domingo, 11 de junio de 2017

El café y los encuentros en la segunda fase.



1...el acontecimiento de la tertulia...


Fueron, entrando, como todas las tardes, en el mismo orden y tiempos.
Pertenecían todos a la misma clase social, por esto, que aun con diferentes trabajos, compartían los mismos horarios, muchos gustos, muchas situaciones, dinero similar y la misma vestimenta en sus momentos de tiempo libre o de vida social y publica. Con pequeña chaqueta y corbata fina, de diferentes textura y colores, se vestían.
El siglo XX, venia de llegar y apenas había cerrado la puerta de entrada, cuando nuestro grupo de amigos ya había comenzado a reunirse en aquel café.
Antes que ninguno llegaba Don Juan. Siempre lo hacia el primero, pues las oficinas de correos de la ciudad, haciendo codos, estaba del bar. Las dirigía, supervisaba, organizaba y controlaba. El asunto de correos, tanto las que iban, como las que volvían, era realmente bueno. Don Juan era una persona metódica donde las hubiere. La gustaba estudiar, planificar y temporalizar todos los asuntos. La suma de ordenes, direcciones, y su combinación la llevaba encima, hasta en el momento de calcular el tipo, habían varios, del café de este martes. Llegaba a las 17:05 para irse a las 19:05 y llegar a casa a las 19:30. Llevaba bigote grueso y era bajito y fuerte.
A su continuación, llego, Don Andrés. Era más alto y delgado. Solía ir al barbero pues no le gustaba nada la barba ni el bigote, pues aludía que eran feos y antihigiénicos. Cuando lo decía todos reían con franqueza, estaban acostumbrados a las respuestas del amigo. Los tiros trasversales, cuya bala atravesaba los dos frentes, eran su especialidad. Tenia unas extravagancias realmente ciertas. Las decía desde la distancia, como si no fueran con él. Andrés era el ojito derecho de su mamá, la Marquesa de aguas vivas, y su futuro estaba asegurado, y ademas bien, pero era un hombre moderado, tranquilo, humilde en lo material y se caracterizaba, principalmente, por vivir con alegría.
Tras Andrés, bendita sea la casualidad llegó, Don Mariano, cuyos ojos soltaban rayos, más o menos fulgurantes, única y exclusivamente, según cual sea la hora del día. Era medico, y maldita sea la suerte de sus pacientes, pues puede que les bájese mas la moral, las miserias contadas por Don Mariano de este mal, que sufrirlo en si. Era, un hombre muy inteligente, que razonaba con una facilidad pasmosa.
Con la misma cara de curiosidad y con la antenas de vigilancia a todas horas, entró Don Ricardo, periodista, declarado conservador, pero siempre dispuesto, vengan los vientos de donde vengan, a publicar la verdad. Era, envuelto, en su pequeño gorro, pero de piel cara y buena, un gran liberal, atrapado por las cuerdecitas de la corbata negra que llevaba. Sus preguntas no tenían finen en las tertulias con pasión, que como el café necesita azúcar, estos no la tomaban sin una buena dosis de ella.
La última en entrar era Doña María. Era la mujer del compañero en la clínica privada de Don Juan. Ella era bióloga y trabajada en proyectos de investigación en la facultad. Era la primera mujer que esos estudios hizo. Iba vestida a la usanza y le gustaba llegar la última para que todos se levantaran. Era muy lista y tenia claro que para ser respetada y que la escucharan debía actuar tal que mujer de su época. Sabia que los del resto del bar, no la miraban como una gran Bióloga, sino como una mujer más. Ponerlos en su sitio ya lo hacía, y bien que sí, en la mesa del café. Culta, sabia y, como casi todas las mujeres, práctica y pragmática.
Para poetas y literatos, ya estaba Alberto, el camarero y dueño del bar. Las servia y atendía, hasta la última hora de la tarde, en la que si había tertulianos y conversación, se sentaba con ellos a acabar los asuntos. Por continuar, entre las risas de ella, aquella tarde, un pequeño fragmento, que dejó de recitar Doña María por no saber más, de la obra teatral rimada, Las tertulias en el café, de Víctor el bueno, entonándolo correctamente con dulzura y suavidad, sentándose a rimarlas.. Tal y como poeta y literato se hizo con un sitio, a pleno derecho y posesión en aquella tertulia.
Aquella tarde, María llevaba un libro entre las manos, y al llegar, lo dejó con delicadeza encima de la mesa. Tras hacerlo observo a cada uno de sus amigos y contertulios, mientras miraban y leían el titulo.


