpretación de las circunstancias.

                Esto es la ruina del país y mi perdición como persona.

                Desconocía la realidad, pero no por un defecto genético sino por su formación, negada, inexistente, insuficiente, interesada y no sé qué cosas más que anulan toda la instrucción del individuo y nos arrastrara, él y otros muchos mas, a la falta de entendimiento y la lucha. Este sujeto me hablo de violencia justificada y peor aún, provechosa en sus fines y principios.

                La tormenta me arrastraba, el viento soplaba en mi interior, el barco de mi corazón se hundía entre los comentario de aquellas personas.

               La poesía en los buenos sentimientos se murió ya entre las mentiras y engaños de la sociedad.

               La inocencia del mundo quedo saqueada y maltratada. Es fustigada todos los días, pero aquello y aquel día lo vi. Imagino y sueño, que mis hijos, junto todos los demás, estudiase hasta los 30 años y se les enseñara , fueran cultos y socialmente trabajados.. Tonto ignorante fue el comentario que hizo esta persona, tonta e ignorante también.

                La peligrosa, muy peligrosa democracia le da poder a una persona no preparada para tenerlo. Informándose, estudiando, experimentando y observando y al menos hasta los sesenta entre estas lindes, ninguna posibilidad de dirigir nada. A este individuo le dejas un machete y la bula para utilizarlo y con sus pensamientos y principios, tonto de él, acabaría cortándose los testículos y pagando, todo el personal la reparación de sus vergüenzas.

                Perseguirnos, os cansareis.

lunes, 12 de marzo de 2012

ECONOMÍA Y VALORES MORALES


                Cometemos el gran error de confundir ambos términos, aunque también es verdad que poco hacen, los implicados, porque no quieren distinguirlo o  no lo saben.
            Es decir, aludimos a una moral, unas convicciones, una estética, unos valores éticos y otros perfiles, cuando apuntamos a construcciones económicas. Así pues, diferenciamos necesariamente a un pensador de Izquierda en cuanto  al predominio del estado con una persona creyente y practicante, así como lo mismo hacemos cuando hablamos de una persona de economía de mercado abierto y, digamos, de los matrimonios entre homosexuales, ya sean ellos o ellas. Confundimos constantemente los valores, deseos, posturas con planteamientos puramente económicos.
            Las totalidades explicativas nunca la han tenido, la razón, pero ahora menos sentido. Vivimos inmersos en una división política que actúa bajo este confuso y falso reglamento. Las estructuras rígidas pertenecen ya a otro siglo. Tolerancia máxima en las múltiples posturas.
            Las incontrolables corrientes ideológicas demuestran su inutilidad.
            La dimensión humana, por definición, no tiene jamás un marco único de actuación, comprensión o dibujo.
            Los que se clasifican o clasifican de manera rígida optan por un camino equívoco.
La practicidad económica se debe de imponer a nivel público a otros valores de tipo personal o moral que tienen que ser una elección propia.
            En la política actual se mezcla todo. En sus puros y duros intereses de partido insertan valores ideológicos o morales con intención normalmente descalificadora y que en raras ocasiones están hechos en el único fin de la política, el bien común.
Los dirigentes del mundo son mi mal de corazón.
Tienen los pies clavados en ideas inamovibles.
El funcionamiento correcto de la democracia desaparece respondiendo a valores propios del partido político y no al interés común.
Quizás y sólo quizás y en estas circunstancias, mas valiese la pena unos tecnócratas o único dirigente con una entelequia propia que en una democracia en cuya único objetivo es el poder, independientemente de lo que consiga o haga por el pueblo.

