miércoles, 2 de marzo de 2016

...de la forma supramaterial de la voluntad...




Si queremos buscar una característica sobre la cual buscar y basar nuestros estudios sobre la pura Ontología del ser humano, entonces, debemos estudiar la voluntad, como único hecho diferencial que no se encuentra en ningún otro lugar más que en las personas y que no tiene ninguna necesidad de vinculación , para su presencia, de ninguna entidad material.
Todas las demás característica humanas, pueden encontrarse, en mayor o menor medida, en los demás seres vivos.
Es más, mil detalles sacan a la voluntad de cualquier ámbito que no sea endógeno al sujeto.
La voluntad es de esencia supramaterial y define y caracteriza a las personas.
Los impulsos, afecciones, deseos y otras actividades sentimentales y sensitivas que realizamos las personas, tienen un origen biológico ante la presencia de elementos químicos o huellas eléctricas, en el cuerpo o en el cerebro.
La actividad de razonar sería también producto de unos caminos operativos ya aprendidos, por estudios y experiencia, y que te llevan a la correcta solución de problemas.
La razón puede tener una estructura material y sino veasen los PC
Sin embargo, el acto voluntarioso, pertenece única y esencialmente al espíritu conformador de la persona.
La lucha contra los vicios mediante un acto voluntativo, pone de manifiesto su especial naturaleza al tener que luchar contra unas circunstancias físico-biológicas desde una situación diferente.
No hablo de la Voluntad entendida como fuerza cosmológica, tal y como fue concebida entonces.
No es un estudio Ontológico de la Voluntad tratando de explicar su origen y procedencia.
Es la aceptación de la Voluntad como acto propio, único y no material realizado por las personas.
Y he aquí el comienzo.
Es un hecho apenas contemplado y debatido, pero es bastante fácil deducir, la especial naturaleza de un acto contra los impulsos vitales.
La persona que realiza este tipo de acciones estará enfrentado dos partes constitutivas de su mismo. Tendrá la lucha entre las diferencias ataduras bio-fisicas, por todos conocidas y aceptadas contra la parte que tiene una existencia, con efectos, pero no ubicable ni situable.
Hay una serie de elementos químicos, naturales o artificiales, que provocan unos procesos nerviosos que explican directamente cierto comportamiento, lo mismo e igual que ciertos hechos repetitivos pueden provocar caminos entre las conexiones nerviosas que expliquen las reacciones y que les dé, una cabida material.
Pero la voluntad no.
No hay ninguna sustancia no estado físico que aumente o disminuya nuestra voluntad propia.
Sólo queda la salida de una existencia extra material.
Y si aceptamos esta salida de forma cognoscitiva y metódica, el campo estudio en busca de respuestas concretas sobre nosotros, se precisa y define.
Es parte formativa de nuestra persona y por aquello trabajamos con ella, la potenciamos o la disminuimos. Está, actúa y funcionamos con ella. Pero ni es ni responde a ninguna ley natural en sí.
Si buscáis un elemento sobre el cual realizar un estudio propio Antropológico, ir a la Voluntad, pues sin esta parte formativa extramaterial, el estudio de las personas siempre estará a la mitad.
En ocasiones me cuesta entender como no le damos importancia a un hecho tan trascendental, importante, definitivo y definitorio al momento de estudiar y analizar al ser humano como tal.

Lo no conocido, no implica su imposibilidad.
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