2...en el libro de Doña María...

miércoles, 7 de junio de 2017

LA VERDAD PRIMERA Y METAFÍSICA



La Metafísica es el conocimiento que estudia cualquier tipo de entidad que no tenga una existencia física. Son entidades que tienen una existencia propia, es decir, que no necesitan a ninguna más para su definición.
Tales como y digamos:
Geometría; Cálculo de ángulos sobre construcciones y figuras geométricas. Son elementos ideales y sin correspondencia, en su perfección, con la realidad física.
O las valores éticos sustantivos, es decir, por ejemplo, éticos, la justicia, el bien o estéticos, digamos la belleza. Son términos que describen alguna situación, pero que no tienen existencia total en la realidad física.
La realidad que tienen estas entidades es, que no existen y han sido invenciones conceptuales para hablar sobre estas circunstancias o cúmulo de ellas.
El cuadro perfecto, no tiene ninguna realidad, pero la Justicia, total o la belleza máxima tampoco.
Pero el error no está en la concepción ontológica, sino operativo y funcional, es decir, la realidad no es un proyecto imperfecto de entidades perfectas y deba ser estudiada en función de ellas, sino que es la imperfección, la inestabilidad, la diferencia, la variedad de lo que está compuesto la esencia de la realidad.
No se vayan todavía y déjenme que les diga que sí que hay una entidad absolutamente separada de la realidad física, con una existencia plena y con consecuencias físicas.
Este debe de ser el objeto único en el estudio Metafísico y este objeto es la Consciencia, es decir, el conocimiento de si mismo, el conocimiento del ser.
Ahora en estos momentos en los que escribo, no soy consciente de mi propia existencia, pues estoy pendiente de trasmitir mis pensamientos, pero sí y esto es indudable por experiencia propia de todas las personas, es el saber de nuestra existencia propia como individuos.
Es una entidad existente y real, con repercusión en la físico.
Es la Primera y Verdadera Metafísica, pues cualquier otra no son más que nombres estudiados como entidades existentes.
El problema del estudio de la Conciencia es, por ser un termino puramente abstracto – y existente y real- será su independencia absoluta de cualquier otro elemento, a través del cual poder definirlo.
Así pues, sólo queda para su conocimiento la circunstancialización total.
El Ser sustancial de la Consciencia se escapa en su propia definición.
Ahora bien, si tiene una existencia, puede ser estudiada científicamente.
Lugares, momentos, intensidades, duración, motivos, antecedentes y consecuentes.
¿Qué momentos me obvian de los elementos circundantes y mi centran en mi persona?, ¿en que lugares se tiene más facilidad de llegar a estos momentos?, ¿qué consecuencias tiene constructivas en tu persona llegar a este situación?, ¿es un elemento distintivo?, ¿hay mecanismos para llegar a ello?, ¿qué relación empírica y experimental tiene con lo físico?, ¿es un camino para la felicidad?, ¿qué conceptos constitutivos le da su naturaleza?, así y más.
Es un estudio ontológico de una realidad abstracta existente.
Es nuestro estudio, dándonos una realidad empírica a nuestra esencia, dándonos un objeto existente y operable para conocernos.
Las consecuencia de este funcionamiento operacional podrían ser interesantes y buenas.
No es Psicología, no es un tratamiento de la manifestación particular de todo y en cada individuo. Es el estudio genérico y total, de la verdad primera de nuestra existencia, es decir, de la consciencia de nosotros mismo
Es un estudio Filosófico y metafísico, en un intento de estudiar y definir la entidad abstracta por excelencia, es decir, la consciencia de nosotros mismo, de nuestra conciencia.