martes, 6 de marzo de 2012

LA MALFORMACIÓN Y SOLUCIÓN



I
Es evidente que por el camino marcado en la manera establecida de funcionamiento y relaciones humanas, ya sean sociales, personales, o económicas, nos lleva insolublemente a la deshumanización.
Es fácil de concretar los valores y objetivos sobre los cuales pendula, actualmente, nuestro existir y también es sencillo concluir que los motivos de funcionamiento solo enriquecen al propio sistema y empobrecen nuestra naturaleza y esencialidad.
El aspecto ético si que avanza, pero va hacia adelante sobre normas de pura acción social-normativa y ninguna convicción moral.
El sistema se agota.
Las razones de funcionamiento se han quedado obsoletas.
El comunismo es inllevable, el capitalismo nos deforma; o es el estado que se impone o es el mercado quien nos domina.
El individuo se difumina.
Las personas dejamos de decidir sobre nuestro futuro.
El cambio es necesario pero ordenado, con fines objetivos y conscientes.
II
La solución debía de venir y estar en manos de los dirigentes; o bien los palpalpables o bien los fácticos. Es decir o la política o los elementos endémicos, es decir, las fuerzas económicas.
Los primeros son unos grupos de engañados por el poder y tentados y corrompidos por el dinero, que mas que ayudar, perturban, ensucian y molestan.
Las fuerzas primeras, las económicas, el baile del dinero, son muy listas y actúan dentro del sistema, con normalidad y legalidad. Estas van deformando el futuro.
Vemos con absoluta normalidad los actos racionalmente ridículos, de los mandatarios, pero que están totalmente enmarcados en la sociedad.
La acción, visión y objetivos, en el campo empresarial actúan, pues así se permite dentro del marco y estructura legal.
III
Me cubro de vergüenza cuando oigo a la clase política vociferando mentiras, conclusiones interesadas o verdades escondidas y,  como puntilla, toman al pueblo como tontos e ignorantes.
Votamos, pues sentimos la obligación dentro de la democracia y por las ansias de cambios. Si solo fuera por su presencia y el contenido de sus discursos,  lo que nos llevase a salir de casa a votar, el tanto por cien de los que saliésemos se dividiría, digo yo, por seis al menos.
Los excluidos, auto o por diferentes razones, del funcionamiento social, no traerán los cambios. La protesta de esta manera solo produce más desequilibrios sociales que son más perjudiciales para los individuos.
El cambio ha de ser ordenado y profundo.
No formal, sino básico y esencial.
No es una corbata o pendiente, son unos valores formadores y constitutivos u otros.
IV
La solución es difícil y complicada.
No es el darle la vuelta a la tortilla, sino que además hay que cambiar la sartén.
Digamos y por ejemplo que la máxima competitividad sin más razón que ella misma, enajena al individuo.
La ambición material no satisface ni justifica la vida de una persona allá, en los albores de su vida.
La formación espiritual, vital, social y cultural permite a las personas, realizarse como tales.
El ser humano tiene una diferencia abismal con el resto de la naturaleza que lo engendro.
No la imitemos y actuemos tal y lo que somos.
V
Conclusión:
La solución se encuentra en la pura educación y en la actuación correcta de los individuos.
No hay estructura alguna que dé, por ella, ningún estado correcto.
Sólo las personas actuando correctamente pueden hacer que todo funcione.
Tolerancia, respeto, comprensión, honradez y ayuda.
Estos principios no nacen con  ninguno de nosotros. Nuestra naturaleza no nos los da. Estos actos primeros y necesarios para el funcionamiento correcto se enseñan.
Educación, educación y educación.


martes, 21 de febrero de 2012

COJERA MENTAL



                Rozan lo esperpéntico, se pasean al borde del ridículo, hablan con sesgo deficiente, suben y bajan a patadas,  están engañados y se creen las tonterías que dicen.
                El sistema devora ideas, personas e intenciones pues se amoldan, encajan o se estrujan si son necesarios  en el caldo de cultivo.
                La estupidez y tontería pendulan a su placer  y nuestro hastío a rafagadas en la realidad.
                La punta de la calabaza, pues no da para más, son los políticos, los cuales se llevan todas las despectivas y usuales expresiones.
                Pero, y además, para hurgar mas en el patetismo, no son sino ratones en manos de intereses particulares y no generales y sociales. Las ideologías han muerto en la economía del mercado. No solucionan nada por impotencia.
                Las grandes mentiras son constituidas por pequeñas falsedades -vistas en los comentarios y conclusiones que sacan tanto los políticos como la sociedad general - en ciertas, pequeñas pero muchísimas cuestiones. Nuestra ignorancia nos pierde.
                El pueblo vemos esta situación y no entendemos que todos somos participes  y pensamos y creemos que la culpa será sólo de los dirigentes.
                Es tensar y forzar más la cuerda en su descenso hasta el infierno.
                Superemos nuestra cojera mental, tengamos una revolución intelectual pera superar todas nuestras inoperancias.

jueves, 16 de febrero de 2012

COMENTARIOS I


Erróneo es el intento de escribir tal cual hablo y pienso.
La diferencia entre los pensamientos escritos y hablados es, en la forma y contenido, enorme. Los pequeños gestos como el elevar ligeramente el arco  ocular o retirarte despacio del contertulio antes de hablar, actúan de manera constructiva en el significado de la frase. La interacción de los hablantes en su expresión oral, es directa, definitiva y definitoria en la comprensión del pensamiento.
En los coloquios  razonamos, entendido como puro elemento necesario para construir las frases, de manera corrupta. Es decir en la pura y lógica necesidad en el desarrollo del pensamiento, introducimos,  utilizamos y expresamos elementos sentidos, vividos, pasionales y circunstanciales que dichos y hechos en aquellas circunstancias, tienen su sentido total. Pero sólo ahí.
El escribir es el arte de la belleza y la forma en la construcción de frases. El lector es una persona en un acto receptivo en el que no interviene en su creación. Los conceptos han de estar acabados y las expresiones completas. No puedes introducir esa idea que mirando a los ojos del lector mientras la dices va a comprender, sólo y simplemente porque nadie te mirará ni oirá. Esto dicho en tono genérico, sin personas.
Los ensayos albergaban la dificultad e incomprensión propia de un pensador arrastrado por sus emociones que escribe pensando, en un ejercicio de fantasía abominable,  que sus temblores y caricias están también, en ese momento, en la cabeza o corazón del  lector. Y de eso nada. La distancia entre el lector y el escritor, es siempre, grande.
Nada tiene que ver esa frase del amigo que aquel día maldijo su suerte en el bar rodeado de amigos entre cervezas y la reflexión que me hizo ese otro amigo cuando maldijo su suerte aquella mañana escribiendo su reflexión para decírselo a otra persona en la comprensión de la distancia.
Así pues, se acabó de escribir pensando y circunstanciándome en la cercanía del contacto humano y abrazo la lejanía y distancia de la construcción correcta de las ideas en frases escritas en las que la comprensión se queda sólo en ellas y la figura comprensiva del escritor como tal, desaparece.
Escribo entendiendo el texto   como arte del espíritu y deporte del alma, de pensamientos que realiza uno cualquiera y para otros tantos de lo mismo, es decir cualquieras también.

