miércoles, 9 de agosto de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD (I-V)



LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD

I


La esencia del ser humano no existe, no tenemos fin ni motivo ni destino.
Somos una construcción accidental que tiene una operatividad correcta que puede ser buscada como elemento resolutivo.
Es la Tecnología de la Felicidad
El orden total y trascendente no existe, no hay una relación esencial de cada una de las partes de la totalidad.
Pero si que existen ordenes puntuales, reales y operativos que actúan como marco del desarrollo humano correcto.
De manera aséptica a toda tendencia irracional, siempre es posible construir un orden resolutivo en cualquier tipo de relación entre los individuos.
El moverse en la abstracción sustancial, con todas sus conclusiones, debe y tiene que ser tomado y comprendido como un acto placentero, no más, sin ninguna repercusión a nivel funcional, solo operativo en la educación de las personas.
No tienes que ser feliz directamente, por haber descubierto tu esencia, o voy más, la de la humanidad en general.
Pero y sin embargo, si aplicamos una técnica de disfrute y abstinencia, si que podemos alcanzar momentos álgidos de felicidad y comodidad.
El Arte del pensamiento, se queda en la belleza contemplativa o en la preparación del individuo.
Es el pensamiento operativo el importante, en el cual, los conceptos abstractos no actúan. El reparto justo, no implica el supuesto conocimiento de la justicia como entidad.
No quiero saber qué soy, sino, cómo ser feliz, que ni es lo mismo, ni es igual.
Las discusiones sobre el sistema operativo político para el funcionamiento social,son dictadas según unos principios partidistas que actúan sobre todos los elementos relativos a la persona que vive allí.
Este grupo de decisiones pretende ser la conclusión de una abstracción basada en el correcto funcionamiento social. Mentira. No hay ningún sistema operativo que exista como tal verdad.
El orden teleologico-esencial no existe, lo que hay, es tras un acuerdo, debate, dialogo, un orden establecido, concreto, puntual a susodicha situación.
 Es tecnología de la felicidad.


II


Vivo bajo techo techo de la Filosofía.
Me ducho en sus ideas cada mañana que me levante.
Compito constantemente en la comprensión de sus proposiciones.
¡Me gusta!, ¡la disfruto!, me forma y me construye, sí.
Pero no me equivoco cuando me entiendo y veo que la filosofía no tiene ninguna utilidad para optimizar ningún ejercicio práctico humano.
Es un camino propio de realización y no un mecanismo globalizante de Felicidad.
Es decir, mi búsqueda de las esencias queda, no más, con la introspección de la única y exclusiva existencia abstracta, que es mi propia consciencia. Todos los demás intentos de generalización en modo de abstracciones no son funcionales, sino más bien, ansias de totalidad.
Mas que me pese, me arrastro por un amplio materialismo, empirismo y funcionalidad en las concreciones de los actos a nivel social.
La operatividad, sea cual fuera sujeta bajo unos principios básicos – me conformo con igualdad, fraternidad y libertad- no tiene más base existencial que el movimiento optimo del conjunto social.
Por inducción llegares a los principios primeros de funcionamiento y su posterior construcción correcta.
Es una inutilidad funcional, debatir, sobre cual es el lugar al que debe de ir la humanidad.
Discusiones, malformaciones, abstracciones, principios, valores, irreconcializaciones, irresolubles. Estos son algunos de los Adjetivos y Sustantivos que en el camino aparecerían.
La formación del sistema debe de partir sin prejuicios constructivos.
Las únicas condiciones serian la libertad, la fraternidad e igualdad.
La forma resultante, de este movimiento, sin fin pero con condiciones, será incalculable.
La sociedad actual debido a estas - supuestamente bien deducidas ideas formadoras- encasilla y estanca la libertad y movimiento del sujeto.
Esas supuestas verdades concluidas, encadenan los movimientos propios de los sujetos en su capacidad de exponer sus opiniones.
Los caminos ya están elegidos, las elecciones ya están determinadas.

- ¡Mis ganas de ver a los actuales dirigentes de todos los países con la perspectiva de solucionar el problema absolutamente circunstanciado y definido y no de insertar el asunto en un movimiento abstracto que complica o imposibilita su resolución! - me dijo aquel, en el café, tras beberse la última cerveza de la tarde.



III


No medimos más que una forma minúscula de la importancia de este dato.
Es un hecho absolutamente necesario e indispensable para atisbar cualquier camino de continuidad.
Cuando hablamos de ella, aludimos a su importancia operacional y otras cuestiones mínimas en el desarrollo social. Los dolorosamente poderosos, dan Barroquismo a todos los acontecimientos educativos pero, tal es su importancia, que nunca hacen suficientes medidas propulsoras.
Se gastan folios y folios en discursos que no hacen más que despeinar la melena del león.
La educación no es un elemento decorativo o funcional, la educación es la esencia de la existencia de cualquier sistema.
Nuestra ignorancia, nos arrastra, siguiendo a los que vociferan, por el ejercicio deductivo en el que buscan supuestos estados de felicidad, que no existen. Los sistemas deductivos que acaban en sistemas ideales, son abstracciones que no tienen ninguna aplicación real.
Lo que sí que existe es la correcta actuación en el momento oportuno, y éste es el camino de la educación, es decir, nos tiene que dar a todo individuo la capacidad para decidir, teniendo y manejando datos objetivos, el futuro cercano.
Hagamos una acción inductiva y retrocedamos, de lo actual a sus principios formadores.
Y, la educación es el único mecanismo para la convivencia de los grupos sociales.
La capacidad de autodecisión de los sujetos proporcionada por el conocimiento de los hechos es el único camino de la correcta solución.
Debe de decidir el ciudadano o individuo preparado y educado, y no aquellas personas que ahora saben y quieren y nos llevan, por nuestra carcomida ignorancia, allá a donde consideran, ellos, necesario
No hay plan, ni adjetivo, ni destino, lo que hay son unos individuos preparados para ir andando el camino, vaya donde fuese.