Primera y verdadera Metafísica.

lunes, 5 de junio de 2017

..de la Eutanasia vital en la perdida del tiempo.



No es un dicho, sino que es un hecho.
La vida pasa rápido.
  • Sí, sí.....¡Hay que disfrutarla!, ¡aventuras y risas!....sí.....- me dijeron, con sus actos aquellas amigas.
  • Pero – me quede pensando mientras las miraba- el fin realizador de mi vida no puede ser divertirme, reírme....
Desde luego, como principio sin ecuanum es el no desperdicio del tiempo que se va. La situación anímica, nunca puede dejar en off, al resto de tus acciones. Es un sinsentido parar por cualquier elemento, cuando la existencia, con o sin ellos, consiste en seguir. No hay un fin que valga como elemento objetivo en el cual se encuentre sentido al ejercicio vital, solo tenemos el movimiento y el juicio inherente automático, en su funcionamiento.
La vida es consciencia de ella misma.
El acto del sentir tu persona, tus sentimiento, tus conclusiones, es vida.
Cualquier otro movimiento en el cual, la persona, el sujeto, no sea consciente del tiempo que está pasando, es sinónimo directo y repetitivo, de no estar viviendo.
Las risas huecas y vacías, rodeadas de banalidades y placeres puntuales, físicos y momentáneos, no son vida, puesto que no somos conscientes de nuestra propia persona e individualidad. Tras el proceso, en el que nuestra persona no estaba, ya hemos perdido el tiempo, que es la que lo lleva, estar durmiendo, entre frivolidades, risas tontas, chistes temáticos e inmaduros y placeres físicos.
La conciencia de los pensamientos de cada uno de nosotros es la vida. Esto es vivir y en ellos si que somos conscientes del paso del tiempo y la vida se nos va almacenando, tomando peso y nos llega la existencia.
  • Las tardes, amigo, se me hacían eternas en el placer de la conversación con contenidos. Quedábamos un grupo de amigos, en el bar de la rodalia de la plaza. Entonces eramos muy inquietos intelectualmente, culturalmente, o,y, espiritualmente. Conversábamos con poderío y al irnos a nuestra casa, volvía más lleno de vida, con más impresión de haber tenido un episodio importante en ella.
  • Bueno, pero también estuviste en la boda de Carlota y no estuvo nada mal – le dijo sonriendo ligeramente.
  • No, no, cierto, pero fue nomas y simplemente que un pasar el tiempo, ir y perderse, sin nada que me diese la sensación de estar viviéndolo. Necesito algo más que unas risas para sentirme vivo.


