domingo, 6 de enero de 2019

Non commets





¿Y que escribo a las seis de la mañana en el tren camino de mis rutinas?
¿Hago Filosofía?
¿Desarrollo la superación de nuestra angustia de Kierkeggar?
O acaso ¿reflexiono sobre la aplicación de las estructuras lógicas de Frege en mi vida personal?
O ¿hago poesía?
¿Y si desarrollo todas mis dudas e inquietudes encadenando palabras cuyo unico significado y única validez sean la belleza y confort de mi corazón?
O quizás sea mejor escribir un ensayo, en el cual desarrolle mis, y las vuestras, emociones, pensamientos y consecuencias de ellos en la relación entre nosotros.
Sin duda, cuando tus pensamientos se encuentras descircunstanciados de la opresiva, ridícula y falsa realidad, comienzan a actuar y a vivir en la libertad.
Paseando en el hilo de la belleza, el ridículo, la verdad y la tontería.
Cansado estoy de leer Filosofia nunca escrita por aquel que la redacta. Ideas sin dueño, pensamientos adoptados, estructuras sin alma, mundos en las rebajas de enero.
Quizás la Filosofía no tenga existencia real. Quizás la Ontologia de su existencia sea un sinsentido.
Divertimento de construir pensamientos con una estructura racional correcta y necesaria para mi, nuestro juego mental.
Cada vez me perturba, me emociona menos lo que antes elevaba mi alma fuera de las sucias calles de mi ciudad.
Me excita y sueño con las canciones del poeta y la verdad de la vida la encuentro antes en sus palabras que en los libros de aquel famoso y conocido Filosofo que tanto conocí, estudie, maneje.
O miento, o escribo estas palabras envueltos entre las brumas del amanecer y atrapado entre las notas de la canción del poeta que me canta en los auriculares entre los va-i-venes del tren de cercanías camino hacia mi vida, es decir, la posibilidad de hablar en publico, en principio dando clases, pero siendo, no mas, que un ejercicio de confesión personal delante de un grapat de alumnos que, todavía no sé que piensan de mi.

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