domingo, 11 de diciembre de 2016

...de las metáforas filosóficas...



¿Será sólo puro Nominalismo cualquier estudio sobre nuestra entidad existencial?´¿de verdad existen o sólo será nuestra paranoia estaticista y su Voluntad de Poder la que nos lleva a hacerlo?
Quizás sean las Metáforas, por la naturaleza paralela  y similar,  las que más te acerquen a  donde nunca estaremos.
La negación de la variabilidad propia en cualquier intento de darle una realidad, conceptual, a los elementos abstractos, vitales y existenciales, es producto de nuestra miopía.
¿Es trampa el intento de definir cualquier elemento en su dinamismo?, la negación del estaticismo, ¿no es otra forma conceptual y enteramente definida de la realidad?
No, desde el momento en el cual el camino para llegar a la verdad deja las autopistas, gigantes de la razón, pero que no te llevan a ningún lado y te vas con la mochila llena de metáforas explicativas y el camino toma entidad, realidad y belleza. Esta la manera da una definición, como producto del acto y del movimiento y  no una conclusión vacía y falsa.
La razón nunca podrá llenar tu alma y corazón y  la verdad, por necesidad, debe de hacerlo. ¿de qué verdad me hablas que no produzca satisfacción, belleza, paz?. Ninguna. La verdad debe de cumplir esas características.
La Filosofia deja de ser un movimiento externo al individuo buscando una verdad estática, envolvente al sujeto y atrapada por la razón y pasa a ser, un amor a la sabiduría, realizado por medio de la razón, pero en la búsqueda de metáforas, comparaciones, dudas, emociones, aporías, dolor, potencia, poder y disfrute.
El camino de la verdad pasa necesariamente por la realización del sujeto. No  vamos a ningún lugar donde ella se encuentre, sino que ella, la verdad, se encuentra en el correcto caminar.
Y, con esto, ¿defino la Filosofia, dándole una forma y manera definida a partir de unos principios propios, estáticos y  personales?
Pues no, pues en la propia definición se encuentra la necesidad de la metaforización del asunto.
La definición del modus operanti no me lleva a su esencia, sino que me incluye directamente en su  modo de actuar, con todo la humano y esencial que significa nuestra actuación explicativa propia, mediante imágenes ilustrativas y emocionales que trataran de definir lo que no te puedo definir sin ser de manera comparativa.
Trataba de comprender el acto y la potencia y no le encontré realidad hasta que aquel dijo aquello en ese lugar.
El disfrute que me dan el estudio y la lectura de casi todos los grandes, en ocasiones, por error, lo tiendo a tomar como explicaciones y verdades acabadas y conclusivas.
Recorro el tren, disfrutando de la variedad de cada vagón, buscando conocer a los pasajeros y miro con asombro la naturaleza por las ventanas, pero no creo y dudo, que aunque saquemos las cabezas por las ventanas y miremos hacia adelante viéramos la verdad.
Esto es un ejercicio metafórico explicativo pero filosófico.
Es más ilustrativo, consecuente y concluso.





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