jueves, 7 de enero de 2016

...del cambio cultural...




Y cuando me quise dar cuenta, estaba desarrollando el anhelo por la antigüedad.
Comprendí cuando te atrapa la incapacidad de entender el cambio como elemento formador de la cultura humana.
Ante la dificultad de movernos en lo nuevo, nuestro entendimiento se ofusca y nos lleva a su negación.
Pensaba, aquella tarde, cómo perdíamos costumbres fundamentales para el funcionamiento correcto, tal y como sería escribir manualmente o la imposición de ciertos ritmos rápidos que antes no se daban.
Y, sorprendido por tal y como me apareció, cuando me di cuenta de mi actuación como aquel que dice y piensa que todo pasado fue mejor.
Me agarré a la mesa donde tenía colocado el Pc, y comencé a aceptar, que no quita ni un ápice de valor esencial a nuestras vidas, si la escritura manual despereciera y toda fuera a través de máquinas.
Me niego a aceptar que la cultura y elemento científicos y tecnológicos nos lleven a peores situaciones. La maldad de la actualidad la encontramos en que cada detalle, por los medios de trasmisión de información. Si esto hubiera habido en las épocas anteriores no nos parecería tan bárbaro y deshumano la actualidad.
¡Nuestro mundo va a peor! - dijo aquel, a lo que yo le respondí que el ya pasado siglo XX he sido el más sangriento en la historia de Europa.
Es decir, el avance nos llevará a cambios esenciales en nuestra manera de enfrentarnos al tiempo, sin que ello deba suponer un cambio en nuestra persona, también esencial.
Aceptar los nuevos cánones es un elemento formativo y no deformativo de las personas.
Lo antiguo, nunca es mejor e igual de malo era, cuando se hacia una mala utilización, tal y como hoy sería con lo que fuese.
No abogo por una necesidad del cambio tecnológico, sino de una característica a aceptar de nuestra esencia cultural evolutiva y cambiante.
Me cuesta aceptar mis propias palabras, hasta que veo a un niño, como maneja y se mueve en el mundo digital y me digo que este acto es un puro elemento de cambio y es, y debe de ser, una mejoría en las condiciones de vida y desarrollo del individuo. !Claro¡, ¿y qué pasa cuando se abusa de los juegos y uso del mundo digital?, pues lo mismo que pasaba a nivel personal cuando se abusaba, en los diferentes pasados, de muchos elementos y situaciones. Y si no se abusa del uso del contacto rápido por el móvil, es un avance importante.
Las personas seguiremos siendo las mismas, independiente del tamaño del móvil.
Y me digo y me pregunto, con inquietud, cómo será su vida en este nuevo mundo, hasta que me respondo que la misma que la mía respecto a la diferencia tecnológica entre mis padres y yo.
Tenemos, algunos, la costumbre de mirar con cuidado las nuevas tecnologías, cuando yo ya aprendí a partir de aquella tarde, que esto es el proceso normal de funcionamiento y el cambio tecnológico y cultural, el movimiento divergente a nivel histórico, será constante y constructivo.
Ha sido un elemento formador.
Las colas en las tiendas del nuevo lanzamiento del móvil, suscitan comentarios tales como si el borreguismo y la emociones materiales fuesen un actuante sólo del mundo moderno actual. Siempre se han dado y exxistido, pero antes no eran grabadas.
!olvidémonos de situaciones estáticas de realización¡
El ser humano es puro dinamismo en su evolución cultural.
El cambio es espontaneo, la variación intrínseca a nuestro comportamiento.
El movimiento es el principio formador y resolutivo de todo elemento del cosmos y del ser humano.
Sin movimiento no hay vida y el movimiento es signo de cambio.
Debido a la falta de competitividad biológica, la evolución física del ser humano ya acabó y no cambiara, su estructura, por método natural, sin embargo la evolución cultural es un elemento constante y formativo y no parará nunca jamás.
Lo pasado, en una evolución pacifica, nunca será mejor que su futuro.



miércoles, 6 de enero de 2016

...y de la música que me sitúa...