La gente sin objetivos, prioridades, motivos, intereses propios, personales y constructivo, es sinónimo Eutanasia vital.
Y les preguntaba si su viaje como persona había adelantado en algún momento y su respuesta no fue más que continuar las risas de la misma noche ante ella.
  • Bueno, hombrecillo, lo de anoche no estuvo nada mal, pero tanto lo de anoche, como lo de hoy, lo hago para no pensar – volvió a reírse, Ángela y Rosa, siempre lo estaban.
  • ¿Y esto es todo?
  • Sí, Andrés, tengo trabajo y familia, así pues, el resto del tiempo, ¡que me divierto, sí!
Y volví a mis pensamientos y me dije que la vida se le estaba escapando y que cuando se quiera dar cuenta, tendrá la familia, el trabajo, algunas risas, no tantas, pero que la vida se le estará ya yendo y ella seguirá tan vacía como el cono del helado.
No creo que haya que permanecer tan alejado de la comprensión del mundo, del intento de su explicación, de la búsqueda de una expresión Estética de éste, del acto solidario que nos marque unos fines y principios, o cualquier otro dato que nos haga ser consciente del tiempo que pasa y que estamos viviendo.
Que el tiempo pase sin tu consciencia, con apenas una ligera sensación de disfrute, a mi, no me place. Sin sentido, sin fin, sin objetivo o sin motivo, las acciones están vacías de contenido y la vida se empobrece. El vivir es jugar con sansaciones, impresiones, conclusiones, intentos, planes y demás. La consciencias debe de estar sintiendo nuestra propia existencia. La consciencia, consciente de su propia existencia. Esto es la vida y así el tiempo no se pierde.
  • Y los veía reírse, al punto que me preguntaba que grado o posibilidad de satisfacción vital pueden tener esas risas. No pueden ser jamas, un constitutivo realizador de su persona. ¿Y el dinero?, bueno si es para lo mismo, el problema sigue igual - ,me contestaba.
Así lo veo yo, desde que cuando dejas de tener objetivos, retos, personales y siempre realizables, dejas, automáticamente, de vivir y te arrastras, fuera de la conciencia, o bien entre los efluvios rancios de las necesidad físicas, o la mentira de las carcajadas o las fresas de los placeres físico que, a pesar de ser fresitas, tanto engordan.


Articuloshiperbolicos.blogspot.com

domingo, 4 de junio de 2017

EXORDIO MALLORQUÍN. De Isabel Ridaura.


Bello, interesante, impactante, misterioso, con referencias e interpretación y lectura Filosófica. 



EXORDIO MALLOQUÍN


Salté encima de la mesa que había en la librería El Cárabo, de espaldas, como si fuese a hacer salto de altura. El tiempo se detuvo, me quedé suspendido en medio del salto. Vi en el techo una mujer vestida de negro, sujetada al techo por negros hilos. Señaló hacia mi derecha, apareció por mi izquierda un obrero con un martillo pneumático. Empezó a levantar el suelo. Caigo. Cierro los ojos. Escucho el sonido del martillo pneumático y recuerdo el que hacia mi madre cuando no decía nada. Todo ello fue así y no fue así.


Isabel Ridaura

viernes, 2 de junio de 2017

EL MERCADO HUMANIZADO. EL SISTEMA LIBRE, CREATIVO Y JUSTO.