PENSAMIENTOS SOBRE LA VERDAD


Inamovible y absoluta, la tomo.
Razonaré tratándolo como ya cierta.
Este escrito no es más que la descripción de esta verdad.
En la cual entiendo que la suma de las sensaciones sea la realidad.
Todas aquellas experiencias  constitutivas forman nuestro material de trabajo. Eso y nada más. Y con ellas vivimos.
Es de sentido imposible intentar dar una solución como  acabada que configure todos los diferentes sucesos y acontecimientos dados a lo largo y ancho de tu vida. La consecuencia de este no poder,  son dos.
O bien, huimos de la razonabilidad teleológica y tratamos la vida y sus condimentos como una, siempre y supuesta, bella aventura, o bien le damos su posible inteligibilidad allá donde la tenga.
Y esta sólo puede estar en lo a posteriori, es decir en lo movible, transformable y controlable.
 Y esto sólo es el tratar correctamente aquello que  te sucede.
El camino hacia esta corrección, estaría en la comprensión de la necesaria experimentación para el conocimiento de los avatares de la vida.
A todos nos sobran ejemplos y conocimientos en los que la misma circunstancia, hecho, posesión, característica, estado, volumen y demás,  tomados y considerados de manera positiva, han provocado buenas o malas consecuencias.
Pues el problema se duplica al acontecer sucesos llamados o calificados como malos pues también hay consecuencias buenas y aprendizajes útiles. Quizás ante la muerte de alguien cercano, nunca deseada pero inamovible, llegas a tener una nueva dimensión que te es útil para y en tu vida.
Atisbo el mundo que me rodea y perfilo sucesos y normalidades habituales que ni comprendo ni comparto. Esto es, sin duda, un problema, pero, sorpresas, incomprensiones, dudas y entonces, la bella Filosofía.
            Éste se triplica cuando realizando un definitivo salto Copernicano comprendo que la disfunción está en la lente que observa.
Si aquí, en este punto describiéramos una verdad a aceptar,  la solución sería unívoca.
            Pero no, no lo es. Hay un elemento voluntarioso y el problema o asunto se multiplica por cuatro..
            Mi mente lo intenta, pero mi espíritu se aferra a sus estribos y se niega.

lunes, 6 de febrero de 2012

COMMENTS II


Acelerar y frenar. Antes  iba y ahora vuelvo. Aquí te quedas, que yo me voy.   “ Así va mi coche y mi vida” pensaba mientras estaba en el camino y volvía hacia mis pecados. La tormenta asomaba en el horizonte. Los truenos resonaban en mis oídos. Los rayos dilataban mis pupilas. Emociones, sentimientos, escalofríos y miradas. ¡Donde está el libro pare leerlas!, ¡para interpretarlas! Aquella carretera era enorme, larga, cansina. El viaje eran muchos kilómetros. Cada coche, sus ocupantes, es un mundo inmerso en su particularidad. La vida corre en uno y en el otro. Observarlos es captar su peculiaridad y diferencia. ¿Es una metáfora sobre la vida?, no sé, no sé.

Frené en aquel semáforo. Tras pitarse mutuamente el motorista y el conductor de coche se dieron y lanzaron miradas desafiantes. Antes de calcular las consecuencias por mi parte del enfrenamiento, salieron con el verde.. Miré el móvil. El efluvio somnífero subió hasta mi nariz. Ocurrió, pues había un mensaje de allí ahí. ¡Ah!, ¡El pecado!, Dios ¡cuídame ante ellos! Pero,  diablo, no te olvides de mi y ponmelos delante. Al leer la información sentí las uñas de mis pies y un ligero vaivén del coche que conducía, no sé si por temblor de mis manos o por movimientos vacilantes de mi espíritu. ¿Dejar a mi mujer y excusarme para salir? Aún no lo sabía. Pues en el ligero roció que cubre mis ojos se reflejan y se leen mis pensamientos

Harto de permanecer oculto en mi mismo y tras reflexionar durante el fin de semana había decidido liberar mis pensamientos en cuanto pudiera. ¿a mis amigos en el Gallo? ¿a mi mujer en el lecho?, ¿ellos me comprenderán?, ¿ella se reirá?. No sé. Algunos no piensan ni reflexionan nomás que por resolver aquellos problemas inmediatos de “como”…¡ah!, ¡afortunados!, otros nos sumergimos en la niebla y el frió del “por qué”. El cambio es de por si y por definición espontáneo y  total pues el no-ser y valga, no es.

Descargué el coche, dejé a mi mujer y mi hijo y me dirigí en solitario a dejarlo en el garaje. Paré antes de entrar pues mi sangre me hervía a borbotones por las ganas y ansiedad de leer, otra vez, aquella cárcel que atrapa y atrapaba mi alma. . El hastío cansado de la incertidumbre te invade e inmoviliza.

