viernes, 18 de enero de 2019

De los afortunados que hacemos filosofía o estudiamos y de los desgraciados que no la hacen ni la aprecian.







Soy profesor de Filosofía...¡sí!, ¡viva mi fortuna!, ¡qué feliz te puede hacer!...pero no os confundáis, no soy un profesor que hable bajito y despacio y vive rodeado de libros...no, no, no, yo vivo en la Filosofía, como cuando estuve en el último concierto de AC/DC que fui a ver a Barcelona o el último de Juanquín Sabina, aquí en la problemática¡ca, pero siempre bonita, plaza de toros de Valencia.
Sueño, vivo, sufro y siento la filosofía que les cuento, las intenciones de los filósofos, por qué lo que querían, por lo que decían, como lo decían, con qué soñaban, a qué aspiraban.....los trato a los filósofos como personas, les hago ver que eran gente como nosotros, les intento transmitir que desde los primeros Homos Sapiens sapiens hasta nosotros apenas han habido cambios físicos y mentales. Los ha habido culturales pero que supieran que todos y todas podían haber pensado tal que ellos allí y en aquel momento. Hacerles vivir la filosofía.
En la actualidad, la Filosofía se entiende y se estudia casi como la matemática, una ciencia distante e impersonal, como el lenguaje Universal de Liebniz, como el tractatus logico-philosophicues de Wittgenstein. Éste ultimo se dio cuenta, en la segunda época de su vida que la comunicación humana iba más allá.
La filosofía se vive y se enseña viviéndolo.
A mis alumno, y sé que les gusta, les introduzco directamente en los problemas, las dudas, las circunstancias en las que se encuentra el autor, de los problemas, que son gente como ellos y que se encuentran, como ellos lo harían, con estas cuestiones. Que no son seres extraños,lejanos, peculiares, temáticas lejanas, no, como tu y como, yo sólo que se preguntan lo no conocido.
Les hago ver la ignorancia de estos dias en los que nos hemos olvidado de preguntar y de buscarnos a nosotros mismos o a la realidad para poder elegir. Estamos atados a lo que nos dan, pero solo, única y exclusivamente por nuestra culpa, pues cerrar la puerta a los indeseables y corruptores movimientos del mercado actual está en tu mano, solo en tu mano.
Les hago preguntarse cosas a raiz de los autores, de los problemas, no les hago profundizar en complejos razonamientos teóricos, metafísico y lógicos.
La filosofía es un modus operanti, es una ciencia practica, es un motivo de construcción primera y no un conocimiento muerto.
Hay que evitar que se suicide y aquello esta en las manos de todos aquellos que tengamos una relación sea como fuere con ella, cosiéndole y abrigándola entre dulces y suaves edredones de poesía y piropos.
Démosle razones de actuar y de ser a los jóvenes. Enseñémosles solo a ser, pero que sean y no que floten entre la ignorancia.
Que se revelen contra la estupidez y tontería y el (que nos domina) muy plácido.
Nos da gozo, y mucho, pero tratemos de hacerles ver que vivimos en la mentira.
¿El Fin es la Felicidad?, ¿el gozo?, ¿el placer?, ¿la verdad?, ¿la construcción personal?, ¿la sabiduría?....que se lo pregunten.
¡ahy, ¡qué revolucionario!, no mentecato, solo te digo que disfrutes de lo que eres, pues eres un ser que debe de comprender,para vivir, aquello que le rodea, ya que no estamos automatizados con nuestros instintos para actuar.
Estamos obligados a resolver dudas para avanzar.
Vivir la filosofía y avanzareis, les digo a los alumnos. Emocionaros como yo, os enseñara a pensar, os librará de cadena s y os hará libres.
No sé lo que piensan de mi, no se hasta donde les llegaran mis palabras, pero lo que si que se es que ese primer momento, lo viven y les gusta.