Estoy realmente cansado de escuchar a aquellos que se les llena la boca con cantos de musas versando sobre la innegable posibilidad de llevar a cabo, los más altos, sublimes y puros deseos sobre el funcionamiento social y económico, con los sentimientos grandes y elevados de la igualdad social subvencionados por sus partidos, personas e ideas.. ¿Acaso no saben que la curiosidad de Pandora libró los males en el mundo por los celos de Zeus ante Prometeo?, y ¿desconocen que todos ellos cayeron sobre nuestra propia existencia y esencia?. La natura, nunca, pero ¡nunca jamás!, comete una maldad, el ser humano, constantemente.
Cualquier estructura que tenga un funcionamiento dependiente de los caprichos, moral y antojos propios de las personas está condenada a su degradación y fracaso.
Poner ejemplos históricos es tremendamente peligroso, pues el escrito sería interpretado como vinculación o tendencia hacia algún movimiento o posibilidad.
Lo único que puede garantizar la convivencia correcta entre las personas es un gran sistema absolutamente normativizado.
La educación es realmente importante para asegurarnos del funcionamiento del sistema, en lo cívico, pero no para adoctrinar al pueblo en unas esencias morales inviolables. Esto, me duela o no, es imposible. Las personas somos buenas, pero en la cuna en la que nos ponen al nacer. Cierto es que en lo humano, a medida que la vamos olvidando, vamos dejando de ser lo que somos. Sin Filosofía, Arte e Historia, dentro de poco, poca diferencia tendremos con las ranas.
Pero sigo. El sistema debe funcionar sin la decisión partidaria de ninguno. Debe de tener un funcionamiento automático y propio. En su creación, debemos de establecer unos limites y después que sea su propio funcionamiento, quien lo personifique y forme.
Los sistemas comunistas, en los que son las personas quien toman los poderes, están condenados al fracaso, pues, somos buenos, pero el dinero y el poder nos corrompe y trasforma. ¡Cuanta razón tuviste, Rousseau!, sí ¡nacemos buenos!, ¡ahy!, ¡las circunstancias! Y que bien Kafka relatas como nos convertimos en moscas que solo vamos a la “mierda” que tiene forma de dinero.
Es el propio mercado el que tiene que mandar. Son las reglas y funcionamiento de éste las únicas validas para que haya una mínima moral de funcionamiento.
  • ¿Una establecida moral de funcionamiento me dice Usted hablando de un funcionamiento mercantil, del cruel mercado en el capitalismo?
  • Sí, Señora, pero déjeme que le puntualice.
Apliquémosle unas reglas de funcionamiento a esta personificación. Démosle una moral basada en limites de ganancias - más dinero en movimiento, mínimos de sueldos, máximas posibles diferencias economicas y laborales, y otros sentimientos, circunstancias y más pensamientos commo estos que permitan el correcto funcionamiento de la única manera de desarrollar la correcta unión económica, con el cambio de bienes -inevitables para la propia existencia colectiva, entre los seres humanos, con, y que queda muy claro, unos límites que le den moral a los actos.
No tiene moral, no tiene justicia, es un acto inhumano el asunto de que, y así y aquí lo digo, que Ronaldo o Messi, ganen tantos millones y a 50 quilómetros de sus casas halla gente durmiendo en la calle. Pero sí que es justo que mi amigo, invierta su tiempo, su dinero y aplique su creatividad y gane bastante más dinero que yo con Hotelitos, pues en el funcionamiento social ha sabido actuar.
Hay que sacar la defectibilidad en el reparto de los elemento pues nuestra corrupción lo hace imposible.
Hay que dejar al mercado funcionar, pero siempre poniéndole unos grandes limites propios de la moral y la esencia del ser humano.
Sé de lo peligrosas de estas palabras por las interpretaciones que se les pueden dar, pero en este escrito abogo y denuncio tanto las imposiciones tiránicas de aglomeraciones de poder por la corrupción inherente de nuestra naturaleza, como las abominables diferencias entre los dineros de unos y de otros en este sistema.
Busquemos un sistema libre y creativo, pero démosle unas reglas de funcionamiento correctas, humanas y justas.