Sin duda, y quien no lo afirme se equivoca, la dudabilidad sobre todas las conclusiones, decisiones o demás es totalmente constitutiva. La infabilidad es una utopía. Es un rumor. Es un deseo lejano. Pero, si la evolución propia no es sino la búsqueda de aquella situación estable y con visos de continuidad, que sentido tiene introducir las dudas existenciales en nuestra esencia si es sinónimo de estancamiento. ¿Quizás son buenas?. ¿Y necesarias? ¿por qué nuestra sabia naturaleza lo ha hecho?

¡Ah!, de nuevo, cuantos mundos diferentes! a la par que yo leía ese anhelo de libertad en forma de dígitos eléctricos, el norteafricano se acerco a la vera de mi coche y me ofreció hachis. Unos van y otros vienen, aquel tiene frió y este calor, mi vecino no quiere comer más gambas y mi conocido de la calle, vendería a su perro amado por un puñado de ellas. ¡A buenas horas, mangas verdes!, le dije sonriendo mientras arrancaba mi vehículo.

Aquella ya noche y a la vuelta de allí, me costó mas de lo habitual subir las escaleras.



jueves, 2 de febrero de 2012

ERRORES


Tripititivo y con hastío por la repetición, siempre acabo inmerso y sumergido en asuntos transcendentes en el sentido de alcanzar  allí, donde nunca no se quiere ir pero siempre se acaba.
Gran hombre dijo que temía a aquellas personas que no dudan. Habló de su desconfianza hacia ellos. Aquel que se crea en posesión de la verdad puede ser una persona terrible, dañina y maligna para la humanidad. Esto, son palabras, pero son los hechos históricos los que hablan.
El asunto de interrogarse con duda hacia lo que te rodea es un  comportamiento básico, no sólo definitorio, sino también, definitivo que conforma y constituye a las personas.
La inclinación de una serie de pensamientos, producto de la duda,  tiene su necesidad directa e inevitable en un conjunto  de circunstancias. La profundidad de ellos, medida en el alejamiento de la particularidad, se acentúa.
Así pues y consciente de esta solubilidad necesaria ante los hechos  de los pensamientos  con  su, entonces, inevitable variación ante ellos y totalmente convencido de su pronto cambio, reflexiono sobre el sentimiento de culpabilidad que surge ante los actos malogrados.
La aceptación de nuestra errabilidad propia, es necesaria. Pero no un acto de error mecánico se trata de una característica esencial y constitutiva.
Lo qué ocurren son acontecimientos.
Lo qué  pasa son acciones.
La manera en que te tomas estos hechos o errores, hará que se conviertan o no, en problemas.
Es decir,  del mejor asunto puedes tener un aprendizaje  equivocado y dañino  o una aparente desgracia te puede enseñar algo muy útil y bueno para tu vida
Las cosas, el mundo, no es nada en si mismo. Adquiere identidad en el momento en que son vistos y juzgados, en mi caso, por estos ojitos que miran el teclado.

miércoles, 1 de febrero de 2012

COMMENTS I


I


La inspiración viene y se va; la moral, sube y baja;  el trabajo acrecienta y disminuye; los problemas se ocultan entre risas o se muestran en las lágrimas. Lo bueno permanece escondido allí y cuando lo atrapamos en su dificultad, el mal atraviesa la realidad como el último relámpago de la tormenta. La tormenta, de la que hablo, empezaba a aclarar aquella tarde. Agarrado, con decisión, al volante de mi obligado coche, discurría por aquella calle, camino de mi cita. Lo que está bien hecho, es bueno en si, alguien me dijo. ¡OH!, ¿será verdad o mentira?, me preguntaba preocupado pues era consciente de la repercusión de la respuesta. Llegué a la cita. Estaba algo inquieto. Dudaba de mi planteamiento. Temía mis preguntas y meditaba las respuestas. ¿Será cierto aquello que yo creía?, ¿valdrá el planteamiento que la experiencia anterior me ha servido?, ¿la trasmigración de mi alma y su anamnesis consecuente me dirán la verdad? Mis pasos se oían cada vez más fuerte, pues las vibraciones propias, pequeñas e insignificantes al tocar el suelo, como aviso de la cercanía, retumbaban en mi cabeza, inspirada y castigada por las dudas. A lo lejos vi la puerta de aquel lugar. Extendí la mano hacia la manivela fría, pues era de metal. Mis pupilas, entonces, se dilataron hasta más no poder.

Quizás, algún día, alguna noche, en un ataque de sinceridad, en un aluvio de franqueza, en una maniobra de locura en contra sentido, os cuente amigos, allá en el Gallo, donde y con quien fue, y puede que será, la cita. Aunque, imagino, que por mi bien, se tumbará placidamente y tiernamente en mi ataud conmigo éste y otros vaivenes. Dicen, también algunos otros, que el lenguaje es la característica diferenciadora del ser humano y yo, aquella misma tarde, ya saliendo del coche gris que conduzco, como lo maldecía por la necesidad de comunicación que conlleva. Tal y como me ocurió ayer, me surgirá mañana, y me pasa ahora y aquí.

las estrellas habian salido ya, la tormenta se alejaba visiblimente, los últimos vientos remolinaban mi pelo y arrancaban los últimas dudas de entonces. Tras cambiarme, arrincone mi cuerpo, allá con el de mi mujer. El que no cree en el perdón, mejor que se quede, al día suguiente, en la cama.