domingo, 6 de enero de 2019

Non commets





¿Y que escribo a las seis de la mañana en el tren camino de mis rutinas?
¿Hago Filosofía?
¿Desarrollo la superación de nuestra angustia de Kierkeggar?
O acaso ¿reflexiono sobre la aplicación de las estructuras lógicas de Frege en mi vida personal?
O ¿hago poesía?
¿Y si desarrollo todas mis dudas e inquietudes encadenando palabras cuyo unico significado y única validez sean la belleza y confort de mi corazón?
O quizás sea mejor escribir un ensayo, en el cual desarrolle mis, y las vuestras, emociones, pensamientos y consecuencias de ellos en la relación entre nosotros.
Sin duda, cuando tus pensamientos se encuentras descircunstanciados de la opresiva, ridícula y falsa realidad, comienzan a actuar y a vivir en la libertad.
Paseando en el hilo de la belleza, el ridículo, la verdad y la tontería.
Cansado estoy de leer Filosofia nunca escrita por aquel que la redacta. Ideas sin dueño, pensamientos adoptados, estructuras sin alma, mundos en las rebajas de enero.
Quizás la Filosofía no tenga existencia real. Quizás la Ontologia de su existencia sea un sinsentido.
Divertimento de construir pensamientos con una estructura racional correcta y necesaria para mi, nuestro juego mental.
Cada vez me perturba, me emociona menos lo que antes elevaba mi alma fuera de las sucias calles de mi ciudad.
Me excita y sueño con las canciones del poeta y la verdad de la vida la encuentro antes en sus palabras que en los libros de aquel famoso y conocido Filosofo que tanto conocí, estudie, maneje.
O miento, o escribo estas palabras envueltos entre las brumas del amanecer y atrapado entre las notas de la canción del poeta que me canta en los auriculares entre los va-i-venes del tren de cercanías camino hacia mi vida, es decir, la posibilidad de hablar en publico, en principio dando clases, pero siendo, no mas, que un ejercicio de confesión personal delante de un grapat de alumnos que, todavía no sé que piensan de mi.

martes, 18 de diciembre de 2018

LO IMPORTANTE DE ESCUCHAR




Y lo digo en sentido propedeútico.
Ya sea en activa o en pasiva, hecho o recibido es una acto de situabilidad indispensable para vivir.
Todo aquello que te aturrulla la cabeza aquella tarde, que no podías de dejar de pensar en ello, hubiera sido productivo, en el caso que alguno o alguna, te hubieran mirado con atención e interés tus comentarios, limitándose a escucharte y a opinar de manera puntual y espontanea.
Escuchar lo elevamos, desde el arte hasta la psicología.
Escuchar con interés al contertulio produce una toma de determinaciones, en el mismo momento de poner en marcha, con la retorica y dialéctica, sus problemas.
Si piensas sin auditorio, no tienes que darle una forma lingüística, real, racional, objetiva y los sentimientos pueden ser un impedimento de la corrección.
Si los haces públicos, pues alguien, o te ha preguntado o así salio la conversación, estarás obligado, si y solo si quieres conversar, a concretar y a exponer de manera lógica, lingüística, tus pensamientos y esto, puede tener efectos positivos sobre la resolución, toma de decisiones, posturas en los problemas o situaciones vitales en las que estuviera el sujeto.
Pero, a parte de la lógica explicativa de la realidad, también están los elementos anímicos, psicológicos. Es un hecho evidente y claro que a todos nos gusta sentir que nuestra información despierta interés y es asimilada y tratada por los que te rodean.
De aquí, y con todo esto, pienso, yo solo y con todas mis emociones, que el saber escuchar de manera particular, en momentos oportunos, es un acto propedeútico para el que habla y un reflejo de interés, preocupación o ¿amor' por ella o por él, por el que escucha.