Alberto Barata Aznar. Articuloshiperbolicos.blogspot.com

jueves, 1 de junio de 2017

LA MENTIRA Y DONDE ESTÁ LA VERDAD




Y donde me sitúo, ¿en la felicidad que me da las comodidades y realizaciones de la vida o en la más que supuesta felicidad y realización que encuentro escribiendo? Cuando la vida no me sonríe, siempre tengo los sueños de que, hiciera lo que hiciese y fuese tanto tiempo como fuera, iba a vivir en el sueño de la creación literaria y la trasmisión de mis pensamientos e inquietudes. Cuando me quito los cascos en el tren que me lleva al Instituto, a dar las clases de Filosofía, y me pregunto cómo sería la posible vuelta a la realidad del garaje donde trabajaba, me cojo, fuertemente a mi esperanza, en cuanto que la realización propia, está por encima de las circunstancias personales y me digo que, con tranquilidad en mi alma y escribiendo, sería feliz.
Pero, me miento, pues ya he estado escribiendo desde lo hondo del agujero de último piso del garaje y sé, en toda su medida, hasta donde te llevan tales circunstancias. Antes de haber perdido ninguna batalla y con posibilidades limpias de seguir, ya me arrastro por el fondo de las trincheras de la guerra donde me volvería a meter.
La literatura y la vida, viene directamente condicionada y tratada con el estado mental en el que te encuentres. La musical, su compañía es un arma efectiva, que resucita o mata las intenciones y/u pensamientos. Las realidades son humo, no tienen existencia ni valor. El mundo no existe, sólo tenemos delante aquello que nosotros queremos ver. Estamos educados,, todos y cada uno de nosotros en unas estructuras fijas e inmutables. Nunca, nadie, nos cuenta que nuestros sueños y objetivos no deben alejarnos de la vida y ésta sólo existe como hecho de su propia existencia. No tenemos nada más, ni hay otra cosa que la vida en absoluto. El hecho de vivir, el acto de vivir, es la única verdad. Todo lo demás, no son sino elucubraciones de algunos que no se dan cuenta que nos hablan desde una posición que esperan y creen con verdad.
La ratificación y prueba de ello está en la música ¿donde está, donde se metió, aquella realidad, pensamientos, figuras, estructuras, deducciones, conclusiones, sentimientos que tenia en la cabeza antes de subir al tren y ponerme los auriculares?, en ningún sitio, pues nunca existieron como realidades. La teleología y fundamentos existenciales y racionales de la realidad se ven falsos cuando los miras bajo el prisma poliédrico del espejo a colores de la música.
Espero y quiero seguir allá donde ahora me encuentro, pero me animo, pensando y diciendo, que aun perdiéndolo, en mis manos y no más que en ellas estaría mi felicidad, pues, ésta, la felicidad, no está en un mundo que no existe, sino que se encuentra oculta, nomas que en mis intenciones, es decir, en lo que unicamente existe, y esto es mi vida y existencia.
No hago ni un canto Estoico o Cristiano, en la evasión a los bienes o placeres naturales y físicos, escribo unas lineas donde me adoctrino en la realidad de la necesaria la huida de la imposición de aquello que no es nada, que sólo es lo que queramos que sea.
Tampoco hago alusión a la fuerza personal de superación y demás, no. Veo y quiero entender que en la vida, que no se os olvide, siempre finita,, tengamos que tener nuestra realización en algo que no existe. No quiero perder el tiempo, y esto es no dejar de vivir, y el hecho de la vida, no es más que reflexionar, pensar, y esto es llevable en muchas acciones.
El bañarte y tomar el sol, son siempre buenos para el cuerpo y para los humanos, pero no necesario ni vital. Necesario y vital es para los reptiles de sangre fría, no para nosotros.
Quiero, y probablemente lo haré,, algo antes o algo después, más o menos cerca, seguir en mi trabajo, pero tampoco quiero que mi felicidad dependa de éste. Quiero tener la libertad de mis pensamientos, el cariño de mis hijos y de la mujer a la que amo y el tiempo para escribir. Ya pienso y siento, que dada nuestra esencia, es decir lo que nos define como somos sin la necesidad de ningún elemento para hacerlo, es la reflexión y curiosidad intelectual. Y tonto y bobo, quien no vea que ésta es nuestra esencia, y que esto establecido y repartido, daría como consecuencia, que se me caiga la mano con la que escribo, si me equivoco, un mundo mejor.

jueves, 25 de mayo de 2017

La correcta enseñanza de la filosofía. Alberto Barata Aznar. Facebook

La nueva organización de la  docencia en la asignatura de la Filosofía.