Y disfrutaba discutiéndome cuanto había de cercanía o distancia entre mi cuerpo y mi alma, cual de las dos era una entidad existente, en qué sitio encontraría el campo de acción, donde está la dificultad de solución y existencia de ambos, y entonces y en medio de estos pensamientos, aquella música entró por la puerta de mi cuarto e impactó directamente sobre lo que meditaba y elevó mis cejas mientras abría los ojos.
Y mis pensamientos cambiaron, forma, color y tono.
Llevaba horas navegando entre la unión de mi cuerpo y mi alma, pensando la posibilidad de la independencia de ésta y sus posibilidades de desarrollo, cuando y en aquel momento, sentí como unas determinadas longitudes de onda y unos ritmos de emisión, esto es , algo muy físico, conseguían, elevar a mi alma al mundo de los sentimientos.
Trato de llevar a un elemento de la dualidad al lado opuesto del otro. Sólo así tiene sentido la existencia, la posible existencia de ellos. No hay puesto ni paso intermedio.
La toma de una u otra decisión, si lo piensas y lo trabajas, claro, trae unas consecuencias tremendamente importantes.
Imaginar y saber que la vida será una construcción propia e individual, desarrollando aquello que será sólo y únicamente sólo tuyo, es decir tu espíritu o pensar y saber que tu entidad es la consecuencia de unas circunstancias temporales y puntuales que te definen, describen y forman.
Son dos principios con unos finales absolutamente opuestos.
Entonces cuando estaba en el punto más álgido de la reflexión, cuando estaba apunto de convencerme de la posibilidad de imponer tu espíritu y mente a la realidad circundante por su diferente naturaleza, apareció esa música y con una caída absolutamente suicidad, volví, sin mi intención a la belleza de aquella inolvidable canción, pura y dura, acción física provocadora de sentimientos..
Es un tema que me inquieta, pero veo tan improductiva y difícil o imposible de cualificar y justificar la interacción directa de las dos dimensiones, es decir la existencia de un mundo material y espiritual coexistentes que me pierdo en las dudas.
¿Cómo las conexiones neuronales pueden hacerme sentir envidia?
¿Cómo existe o que forma material puede tener la fuerza de voluntad?
Es un problema, básicamente olvidadizo y que nadie reflexión.
Es una temática no vista ni contemplada.
Sin una visión religiosa, a nadie ya le importa saber cual será la relación existente entre nuestros cuerpo y sentimientos, que no son sensaciones.
El frio, no es lo mismo que el odio, ni el calor que la envidia.
Entiendo, pienso y calibro que es y sería un gran y largo tema de discusión para evaluar, conocer y comprender al ser humano.
Pero no, esta reflexión en más de un 90% de los sitios será considerada, una extravagancia, locura o reflexión propia de los tontos.
Entiendo cómo se podría razonar sobre el asunto y aun no encontrando el fin, el propio ejercicio de la reflexión en esta temática, nos acercaría a su punto de solución, aun no llegando y el propio acto y acción de la búsqueda de esta verdad, es es camino de realización para las personas, aunque algunos les cuesta tanto ver y reconocer este asunto.
La música me llevo a creer lo que no era o me cogió y me saco de allí donde no pintaba nada.


LA COMUNICACIÓN (Cap. 16)



Desde que surgió la idea, habían pasado ya 50 años.
No dejaba de impresionarse cada mañana que se miraba en el espejo y veía que el tiempo se había parado, más que para él, para sus células. No envejecía.
El mundo ya había perdido toda noción de sus ancestros y esencia, de sus pensamientos e historia. No eramos más que entidades inconscientes y felices.
Eramos el rebaño, feliz, del que se alimentaban, a través del CO2, los visitantes.
Pero sí que había una solución al problema.
Ya que no nos podíamos enfrentar, o mejor, ya que Boris no se podía enfrentar a los visitantes, se dio cuenta y concluyó, que la única manera de conseguir que se fueran, sería provocar el desinterés hacia nuestra especie.
Su interés radicaba en nuestra capacidad de producir CO2, así pues, sería esta cualidad, la que desapareciera y provocara la libertad del ser humano.
¿Cómo conseguir que la disolución del CO2, en el primer oxigeno formante aun siendo en menor cantidad, en el propio ejercicio del respirar?. Sin CO2, les eramos inútiles , pero aun consiguiendo esa acción, habría que ponerla en marcha, lo cual era, más difícil todavía, pues el contacto suyo, sin autorización, era prácticamente imposible y después cómo hacer ver la realidad a aquellos que viven atrapados en la felicidad de la inconsciencia.
Todos los días, uno detrás del otro, se preguntaba y manejaba estos datos e información.
Los visitantes tenían una tecnología impresionante, tanto como el hecho comparable a la que tenían, cuando vivían los Chimpancés, comparada con los humanos, pero no eran Dioses, tenían sus defectos y errores.
Boris había comprobado algunos elementos desrítmicos producto de irregularidad en la acción de hechos, y comprobó que en ciertas posiciones y acciones, los visitantes no tenían acceso a las acciones y operaciones de Boris.
Pasaba muchas horas trabajando en el ordenador, ocultando sus intenciones y engañando a los visitantes en las intenciones de aquellos actos.
Llevaba 25 años estudiando el asunto y ya había encontrado un elemento primario metálico que disuelto en cierta proporción en la sangre, evitaría la asociación con el carbono y el oxigeno, en menor proporción sería lo emitido por las personas.
Pero tenía que conseguirlo y probarlo. Sabía que el acto, que la acción y resolución debían de ser rápidas, pues la continuidad del elemento primario, el metal en la sangre producía la muerte.
Además, hasta entonces, eran puras ilusiones y esperanzas pues, pensaba que aun obteniendo la resolución de manera física hacia adelante, habría que ver como entrar en contacto con los ciudadanos de la ciudad y tratar, como mayor dificultad, de explicar la realidad a los engañados ciudadanos de cada una de ellas.
- “Boris” -.resonó por toda la sala. Los Visitantes le iban a hablar.
- Sí.
- Debes de realizar una salida.
Sus ojos se pusieron como platos, era pronto para hacer nada, pero y primero hacia 25 años que no salia del observatorio y ahora, con estas intenciones, podría investigar el mundo y la ciudad bajo este plan y proyecto.
- Queremos unos cambios comportamentales y deben de tener una nueva información que manejarán los próximos cinco años, la cual serás tú quien se la trasmitas.
Boris, no acababa de entender por qué lo tenían allí y a él como trasmisor de la información, pensaba que los visitantes no querían poner alerta ni meditabundos a las personas con las visitas de seres diferentes.
- Irás a Valencia. A las 17'00, tendrás en el ordenador central las ordenes y trabajos que harás. ¿Necesitas algo?
Era la pregunta fundamental y la que Boris llevaba tanto tiempo huyendo de ella, pues había una capacidad total, a partir de simulaciones mentales, de tener y hacer todo lo que quisiera. Tan solo una convicción interna que no acababa de comprender, le impedía hacerlo.
- No.
La voz y la luces de comunicación desaparecieron.