Pensarlo, y hablamos, les dije.

martes, 24 de enero de 2012

CAFÉ IV


IV


-          Andrés ¿qué te pasa?, patidifuso, anonadado, compungido te veo- me dijo sonriendo.
-          Si, así lo estoy, He visto  en la TV una noticia que hablaba que 20 miembros de un partido ¡se habían pasado a otro en medio de una legislatura¡ Si aquí se votara, como ocurre en otros sitios a las personas, entonces sería un acto normal y admirable en función de la construcción política de aquel que yo confío en que lo haga. Pero no, aquí se vota a los partidos y a sus ideas y los congresistas no pintan nada más que para ganar pasta y obedecer según las ideas expuestas al pueblo, pues ninguno los conocemos y con esto y entonces, me preguntaba, ¿les importa un huevo a aquel partido que yo vote y se van al otro como grandes toreros, en función de decisiones personales?, ¡Mamarrachos, fantoches!, no os conozco ni ganas pero respetarme, obedecer a mi voto que con el cual os pago vuestros despilfarros insultantes.
-          Tranquilo, Andrés, entiendo que estas viendo la noticia del trasfuguismo de los políticos ¿verdad?- yo asentí con la cabeza-
-          Si.
-          Pero, hombre, las cosas se negocian, se busca una salida. Son funcionamientos, son artilugios, así van las cosas y así son. No te preocupes que con dos cenitas y todo estará en orden de nuevo-dos cenitas de langostas que pagaremos los “pringaditos y honrados” como yo, me dije-

            Tras esto apurar de un  trago el café se volteo esbozando una sonrisa perdonadora de un hombre que se siente seguro.
            Si, seguí pensando, no hay convicciones ni valores ya en el mundo de la política cosa que todos sabemos. No son mala gente pero arrastrados por la dinámica del poder se echan a perder. Como aquel decía, se da el principio de Arquímedes y el empuje de la corrupción será directamente proporcional al poder alcanzado
-          Andrés, no entres a trapo, tanto cuando te comenten algo como cuando lo veas en los sucesos cotidianos, tu lo haces y eso no sienta bien-me dijo Carmen que estaba sentada justo a mi ladito.-giré la cara y le conteste.
-          ¡no puedo dejar de ser lo que soy, bombón¡ le dije sonriendo con confianza.
-          Bueno, al menos a ti, guapo, se te queda cara de incomprensión y no de angustia.
-          Si, amiga, soy un hombre positivo. Es una enfermedad, pues una deformación patológica y crónica de mi persona. ¡Vamos adelante¡
-          ¿Y esta frívola sociedad?
-          Mira se siguen haciendo unas barbaridades enormes, sigue estando de manifiesto la barbarie del hombre, pero, y esto es indudable, tenemos muchas cosas que antes pasaban impunes y que ahora se pagan.
-          Bien, vale, pero yo no sé si me iría al convento para no tratar con una serie de mentecatos que tengo que aguantar que son “socialmente bien tratados”

            Cuanta razón tiene en dudar, pensé. Pagó y se fue. Era bajita, sí, pero  tenía una personalidad desbordante, que le daba medio metro mas. Giré la cabeza y la vi irse. Tenía una dulce belleza fecunda, una curvas seductoras tal y como la describió un amigo, y que amigo, una noche en aquel bar.

FENOMENOLOGÍA DE LAS FALLAS


    Hice, aquella noche, una pura y dura fenomenología de las fallas.
               Mis ciruelos, descansaban los tres a mis espaldas
disfrutando de su afortunada inocencia, mientras, yo, este
sujeto, entraba en “trance intelectual” en el balcón del un bello
casi-ático, calle Ciscar esquina Gran Vía en el cual estábamos
gentilmente hospedados por todo el “encharcamiento” propio
de dos mellizos, su hermano mayor de cinco inconscientes años y
la aventura de “ser falleros”.
                En este momento que veía pero no miraba, culpa de los
laberintos del pensamiento, una gran extensión muy activa de
nuestra ciudad, allá por la vera del rio y Pensaba:

- “Es decir, en el caso de que exista, ha de haber y tiene
que tener una manera racional o empírica pero
intelectual, de llegar a su idea. Esto es pura mecánica de
funcionamiento. Si sólo puedes llegar a Dios mediante la
educación y la fe dada, entonces los que opinen o
piensen esto que sepan que están condenando ex
profeso a muchas personas, por circunstancias, al
“carbón del infierno” (metaforizaba ilustrativamente)

