miércoles, 19 de marzo de 2014

HOMO Y LA RAZÓN


Pero, vamos a ver ¿cómo se puede saber el coeficiente intelectual que tuviera entonces un Homo Habilis hace dos millones de años?
Tenemos una gran tendencia a empequeñecer su capacidad comprensiva y racional, su inferioridad de reaccionar ante los problemas, su menor capacidad de coordinar las ideas, su menor capacidad de comprensión y otros elementos similares pues creemos firmemente que el homo sapiens sapiens, es decir nosotros, somos el punto culmen de la evolución y más, evolución intelectual.
¡Pardiez!, qué maniobra de piropos y elogios totalmente infundados.
Primero y fundamental, que sepáis y sepamos, el acto intelectivo es la correcta utilización o tratamiento de unos elementos con los que tratamos.
Yo podría calcular cuanto tarda la luz en recorrer la distancia del ecuador terrestre pues sé que son 40.000km, que la luz viaja a 365.000 km/s y que el tiempo será igual al espacio partido la velocidad, es decir conocimientos que no tienen ninguno más de 300 años. No soy mas que un vulgar aprendiz de aquello que ya se sabía y no demuestro tener más coeficiente intelectual que un hombre de Neardental, o un homo sapiens recien salido del paleolítico.
Es más, para incrementar la ilustración y siguiendo el mismo planteamiento en negativo, consideraría bastante más inteligente a una persona de mi envidiada Atenas allá por el siglo V adc que una persona de mi querida España actual.
Los datos con los que trabajamos harán el resultado y no las propias manipulaciones mentales.
Liebniz, tremendamente importante, pero necesitó a Descartes abriéndole el camino, Platón también pero sin Sócrates poco hubiera hecho y así otros muchos ejemplos que demuestran que nuestro nivel intelectual pudiérase mantener absolutamente invariable y sean sólo los datos los que produzcan ese aparente aumento de la inteligencia.
Los ejemplo que he puesto, son claros y evidentes que no, que no hemos evolucionado intelectualmente desde Sócrates pero ¿y desde el paleolítico?, ¿nuestra capacidad mental ha ido a más?, ¿y el homo robustus, tenía menos capacidad de raciocinio o su experiencia humana y datos eran mínimos para desarrollarla?, es decir ¿es la inteligencia un hecho acumulativo y en desarrollo o es simplemente una salida a la luz de algo ya existente?
La respuesta a esta pregunta nos lleva algo mas allá pues es tremendamente problemática y tiene muchas interpretaciones.
A ver ¿nuestra capacidad de pensar y razonar es progresiva? Y esto ¿qué quiere decir?, ¿que en cada 10.000 años el ser humano llegaba algo más lejos en el hilo de la asociación de ideas?
Situaciones que entonces pudieran darse.
Si las personas hemos tenido una evolución mental también, es decir, nuestra capacidad intelectual para comprender la realidad es mayor habrá que estudiar como ha sido el proceso y si continua.
Y la otra respuesta sería que las personas a los largo de la historia y la prehistoria hemos tenido una misma capacidad intelectual, que surgió en algún momento y que la hemos ido perfeccionando con la acumulación de datos.
No tenemos ni la capacidad, ni el poder de calificar a las antiguas y aisladas tribus del amazonas como menos inteligentes por ser homos sapiens sapiens no trabajados.
No conocemos la mirada y maneras de razonar ante un puñado, nomás de datos, de un Homo habilis y decimos que eran menos inteligentes.
Pienso que no hay motivo alguno para dotar de culmen intelectual de todos los homos al sapiens sapiens.
Son suposiciones basadas en los artilugios y construcciones que no existían entonces pues la creación de ellos es lenta y progresivamente, uno tras el otro, aumentan la cultura y la aparente capacidad del raciocinio.
Tengo un enorme respeto por aquel homo habilis de hace tantos cientos de miles de años observando el fondo del valle allí donde vive, calibrando, clasificando, estudiando, pero de un modo no conceptual, pues los conceptos, es decir las definiciones de las cosas y elementos no serán sino el trabajo del tiempo sobre la especie humana. ¿Menos inteligente?
Pero el problema se triplica pues y sólo entonces, hay que buscar un principio y decir un momento en el cual surge el raciocinio como tal.
Quizás sea el arte el reflejo del poco o ningún cambio esencial, intelectual, posibilitativo de los homos, cuando pintaban, tal y como habíamos aprendido hasta entonces, elementos emocionales y representativos.
La razón es una totalidad y no un hecho progresivo.

Y las consecuencias de esta afirmación son amplias, muy amplias.
Y tiré a botepronto al final del partido a ver si el balón pasaba entre los palos, lo mismo que esta débil reflexión ante un tema tan largo, debatido, debatible y con consecuencias. Este escrito, también es un tiro así, donde el calculo de la distancia y la dirección es ciertamente difícil.
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