Bajó las escaleras, desde el telescopio hasta el comedor, sin pensar en nada, tratando de hacer, como llevaba haciendo muchos años y que le había librado de la locura, un acto de evacuación mental. Su pensamiento desaparecía, su consciente huía de la rutina y era sólo el subconsciente el que le llevaba a los sitios.

...de la degeneración de los emoticonos...




Llegará un momento en el ciertas palabras desaparecerán y sólo se utilizará su emoticono.
Éste dejará de ser una interpretación del concepto y pasará a ser el signo que sustituya a la letras.
La escritura con pictogramas invadirá ciertos cambios en nuestro lenguaje.
La carita sonriente será utilizada como descriptor primero y utilizado para la palabra felicidad.
La gente iremos perdiendo la costumbre y uso de ciertas expresiones y por razón, las sustitutas acabarán siendo la verdad de la expresión.
La dificultad estriba en la comprensión del significado, que siendo el mismo emoticono puede provocar en las personas.
Es posible que las comunidades diferentes surgieran y éstas tuvieran sus puntualizaciones y sus modos de interpretación.
La imaginación y sentimientos, se disparan con los pictogramas.
El lenguaje escrito alfabético o silábico, es mucho más concreto respecto al significado de los conceptos.
Llevo, algún tiempo, y todavía no lo tengo solucionado, sin saber el significado, valor o interpretación de uno de ellos.
Éste es aquel circulito amarillo, con sus dos ojitos abiertos y la boca con los dientes a la vista.....¿rabia, risas, mentira...?, trato de incluirlos y me pierdo.
Si no estas al día del significado de utilización, que aquel grupo, le da a aquella imagen, es muy probable que nunca la sepas, es más, por no estar al tanto, producía risas, cuando preguntaba cual era el significado, de lo evidente que ellos lo ven y tú dificultad.
Lo que apareció en una broma aquella noche, se convierte en un signo con una interpretación concreta, aunque solo plenamente comprensible para los componentes de aquellos grupos.
Los idiomas se subdividen además.
Observaba con preocupación como todos y cada uno de los mensajes (Wpp) que me llegaban, estaban llenos de emoticonos y me preguntaba...¿llegará aquel y ese momento en el que los pictogramas sean, sino la totalidad, una parte grande integrante en la escritura dentro de la normalidad a la la hora de trasmitir información.
Llegará el día, aquel que saliéndose de la normalidad, decida mandar una carta manuscrita y a pulso y a mano, no aparezca más la palabra felicidad y ya no haremos más que dibujar un circulo con un intento de sonrisa.
No lo pienso, ni lo considero una locura y barbaridad aquello que aquí escribo.
No utilizo el lenguaje simbólico, pienso que le quita riqueza a la comunicación y la vulgariza.
Nos amontonamos bajo el circulito amarillo de un bichito de aquellos guiñándote el ojo.
El lenguaje perdería todo su magia y arte.
La comunicación sería bastante peor.
Las persona se difuminará detrás de los emoticonos.
La falsedad en la comunicación se hará inmensa.
Escribiendo, puedes intuir a la persona que detrás estaba de aquellas letras, por el uso y manera del vocabulario. La composición y colocación de los términos y conceptos, pueden realizar un giro grande en el significado del mensaje.
Con los pictogramas amarillos jamás y nunca sabrás cómo es aquella persona que lo escribió.
Los signos tienen un significa fijo, aséptico con y hacia el narrador y sin motivo de variación por orden o intensidad.
¡Sí!, ¡Diablos!, nadie se equivoca, detesto los emoticonos pues es como si viera a la cultura caer por el water de la facilidad.