En esto, una gran nube de humo comenzó a subir en mi frente, a
dos manzanas, mientras yo seguía cavilando sobre la antinomia
en la propia concepción divina. Pensando en entidades
abstractas y sin forma alguna que observar, veía subir
pendulante, meneando el cuerpo de un lado al otro y con
destellos rojizos a ese “volumen” serpenteante y colorido. Volteé
la cabeza y veía más volúmenes rojizos y grandes chimeneas de
humo negro. Innumerables tipos de explosivos llenaban de
resplandores casi todo mi plano de visión. En un momento,
surgió el cuadro fenomenológico, pues debido a mis
pensamiento trataba sólo con datos físicos.
Olvidas, todo el significado sentimental de la visión, dejas formar
juicio alguno sobre lo visto y te quedas sólo con la imagen, con el
cuadro, con la vista panorámica.
 Con esto comprendí el significado real de la “nit del foc”.
No me encontraba en ¡mi Valencia¡, ¡con alegría¡, ¡qué arte¡,
¡qué vida¡, no. Estaba en una superficie de unos 10.000 metros
cuadrados, llana, con un dibujo regular de manzanas, en las
cuales, en las entrecrucijadas habían unas grandes hogueras con
toda su gran presencia y espectacularidad espacial. En todo mí
alrededor subían constantes cohetes. Voces altas, gritos, incluso
una pelea de grupos de jóvenes. Una actividad enorme vista
desde arriba. Si, realmente impresionante.
 Por un momento dejé a un lado todos mis recuerdos y
sensaciones anteriores sobre las fallas que condicionan tu visión
del objeto y realicé una “pura y dura epojé fenomenológica” y
viví un espectáculo realmente grande. Vivir los datos y dejar
atrás los sentimientos y prejuicios que mal forman la realidad. 

viernes, 20 de enero de 2012

REMINISCENCIA


Sumergido en el camino de mis pensamientos, busco aclarar todo aquello, múltiple y vario, que se me oculta a la claridad de mi razón.
Navegando entre imposibilidades de esta realidad, naufrago en las fijaciones impuestas y asumidas.
Aunque le hinque los dientes con violencia, el áspero peso de los principios sociales me abruma con sus hipocresías e ignorancias.
Vivir instalado en el mundo de la mentira, no sólo me corroe, sino que, además, me sitúan fuera de ella.
Así habla mi razón desnuda  intentando contar la descolocación que nace en mi persona ante su falta de comprensión y aceptación de los movimientos humanos que se dan, y que conozco, en la sociedad que me rodea.
No es, este escrito, una reflexión de su estructura, significado o verdad de esas construcciones angulares que utilizamos y que son útiles para vivir en el error.
Las palabras que forman mis dedos pasan por mi razón, pero son empujadas muy violentamente por mi corazón.
La desidia y su aceptación inmovilizan la capacidad de actuación.
No quiero entrar en concebir en el razonamiento con objetos concretos que son una manifestación plena del problema, tales como los medios de comunicación de masas.
Me quedo con el olor a podrido de tantas cosas que vemos y oímos constantemente y que no provocan, en casi ningún caso, mas que comentarios, bajitos y entre dientes de maldición y desde la aceptación total y casi ya no sentida, de una realidad con la que no estamos casi nunca, de acuerdo.
Las letras de música lejanas son el único acompañamiento que encuentro, con su inspiración y comprensión, cuando apelo al error asumido y justificado, por todos.
Los gritos histriónicos en su contra o la aceptación de manera salomónica e inevitable de la realidad, son el estribillo que acompaña toda la reflexión histórica sobre la descolocación natural de los personas en nuestra realidad.
Cuando deje de escribir, será como colgar el teléfono interno y volver a la actualidad.
La reminiscencia de mi infancia terminará entonces.


jueves, 19 de enero de 2012

ENSAYOS FILOSÓFICOS. LA INTERPRETACIÓN AL CUADRADO.


La interpretación de la interpretación, es nomás que la interpretación al cuadrado.
Muchos, por no decir la mayoría de los libros de filosofía no son, sino estudios sobre autores, temáticas, historias circunstanciales, interpretaciones directas, bibliografías, libros claves de cada propio autor comentados y estudiados y estos tienen unas claras limitaciones  y se escapan de su validez y de la propia filosofía.
La filosofía por definiciones es la visión subjetiva de un objeto, idea, relación, situación u otros elementos que existen  pero que no son, es decir, que no mueren ni nacen pero viven. El filosofo, concentra su comprensión en el objeto del pensamiento y trata de comprender, de explicarlo, de ubicarlo, de ordenarlo, razonarlo e infinidad de motivos mas y el mas grande y al final, trasmitirlo para que sea entendido.
Y aquí comienza el error.
Es ya difícil entender el  significado real del pensamiento de un autor, si no se lee detenidamente y con atención, es mas, con varios libros del mismo autor, familiarizándote con su estilo y espíritu se puede incrementar la comprensión.
El error y hay que huir de él, es análisis y estudio de un autor por otro autor. El primero ya nos da una indudable interpretación de la realidad y el segundo la reinterpreta. En la quinta definición de interpretación la trataré como la  expresión  de tu comprensión propia.  A compartir en su caso o discrepar en el otro, el mejor ejercicio es leerse las obras pocas.
Es mas, los libros de filosofía, no son absolutamente leídos como ejercicio fundamental siquiera en la  universidad. Fuera de ella, abría que buscar con pluma y puntilla a lectores que cuenten con la experiencia de un libro entero de Filosofía con casi cualquier autor. Ahora bien, casi todos los estudiantes o interesados en Filosofía, aun no teniendo relación directa se habrán leído o habrán oído hablar párrafos, capítulos y demás de algún autor, siendo más los manuales didácticos y las historias propias de la docencia..
            Sin ser un ejemplo comparativo, ¡quien no conoce el Quijote!,¡ quien no tiene este libro!, ahora bien ¿Quién se lo ha leído?, pocos, pero todos hemos leído u oído comentarios sobre el libro.
            Quiero estudiar, disfrutar y leer el primer movimiento,  y no el segundo, que puede ser  una lectura equívoca y que no refleja las intenciones del autor.
             Para saber lo que una persona quiere, tenemos que estudiar sus propias obras y tratar de entenderle, escucharlo,  juzgarlo y por último, tratar de comprender la comprensión que él trató de trasmitirme a mi.
             Atrevámonos a leer y comprender las almas espinosas de los autores, que tuvo las mismas posibilidades que cualquier otro de decir la gran verdad o una inmensa inutilidad.