IV


Patéticos me parecen, todos aquellos intentos de definir La Felicidad como un hecho objetivo, esencial, estático.
¡Todos hemos tenido un momento de felicidad!
¡todos nos hemos bañado por un momento en el rio de La Felicidad!
Pero, no para, es un delirio de emociones que no tiene ningún momento de estaticidad que se pueda dibujar, delimitar, concluir.
¿De qué nos vale saber el recorrido del rio hasta allá donde nos llegaran nuestros, siempre limitados, ojos, si nuestro barco se rompe en el rugir de los improvistos de las siempre injustas aguas del rio de la vida?
De nada.
Sólo cuenta en el estado estético de La Felicidad, el barco con el que navegues, independientemente de allá a donde lleva el rio que jamás llegaras a su final.
Es decir, el orden esencial y metafísico como elemento de búsqueda de las realidades operativas propias de nuestro actuar, es inútil.
La felicidad, siquiera en su práctica, tiene ningún aspecto igual en todos aquellos que disfrutan de ella. Movimiento y más movimiento.
La manera resolutoria del asunto será un orden correcto constructivo.
Orden, siempre orden, que es el mejor de los instrumento para llegar a una siempre ansiada pero nunca conseguida, justicia total.
En la puesta en practica de cualquier orden se produce el encontronazo entre el individuo y la totalidad.
Y aquí aterriza el problema máximo, pues ¿tendré que renunciar a parte de mi libertad por el bien del conjunto?

  • Sí, hombre – tengamos un comportamiento cívico.
  • No compañero, te hablo de una formalización de los problemas en los cuales el individuo desaparezca y vengan y entren, las variables constructivas. Es decir, es la resolución de los problemas entre países, comunidades e individuos olvidándonos, en todo momento, de aquellos sujetos que son representados por aquellas variables y actuamos con ellos como si tuviesen entidad propia y no mojama cargada de historia que siempre deja olores y aromas en las manos.
  • ¿Eres consciente del mal que trae la prioridad máxima de los ordenes?
  • Sí, sí – le contestó algo irritado a sabiendas de las verdad de sus palabras – pero me da lo mismo, me la juego y te lo digo, mis ganas que hubiera un orden constitutivo a nivel mundial que limitara mi libertad pero que diera más estabilidad para realización propia e individual.
  • En España ya tenemos unas leyes que se encargan de eso ¿No?
  • No, te hablo del desapego a todo estado estético, moral y propio a la hora de construir cualquier nueva circunstancia.
  • Es decir ¿cambiar la dirección de la flecha constructiva, tratando de olvidarnos de aquello que, supuestamente, somos concluyendo con lo que debemos hacer y comenzar a construir, sistemas estables, independientemente del contenido de las variables que lo ocupen?
  • Sí, eso barrunto, amic.


V



Parécese que no, pero son elementos posibles de cambiar sin cambio esencial del sistema operativo.
Las estructuras continuarían funcionando, pero que nuestra calidad de vida sería mejor.

¿Cómo?, fácil y directamente, con la prohibición de cualquier tipo de publicidad de masas.

Primero: la publicidad de masas implica poder decisorio y manipulador del funcionamiento correcto y limpio del mercado. La publicidad deforma hacia ilusiones ficticias,- elementos configuradores de una supuesta felicidad - el funcionamiento y discurrir de las totalidades. El dinero, en su abundancia y particularización , pasa a ser el elemento evolutivo social.
Si se redujera la publicidad sólo al lugar allá donde el individuo fuera a buscarla, es decir, voluntariamente, voy a leerla, verla, tocarla a oírla. La decisión seria más justa y correcta. Sería la calidad del producto la causa de definición.
Podríamos ir, digamos, al supermercado y sin más allá de poco tiempo de acudir allí, podrías conocer y saber, los productos, alimentos o cualquier elemento, si era bueno y, sobretodo, te convenciese. La publicidad de masas, los massmedia, no tienen una naturaleza necesaria en el funcionamiento del mercado.
Igualdad en las posibilidades de publicidad, igualdad de elección, más selección, más calidad.

Segundo: El sujeto, el individuo, el ciudadano, vive, vivimos, vivo, bombardeados con una suprema repetición de información que desvía nuestro ritmo operativo. Es decir, siempre tenemos un exceso informativo en cualquier tipo de operación social, que desvía nuestra atención y configura nuestro tiempo. Oír un programa de radio, viene con un ritmo configurado por un numero de bloques publicitarios, la televisión dificulta la concentración en cualesquier programa por los bloques publicitarios, cualquier viaje por la ciudad esta cargado, en 20 minutos, al menos,de doscientos mensajes publicitarios. Al recibirlos, has descifrar, entenderlos, situarlos, calibrar, asumir y otras operaciones automáticas. Sólo y digamos esas operaciones, pues hay más, que tu cabeza o la mía realiza obligadamente, por haber visto es botella de refresco al pasar, multiplicado por muchas cientos de oportunidades, produce estrés o fatiga mental.


Si que hay elementos razonados, concluyentes, acabados que, salen de los principios propio del sistema en su búsqueda resolutiva, pero actúan en función de lo que hay y de lo que, en estos momentos, somos.


domingo, 23 de julio de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD. 5.



Parécese que no, pero son elementos posibles de cambiar sin cambio esencial del sistema operativo.
Las estructuras continuarían funcionando, pero que nuestra calidad de vida sería mejor.

¿Cómo?, fácil y directamente, con la prohibición de cualquier tipo de publicidad de masas.

Primero: la publicidad de masas implica poder decisorio y manipulador del funcionamiento correcto y limpio del mercado. La publicidad deforma hacia ilusiones ficticias,- elementos configuradores de una supuesta felicidad - el funcionamiento y discurrir de las totalidades. El dinero, en su abundancia y particularización , pasa a ser el elemento evolutivo social.
Si se redujera la publicidad sólo al lugar allá donde el individuo fuera a buscarla, es decir, voluntariamente, voy a leerla, verla, tocarla a oírla. La decisión seria más justa y correcta. Sería la calidad del producto la causa de definición.
Podríamos ir, digamos, al supermercado y sin más allá de poco tiempo de acudir allí, podrías conocer y saber, los productos, alimentos o cualquier elemento, si era bueno y, sobretodo, te convenciese. La publicidad de masas, los massmedia, no tienen una naturaleza necesaria en el funcionamiento del mercado.
Igualdad en las posibilidades de publicidad, igualdad de elección, más selección, más calidad.

Segundo: El sujeto, el individuo, el ciudadano, vive, vivimos, vivo, bombardeados con una suprema repetición de información que desvía nuestro ritmo operativo. Es decir, siempre tenemos un exceso informativo en cualquier tipo de operación social, que desvía nuestra atención y configura nuestro tiempo. Oír un programa de radio, viene con un ritmo configurado por un numero de bloques publicitarios, la televisión dificulta la concentración en cualesquier programa por los bloques publicitarios, cualquier viaje por la ciudad esta cargado, en 20 minutos, al menos,de doscientos mensajes publicitarios. Al recibirlos, has descifrar, entenderlos, situarlos, calibrar, asumir y otras operaciones automáticas. Sólo y digamos esas operaciones, pues hay más, que tu cabeza o la mía realiza obligadamente, por haber visto es botella de refresco al pasar, multiplicado por muchas cientos de oportunidades, produce estrés o fatiga mental.