LA COMUNICACIÓN (Cap. 15)




Una pequeña bola, como estanque de oxígeno, trasparente envolvía todo el observatorio de Tenerife.
No había ni quedaba nada a su alrededor más que el color oscuro propio de una isla de formación volcánica.
Las plantas y, consecuentemente toda la vida, había desaparecido fuera de nuestras bellas, felices y bonitas cárceles.
Hongos y algo de vida marina, pues la perdida es mas lenta, quedaba, aunque el futuro de los dos, sería la desaparición.
El oxígeno en estado gaseoso ya no exista
Pero daba igual. Los alimentaban correctamente, recibían la educación perfectamente calculada respecto a los fines de inconsciencia, situabilidad familiar y social correcta y podía dedicar toda su vida a realizar sus propia actividades, cualesquiera, siempre lúdicas.
Ahora sí, dentro de lo margenes y cantidad que te dijeran.
Trascurridos 200 años, ya nadie, salvo Boris, conocía a primera mano y con certeza la verdad de como eran las cosas. De boca en boca la historia se malforma.
Eran nuevas generaciones nacidas cuando el mundo ya había sido cambiado de forma y ya no vivieron nada de la antigua fase. Si, la historia continuaba, de unos a otros, pero, ésta pierde realidad en la lejanía. Nada que leer, conocer o estudiar.
La vida el ser humano se estaba haciendo vacía de significado y motivo.
Querían controlar totalmente al ser humano, dominando completamente en su poder de decisión y cambio.
De generación en generación les habían robado su realidad e impuesto otra distinta.
Las circunstancias absolutamente banales, sólo hacia mantener al individuo en un estado infantil. Era lo que querían y habían conseguido.
- Marionetas y en la mentira nos convertimos - se decía mientras, en su soledad, paseaba por el observatorio.
Era un hombre muy sano y potente mentalmente y tenía un gran equilibrio mental y personal, lo cual le permitió, solo y con la pequeña comunicación con ellos, vivir 200 años allí, en la soledad, sólo rodeado de las Pc y las instrucciones, puntales y propia de ellos.
Los visitantes sabían como manejar todos los elementos que componen nuestro cuerpo, de ahí que podían evitar la dirección hacia el desorden de cada sistema, es decir, el envejecimiento en el nuestro. Los visitantes no querían que Boris desapareciera pues sabían lo que había aprendido y le necesitaban como enlace.
No tenía la dulzura del engaño, como el resto y sí la amargura de la realidad en su soledad.
La desaparición de toda la información del ser humano, almacenada y conseguida en muchos milenios, estaba siendo destruida por los visitantes. Querían borrar la esencia y las huellas del ser humano como tal.
Pero Boris intentaba que esto no sucediese y estaba guardando, en un modelo último e increíblemente potente, de almacenamiento de información independiente, en el cual le cabía toda la información que se pudiera encontrar en la tierra.
Huyendo de su vigilancia, cargaba cada semana alguna actividad y conocimiento, a través de los Pc conectados y permitidos para la trasferencia de mensajes e instrucciones, de los visitantes a los individuos a través de Boris.
Almacenaba con celo esta información. Su principal motivo de vida era obtenerla, clasificarla y esconderla. Allí estaba la continuación de la humanidad. La conciencia de ella, ya se había perdido. Eso ocurriría cuando fuéramos conscientes de lo que ocurre.
La cultura es esencial y formativa para ser personas.
Después de la última reunión ocurrida ya hace doscientos años, se tomó la decisión, por la mínima pero suficiente mayoría de echar a los Visitantes de la tierra a la fuerza.
Máximo y mayor error.
El potencial técnico y mecánico del ser humano, era prehistórico en la comparación con el suyo.
Nada más tomarse esta decisión, los nuevos misiles U45, salieron, en su totalidad hacia las traslúcidas, mortales y bonitas esferas.
Ni siquiera las explosiones se proyectaban al exterior. No sólo no provocaban daño alguno, sino que además, se almacenaban en la parte superior, como forma energética, dando la forma elíptica de una capa de color azul, y daban, según me dijeron, más potencia a sus artilugios.
Tras esto llego la destrucción total del 80% de las construcciones humanas y del 55% de la población.
La negativa significaba la muerte y tal y en el momento en el que Boris trasmitía la respuesta.
Era un sistema inimaginable nunca para el ser humano, de rayos láser con un tamaño de onda tan pequeño que traspasaban todo material hasta el lugar medido y elegido, donde tomaban su forma normal y capacidad destructiva.
Personas eliminadas sin aviso ni lugar y desaparición de grandes ciudades, New York o Pekín,en minutos de exposición al rayo.
La historia y la imposibilidad impuesta de conocer y avanzar, estaba haciendo desaparecer al ser humano con su forma constructiva propia. La alienación se estaba produciendo en su totalidad . El ser humano y toda su inconsciencia era ya, no más, que un rebaño.
Pero a Boris se le encendían los ojos por cada dato de información que les robaba a los visitante, tanto propios de las personas y humanidad, como aquellos que eran ejemplos técnicos de los visitantes. Boris sabía, que allí, en estos datos estaría la solución.
Soñaba con algún día, con salvar al mundo.
Ya no le quedan ningún conocido. En los últimos 25 años no había salido de allí. Sólo lo hacía para realizar alguna labor, de gestión o comunicación entre ambos.
La calma, en toda inmovilidad e inutilidad cotidiana, le tenía totalmente absorbido desde la resignación y tranquilidad.
Pero,en su corazón, pensaba que mientras le permitan vivir, no hará más que calibrar, calcular y planear métodos y planificaciones para tirarlos.