miércoles, 18 de enero de 2012

LOS SUEÑOS, LA BELLEZA Y EL TIEMPO



El ronroneo de la vida pulula siempre a mi alrededor.
Si sacamos la razón, es decir dividimos los actos realizados por los soñados, nos sale insultantemente bajo el resultado. Quiero decir, soñamos mucho mas, algunos muchísimo más, de lo que tenemos, conseguido o nuestros avatares cotidianos. El resultado es desolador. ¡Mil Dioses! ¿Esto será malo definitivamente?
            Será si consideramos la realización de la vida en estos hechos habituales.
            La diferencia del homo del resto de los seres vivos consiste en la propia consciencia de uno mismo, de nuestra individualidad plantada en la maceta de la natura.
            Con esto la ruleta se atasca, la única bala de las seis en la pistola, se derrite. El ser humano está atado por necesidad a nuestros hechos únicamente mentales. Son elementos insolubles que nos conforman. Es la característica y las consecuencias que la acompañan lo que nos diferencian de un bello delfín.
            Entonces lo que sería actuar a contra natura sería intentar salir de nuestra individualidad y mundo interior.
            Como decía aquel,  la virtud está en el término medio pues cualquier extremo será equivoco. Así cumpliendo con nosotros mismos, soñemos, planeemos, calculemos, probemos  e imaginemos.
            El único problema, entonces en nuestra constitución, son las variaciones emotivas que podemos encontrar en estas circunstancias.
            Oyendo aquella canción que pone música a una bella poesía dándole un ritmo melancólico pero agradable y hermoso, baje las escaleras de mi casa tarareándola y recodándola aludiendo a aquello que me placía, abrí la puerta del portal y al momento me golpeó un ruido fuerte y desagradable y los humos que desprendía un vehículo de la limpieza. Esto me trajo una caída espiritual y vertiginosa hacia la sucia realidad de  mis pensamientos impolutos y virginales en esa canción.
            La solución de situaciones  circundantes supone una cuestión psicológica que tiene además resultados Éticos y sociológicos.
            ¿Aceptamos que éste  es nuestra habitualidad queramos o no?
            ¿Luchamos contra esto que nos rodea y proponemos una rebeldía vital?
            ¿Será bueno sumergirnos en un autocontrol que te aleja de la realidad en la que están insertos todos tus conocidos?
            Así y otras muchas preguntas caen aquí. Es la pregunta  vital y metódica por excelencia.
            Aceptemos que el término final consistirá en evocar, enardecer y darle su justa importancia a actividades propiamente humanas; es decir pensar, soñar, calcular y trabajar la mente.
            Cuando juegas una partida de Ajedrez contra el ordenador, amigo o vecino, te estás portando como un ser humano propio.
            Si discutes verbalmente con otro por las razones que esgrime para justificar esto o lo otro, actúas dentro de nuestro género.
            Un perro también disfruta asomando la cabeza del coche y sentir el viento.
            Los monos también se lían a bofetadas y gruñidos cuando se sienten molestos.
            Ahora bien, ninguno de estos quedará perdido en si mismo calculando, planeando o pensando en sus  circunstancias propias, que las personas podemos hacer y nos distingue.
El asunto está en tomar como posible aquello que no es así.
            Es decir, la insatisfacción vital se compone de un ansia ante no tener lo deseado, cuando esto, lo deseado, no es una realidad formativa.
           Calificamos como negativo algo que no lo es pues sólo tiene una dimensión y por tanto no se subdivide en bueno o malo.
          No esperemos más de lo que hay.
          El aceptar las circunstancias formadoras y constitutivas es necesario.
          Soñar es bueno, pero es un error hacer sobre lo imposible.
          Entiendo que se puede llevar una buena vida teniendo un alto grado de satisfacción material, bienestar circundante y una gran dosis de inconsciencia.
          Sin ella, la inconsciencia, una gran tranquilidad emocional no es posible o al menos muy difícil.
No son pensamientos pesimistas ni trágicos, pues el asumir la dimensión formadora y esencial de la vida nos puede llevar a la consciente tranquilidad.
            El aceptar la realidad, nos hace libres.
            Así pues, calculemos, creemos, pensemos, soñemos, imaginemos, hagamos hipótesis y demás pues sólo así podemos tener, por necesidad definitoria, una realización como personas, como Homo Sapiens que somos.
          Como tales, creamos, hacemos arte y soñamos.
         Lo más cercano a la vigilia soñada es el arte.
           La belleza no tiene ni rectas ni curvas, lo hermoso ni forma ni volumen, la simpatía no tiene la boca ni abierta ni cerrada. El arte va sin nemotécnicas ni epistemologías directamente al corazón
            El encontrar unas formas acabadas y definitorias es un sinsentido. La curva de la hermosura se dará a través del grado de en la visión que lo haga, el arte empieza y acaba allá donde viene la mirada.
Es un sindecir, es una vía de escape y reconstrucción, es la falta de intención de definir lo indefinible. Las ideas se amontonan, se empujan y ninguna triunfa sobre las otras.
            El camino de llegar a la belleza, se torna, gira y se confunde con la búsqueda de la verdad, de la armonía y el equilibrio. La verdad no tiene porque ser la hermosura y la mentira puede resultar bella.
            Pero,  ¡quién se atreve desde nuestra pequeñez a atisbar una definición sobre lo hermoso y bello! Puede que precisamente en el campo estético encontremos nuestra singularidad, individualidad ante la falta de normativa posible aplicación y generalización en su aprecio.
            El tiempo y sus circunstancias nos encadenan, nos engañan y nos hace creer en absolutismos. El arte es el ejemplo del mayor engaño al que estamos sometidos todo nuestro género. La belleza es pletórica, constructiva, enriquecedora y formadora, pero que jamás a nadie se le olvide que es una enorme demostración de la inexactitud de las personas como tales y nuestra falta de universalidad.
            Apenas se oye susurar cuando pasa lentamente a tu lado.
            El movimiento es lento, pesado y transcurre girando siempre entorno así mismo.
            El tiempo es caprichoso y siento que él elige la velocidad con la que se va.
            Pasa volando entre paseos. Son mis piernas las que me llevan, pero es mi mente e imaginación con la que vuelo y corro en la libertad del pensamiento.
 