LA NUEVA FILOSOFÍA: EL HUMANISMO SIN PRESERVATIVOS





Cuan ilusos en los que nos hemos convertido, creyéndonos la estabilidad de nuestros pensamientos.
¿Qué si hay cambios generacionales en la manera, la forma, los axiomas y principios de los pensamientos las razones de los pensamientos?
Sin duda.
Pero, analizate y verás como no te tienes que ir mas lejos, tan poco, como solo bajar la cabeza y mirarte el pecho.
Bueno, pero mi vecina tenia una gran coherencia de pensamientos e ideas y se mantuvo fiel a sus principios y fundamentos.
No sabéis la gracia que me hace esos personajes nobles e invariables a sus principios y fines, cuando no son mas que individuos sujetos a unas circunstancias invariables que le impiden cambiar, moverse en la agonía de la tardía creación o en el baño de la incertidumbre que después te desplaza a la correcta y necesaria inspiración.
No son los pensamientos los que evolucionan, es la persona que cambia y con esto, los pensamientos continúan.
La Filosofía ha tenido muy poca o ninguna mayor validez en los digamos 2400 años, (que así la consideran algunos frente a aquellos, Nietzcsche, que consideran que allí se acaba, digamos y para empezar el movimiento divergente). El apasionante movimiento, siempre para mi, no han sido mas que viscerales cambios a raíz de aquel lugar hacia donde soplase el viento. ¡Quien le iba a decir a Platón como trataría al pueblo Cicerón o todo aquello que le daría Montesquieu!, pero ¿quien pensaba mejor o tenia la verdad?, ¿ah?, pero no queda ahí y la cosa va todavía más lejos en la variabilidad y os digo ¿será el primer Wittgenstein, el que máximamente formalizó la lógica con sus tablas de verdad (tractatus lógico-philosoficus) o es el segundo con sus juegos del lenguaje en el cual estuviese la verdad?
Ninguno. No somos más que producto de aquel momento sentimental, intelectual, espiritual, anímico en el cual nos encontremos. La continuidad y coherencia en el pensamiento no existe, lo único que podemos encontrar es la repetición, la constante e invariabilidad del paso del tiempo y las circunstancias.
De un día para otro, de unas horas adelante y atrás, mi concepción trascendental del mundo puede sufrir alguna pequeña matización. No, no es un pequeño también acto paranoico, tengo un buen equilibrio mental, es quizás una exagerado ante una personalidad bipolar (mi hijo, el mayor de los tres, 12 años, después de una clase temática del asunto, pienso, en el colegio y me dice “papa tu tienes una personalidad bipolar” asombrado y muy tierno me quedé) inserta en las circunstancias. Vamos, pero el razonamiento es válido para todos.
Vamos a ver, escribir todos o cada pocos días y veréis esto que os cuento. Encontrareis con vuestros ojos aquello que os narro, veréis como la temática se dispara con las sensaciones o se apacigua con las palabras de aquella persona.
El momento de realización trasforma aquellas absolutas imposibilidades que veías la noche anterior.
La razón pura, mi Ortega, tenias razón, siempre, yo tampoco la veo como existente.
Partamos del cambio inherente si tratamos de hacer una definición del ser humano en su ámbito intelectual y cognitivo.
Quizás no seamos más que almas (¿en pena?) que caminamos en la veleidad sobre nuestras alteraciones y variedades intelectuales según sean, no las circunstancias que nos rodean, sino el estado de nuestro propio corazón.
Y aquí, mi siempre amada filosofía,muere como ciencia, y la humanidad escrita se abra caso, por su peso y necesidad.
¿Donde meto las divisiones del alma, las vertientes, la buena naturaleza humana,las clases sociales,el espíritu absoluto, las variables, el vitalismo?, en un punto absoluto y definitoria de mi realidad?, en ninguno.
Quizás lo único que me quede por hacer son escritos humanísticos en los cuales como persona, trato de comunicar mis pensamientos y sensaciones propios buscando la comunión puntual, también con alguna alma pareja mental, con el objetivo único de sentir la compañía en le camino. Puede que aquí estribe el escribir aquello que antes llamamos filosofía. Quizás no sea más que la búsqueda de la comprensión mutua en el mar de los desconocimientos Mi placer por estudiare y comprender a los pensadores, espero, quiero y deseo que jamás se me escape, pero lo que me temo, aunque crea que para bien, que poco a poco iré perdiendo hasta la totalidad mi convicción de poder encontrar en ellos, vías de solución a mis, problemas no, pero si inquietudes anímicas y espirituales.
Prefiero aquel pensador que me hable de tú a tú, desee aquello que siempre seguro compartimos. Nuestra existencia y la vida.