Estaba empezando a conocer, detalles realmente importantes.

domingo, 3 de enero de 2016

LA COMUNICACIÓN (Cap. 14)




- Pero ¿qué me dices Boris?
- Sí, bien lo entendiste, en burbujas de aislamiento.
- ¿Cómo?
- Lugares estancos, donde nos introducirán el oxigeno, para nosotros lo trasformemos en CO2 y ellos lo puedan trasportar a sus ámbitos de vida.
- Bien , pero cómo.
- No lo sé. Por sus palabras imagino que nos situarán con todas los objetos y circunstancias con los que podamos vivir según sus leyes y maneras y nos dediquemos a vivir y a producir.
- ¿Sin pensar, sin avanzar, sin libertad?
- Sí, eso es.
- ¡Tienes que preguntarles más, tienes que entrar ben comunicación con ellos, te han elegido como vicario de sus ordenanzas!
Boris, apartó la vista de Carmen, se levantó y comenzó a andar por la sala.
Carmen permanecía sentada en la mesa con las manos sujetándose la cabeza y ocultando su cara.
Boris, estaba admitiendo su situación, controlando sus sentimientos y comenzando a pensar como comunicarse con ellos. Creía que la lucha militar era imposible o la resistencia violenta también.
Necesitaba, sin ecuanun, establecer la comunicación con ellos, debía dialogar, hablar. Eran entidades inteligentes y quizás llegara a algún estado de beneficio mutuo.
Allí estaban los dos esperando la salida del grupo de los quince de la sala central del conferencias. No salían y llevaban muchas horas ya.
- Boris, tu padre era pastor protestante, ¿tu crees en Dios, en el dios judío, en su reencarnación en Jesús?
Giró la cabeza violentamente, aunque contestó con calma.
- ¿Y eso?
- Pues las consecuencias de la inexistencia de Él, son claras y necesarias en la situación que estamos viviendo.
- Sabes, Carmen, lo que me decía mi padre cuando le mostraba mi incomprensión de actos que no me cabían junto a al existencia de Jesús, era que nuestra mente era demasiado pequeña, finita, para comprender el conocimiento de un pensamiento infinito.
La respuesta no satisfizo a ninguno de los dos, pero a Carmen bien poco le importaban.
Boris nunca creyó en Dios de manera fehaciente, siempre acumuló demasiadas dudas, no tenía la ventaja de una fe ciega, pero su respeto ante la Divinidad era palpable y presente, tanto en sus actos como en sus pensamientos. No pudo evitar volver a esta polémica que, como un subterfugio en su pensamiento, siempre había estado allí.
Continuaron los dos en silencio observando a la esfera que se veía justo encuadernada en la ventana de su pequeño despacho.
- Mi padre, ni su compañera aquí en el observatorio, jamás hubieran podido calibrar o esperar estas consecuencias ni circunstancia.
- Les habría sido imposible, además la suerte ya estaba echada desde nuestra localización.
- Tú crees que podremos seguir existiendo bajo sus condiciones – dijo a Boris mirándole con cara de aturdimiento y pena.
- Sí, claro que sí. Nos van a dar casi todo lo que mueve a esta sociedad en la actualidad. Comida, diversión, capacidad de reproducción, mantenimiento, espectáculos, en un futuro, para el que ya no conozco la esencia humana en le descubrimiento y la constitución del futuro, será una vida buena, pues no sabrán nada sobre nuestros pasado. Dejaremos de avanzar y estaremos en sus manos. El problema lo tendremos nosotros, aquellos que vivamos bajo las inquietudes de la perdida de nuestra libertad.
- ¿Y el arte?
Los ojos de Boris se abrieron. Quizás sea el medio oportuno. Quizás sea una manera de mantener nuestra libertad, quizás sea una manera de conexión con las entidades venidas. Por un momento circuló esta idea por su mente, hasta que pronto salió por su pensamiento de lo necesario de la esencia humana para comprendelo. Esencia que querían borrar. Ahora bien, guardada en la recamara allí le quedo.
Fue entonces cuando oyeron la apertura de la puerta de la sala y salieron, apresuradamente a su encuentro.
El semblante de todos eran cansino, deformado, irritado, desconsolado.
- Hemos leido y estudiado todo el informe, dijo la representante Brasileña, (….), y ya hemos tomado una decisión.
- ¡locura y error señores y señoras, locura y error, afirmo el representante Alemán, (..)!
- ¡Ya esta decidido!, afirmaron tajantemente, el Español, Alberto y el Australiano, (…)!
- Por favor, Señores, no comencemos de nuevo, dirigiéndose a todos, Mónica, la Argentina, les afirmó.
La mujer Congoleña (…) dijo
- No tenemos otro remedio, y bien que lo sabéis.
La rusa, (…) se dirigió seriamente a Boris y le dijo explícitamente y tajantemente.
- Necesitamos todos, absolutamente todos los datos sobre los indeseados visitante. Vamos a luchar contra ellos. Vamos a echarlos de la tierra a la fuerza, en ningún momento podemos admitir sus condiciones, ¿está claro?
- Sí – afirmo Boris- inútil sería discutir