Si que hay elementos razonados, concluyentes, acabados que, salen de los principios propio del sistema en su búsqueda resolutiva, pero actúan en función de lo que hay y de lo que, en estos momentos, somos.

viernes, 21 de julio de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD. 4.




Patéticos me parecen, todos aquellos intentos de definir La Felicidad como un hecho objetivo, esencial, estático.
¡Todos hemos tenido un momento de felicidad!
¡todos nos hemos bañado por un momento en el rio de La Felicidad!
Pero, no para, es un delirio de emociones que no tiene ningún momento de estaticidad que se pueda dibujar, delimitar, concluir.
¿De qué nos vale saber el recorrido del rio hasta allá donde nos llegaran nuestros, siempre limitados, ojos, si nuestro barco se rompe en el rugir de los improvistos de las siempre injustas aguas del rio de la vida?
De nada.
Sólo cuenta en el estado estético de La Felicidad, el barco con el que navegues, independientemente de allá a donde lleva el rio que jamás llegaras a su final.
Es decir, el orden esencial y metafísico como elemento de búsqueda de las realidades operativas propias de nuestro actuar, es inútil.
La felicidad, siquiera en su práctica, tiene ningún aspecto igual en todos aquellos que disfrutan de ella. Movimiento y más movimiento.
La manera resolutoria del asunto será un orden correcto constructivo.
Orden, siempre orden, que es el mejor de los instrumento para llegar a una siempre ansiada pero nunca conseguida, justicia total.
En la puesta en practica de cualquier orden se produce el encontronazo entre el individuo y la totalidad.
Y aquí aterriza el problema máximo, pues ¿tendré que renunciar a parte de mi libertad por el bien del conjunto?

  • Sí, hombre – tengamos un comportamiento cívico.
  • No compañero, te hablo de una formalización de los problemas en los cuales el individuo desaparezca y vengan y entren, las variables constructivas. Es decir, es la resolución de los problemas entre países, comunidades e individuos olvidándonos, en todo momento, de aquellos sujetos que son representados por aquellas variables y actuamos con ellos como si tuviesen entidad propia y no mojama cargada de historia que siempre deja olores y aromas en las manos.
  • ¿Eres consciente del mal que trae la prioridad máxima de los ordenes?
  • Sí, sí – le contestó algo irritado a sabiendas de las verdad de sus palabras – pero me da lo mismo, me la juego y te lo digo, mis ganas que hubiera un orden constitutivo a nivel mundial que limitara mi libertad pero que diera más estabilidad para realización propia e individual.
  • En España ya tenemos unas leyes que se encargan de eso ¿No?
  • No, te hablo del desapego a todo estado estético, moral y propio a la hora de construir cualquier nueva circunstancia.
  • Es decir ¿cambiar la dirección de la flecha constructiva, tratando de olvidarnos de aquello que, supuestamente, somos concluyendo con lo que debemos hacer y comenzar a construir, sistemas estables, independientemente del contenido de las variables que lo ocupen?
  • Sí, eso barrunto, amic.

lunes, 17 de julio de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD


LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD



I.


La esencia del ser humano no existe, no tenemos fin ni motivo ni destino.
Somos una construcción accidental que tiene una operatividad correcta que puede ser buscada como elemento resolutivo.
Es la Tecnología de la Felicidad
El orden total y trascendente no existe, no hay una relación esencial de cada una de las partes de la totalidad.
Pero si que existen ordenes puntuales, reales y operativos que actúan como marco del desarrollo humano correcto.
De manera aséptica a toda tendencia irracional, siempre es posible construir un orden resolutivo en cualquier tipo de relación entre los individuos.
El moverse en la abstracción sustancial, con todas sus conclusiones, debe y tiene que ser tomado y comprendido como un acto placentero, no más, sin ninguna repercusión a nivel funcional, solo operativo en la educación de las personas.
No tienes que ser feliz directamente, por haber descubierto tu esencia, o voy más, la de la humanidad en general.
Pero y sin embargo, si aplicamos una técnica de disfrute y abstinencia, si que podemos alcanzar momentos álgidos de felicidad y comodidad.
El Arte del pensamiento, se queda en la belleza contemplativa o en la preparación del individuo.
Es el pensamiento operativo el importante, en el cual, los conceptos abstractos no actúan. El reparto justo, no implica el supuesto conocimiento de la justicia como entidad.
No quiero saber qué soy, sino, cómo ser feliz, que ni es lo mismo, ni es igual.
Las discusiones sobre el sistema operativo político para el funcionamiento social,son dictadas según unos principios partidistas que actúan sobre todos los elementos relativos a la persona que vive allí.
Este grupo de decisiones pretende ser la conclusión de una abstracción basada en el correcto funcionamiento social. Mentira. No hay ningún sistema operativo que exista como tal verdad.
El orden teleologico-esencial no existe, lo que hay, es tras un acuerdo, debate, dialogo, un orden establecido, concreto, puntual a susodicha situación.
 Es tecnología de la felicidad.


II.

Vivo bajo techo techo de la Filosofía.
Me ducho en sus ideas cada mañana que me levante.
Compito constantemente en la comprensión de sus proposiciones.
¡Me gusta!, ¡la disfruto!, me forma y me construye, sí.
Pero no me equivoco cuando me entiendo y veo que la filosofía no tiene ninguna utilidad para optimizar ningún ejercicio práctico humano.
Es decir, mi búsqueda de las esencias queda, no más, con la introspección de la única y exclusiva existencia abstracta, que es mi propia consciencia. Todos los demás intentos de generalización en modo de abstracciones no son funcionales, sino más bien, ansias de totalidad.
Mas que me pese, me arrastro por un amplio materialismo, empirismo y funcionalidad en las concreciones de los actos a nivel social.
La operatividad, sea cual fuera sujeta bajo unos principios básicos – me conformo con igualdad, fraternidad y libertad- no tiene más base existencial que el movimiento optimo del conjunto social.
Por inducción llegares a los principios primeros de funcionamiento y su posterior construcción correcta.
Es una inutilidad funcional, debatir, sobre cual es el lugar al que debe de ir la humanidad.
Discusiones, malformaciones, abstracciones, principios, valores, irreconcializaciones, irresolubles. Estos son algunos de los Adjetivos y Sustantivos que en el camino aparecerían.
La formación del sistema debe de partir sin prejuicios constructivos.
Las únicas condiciones serian la libertad, la fraternidad e igualdad.
Es la tecnología de la Felicidad.
La forma resultante, de este movimiento, sin fin pero con condiciones, será incalculable.
La sociedad actual debido a estas - supuestamente bien deducidas ideas formadoras- encasilla y estanca la libertad y movimiento del sujeto.
Esas supuestas verdades concluidas, encadenan los movimientos propios de los sujetos en su capacidad de exponer sus opiniones.
Los caminos ya están elegidos, las elecciones ya están determinadas.