martes, 4 de diciembre de 2018

HÉROES Y HEROÍNAS




¿Y donde está aquella decisión que le hizo libre, grande y diferente?
¿Acaso salvó al mundo en aquel escorzo que realizó entre la elección del bien o del mal?
¿puede que fuera cuando salvo del amor y la desesperación a aquel amigo suyo?
O quizás ¿les dijo a un grupo de personas el fin, motivos y maneras de realizarnos como seres humanos?
¿fue grande mientras el destino heredado le iluminaba haciendo algo grande cuantitativamente?
¡Engañados todos aquellos que busquéis la grandeza de los individuos en aquellas acciones que salgan de las decisiones propias sobre la vida de cada uno!
Y veía al pasajero del autobús a penas unos metros delante mio, que había estado casi sin dormir toda la noche, pues llego tarde del trabajo, estuvo cuidando a su hijo algo enfermo y escandaloso y cogió al punto de la mañana otra vez el autobús con la alegría propia de haber hecho lo que quería y debía. Dibujaba una sonrisa ligera, calmada de satisfacción desde la oscuridad del asiento delantero de aquel autobús. Grande, era un hombre grande. Pero solo, particular. La grandeza no es, nunca, un símbolo que popularidad o de conocimientos. La mujer, que se levantaba sonriendo muy pronto para ir al trabajo mientras su marido llevaba a los niños al colegio y que se despedía de ellos llena de alegría y sinceridad por tenerlos, pese a haberse acostado muy tarde por culpa del trabajo y por las malicias nocturnas de sus hijas. Así en en el asiento de más adelante, ella también sonreía. Otra heroina que no necesita el clamor popular ni el reconocimiento por parte del ajuntament de todo su trabajo. El héroe y la heroína viajaban en el mismo autobús hacia su trabajo.
Quizás hay tanto persona que no comprenden todavía que en esta gente, están los verdaderos héroes y heroínas que pululan todo el día cerca de nosotros.
¡Necesitamos la popularidad, el reconocimiento en noticias en la televisión, los periódicos......ahy está la gente grande!, me dirá aquel que piensa así.
Y yo lo pienso muy pronto, a la matinada, a las 6:30Am en el tren, donde no suben ningún supuesto héroe porqué hasta aquí no quieren llegar.
Pero va y resulta, que yo me fijo más que aquellos que se quedaron ciegos por los flashes de las cameras de fotos o los faros y focos de las películas y veo la grandeza de algunos y algunas en su vida vulgar, normal, estreñida y comprimida por fuerzas que por todos lados se les escapan y les vienen grandes.
Solemos hacer heroínas y héroes a quien menos se lo merece, pues la vida allí los puso para que viéramos todos aquella pequeña acción puntual y primera que se día en aquel momento, único y exclusivo.
Pero ¿que pasa con todos aquellos, ellos o ellas, que parten como yo, pronto, en la estación, con los zapatos sucios del campo y de la obra o el bolso con los pequeños bocatas para el almuerzo sin salir de la oficina.?.
Si lo llevan todo esto con una sonrisa, prepararos, vosotras y nosotros a inclinarnos con respeto ante ellos.
Tener mucho cuidado al juzgar la validez de las personas.

jueves, 22 de noviembre de 2018

Los políticos y el vicio del poder.




Los políticos y el vicio del poder


La connotación equivoca de los políticos viene por la mala concepción que tienen, de a quien sirven y para quien trabajan.
Los políticos no se han dado cuenta que no son mas que los últimos en el sistema y su única obligación es hacernos más felices a los que les pagamos.
No trabajan sobre nada suyo.
Las cuentas son mías y no tuyas, político.
La empresa publica es de los vecinos de mi finca y no tuya.
El síntoma de la propiedad del lugar de trabajo les invade y parecese olvidan, para quien y donde trabajan-.
El fantasma de la propiedad les enferma y comienzan a actuar como si fuese su empresa, intereses y dineros. No pueden mantener,por epidemia propia de la enfermedad de la política, el sentido del material publico, aséptico a actividad personal y propia.
Da igual, se suben al ambón, al atril y lo que era un bien publico, bajo la opinión y decisibilidad, en cuanto acción y comprensión, compartida, se convierte en un “esto es mio, y lo que nunca se os olvide, yo soy el mejor”
No se si mi ataque más que continuo, sino traumático, maniático y repetitivo a los políticos, viene condicionado por la única, irrepetible sin igual formación social-política que henos y tenemos, montada.
Decidme que me equivoco y gritarme que los políticos son iguales cuando suben y llegan al poder que en el camino hacia éste.
Se produce la metamorfosis aceptada, vivida y vista con normalidad de las personas cuando se politizan.
La precisión y puntualización se pierden.
La practicidadd se pierde en el olvido de los populismos.
En la actualidad, la seriedad es un síntoma de un mal político no adaptado a la sociedad de la imagen, las formas y no el contenido.

viernes, 16 de noviembre de 2018

EL IGNORANTE ILUSTRADO.





