lunes, 8 de diciembre de 2014

FUTURIZACIÓN




Estás perdido si vives en el futuro. Y casi todos pensamos en éste.
La preocupación por la absoluta inmediatez es mínima y siempre y sólo, disfrutamos de ella, cuando se cumple aquel futuro entonces deseado.
Alcanzar la tranquilidad de estar contigo mismo en el presente es difícil, complicado y no sé si posible.
El famoso Carpe Diem, se me normalizó en cuanto lo entendí y dejé de interpretarlo como una actitud y lo perseguí como una acción pasiva de la quietud en la momentaneidad.
Buscar y perseguir son, necesariamente, motivos de ansiedad.
El disfrute de tu propia persona, no tiene por qué ir acompañado de unos actos a realizar.
Son utopías, dadas como tenemos las cosas, aquello de lo que estoy hablando, pero no veo como ninguna imposibilidad en nuestra realización el vivir en la consciencia de nuestra persona como medio de realización de cada uno de nosotros.
Actualmente huimos de ella misma y buscamos el cobijo en futuras acciones, proyectos o situaciones.
Lo concedimos como imposible dada la dimensión que tenemos de nuestra vida.
El asunto de la felicidad, digamos, sólo por respirar y andar, nos parece a todos una figura inocua.
Esto, es así, pero también es verdad, que futurizar nuestras acciones buscando resultados, no es bueno para nuestra alma.
Actualizar tus actos a nivel diarios, es una posible manera de liberarte de la enorme pesadez de la responsabilidad de tus actos y te dé más libertad.
No esconderte del futuro, pero quizás admitir que es raramente controlable.
Todo se te puede ir, menos tus pensamientos y experiencias.
No, no escribo a nuestras conciencias, hablo para nuestros subconscientes, siempre sometidos a fuerzas, que ha no ser que las busquemos y persigamos, siempre actuarán desde la cueva oscura de nuestra psique.
Actuar sin fines materiales.
Actuar dentro de las acciones y actos propios de la normalidad, pero disfrutar del momento.
Esto tiene otra lectura derivada la cual sería estudiar, además del modo de operar, es decir la inmediatez, la necesidad de hacerlo o no en la visión ontológica del asunto.
Hay muchas posturas, por ejemplo, en el cristianismo, tenemos una vida única de la que somos responsable, la cual tiene un fin ya previsto y unos modos de actuación determinados. Cualquier acto será irrepetible y se cargara con todo su ser
Tenemos a pensadores como Nietszche, que nos hablara de la infinitud en el tiempo, en el cual y por definición, todos los actos y las vidas, se repetirán. Los hechos, dejan de tener la inmensidad de lo irrepetible y tu vida y problemas, se reducen a la mitad.

Pensar en el futuro es lo que te impide dormir, si te mueves en tu presente, añoras la cama para descansar plácidamente.
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