- ¡Mis ganas de ver a los actuales dirigentes de todos los países con la perspectiva de solucionar el problema absolutamente circunstanciado y definido y no de insertar el asunto en un movimiento abstracto que complica o imposibilita su resolución! - me dijo aquel, en el café, tras beberse la última cerveza de la tarde.


III.


No medimos más que una forma minúscula de la importancia de este dato.
Es un hecho absolutamente necesario e indispensable para atisbar cualquier camino de continuidad.
Cuando hablamos de ella, aludimos a su importancia operacional y otras cuestiones mínimas en el desarrollo social. Los dolorosamente poderosos, dan Barroquismo a todos los acontecimientos educativos pero, tal es su importancia, que nunca hacen suficientes medidas propulsoras.
Se gastan folios y folios en discursos que no hacen más que despeinar la melena del león.
La educación no es un elemento decorativo o funcional, la educación es la esencia de la existencia de cualquier sistema.
Nuestra ignorancia, nos arrastra, siguiendo a los que vociferan, por el ejercicio deductivo en el que buscan supuestos estados de felicidad, que no existen. Los sistemas deductivos que acaban en sistemas ideales, son abstracciones que no tienen ninguna aplicación real.
Lo que sí que existe es la correcta actuación en el momento oportuno, y éste es el camino de la educación, es decir, nos tiene que dar a todo individuo la capacidad para decidir, teniendo y manejando datos objetivos, el futuro cercano.
Hagamos una acción inductiva y retrocedamos, de lo actual a sus principios formadores.
Y, la educación es el único mecanismo para la convivencia de los grupos sociales.
La capacidad de autodecisión de los sujetos proporcionada por el conocimiento de los hechos es el único camino de la correcta solución.
Debe de decidir el ciudadano o individuo preparado y educado, y no aquellas personas que ahora saben y quieren y nos llevan, por nuestra carcomida ignorancia, allá a donde consideran, ellos, necesario
No hay plan, ni adjetivo, ni destino, lo que hay son unos individuos preparados para ir andando el camino, vaya donde fuese.
Démosle estructura y plan de funcionamiento.

Esto es tecnología de la Felicidad.

domingo, 16 de julio de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD. 2.




Vivo bajo techo techo de la Filosofía.
Me ducho en sus ideas cada mañana que me levante.
Compito constantemente en la comprensión de sus proposiciones.
¡Me gusta!, ¡la disfruto!, me forma y me construye, sí.
Pero no me equivoco cuando me entiendo y veo que la filosofía no tiene ninguna utilidad para optimizar ningún ejercicio práctico humano.
Es decir, mi búsqueda de las esencias queda, no más, con la introspección de la única y exclusiva existencia abstracta, que es mi propia consciencia. Todos los demás intentos de generalización en modo de abstracciones no son funcionales, sino más bien, ansias de totalidad.
Mas que me pese, me arrastro por un amplio materialismo, empirismo y funcionalidad en las concreciones de los actos a nivel social.
La operatividad, sea cual fuera sujeta bajo unos principios básicos – me conformo con igualdad, fraternidad y libertad- no tiene más base existencial que el movimiento optimo del conjunto social.
Por inducción llegares a los principios primeros de funcionamiento y su posterior construcción correcta.
Es una inutilidad funcional, debatir, sobre cual es el lugar al que debe de ir la humanidad.
Discusiones, malformaciones, abstracciones, principios, valores, irreconcializaciones, irresolubles. Estos son algunos de los Adjetivos y Sustantivos que en el camino aparecerían.
La formación del sistema debe de partir sin prejuicios constructivos.
Las únicas condiciones serian la libertad, la fraternidad e igualdad.
La forma resultante, de este movimiento, sin fin pero con condiciones, será incalculable.
La sociedad actual debido a estas - supuestamente bien deducidas ideas formadoras- encasilla y estanca la libertad y movimiento del sujeto.
Esas supuestas verdades concluidas, encadenan los movimientos propios de los sujetos en su capacidad de exponer sus opiniones.
Los caminos ya están elegidos, las elecciones ya están determinadas.

- ¡Mis ganas de ver a los actuales dirigentes de todos los países con la perspectiva de solucionar el problema absolutamente circunstanciado y definido y no de insertar el asunto en un movimiento abstracto que complica o imposibilita su resolución! - me dijo aquel, en el café, tras beberse la última cerveza de la tarde.


viernes, 14 de julio de 2017

La tecnología de la felicidad. 3.




No medimos más que una forma minúscula de la importancia de este dato.
Es un hecho absolutamente necesario e indispensable para atisbar cualquier camino de continuidad.
Cuando hablamos de ella, aludimos a su importancia operacional y otras cuestiones mínimas en el desarrollo social. Los dolorosamente poderosos, dan Barroquismo a todos los acontecimientos educativos pero, tal es su importancia, que nunca hacen suficientes medidas propulsoras.
Se gastan folios y folios en discursos que no hacen más que despeinar la melena del león.
La educación no es un elemento decorativo o funcional, la educación es la esencia de la existencia de cualquier sistema.
Nuestra ignorancia, nos arrastra, siguiendo a los que vociferan, por el ejercicio deductivo en el que buscan supuestos estados de felicidad, que no existen. Los sistemas deductivos que acaban en sistemas ideales, son abstracciones que no tienen ninguna aplicación real.
Lo que sí que existe es la correcta actuación en el momento oportuno, y éste es el camino de la educación, es decir, nos tiene que dar a todo individuo la capacidad para decidir, teniendo y manejando datos objetivos, el futuro cercano.
Hagamos una acción inductiva y retrocedamos, de lo actual a sus principios formadores.
Y, la educación es el único mecanismo para la convivencia de los grupos sociales.
La capacidad de autodecisión de los sujetos proporcionada por el conocimiento de los hechos es el único camino de la correcta solución.
Debe de decidir el ciudadano o individuo preparado y educado, y no aquellas personas que ahora saben y quieren y nos llevan, por nuestra carcomida ignorancia, allá a donde consideran, ellos, necesario
No hay plan, ni adjetivo, ni destino, lo que hay son unos individuos preparados para ir andando el camino, vaya donde fuese.


domingo, 9 de julio de 2017

LA TECNOLOGÍA DE LA FELICIDAD. 1.



