viernes, 2 de junio de 2017

EL MERCADO HUMANIZADO. EL SISTEMA LIBRE, CREATIVO Y JUSTO.



Estoy realmente cansado de escuchar a aquellos que se les llena la boca con cantos de musas versando sobre la innegable posibilidad de llevar a cabo, los más altos, sublimes y puros deseos sobre el funcionamiento social y económico, con los sentimientos grandes y elevados de la igualdad social subvencionados por sus partidos, personas e ideas.. ¿Acaso no saben que la curiosidad de Pandora libró los males en el mundo por los celos de Zeus ante Prometeo?, y ¿desconocen que todos ellos cayeron sobre nuestra propia existencia y esencia?. La natura, nunca, pero ¡nunca jamás!, comete una maldad, el ser humano, constantemente.
Cualquier estructura que tenga un funcionamiento dependiente de los caprichos, moral y antojos propios de las personas está condenada a su degradación y fracaso.
Poner ejemplos históricos es tremendamente peligroso, pues el escrito sería interpretado como vinculación o tendencia hacia algún movimiento o posibilidad.
Lo único que puede garantizar la convivencia correcta entre las personas es un gran sistema absolutamente normativizado.
La educación es realmente importante para asegurarnos del funcionamiento del sistema, en lo cívico, pero no para adoctrinar al pueblo en unas esencias morales inviolables. Esto, me duela o no, es imposible. Las personas somos buenas, pero en la cuna en la que nos ponen al nacer. Cierto es que en lo humano, a medida que la vamos olvidando, vamos dejando de ser lo que somos. Sin Filosofía, Arte e Historia, dentro de poco, poca diferencia tendremos con las ranas.
Pero sigo. El sistema debe funcionar sin la decisión partidaria de ninguno. Debe de tener un funcionamiento automático y propio. En su creación, debemos de establecer unos limites y después que sea su propio funcionamiento, quien lo personifique y forme.
Los sistemas comunistas, en los que son las personas quien toman los poderes, están condenados al fracaso, pues, somos buenos, pero el dinero y el poder nos corrompe y trasforma. ¡Cuanta razón tuviste, Rousseau!, sí ¡nacemos buenos!, ¡ahy!, ¡las circunstancias! Y que bien Kafka relatas como nos convertimos en moscas que solo vamos a la “mierda” que tiene forma de dinero.
Es el propio mercado el que tiene que mandar. Son las reglas y funcionamiento de éste las únicas validas para que haya una mínima moral de funcionamiento.
  • ¿Una establecida moral de funcionamiento me dice Usted hablando de un funcionamiento mercantil, del cruel mercado en el capitalismo?
  • Sí, Señora, pero déjeme que le puntualice.
Apliquémosle unas reglas de funcionamiento a esta personificación. Démosle una moral basada en limites de ganancias - más dinero en movimiento, mínimos de sueldos, máximas posibles diferencias economicas y laborales, y otros sentimientos, circunstancias y más pensamientos commo estos que permitan el correcto funcionamiento de la única manera de desarrollar la correcta unión económica, con el cambio de bienes -inevitables para la propia existencia colectiva, entre los seres humanos, con, y que queda muy claro, unos límites que le den moral a los actos.
No tiene moral, no tiene justicia, es un acto inhumano el asunto de que, y así y aquí lo digo, que Ronaldo o Messi, ganen tantos millones y a 50 quilómetros de sus casas halla gente durmiendo en la calle. Pero sí que es justo que mi amigo, invierta su tiempo, su dinero y aplique su creatividad y gane bastante más dinero que yo con Hotelitos, pues en el funcionamiento social ha sabido actuar.
Hay que sacar la defectibilidad en el reparto de los elemento pues nuestra corrupción lo hace imposible.
Hay que dejar al mercado funcionar, pero siempre poniéndole unos grandes limites propios de la moral y la esencia del ser humano.
Sé de lo peligrosas de estas palabras por las interpretaciones que se les pueden dar, pero en este escrito abogo y denuncio tanto las imposiciones tiránicas de aglomeraciones de poder por la corrupción inherente de nuestra naturaleza, como las abominables diferencias entre los dineros de unos y de otros en este sistema.
Busquemos un sistema libre y creativo, pero démosle unas reglas de funcionamiento correctas, humanas y justas.


Alberto Barata Aznar. Articuloshiperbolicos.blogspot.com
Publicar un comentario