miércoles, 28 de diciembre de 2016

...del Arte y la Filosofía.





Ya en la génesis - de aquello que se comprende como Filosofía, aquí, en occidente – dada en la Grecia clásica, era entendido como un disfrute, el amor, en la contemplación y la explicación del asunto.
La corrección es belleza.
El desarrollo es arte.
El principio es genialidad.
El momento, el instante de la plena comprensión produce un estado estético de satisfacción.
Casi toda Filosofía, en el mensaje obtenido dentro de la libertad de la concepción abstracta de la realidad, tiene la misma repercusión personal que algunos cuadros.
La misma realidad posible pero extraña, que me atrae y atrapa en los elefantes de Dalí, la encuentro entre los interrogantes que tanto utiliza Nietzsche para la comprensión de nuestro error.
La Estética no sería la solución práctica del mundo, como sistema de vinculación, no claro.
Pero si, y sólo quizás, la realidad del mundo esté en la belleza del pensamiento.,
El orden, la asociación, la deducción e intuición, el análisis, la síntesis, las generalizaciones y otros movimientos, siendo acontecimientos llenos de belleza. Su forma es pletórica y te prospectiva las cosas, tal cual Jesús visto, con punto de fuga y desde arriba, de, otra vez, Dalí.
La Filosofía sí que tiene una utilidad, sobre la correcta utilización de la razón o de la mente, y que potencia cualquier hecho práctico y material.
Pero la única razón de su validez integral dicha, proviene de la total y pletórica comprensión, es el arte de pensar y la belleza, en la plenitud buscada, de sus conclusiones.
Al lugar donde nos llevan algunos autores, no lo conocía ni sabia que existiere, y que nos han dibujado, con sutilidad y genialidad, nomás es la obra que han construido.
  • Aristóteles me abruma – le dije en la barra del bar.
  • Pero, qué nos dijo o nos habló ¿de cuatro fuerzas que dirigen la física?, venga – insistió el contertulio con un caragillo y algunas cervezas – sabes, igual que yo, que es mentira.
  • Pero ¿y como nos lo cuenta, lo deduce y lo describe?, ¡Arte, puro Arte!, ¡disfruta con su lectura, aun ha sabiendas de sus errores!
Y, como elemento formativo ¿qué mejor manera de trasmitir la idea, que incluyan por necesidad la comprensión propia y personal, que incluyendo a los movimientos artísticos en las explicaciones que introduzcan a la mente en un nivel sensitivo propicio para la comprensión de buscado elemento explicativo?
Cuantos filósofos trasmiten sus enseñanzas como diálogos teatrales, tal cual Platón, o algunos relatos personificados, como, y solo digamos, Jean Paul Sartre.
Tengo un gran paralelismo entre el pintor delante del lienzo, buscando su inspiración, su genialidad y llegando a un estado de éxtasis estético con el del filosofo, delante de sus hojas, en la soledad y la única compañía del lápiz, extasiado, en la belleza de la realidad que cree haber relatado.
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