La esencia del ser humano no existe, no tenemos fin ni motivo ni destino.
Somos una construcción accidental que tiene una operatividad correcta que puede ser buscada como elemento resolutivo.
Es la Tecnología de la Felicidad
El orden total y trascendente no existe, no hay una relación esencial de cada una de las partes de la totalidad.
Pero si que existen ordenes puntuales, reales y operativos que actúan como marco del desarrollo humano correcto.
De manera aséptica a toda tendencia irracional, siempre es posible construir un orden resolutivo en cualquier tipo de relación entre los individuos.
El moverse en la abstracción sustancial, con todas sus conclusiones, debe y tiene que ser tomado y comprendido como un acto placentero, no más, sin ninguna repercusión a nivel funcional, solo operativo en la educación de las personas.
No tienes que ser feliz directamente, por haber descubierto tu esencia, o voy más, la de la humanidad en general.
Pero y sin embargo, si aplicamos una técnica de disfrute y abstinencia, si que podemos alcanzar momentos álgidos de felicidad y comodidad.
El Arte del pensamiento, se queda en la belleza contemplativa o en la preparación del individuo.
Es el pensamiento operativo el importante, en el cual, los conceptos abstractos no actúan. El reparto justo, no implica el supuesto conocimiento de la justicia como entidad.
No quiero saber qué soy, sino, cómo ser feliz, que ni es lo mismo, ni es igual.
Las discusiones sobre el sistema operativo político para el funcionamiento social,son dictadas según unos principios partidistas que actúan sobre todos los elementos relativos a la persona que vive allí.
Este grupo de decisiones pretende ser la conclusión de una abstracción basada en el correcto funcionamiento social. Mentira. No hay ningún sistema operativo que exista como tal verdad.
El orden teleologico-esencial no existe, lo que hay, es tras un acuerdo, debate, dialogo, un orden establecido, concreto, puntual a susodicha situación.


 Es tecnología de la felicidad.

martes, 27 de junio de 2017

LA EDUCACIÓN Y SU METAMORFOSIS



Entiendo lo que hay y lo que ocurre, sus movimientos y conclusiones. Entiendo perfectamente la evolución propia de lo que es.
Lo que no comprendo es como no se ve lo que debe ser.
Comprendo lo que es, pero también sé lo que debe ser.
En la actualidad, los contertulios, las construcciones justificativas, los fines supuestos, las alusiones territoriales, históricas, doctrinales y demás, construyen un sistema educativo inanimado, complejo, torpe, desigual y conformista.
Dadas las circunstancias entiendo, pero perfectamente, que cada ley educativa, vaya seguida de un decreto anulándola.
Sin duda, estas personas, las que mueven todo el tema desde diferentes ámbitos de poder, son totalmente conscientes de la posibilidad de una educación globalizadora y universalizadora por su utilidad y validez. Pero, no quieren, por intereses o bien lucrativos, de aquella o esta manera – actualmente, el altruismo político no existe – o por un defecto en la madurez propia del sujeto por no saber imponer a su ideología unos resultados claramente satisfactorios.
La creación de un sistema para la educación conjunta de los individuos, futuros formadores de su sociedad y, por pertenencia, del mundo, es un asunto, y créanselo, fácil, si hay una mínima colaboración.
No hay elemento constitutivo que no pudiese ser fijado hasta concertar una solución satisfactoria para todas las partes en el sentido de una futura generación actuante en la susodicha futura sociedad.
Es el icono de la actual situación generalizada y la solución es casi imposible.
O bien se hace una metamorfosis de estos elementos operantes o no hay sistema que corrija o obligue, según estos intereses, a la acción.
La mosca miraría sorprendida donde está un verdadera cambio esencial.
Tendríamos que elevar a lo alto del máximo escalón del sistema social, principios que solo funcionan y se dan en cortas momentos y en situaciones particulares y discretas.
Movimientos del busca del bien como fin no existen a esos niveles. Los intereses particulares o partidistas, soplan ese bien y siguen camino.
El movimiento propio, es decir actuación propia hacia los alumnos, en función de actitud y resultados académicos, no debe de ser nunca, un aspecto en el cual no pudiera hacer algún acuerdo satisfactorio para todas las partes. El contenido propio de la educación, actuando con una mínima lógica y futurización en función de las condiciones mínimas, que ha de tener, un futuro buen ciudadano.
El requisito metamórfico, sería que los sujetos que pretenden alcanzar esas muy posibles situaciones, quieran llegar a ello.
Alguna cuestión constitutiva de ejercer el poder, actuará, imagino, sobre los que lo sustentan y les impide ver con claridad lo necesario e importante – ciegos están si se creen que ellos y sus familias, se librarán de sus acciones interesadas.
El sopor de las ideologías institucionalizadas apesta.
No se busca la formación propia del individuo de un buen futuro ciudadano, bajo unos elementos comunes mínimos.
La mezcla de intereses da como resultado un sistema educativo inoperante dada la máxima importancia del asunto.

¡que se nos pasa en el horno la pasta del pastel del futuro!

domingo, 11 de junio de 2017

El café y los encuentros en la segunda fase.



1...el acontecimiento de la tertulia...


