miércoles, 6 de enero de 2016

LA COMUNICACIÓN (Cap. 16)



Desde que surgió la idea, habían pasado ya 50 años.
No dejaba de impresionarse cada mañana que se miraba en el espejo y veía que el tiempo se había parado, más que para él, para sus células. No envejecía.
El mundo ya había perdido toda noción de sus ancestros y esencia, de sus pensamientos e historia. No eramos más que entidades inconscientes y felices.
Eramos el rebaño, feliz, del que se alimentaban, a través del CO2, los visitantes.
Pero sí que había una solución al problema.
Ya que no nos podíamos enfrentar, o mejor, ya que Boris no se podía enfrentar a los visitantes, se dio cuenta y concluyó, que la única manera de conseguir que se fueran, sería provocar el desinterés hacia nuestra especie.
Su interés radicaba en nuestra capacidad de producir CO2, así pues, sería esta cualidad, la que desapareciera y provocara la libertad del ser humano.
¿Cómo conseguir que la disolución del CO2, en el primer oxigeno formante aun siendo en menor cantidad, en el propio ejercicio del respirar?. Sin CO2, les eramos inútiles , pero aun consiguiendo esa acción, habría que ponerla en marcha, lo cual era, más difícil todavía, pues el contacto suyo, sin autorización, era prácticamente imposible y después cómo hacer ver la realidad a aquellos que viven atrapados en la felicidad de la inconsciencia.
Todos los días, uno detrás del otro, se preguntaba y manejaba estos datos e información.
Los visitantes tenían una tecnología impresionante, tanto como el hecho comparable a la que tenían, cuando vivían los Chimpancés, comparada con los humanos, pero no eran Dioses, tenían sus defectos y errores.
Boris había comprobado algunos elementos desrítmicos producto de irregularidad en la acción de hechos, y comprobó que en ciertas posiciones y acciones, los visitantes no tenían acceso a las acciones y operaciones de Boris.
Pasaba muchas horas trabajando en el ordenador, ocultando sus intenciones y engañando a los visitantes en las intenciones de aquellos actos.
Llevaba 25 años estudiando el asunto y ya había encontrado un elemento primario metálico que disuelto en cierta proporción en la sangre, evitaría la asociación con el carbono y el oxigeno, en menor proporción sería lo emitido por las personas.
Pero tenía que conseguirlo y probarlo. Sabía que el acto, que la acción y resolución debían de ser rápidas, pues la continuidad del elemento primario, el metal en la sangre producía la muerte.
Además, hasta entonces, eran puras ilusiones y esperanzas pues, pensaba que aun obteniendo la resolución de manera física hacia adelante, habría que ver como entrar en contacto con los ciudadanos de la ciudad y tratar, como mayor dificultad, de explicar la realidad a los engañados ciudadanos de cada una de ellas.
- “Boris” -.resonó por toda la sala. Los Visitantes le iban a hablar.
- Sí.
- Debes de realizar una salida.
Sus ojos se pusieron como platos, era pronto para hacer nada, pero y primero hacia 25 años que no salia del observatorio y ahora, con estas intenciones, podría investigar el mundo y la ciudad bajo este plan y proyecto.
- Queremos unos cambios comportamentales y deben de tener una nueva información que manejarán los próximos cinco años, la cual serás tú quien se la trasmitas.
Boris, no acababa de entender por qué lo tenían allí y a él como trasmisor de la información, pensaba que los visitantes no querían poner alerta ni meditabundos a las personas con las visitas de seres diferentes.
- Irás a Valencia. A las 17'00, tendrás en el ordenador central las ordenes y trabajos que harás. ¿Necesitas algo?
Era la pregunta fundamental y la que Boris llevaba tanto tiempo huyendo de ella, pues había una capacidad total, a partir de simulaciones mentales, de tener y hacer todo lo que quisiera. Tan solo una convicción interna que no acababa de comprender, le impedía hacerlo.
- No.
La voz y la luces de comunicación desaparecieron.

Bajó las escaleras, desde el telescopio hasta el comedor, sin pensar en nada, tratando de hacer, como llevaba haciendo muchos años y que le había librado de la locura, un acto de evacuación mental. Su pensamiento desaparecía, su consciente huía de la rutina y era sólo el subconsciente el que le llevaba a los sitios.
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