sábado, 2 de enero de 2016

Dentro del blog están las conexiones a los diferentes libros en Amazón

Dentro del blog (articuloshiperbolicos.blogspot.com) están las conexiones a los diferentes libros en Amazón

DESPLEGANDO LAS VELAS DE LA LIBERTAD



Afortunadamente que nunca me casé, ni procreé hijos y, con tranquilidad y suavidad, mis padres murieron.
Con mis dos hermanos, él y ella, tenemos una relación magnifica, aunque apenas nos veamos a lo largo del año.
Tengo mi vida cogida por los cuernos.
Ayer ocurrió lo que más tarde o más temprano estaba predestinado a ocurrir.
Cogí la puerta y sin rencores pero con pena y entre la sorpresa de mis compañeros, les dije que me iba.
- ¿A donde?
- Allí donde me sienta libre.
Sonrieron con cara de incomprensión y entre la envidia, por mi posibilidad de dejarlo todo, me vieron irme de allí.
Tenía algo de dinero ahorrado, como para poder estar algunos meses buscando un trabajo, total, absolutamente, determinantemente, diferente al tenido hasta ahora e irme, a la par, bien lejos de la ciudad, soñando que pudiera también vivir sin televisión ni radio.
Estaba absolutamente saturado del mundo moderno occidental.
Necesitaba irme.
Era consciente de la locura de mi acto y de la debilidad de mi persona por no poder soportar todas estas contaminaciones humillantes que mi alma y mi cuerpo aguantaban en la polis.
A la salida del trabajo, Carmen me alcanzó en la entrada del ascensor y mientras se cerraban las puertas, me cogió de la mano y me dijo
- Vámonos.
Temblando y mirando sus ojos negros carbón le contesté.
- No, me iré sólo. El problema es mio con el mundo. Tengo, como efecto de mi locura, que todos estamos equivocados y engañados.
Fue duro, pero justo y necesario.
He trabajado, bueno hasta esta mañana, en un gran despacho de Abogados. No era una primera figura, pero sí soy y estoy considerado como un buen abogado, pero la mentira, la hipocresía y la falsedad me impedían tomar aire y respirar con tranquilidad allí.
Estoy sano y fuerte. No tengo deudas. El piso y el coche son míos. Apenas necesito unos pocos ingresos para vivir. Sólo quería encontrar algún trabajo que me permitiera pagar la seguridad social. Nada más quiero tener, pero mucho más, quiero no tener.
La gente falsea totalmente y no es capaz de plantearse sus intenciones. Falsean ante las situaciones impuestas. Pocos son los, las que son. Aquel peinado, esa zapatillas, para esconder sus corazón y sus ideas, tras una imagen que se coma y devore al pequeño espíritu.
Quiero irme a un pequeño pueblo.
Claro, el problema es la despoblación de ellos.
Quiero leer, escribir, pero necesito amigos, de mi edad, contertulios entregados, enemigos intelectuales y afables conversadores.
Aquella tarde, cuando dejé las oficinas noté que el ritmo biológico, ya, le había bajado.
El paso se hizo más decadente, mi cabeza comenzó a relajarse, mi relog empezó a dejar de funcionar, las angustias y penas de sus compañeros habían desaparecido, mi única persona en mi preocupación me había trasformado, en minutos, en un investigador más que un sufridor.
Era la libertad de la soledad.
Sé que esto era hoy pero no mañana.
Quiero, debo, la vida me ha recetado, huir rápidamente de aquel agujero, basado en la falsedad de lo que me rodeaba.
Los intereses del tipo que fuera, físicos, monetarios, psicológicos, sociales y demás, habían florecido y ocupado todo el valle de la sociedad humana.
El egoísmo propio escalaba por mi espalda cada mañana camino del trabajo.
Tengo 55 años y no era una decisión de un joven iluso y engañado, sino la decisión de un adulto, totalmente consciente pero engañado también.
Ante el temor, miedo y ninguna intención del cambio de los ritmos, aspectos, ideas, funciones, maneras e intereses y prioridades propias de la sociedad, decidió dejarla.
Me había propuesto al jefe de supervisión, amigo y conocedor de mis ideas, trabajar desde la lejanía formalizando los informes que después se habrían que trasmitir a los clientes.
Al final me dijo que sí.
Alquilé mi apartamento y con mi coche, salí de la ciudad en búsqueda de aquel pueblo.
Lo que todos tomáis con la normalidad, a mi ésta no me llega así.
Me subí a mi barco y desplegué la velas de la libertad.