Fueron, entrando, como todas las tardes, en el mismo orden y tiempos.
Pertenecían todos a la misma clase social, por esto, que aun con diferentes trabajos, compartían los mismos horarios, muchos gustos, muchas situaciones, dinero similar y la misma vestimenta en sus momentos de tiempo libre o de vida social y publica. Con pequeña chaqueta y corbata fina, de diferentes textura y colores, se vestían.
El siglo XX, venia de llegar y apenas había cerrado la puerta de entrada, cuando nuestro grupo de amigos ya había comenzado a reunirse en aquel café.
Antes que ninguno llegaba Don Juan. Siempre lo hacia el primero, pues las oficinas de correos de la ciudad, haciendo codos, estaba del bar. Las dirigía, supervisaba, organizaba y controlaba. El asunto de correos, tanto las que iban, como las que volvían, era realmente bueno. Don Juan era una persona metódica donde las hubiere. La gustaba estudiar, planificar y temporalizar todos los asuntos. La suma de ordenes, direcciones, y su combinación la llevaba encima, hasta en el momento de calcular el tipo, habían varios, del café de este martes. Llegaba a las 17:05 para irse a las 19:05 y llegar a casa a las 19:30. Llevaba bigote grueso y era bajito y fuerte.
A su continuación, llego, Don Andrés. Era más alto y delgado. Solía ir al barbero pues no le gustaba nada la barba ni el bigote, pues aludía que eran feos y antihigiénicos. Cuando lo decía todos reían con franqueza, estaban acostumbrados a las respuestas del amigo. Los tiros trasversales, cuya bala atravesaba los dos frentes, eran su especialidad. Tenia unas extravagancias realmente ciertas. Las decía desde la distancia, como si no fueran con él. Andrés era el ojito derecho de su mamá, la Marquesa de aguas vivas, y su futuro estaba asegurado, y ademas bien, pero era un hombre moderado, tranquilo, humilde en lo material y se caracterizaba, principalmente, por vivir con alegría.
Tras Andrés, bendita sea la casualidad llegó, Don Mariano, cuyos ojos soltaban rayos, más o menos fulgurantes, única y exclusivamente, según cual sea la hora del día. Era medico, y maldita sea la suerte de sus pacientes, pues puede que les bájese mas la moral, las miserias contadas por Don Mariano de este mal, que sufrirlo en si. Era, un hombre muy inteligente, que razonaba con una facilidad pasmosa.
Con la misma cara de curiosidad y con la antenas de vigilancia a todas horas, entró Don Ricardo, periodista, declarado conservador, pero siempre dispuesto, vengan los vientos de donde vengan, a publicar la verdad. Era, envuelto, en su pequeño gorro, pero de piel cara y buena, un gran liberal, atrapado por las cuerdecitas de la corbata negra que llevaba. Sus preguntas no tenían finen en las tertulias con pasión, que como el café necesita azúcar, estos no la tomaban sin una buena dosis de ella.
La última en entrar era Doña María. Era la mujer del compañero en la clínica privada de Don Juan. Ella era bióloga y trabajada en proyectos de investigación en la facultad. Era la primera mujer que esos estudios hizo. Iba vestida a la usanza y le gustaba llegar la última para que todos se levantaran. Era muy lista y tenia claro que para ser respetada y que la escucharan debía actuar tal que mujer de su época. Sabia que los del resto del bar, no la miraban como una gran Bióloga, sino como una mujer más. Ponerlos en su sitio ya lo hacía, y bien que sí, en la mesa del café. Culta, sabia y, como casi todas las mujeres, práctica y pragmática.
Para poetas y literatos, ya estaba Alberto, el camarero y dueño del bar. Las servia y atendía, hasta la última hora de la tarde, en la que si había tertulianos y conversación, se sentaba con ellos a acabar los asuntos. Por continuar, entre las risas de ella, aquella tarde, un pequeño fragmento, que dejó de recitar Doña María por no saber más, de la obra teatral rimada, Las tertulias en el café, de Víctor el bueno, entonándolo correctamente con dulzura y suavidad, sentándose a rimarlas.. Tal y como poeta y literato se hizo con un sitio, a pleno derecho y posesión en aquella tertulia.
Aquella tarde, María llevaba un libro entre las manos, y al llegar, lo dejó con delicadeza encima de la mesa. Tras hacerlo observo a cada uno de sus amigos y contertulios, mientras miraban y leían el titulo.


2...en el libro de Doña María...

miércoles, 7 de junio de 2017

LA VERDAD PRIMERA Y METAFÍSICA



La Metafísica es el conocimiento que estudia cualquier tipo de entidad que no tenga una existencia física. Son entidades que tienen una existencia propia, es decir, que no necesitan a ninguna más para su definición.
Tales como y digamos:
Geometría; Cálculo de ángulos sobre construcciones y figuras geométricas. Son elementos ideales y sin correspondencia, en su perfección, con la realidad física.
O las valores éticos sustantivos, es decir, por ejemplo, éticos, la justicia, el bien o estéticos, digamos la belleza. Son términos que describen alguna situación, pero que no tienen existencia total en la realidad física.
La realidad que tienen estas entidades es, que no existen y han sido invenciones conceptuales para hablar sobre estas circunstancias o cúmulo de ellas.
El cuadro perfecto, no tiene ninguna realidad, pero la Justicia, total o la belleza máxima tampoco.
Pero el error no está en la concepción ontológica, sino operativo y funcional, es decir, la realidad no es un proyecto imperfecto de entidades perfectas y deba ser estudiada en función de ellas, sino que es la imperfección, la inestabilidad, la diferencia, la variedad de lo que está compuesto la esencia de la realidad.
No se vayan todavía y déjenme que les diga que sí que hay una entidad absolutamente separada de la realidad física, con una existencia plena y con consecuencias físicas.
Este debe de ser el objeto único en el estudio Metafísico y este objeto es la Consciencia, es decir, el conocimiento de si mismo, el conocimiento del ser.
Ahora en estos momentos en los que escribo, no soy consciente de mi propia existencia, pues estoy pendiente de trasmitir mis pensamientos, pero sí y esto es indudable por experiencia propia de todas las personas, es el saber de nuestra existencia propia como individuos.
Es una entidad existente y real, con repercusión en la físico.
Es la Primera y Verdadera Metafísica, pues cualquier otra no son más que nombres estudiados como entidades existentes.
El problema del estudio de la Conciencia es, por ser un termino puramente abstracto – y existente y real- será su independencia absoluta de cualquier otro elemento, a través del cual poder definirlo.
Así pues, sólo queda para su conocimiento la circunstancialización total.
El Ser sustancial de la Consciencia se escapa en su propia definición.
Ahora bien, si tiene una existencia, puede ser estudiada científicamente.
Lugares, momentos, intensidades, duración, motivos, antecedentes y consecuentes.
¿Qué momentos me obvian de los elementos circundantes y mi centran en mi persona?, ¿en que lugares se tiene más facilidad de llegar a estos momentos?, ¿qué consecuencias tiene constructivas en tu persona llegar a este situación?, ¿es un elemento distintivo?, ¿hay mecanismos para llegar a ello?, ¿qué relación empírica y experimental tiene con lo físico?, ¿es un camino para la felicidad?, ¿qué conceptos constitutivos le da su naturaleza?, así y más.
Es un estudio ontológico de una realidad abstracta existente.
Es nuestro estudio, dándonos una realidad empírica a nuestra esencia, dándonos un objeto existente y operable para conocernos.
Las consecuencia de este funcionamiento operacional podrían ser interesantes y buenas.
No es Psicología, no es un tratamiento de la manifestación particular de todo y en cada individuo. Es el estudio genérico y total, de la verdad primera de nuestra existencia, es decir, de la consciencia de nosotros mismo
Es un estudio Filosófico y metafísico, en un intento de estudiar y definir la entidad abstracta por excelencia, es decir, la consciencia de nosotros mismo, de nuestra conciencia.

Primera y verdadera Metafísica.

lunes, 5 de junio de 2017

..de la Eutanasia vital en la perdida del tiempo.



