martes, 18 de noviembre de 2014

EL LOCO



Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
Ya no tengo dudas sobre mi, es el mundo externo lo que me descoloca.
No siento que me equivoco. Son los demás los que llevan mis pensamientos a los cuchillos de la cocina.
Avergonzados por lo vacuo de su cuerpo o lo débil de su alma llevan la mentira del chantaje a mi alredor.
Ya no puedo más.
Ya me siento disoluto.
Pero sé que no me equivoco.
Tiro por la borda cualquier revolución y que me dejen solo en mi locura si esto eso lo que siente como cordura y normalidad.
Se bañan y lavan todos los días en intereses propios y nadie jamas disfruta del perfume de la verdad.
Loco hago circulos concentricos entorno a la mentira que han elegido como eje del circulo de la normalidad.
Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
El músico y el poéta que canta me llevan por el camino de la tranquilidaden el olvido.
A un lado dejo en nauseabundo olor que enturbia mis oídos.
Yo no soy el engañado, yo no estoy ciego como los demás.
El ripmo acelerado de los pistones del motor de la ciudad no me producen ceguez y no me tapan los ojos.
Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
Hundido en el inabable sin fin del mar de la mentira me ahogo por no poder respirar en ella.
Peces de todos los colores se alimentan y viven en el coral del engaño.
Los grandes tormentas de de la publicidad, vuelven al orden el desorden primero.
Ya no puedo más.
Me siento soluto.
Decidí que sólo en la gran locura podía esconderme
En mi Dios me escondí empujado por las formas falsas.
Pero !cómo pude no reconocerlas entonces¡
Tengo tatuadas las sonrisas que insultaban.
No me arrepiento de lo que pienso en desde la verdad de mi locura
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