Nueva publicación. El edificio Caligari

Por el sólo reconfortante precio de un Euro, ante la ilusión de ser leído, he publicado otro libro (Corto Relato) en Amazón. Éste es " El edificio Caligari". Amazón. Alberto Barata y os saldrán los 9 publicados.

viernes, 1 de enero de 2016

EL EDIFICIO CALIGARI (6)



Al parecer Elisabeth daba clases de Filosofía en la Universidad.
Desde que se mudo al edificio Caligari todos sus contactos habían sido en el pasillo de su piso. Andrés, no sabía qué horarios tendría pues la había visto a cualquier hora del día, leyendo y paseando por la alfombra del pasillo.
Se le acercó, con complicidad pero con el indice señalador y le dijo:
- Tú piensas que estoy loca, ¿cierto?
La verdad es que tenía aspectos que resultaban realmente extravagantes y Andrés, en ocasiones, se había encontrado un tanto cohibido en alguna conversación con ella.
- No, Elisabeth, no, yo soy un firme creyente en la particularidad de cada uno. Algunos más normalitos, otras más extravagantes.
Andrés nunca tomaba como elemento de juicio los elementos particulares del sujeto, solía centrarse en el hecho sobre el que actuar. Realmente en el edificio habían algunos personajes un tanto peculiares.
Aceleró hasta ponerse a su lado y los dos, despacito y por encima de la alfombra, fueron andando hasta los primeros escalones de la escalera en su tramo final.
- Deberás de asumirme, Andrés, que en estos pasillos, la particularidad es máxima, y he preparado un experimento para demostrarlo.
Elisabeth era doctora en La lógica simbólica y vivía obsesionada sobre términos primeros que desarrollar en una estructuras por ella creadas. Del bolsillo de la chaqueta le sacó un par de folios grapados y se los dió. Pararon para mirarlos. Eran cien preguntas de acciones propias y particulares sobre una respuesta de verdadera o de falsa. Con una ligera ansiedad y contracción, le pasó los folios a Andrés y le hizo garantizarle que los estudiaría, los respondería y se los daría. Este era la tercera plantilla de acciones primarias que le daba para rellenar, , nunca le había pedido las respuestas. Vivía inmersa en las curvas de la lógica – se decía Andrés. Tras recordarle la necesidad de que se las devolviera rellenadas, se volteó y siguió, hablando para ella misma. A Andrés esta mujer le impresionaba. En todos estos años, por frases y comentarios vio que era una mente privilegiada y se preguntaba si la propia grandeza mental la llevaban a esos actos, como alguna vez había pensado, a estas pequeñas locuras locuras.
Cuando ya podía divisar la salida y la conserjería, una voz de mujer le llamaba.
- !Andrés, Andrés!
- Sí, Doctora, sí.
Era Marta. Vivía en la ampliación del primer piso. Bueno no vivía allí, pero iba todos los días a pasarlo allí. Sin ninguna duda, y era una opinión compartida, esta mujer estaba realmente trastornada.
Se le acercó preguntándole
- ¿A donde va?
Les había dicho que estaba allí para cuidarlos y vivía en la continua imaginación de ser doctora.
- Al trabajo, doctora – Andrés sabía que este termino la tranquilizaba y dejaba más tranquila.
- Bien, bien, al trabajo y a casa.
Andrés le volvió a sonreír y pensativo se quedó en Marta. En la vida tan particular que había tenido aquella mujer que le llevara a trascurrir días y idas yendo y viniendo al edificio Caligari. A ésta si que la había visto entrar y salir . Andrés se giró de nuevo. Hoy tenía quizás algo más de tiempo y era el momento para preguntarle.
- Marta -estaba ojeando una pequeña carpeta.
- ¿Por qué viene todos los días a este edificio?
Andrés no esperaba una respuesta clara y concreta. Sabía que no la tenía, pero igual y quizás, alguna noción le lleva a conocer algo más los motivos.
- A trabajar, Don Andrés, a trabajar.
Tal y como me había dicho Don Cipriano, en el ascensor, se paseaba por todo el edificio controlando , preguntando, observando y me añadió que básicamente estaba ya asumida y soportada su locura. Al fin y la postre era una buena persona.
Se subió las gafas y se quedaron mirándose los dos durante unos segundos.
La descolocación creyó ver Andrés en sus ojos.
- Bueno, me voy.
Se giró y sonriente se dirigió hacia la entrada.
El recepcionista le miró con agrado y sonrisa
- Don Andrés, ¿todo bien?
- Sí, sí, Alfredo, y Usted, ¿bien la mañana?
Andrés pensaba en la dificultad del trabajo de Alfredo. Si no estaba 10 horas allí, en la recepción, no estaba ninguna.
Las enfermeras lo acompañaron hasta la salida del hospital.
Todos los días allá a las 11'30 salia al trabajo, daba la vuelta a la manzana del hospital y volvía tras 20 minutos, contando haber tenido un día muy pesado de trabajo.
Hoy llevaba el traje de payaso con volantes, que le caían desde los hombros hasta la cintura. Debía tener al menos diez.
Era el hospital psiquiátrico Caligari.
Marta le acompañó hasta la puerta y se quedó mirándole como se iba a su ronda.
Llevaba mucho tiempo trabajando con ellos.