No es un dicho, sino que es un hecho.
La vida pasa rápido.
  • Sí, sí.....¡Hay que disfrutarla!, ¡aventuras y risas!....sí.....- me dijeron, con sus actos aquellas amigas.
  • Pero – me quede pensando mientras las miraba- el fin realizador de mi vida no puede ser divertirme, reírme....
Desde luego, como principio sin ecuanum es el no desperdicio del tiempo que se va. La situación anímica, nunca puede dejar en off, al resto de tus acciones. Es un sinsentido parar por cualquier elemento, cuando la existencia, con o sin ellos, consiste en seguir. No hay un fin que valga como elemento objetivo en el cual se encuentre sentido al ejercicio vital, solo tenemos el movimiento y el juicio inherente automático, en su funcionamiento.
La vida es consciencia de ella misma.
El acto del sentir tu persona, tus sentimiento, tus conclusiones, es vida.
Cualquier otro movimiento en el cual, la persona, el sujeto, no sea consciente del tiempo que está pasando, es sinónimo directo y repetitivo, de no estar viviendo.
Las risas huecas y vacías, rodeadas de banalidades y placeres puntuales, físicos y momentáneos, no son vida, puesto que no somos conscientes de nuestra propia persona e individualidad. Tras el proceso, en el que nuestra persona no estaba, ya hemos perdido el tiempo, que es la que lo lleva, estar durmiendo, entre frivolidades, risas tontas, chistes temáticos e inmaduros y placeres físicos.
La conciencia de los pensamientos de cada uno de nosotros es la vida. Esto es vivir y en ellos si que somos conscientes del paso del tiempo y la vida se nos va almacenando, tomando peso y nos llega la existencia.
  • Las tardes, amigo, se me hacían eternas en el placer de la conversación con contenidos. Quedábamos un grupo de amigos, en el bar de la rodalia de la plaza. Entonces eramos muy inquietos intelectualmente, culturalmente, o,y, espiritualmente. Conversábamos con poderío y al irnos a nuestra casa, volvía más lleno de vida, con más impresión de haber tenido un episodio importante en ella.
  • Bueno, pero también estuviste en la boda de Carlota y no estuvo nada mal – le dijo sonriendo ligeramente.
  • No, no, cierto, pero fue nomas y simplemente que un pasar el tiempo, ir y perderse, sin nada que me diese la sensación de estar viviéndolo. Necesito algo más que unas risas para sentirme vivo.


La gente sin objetivos, prioridades, motivos, intereses propios, personales y constructivo, es sinónimo Eutanasia vital.
Y les preguntaba si su viaje como persona había adelantado en algún momento y su respuesta no fue más que continuar las risas de la misma noche ante ella.
  • Bueno, hombrecillo, lo de anoche no estuvo nada mal, pero tanto lo de anoche, como lo de hoy, lo hago para no pensar – volvió a reírse, Ángela y Rosa, siempre lo estaban.
  • ¿Y esto es todo?
  • Sí, Andrés, tengo trabajo y familia, así pues, el resto del tiempo, ¡que me divierto, sí!
Y volví a mis pensamientos y me dije que la vida se le estaba escapando y que cuando se quiera dar cuenta, tendrá la familia, el trabajo, algunas risas, no tantas, pero que la vida se le estará ya yendo y ella seguirá tan vacía como el cono del helado.
No creo que haya que permanecer tan alejado de la comprensión del mundo, del intento de su explicación, de la búsqueda de una expresión Estética de éste, del acto solidario que nos marque unos fines y principios, o cualquier otro dato que nos haga ser consciente del tiempo que pasa y que estamos viviendo.
Que el tiempo pase sin tu consciencia, con apenas una ligera sensación de disfrute, a mi, no me place. Sin sentido, sin fin, sin objetivo o sin motivo, las acciones están vacías de contenido y la vida se empobrece. El vivir es jugar con sansaciones, impresiones, conclusiones, intentos, planes y demás. La consciencias debe de estar sintiendo nuestra propia existencia. La consciencia, consciente de su propia existencia. Esto es la vida y así el tiempo no se pierde.
  • Y los veía reírse, al punto que me preguntaba que grado o posibilidad de satisfacción vital pueden tener esas risas. No pueden ser jamas, un constitutivo realizador de su persona. ¿Y el dinero?, bueno si es para lo mismo, el problema sigue igual - ,me contestaba.
Así lo veo yo, desde que cuando dejas de tener objetivos, retos, personales y siempre realizables, dejas, automáticamente, de vivir y te arrastras, fuera de la conciencia, o bien entre los efluvios rancios de las necesidad físicas, o la mentira de las carcajadas o las fresas de los placeres físico que, a pesar de ser fresitas, tanto engordan.


Articuloshiperbolicos.blogspot.com

domingo, 4 de junio de 2017

EXORDIO MALLORQUÍN. De Isabel Ridaura.


Bello, interesante, impactante, misterioso, con referencias e interpretación y lectura Filosófica. 



EXORDIO MALLOQUÍN


Salté encima de la mesa que había en la librería El Cárabo, de espaldas, como si fuese a hacer salto de altura. El tiempo se detuvo, me quedé suspendido en medio del salto. Vi en el techo una mujer vestida de negro, sujetada al techo por negros hilos. Señaló hacia mi derecha, apareció por mi izquierda un obrero con un martillo pneumático. Empezó a levantar el suelo. Caigo. Cierro los ojos. Escucho el sonido del martillo pneumático y recuerdo el que hacia mi madre cuando no decía nada. Todo ello fue así y no fue así.


Isabel Ridaura

viernes, 2 de junio de 2017

EL MERCADO HUMANIZADO. EL SISTEMA LIBRE, CREATIVO Y JUSTO.



