jueves, 7 de enero de 2016

...del cambio cultural...




Y cuando me quise dar cuenta, estaba desarrollando el anhelo por la antigüedad.
Comprendí cuando te atrapa la incapacidad de entender el cambio como elemento formador de la cultura humana.
Ante la dificultad de movernos en lo nuevo, nuestro entendimiento se ofusca y nos lleva a su negación.
Pensaba, aquella tarde, cómo perdíamos costumbres fundamentales para el funcionamiento correcto, tal y como sería escribir manualmente o la imposición de ciertos ritmos rápidos que antes no se daban.
Y, sorprendido por tal y como me apareció, cuando me di cuenta de mi actuación como aquel que dice y piensa que todo pasado fue mejor.
Me agarré a la mesa donde tenía colocado el Pc, y comencé a aceptar, que no quita ni un ápice de valor esencial a nuestras vidas, si la escritura manual despereciera y toda fuera a través de máquinas.
Me niego a aceptar que la cultura y elemento científicos y tecnológicos nos lleven a peores situaciones. La maldad de la actualidad la encontramos en que cada detalle, por los medios de trasmisión de información. Si esto hubiera habido en las épocas anteriores no nos parecería tan bárbaro y deshumano la actualidad.
¡Nuestro mundo va a peor! - dijo aquel, a lo que yo le respondí que el ya pasado siglo XX he sido el más sangriento en la historia de Europa.
Es decir, el avance nos llevará a cambios esenciales en nuestra manera de enfrentarnos al tiempo, sin que ello deba suponer un cambio en nuestra persona, también esencial.
Aceptar los nuevos cánones es un elemento formativo y no deformativo de las personas.
Lo antiguo, nunca es mejor e igual de malo era, cuando se hacia una mala utilización, tal y como hoy sería con lo que fuese.
No abogo por una necesidad del cambio tecnológico, sino de una característica a aceptar de nuestra esencia cultural evolutiva y cambiante.
Me cuesta aceptar mis propias palabras, hasta que veo a un niño, como maneja y se mueve en el mundo digital y me digo que este acto es un puro elemento de cambio y es, y debe de ser, una mejoría en las condiciones de vida y desarrollo del individuo. !Claro¡, ¿y qué pasa cuando se abusa de los juegos y uso del mundo digital?, pues lo mismo que pasaba a nivel personal cuando se abusaba, en los diferentes pasados, de muchos elementos y situaciones. Y si no se abusa del uso del contacto rápido por el móvil, es un avance importante.
Las personas seguiremos siendo las mismas, independiente del tamaño del móvil.
Y me digo y me pregunto, con inquietud, cómo será su vida en este nuevo mundo, hasta que me respondo que la misma que la mía respecto a la diferencia tecnológica entre mis padres y yo.
Tenemos, algunos, la costumbre de mirar con cuidado las nuevas tecnologías, cuando yo ya aprendí a partir de aquella tarde, que esto es el proceso normal de funcionamiento y el cambio tecnológico y cultural, el movimiento divergente a nivel histórico, será constante y constructivo.
Ha sido un elemento formador.
Las colas en las tiendas del nuevo lanzamiento del móvil, suscitan comentarios tales como si el borreguismo y la emociones materiales fuesen un actuante sólo del mundo moderno actual. Siempre se han dado y exxistido, pero antes no eran grabadas.
!olvidémonos de situaciones estáticas de realización¡
El ser humano es puro dinamismo en su evolución cultural.
El cambio es espontaneo, la variación intrínseca a nuestro comportamiento.
El movimiento es el principio formador y resolutivo de todo elemento del cosmos y del ser humano.
Sin movimiento no hay vida y el movimiento es signo de cambio.
Debido a la falta de competitividad biológica, la evolución física del ser humano ya acabó y no cambiara, su estructura, por método natural, sin embargo la evolución cultural es un elemento constante y formativo y no parará nunca jamás.
Lo pasado, en una evolución pacifica, nunca será mejor que su futuro.



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