- !Ridículo resultas y eres si opinas o dices eso!, - torpón.
- ¡Que el ser humano tiene su realización en el arte y la sabiduría! - inútil.
¡Ja, ja, ja!
    • ¿la felicidad y realización del ser humano en los conocimientos ? - ¿quieren que se rían de ti vayas a donde vayas? - ignorante.

Andrés miró con desprecio y desasosiego al interlocutor. Cargado iba con sus libros. No se acababa ni uno pero los estudiaba y leía todos con curiosidad e interés. Lo despreció y se dio la vuelta. Continuó sus andares y dejo al interlocutor equivocado y sigió en el camino de la diferencia por buscar la sabiduría.

Y comenzó a hablar solo en el vagón del tren, que aquellas horas de la mañana, estaban sólo del conductor y de él.

    • ¿Estamos olvidando lo que somos?, ¿nuestra única dimensión de felicidad?

No podía evitar mirar con envidia, cuando lo estudiaba o leía, la Europa Ilustrada de los siglos XVIII-XIX, donde buscaban la sabiduría y el poder de los conocimientos como realización y fin de la vida de las personas. Andrés no lo era. Su interés era inmenso, pero sus conocimientos eran los de un simple aficionado. Se imaginaba paseando y yendo hacia la imprenta para publicar un libro que hablara sobre el circulo vital de los anfibios, realizado solo por la adquisición de nuevos conocimientos. Con su levita ajustada de cintura, paseando y hablando por algún otro ilustrado cuando le explicaba como pensaba planear y exponer el desarrollo y la problemática.
Odiaba verse ubicado en la época histórica que le había y le va tocado vivir.
El interés por la sabiduría, la educación, el conocimiento, como corriente social, había muerto. Aquel que hablase del amor por la sabiduría sabia que solo lo podía hacer en círculos cerrados y selectivos, no pudiendo salir de ellos bajo condena de las risas y las caras de incomprensión colectivas.

    • !Mierda¡, me quedo con mi particularidad¡, !no aguanto más la ignorancia bien vista, bien vestida y bien alimentada¡. Cuando veía algunos personajes famosos y conocidos a nivel social sentía desprecio. La pena ya se le pasó. ¿algún escritor, algún científico, algún artista?...no, la sociedad no ve, ni aprecia, ni le importa estas otras cuestiones. Miraba el interés de la inmensa mayoría de los habitantes de la ciudad sobre aquella mujer de los pechos y labios operados o de aquel musculitos con los laterales del cabello rapados que se había peleado por la mirada lasciva de éste a una amiga de aquella.

!No perdáis el tiempo¡, !no arruinéis vuestra vida¡, !no améis los conocimientos!, !no busquéis la sabiduría¡...si queréis que os atiendan o hagan caso, ser vulgares, repetitivos, falsos y cuya visión futura a nivel general, cosmológico, mundial, personal, no te pase de la sucia primera esquina.

Comenzó o siguió andando hacia su trabajo. Con la cabeza baja, mirando la punta de sus pies caminaba totalmente atrapado estas conclusiones.

    • Hombre, Andrés, ya viniste, amigo – era Joaquín, su compañero del piso de abajo, en la imprenta- Estaba gordo como un oso de comer y devorar hamburguesas, sin pausa ni medida - ¿prepara para el circuito del Cheste y GP? - me dijo-...!hamburguesas, cervezas y motos?...a ver ¿qué más?
Y decidme, como le iba a contar que me me gustaba calcular la velocidad del móvil, vehículo, para llegar a Andrómeda, galaxia circular situada 2537 años luz de la tierra...¿cómo?.
Por la tarde, bajó de la imprenta al café de la esquina y se encontró con Antonio, literato que publicaba libros haya donde trabajaba Andrés.