La absoluta normalidad que mantenían los locos en el hospital, el edificio, Caligari, entre ellos, le hacían trasnochar en la aparente cordura.

EL CAFÉ. ATERRIZAJE FORZOSO



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- Pedro, ya te lo aseguro y garantizo, no somos más que el cúmulo de elementos espacio-temporales en los que estábamos circunstanciados, siendo estos los que nos formaron.
- !qué me hablas¡, amigo, tenemos unos principios propios y constitutivos de la persona que se desarrollan más o menos fuertes y aquí o allá. Pero !diantres¡, !dame la razón ya¡, no somos un producto únicamente casual – levantando ligeramente las palmas de la mano, le dijo Pedro.
- No, no, - comenzó a decir Andrés, siempre, en ciertos momentos de las conversaciones, un tanto alterado- imagínatelo y piénsalo de la manera correcta de razonar. Si sumas los tantos por cientos de participación de dos hermanos en los diferentes acciones de su madre con ellos y los relacionas, encontraras una norma explicativa de los asuntos comportamentales de cada uno de ellos.
- ¿me quieres decir que si desubicamos totalmente a las personas de cualquier circunstancias espacio-temporal carecemos de toda constituibidad?
- Sí
- Por tanto no hay que buscar pues no hay nada sobre lo que hacerlo.
- Sí.
- ¿Y qué nos queda?
- Construir.
Aquella día habían salido algo más pronto de la Editorial.
Era media tarde y las hojas volaban por la avenida. Cruzaron la calle corriendo, hasta caer directamente en su lugar preferido de la barra.
Venían de una reunión de los jefes de departamentos y sus ayudantes con los dueños.
Estos eran dos hermanos gemelos.
Distintos, esencialmente distintos.
Andrés y Pedro, menos tiempo en la empresa lo habían notado, disfrutado o sentido pero era un hecho sabido y hablado por los mas antiguos de la editorial, ésta gran diferencia.
Así empezó la discusión y la toma de posiciones.
Ya sea por una determinada combinación genética o unos efluvios espirituales, las personas no somos más que nosotros mismos desarrollados en las diferentes circunstancias que nos definen – decía Pedro, afirmándolo, como un hecho admitido y asumido por la mayoría.
- Ya sabes, Pedro, lo poquito o nada que me importan las mayorías en el camino de la búsqueda de las verdades. Tiene toda la lógica constructiva y toda la función explicativa el estudio porcentual de usos de tiempo para definir la esencia personal. Tú me sigues acusando de hacer filosofía – sin apenas cambiar la expresión Pedro puso cara de sorpresa.
- ¿Y qué es lo que eres, si no?, ¿acaso no disfrutas utilizar la razón para estudiar y resolver las situaciones a un nivel, siempre abstracto?
- No, no, en un aterrizaje forzoso el empirismo ha entrado en mi razón.
No era una frase conclusión, tenía la costumbre de hacerse alusiones personales para continuar la conversación
La conversación siguió, tras que Pedro le pregunto quien le había estropeado los motores de la razón para volar, a lo que Andrés le contestó que había cogido una pequeña barquita y desplegado las velas de la tranquilidad.
A la media hora se despidieron en la puerta del café.


Mañana se verían en el trabajo y unas palabras sobre los aviones y barquitas, iban a salir.