miércoles, 27 de mayo de 2015

LA TOURNE (Cap. 3)



La ciuad ya habíase quedado atras junto a la veguenza propia de la gente conocida. Pedro miraba con interés el paisaje, observando como recorría, la autopista,  las orillas del mar  mientras pasaba casi sin interes, por lugares buscados por gente de todo el  mundo, miró hacia la parte delantera del autobus y dijo
- Señor Cipriano, de bobos sería no reconocer y escuchar con placer al , siempre elevado, Bach - por sus estudios y afición tenía unos conocimientos, al menos por encima de la media, de cultura clásica y general- ahora bien, vamos a darle un poquito de marchita al asunto, !Manuel - así se llamaba el chofer- ponme alguna emisora con algo de marcha!
Lo hizo y como saliendo directamente del infiernos, el diablo con una guitarra entre las manos, ACDC comenzó a sonar.
Margarita y Pedro, se sonriero con complicidad.
Margarita no conocía aquella música, de hecho, fuera de los clásicos, no se movía nisiquiera con cantoautores. No era para nada tímida y escondida, pero tenía muy claro sus gustos, preferencias, destino y ambiciones. Esto le hacía una mujer realmente especial. No estaba casada, pero la vida le iba bastante mejor con esta mentira. Era una mujer hermosa que no le atraían los hombres, siendo con esto, incluso, más sugerente.
Los ojitos pequeñós e inocentes de Andrés observaban desde la tormenta de los sentimientos, sensibilidad y humildad, aquella mujer que le estaba decubriendo aquello que hasta entonces no pudo o no quiso saber. Empezaba, sólo, solo y dentro de aquella hora, a sentirse enamorado. Lleno estaba, de interpretar las lagrimas de aquellos que quieren y no son correspondidos o las alegrias de todo aquel que la mujer de su alma le besara. Su piano  comenzó a hacerse real en los ojos de Margarita, los cuales si, apenas le habían mirado de pasada y, entonces y con voz bajita, aguda, suave y duce, le preguntó, aunque sólo fuera para verla en la totalidad.
- ¿Donde estudio Usted?, Señora Margarita. - preguntó Andrés.
Por el espejo grande central con el que el chofer miraba a los pasajeros, Don Cipriano, miraba con preocupación y misterio la cara, expresión y movimientos de Andrés. Jamás le había conocido ninguna novia y apenas vivía, nomás que por la música. Se le veía con algún amigo, y con amigas ni una. De aquí su preocupación. Había pasado muchos años desde que, y a la mínima versión, su corazón funcionaba así y tenido esas mismas experiencias. Ser diferente es difícil y complicado. Así pues la mirada fue de preocupación ante la cara de borreguito degollado con la qué la miraba. No tenía por que haber nada desequilibrante, incluso podía ser constructio, pero atento y mucho estaría.
Este vocablo - tratarla de Usted y nombrándola como señora- les hizo reir a los dos jovenes más del autobus.
- !Apenas tendre 1 o 2 años mas que tú! - dijo Margarita !tutéame!
- Bueno, está bien que empieces asi, pero, ves olvidandolo que vamos a estar muchos días juntos - añadió Pedro.
El sinpas, sorpresa e indecisión de las risas al bienestar del "mucho tiempo" sólo hubo un espacio demasiado corto de tiempo para contar.
En estos avatares, Don Copriano se puso en pie
- Primero, ACDC ¿así se llamaba, no? nunca jamás volverá a sonar en mi presencia. Pero ¿cual concepto tienen Ustedes de la armonía? ,  Ya debatiremos cómo refleja la música el valor,  las consecuencias,  los actos y los modos propios y cohetaneos.  Prefiero morir en la ignorancia en cuanto a qué pasa hoy.
-Dos, la maxima formaldad va a ser poca para lo que os voy a exiger a Margarita y Andrés. Esto será necesario para el correcto desarrollo de la gira. Que sepan Ustedes, que las confiazas siempre traen malentendidos y discusiones. Usted, Pedro, trátenos como quiera pues sólo y conmigo, deberá realizar labores decorativas fuera del punto central de todo el asunto, qué son estos dos virtusos, que la luna, el dia que nacieron, decidió mecerles en la cuna.
- Y tres, allá dentro de dos horas, espero tener todo el material guardado y preparado para poder empezar el trabajo mañana a las 8 recién salido el sol. Hoy tendrán un tiempo libre antes de irse a dormir para que se relajen, aclimaten, y se tomen, Andres y Margarita, un refresco juntos. La combinación y entendimiento entre ambos ha de ser máximo. El amor de cualquier pareja ha de ser irrisorio, frente a la coordinacion que han de exibir Ustedes.
De pie, sin perderles la cara, aun con un gran calor,se subió el nudo de la corbata, llevaba camisa larga, muy fina y blanca. Tras esto, dirigio una mirada seria, fija y larga a todos los del autobús. Hasta el conductor le había tomado, al menos, respeto.
 Directamente y por la autovía del mediterraneo, fueron entrado en Alicante, viendo, a su vez, al siempre querido mar.  Parecíase que éste quien veía y observaba al peculiar grupo.

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