    • No sufras, amigo – le dijo Antonio a Andrés- la cultura y el amor a la sabiduría, están siendo fagocitados por la ignorancia promovidada por los mercados, el dinero y la codicia de las personas. Pero volverá y nos da felicidad a los que la ejercemos. La felicidad no necesita la aprovación ni seguimiento colectivo.
    • De revolutionivus urbitum coelestium, Antonio. Cogeré algún libro y moriré abrazado a éste en mi cama.
Los dos se rieron.


miércoles, 14 de noviembre de 2018

EL LIBRO A LA CHIMENEA






Sabía que, casi con toda seguridad, no le dejarían entrar al congreso con aquel libro de las soluciones a los problemas de manera racional, desinteresada, neutral, sin más bandos que el bien de la totalidad.
Llevaba años confeccionándolo y los mejores profesionales de muchas especialidades, en su libro, tocadas, abriendo los ojos desmesuradamente, le habían dado, si cabía le decían, su aprobación, aunque él ya sabia de su total validez.
Escéptico, pero ilusionado, llego a la puesta del congreso con su libro entre las manos.
Los leones de la entrada rugieron a medida que el pasaba. Les miró y no sabia si rugían por el apoyo a las soluciones o por olor a sangre que mis ideas comenzaban a despedir.
Las risas del primero fueron quizás algo mas controladas que las del segundo interlocutor al los cuales les enseñaba el libro en el cual se encontraban científicamente demostradas las soluciones y el camino de aplicación de ellas.
El tercero al que puse el libro entre sus manos, fue el subdirector de relaciones laborales de los trabajadores de los diferentes magisterios vinculados a la zona agrícola y laboral del campo y su repercusiones en los mercados centrales. Es que no pudiéronle dar más resonancia ni tonalidad para crear el ministerio y darle algo más de cachivache. Total, hacia unas 5 reuniones anuales para finiquitar todo el trabajo de este pasajero ministerio que llevaba ya 15 años en funcionamiento. Éste, más que risas, que también las hubieron, miraba al libro como si se tratase de un objeto sexual, un consolador, mientras sus pupilas divergían de punto de escape.
    • Señor..ehh...
    • Andrés García – respondí
    • ¿está usted seguro de que en este libro encontraremos la solución a todos los problemas?.
    • Sí, pero no solo estoy seguro, sino que así es.
    • Bueno, Don Andrés, es que las cosas, aun soponiéndolas como verdadera su afirmación, no son tan sencillas.
Y aquí fue cuando comencé a ver con claridad los hechos y los asuntos que seguía, empecinado, en no creerme. Aceptaba, veía que las soluciones podían estar allí – seguía mirando el libro, con su ojo un tanto perdido solo cuando lo hacia, con sorpresa, impresión, excitación, desconfianza y mal rollo de las posibilidades de que se acabase lo que había trapicheada y que le daba muchos euros mensuales de dominio y heradio publico.
No querían soluciones.
La lucha interna entre los partidos y sus inutiles divergencias, le proporcionaban el sueldo. No tenia, aun dándose, a pasos los caminos infalibles a seguir, la más mínima intención de alcanzar ningún acuerdo con ninguna fuerza política contraria que llevase a la paz, orden y efectividad consiguiendo que todas las banales e interesadas instituciones que se habían creado, por efectividad restante dejasen de funcionar.
    • oh¡, y donde conseguir que me miren y me traten así como aquí lo hacen cuando no lo merezco - Don Raúl y su astigmatismo, bien que lo sabían.
Salí del congreso con olor a basura, apestufado de intereses, con los zapatos sucios de malas intenciones y con la camisa desteñida, pues 2 horas allí, ya habían comenzado a actuar sobre mis ideas.
Encendí la chimenea, miré el libro, y lo tiré a las llamas de ella. No estaba dispuesto a luchar contra el mundo. Estaba cansado de soñar con ello. Mi cabeza no podía más. El libro se fue quemando poco a poco, pagina tras pagina, haciendo ver y dejándome bien claro allí se iban mis instiles ilusiones.