           Como estallidos de luz en una noche cerrada, aparecen mundos diferentes cada vez que giro y con mis ojos veo a la persona.
           Sus preguntas sobre los sentidos, sensaciones, emociones y razones del mundo que rodean, me arrastra, sin remedio, hacia la ignorancia.
          Morir, que no quiero, vivir, que no puedo, me gritó, con los labios cerrados , el último transeúnte.
        El tiempo no avisa ni advierte con que se va, se escapa rasurando con la verdad todos  mis amores.
        Los sueños son la cárcel que me libera, escapando del constante goteo de mi tiempo en el grifo de la vida.
        Buscando la belleza me sumerjo en el mundo de la comprensión y ella, la belleza, huye y escapa entonces hasta la antípodas de este entender.
         La poesía nació para hablar de la belleza de mi mujer y su rima me esquiva cuando el tiempo y su sinrazón se esconde entre las líneas.
          Me voy, me digo a la par que me quedo.
          No te quiero, te decía mientras te besaba a ritmo de caricias.
         No avanzo le decía, en aquel momento en el que me deslizaba a velocidad de vértigo aprendiendo de lo que me rodea.
          No creo en afinidades siquiera. No creo en mecanismo de pensamientos parejos y simétricos de una para con el otro. Tenemos un universo propio y formador. La misma reacción ante situaciones similares no es más que una imposición educativa. La evolución nos llevo a la libertad y la naturaleza nos mantiene unidos.




martes, 17 de enero de 2012

FILOSOFÍA. INTROSPECCIÓN



Soy un hombre impulsivo, mi alma, sin calibrar las consecuencias pero seguro de las razones, actúa. Después de la tormenta viene la tranquilidad y con ella las dudas. Este es el hecho, es la descripción fenomenológica de una parte de mi vida.
Ahora que lo sé, y aunque sea un movimiento constante, trataré de entender su mecánica y validez.
Y me digo ¿Cuando y por qué  la razón acierta? Si, el movimiento intempestivo esta sujeto a menos tiempo de reflexión y consecuentemente tendrá menor acierto. Y, entonces, me continuo preguntando ¿el tiempo significa mejora cualitativa necesariamente?, la respuesta es no. Sujetas a la razón humana tenemos una serie de cuestiones sociales de todos los niveles que la condicionan. Unas de ellas son necesarias y esencialmente correctas pero otras no, pues son contingentes y solo socialmente correctas. Cada unidad de tiempo que invertimos en un razonamiento no es más que la consideración de una mas de estas cuestiones. Si esto es así, la utilización de una cantidad de tiempo no tiene por que ser una razón directa en la calidad del pensamiento pues estará sujeto a una cantidad grande de elementos puramente accidentales que dificultan y enturbian el puro actuar.
El estado de dudas que me surge a posteriori es cualidad de mi carácter y reflejo de una inseguridad en mis propias decisiones. He sucumbido al positivismo occidental. Tengo temor a actuar con los elementos volátiles que forman mi persona, que constituyen mi mente pues necesito objetivar, individualizar estas ideas, tratarlas como objetos y razonar con ellas,  y en esto, aquí, y consecuentemente por su naturaleza, llega la ignorancia y el temor al error.
Vivo sujeto a un sistema estático y estable de elementos aprendidos en los que circula mi pensamiento. Primero es elementos aprendidos, lo cual no tiene por qué ser negativo, pero tampoco positivo