domingo, 18 de octubre de 2015

…. de la lejanía de la Filosofía y la Poesía....



Para tener cualquier tipo de reflexión o pensamiento que llegue al menos a un mínimo grado de abstracción, se basa y tiene como elemento ineludible., una vivencia espiritual o intelectual en este asunto o campo y las repercusiones pertinentes que este tenga.
O ¿nos pensamos alguno de nosotros que los grandes pensadores de la historia tenían la misma sensación y visión del mundo, cuando andaban por la calle, que los demás?
Yo desde la distancia y la enorme, casi insultante diferencia cualitativa hacia ellos, lo noto y lo siento, cuando me acerco y hablo con aquellos y estos que viven sin ninguna inquietud ni duda respecto al funcionamiento o los diferentes y varios por qués de su persona o mundo.
El pensar con intensidad te puede llevar al bosque de la diferencia, a la la locura de las dudas, a la situación de la distancia en la diferencia o al hastío propio de la descolocación.
!No hay que llegar a ningún lado¡ - me dijo aquel !vive la vida y no la reflexiones!
Pensativo fui hacia mi casa, rumiando la verdad de sus palabras y convenciéndome a mi mismo que por qué y para qué tanto problema con reflexión a lo que rápidamente me conteste, que no es un asunto de elección, optativo, sino una condena o regalo que la naturaleza de algunos.
La capacidad de llegar a verdades del pensamiento humano es tremendamente limitada pues tratamos con conceptos que nos son imposibles abarcar en su totalidad, por no poder contemplarlos al ser parte integrante dentro de la definición que buscamos. Lo definido dentro de la definición. Pero creo y pienso que si que nos vale como guía, imprecisa, inexacta, pero, pienso y creo, que indicativa.
Y desde la ventana de mi casa vi pasar al Filósofo que vive en los edificios de enfrente, sumergido y sumiso a sus pensamientos y, sin haberle preguntado nada a él, me preguntaba a mi mismo cual sería su grado de aceptación y comprensión del mundo circundante si se dedicaba a pensar en el orden establecido y las razones de actuar que en este imperan.
Apenas llego a los pies de algunos que han reflexionado a nivel histórico, pero puede, si sintieron duda y incomprensión hacia acciones del mundo social que les rodeaba, que fuéramos caminando y mirándonos a la cara. Por supuesto, yo calladito, mirando y escuchando.
Perderte en las nubes de los pensamientos que no tengan una aplicación material directa es realmente difícil.
Siento, con toda intensidad, cada vez más cerca, a los Poetas y a los Filósofos.
Quizás sea una evolución histórica lo que ha provocado esta aproximación.
Los últimos coletazos históricos de la Filosofía, Vitalismo y Existencialismo, exigían una vivencia personal para su escritora o escritor, lo mismo que un esfuerzo u compromiso racional y sentimental para su conocimiento.
Tras Hegel y con Kierkkeggar, la Filosofía pasó a la vida y comenzó a atener o alterar nuestro corazón tal y como la poesía, con la razón del pensamiento y con la belleza del lenguaje, pero ambas cosas, sin miedo hacia tu corazón.
En ocasiones, en demasiadas, actualmente, la sensibilidad, poética o Filosófica, en la actualidad, es un peso difícil.
Aquellos que se pregunten sobre sobre como conseguir nuestra realización estudiando como somos, o estos otros, que busquen la belleza del lenguaje y sus sentimientos reflejados en el productos de su corazón, pueden vivir con normalidad en la actualidad, pero si no tienen el triunfo a nivel editorial, serán, y sé lo que digo y hablo, mirados siempre con cierto recelo en donde no hayan círculos privados.
La belleza del pensamiento o el arte del lenguaje han sido trasladados a la casa más vieja del barrio menos cuidado de la ciudad.
Cuando la belleza, es sinónimo, por necesidad, de verdad.
Maldigo en demasiadas ocasiones el mundo que me rodea en el cual el pensamiento puro en la búsqueda de explicaciones o soluciones generales ha muerto en la actuación interesada y partidista, ¡a quien le interesa la Filosofía cuando sólo vale para tu persona, para tu crecimiento y no te da nada material!, sería falso decir a nadie, pero si sería correcto decir a pocos.
Poetas, poetas, hacerlo por mi y no dejéis de escribir.
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