Estoy realmente cansado de escuchar a aquellos que se les llena la boca con cantos de musas versando sobre la innegable posibilidad de llevar a cabo, los más altos, sublimes y puros deseos sobre el funcionamiento social y económico, con los sentimientos grandes y elevados de la igualdad social subvencionados por sus partidos, personas e ideas.. ¿Acaso no saben que la curiosidad de Pandora libró los males en el mundo por los celos de Zeus ante Prometeo?, y ¿desconocen que todos ellos cayeron sobre nuestra propia existencia y esencia?. La natura, nunca, pero ¡nunca jamás!, comete una maldad, el ser humano, constantemente.
Cualquier estructura que tenga un funcionamiento dependiente de los caprichos, moral y antojos propios de las personas está condenada a su degradación y fracaso.
Poner ejemplos históricos es tremendamente peligroso, pues el escrito sería interpretado como vinculación o tendencia hacia algún movimiento o posibilidad.
Lo único que puede garantizar la convivencia correcta entre las personas es un gran sistema absolutamente normativizado.
La educación es realmente importante para asegurarnos del funcionamiento del sistema, en lo cívico, pero no para adoctrinar al pueblo en unas esencias morales inviolables. Esto, me duela o no, es imposible. Las personas somos buenas, pero en la cuna en la que nos ponen al nacer. Cierto es que en lo humano, a medida que la vamos olvidando, vamos dejando de ser lo que somos. Sin Filosofía, Arte e Historia, dentro de poco, poca diferencia tendremos con las ranas.
Pero sigo. El sistema debe funcionar sin la decisión partidaria de ninguno. Debe de tener un funcionamiento automático y propio. En su creación, debemos de establecer unos limites y después que sea su propio funcionamiento, quien lo personifique y forme.
Los sistemas comunistas, en los que son las personas quien toman los poderes, están condenados al fracaso, pues, somos buenos, pero el dinero y el poder nos corrompe y trasforma. ¡Cuanta razón tuviste, Rousseau!, sí ¡nacemos buenos!, ¡ahy!, ¡las circunstancias! Y que bien Kafka relatas como nos convertimos en moscas que solo vamos a la “mierda” que tiene forma de dinero.
Es el propio mercado el que tiene que mandar. Son las reglas y funcionamiento de éste las únicas validas para que haya una mínima moral de funcionamiento.
  • ¿Una establecida moral de funcionamiento me dice Usted hablando de un funcionamiento mercantil, del cruel mercado en el capitalismo?
  • Sí, Señora, pero déjeme que le puntualice.
Apliquémosle unas reglas de funcionamiento a esta personificación. Démosle una moral basada en limites de ganancias - más dinero en movimiento, mínimos de sueldos, máximas posibles diferencias economicas y laborales, y otros sentimientos, circunstancias y más pensamientos commo estos que permitan el correcto funcionamiento de la única manera de desarrollar la correcta unión económica, con el cambio de bienes -inevitables para la propia existencia colectiva, entre los seres humanos, con, y que queda muy claro, unos límites que le den moral a los actos.
No tiene moral, no tiene justicia, es un acto inhumano el asunto de que, y así y aquí lo digo, que Ronaldo o Messi, ganen tantos millones y a 50 quilómetros de sus casas halla gente durmiendo en la calle. Pero sí que es justo que mi amigo, invierta su tiempo, su dinero y aplique su creatividad y gane bastante más dinero que yo con Hotelitos, pues en el funcionamiento social ha sabido actuar.
Hay que sacar la defectibilidad en el reparto de los elemento pues nuestra corrupción lo hace imposible.
Hay que dejar al mercado funcionar, pero siempre poniéndole unos grandes limites propios de la moral y la esencia del ser humano.
Sé de lo peligrosas de estas palabras por las interpretaciones que se les pueden dar, pero en este escrito abogo y denuncio tanto las imposiciones tiránicas de aglomeraciones de poder por la corrupción inherente de nuestra naturaleza, como las abominables diferencias entre los dineros de unos y de otros en este sistema.
Busquemos un sistema libre y creativo, pero démosle unas reglas de funcionamiento correctas, humanas y justas.


Alberto Barata Aznar. Articuloshiperbolicos.blogspot.com

jueves, 1 de junio de 2017

LA MENTIRA Y DONDE ESTÁ LA VERDAD




Y donde me sitúo, ¿en la felicidad que me da las comodidades y realizaciones de la vida o en la más que supuesta felicidad y realización que encuentro escribiendo? Cuando la vida no me sonríe, siempre tengo los sueños de que, hiciera lo que hiciese y fuese tanto tiempo como fuera, iba a vivir en el sueño de la creación literaria y la trasmisión de mis pensamientos e inquietudes. Cuando me quito los cascos en el tren que me lleva al Instituto, a dar las clases de Filosofía, y me pregunto cómo sería la posible vuelta a la realidad del garaje donde trabajaba, me cojo, fuertemente a mi esperanza, en cuanto que la realización propia, está por encima de las circunstancias personales y me digo que, con tranquilidad en mi alma y escribiendo, sería feliz.
Pero, me miento, pues ya he estado escribiendo desde lo hondo del agujero de último piso del garaje y sé, en toda su medida, hasta donde te llevan tales circunstancias. Antes de haber perdido ninguna batalla y con posibilidades limpias de seguir, ya me arrastro por el fondo de las trincheras de la guerra donde me volvería a meter.
La literatura y la vida, viene directamente condicionada y tratada con el estado mental en el que te encuentres. La musical, su compañía es un arma efectiva, que resucita o mata las intenciones y/u pensamientos. Las realidades son humo, no tienen existencia ni valor. El mundo no existe, sólo tenemos delante aquello que nosotros queremos ver. Estamos educados,, todos y cada uno de nosotros en unas estructuras fijas e inmutables. Nunca, nadie, nos cuenta que nuestros sueños y objetivos no deben alejarnos de la vida y ésta sólo existe como hecho de su propia existencia. No tenemos nada más, ni hay otra cosa que la vida en absoluto. El hecho de vivir, el acto de vivir, es la única verdad. Todo lo demás, no son sino elucubraciones de algunos que no se dan cuenta que nos hablan desde una posición que esperan y creen con verdad.
La ratificación y prueba de ello está en la música ¿donde está, donde se metió, aquella realidad, pensamientos, figuras, estructuras, deducciones, conclusiones, sentimientos que tenia en la cabeza antes de subir al tren y ponerme los auriculares?, en ningún sitio, pues nunca existieron como realidades. La teleología y fundamentos existenciales y racionales de la realidad se ven falsos cuando los miras bajo el prisma poliédrico del espejo a colores de la música.
Espero y quiero seguir allá donde ahora me encuentro, pero me animo, pensando y diciendo, que aun perdiéndolo, en mis manos y no más que en ellas estaría mi felicidad, pues, ésta, la felicidad, no está en un mundo que no existe, sino que se encuentra oculta, nomas que en mis intenciones, es decir, en lo que unicamente existe, y esto es mi vida y existencia.
No hago ni un canto Estoico o Cristiano, en la evasión a los bienes o placeres naturales y físicos, escribo unas lineas donde me adoctrino en la realidad de la necesaria la huida de la imposición de aquello que no es nada, que sólo es lo que queramos que sea.
Tampoco hago alusión a la fuerza personal de superación y demás, no. Veo y quiero entender que en la vida, que no se os olvide, siempre finita,, tengamos que tener nuestra realización en algo que no existe. No quiero perder el tiempo, y esto es no dejar de vivir, y el hecho de la vida, no es más que reflexionar, pensar, y esto es llevable en muchas acciones.
El bañarte y tomar el sol, son siempre buenos para el cuerpo y para los humanos, pero no necesario ni vital. Necesario y vital es para los reptiles de sangre fría, no para nosotros.
Quiero, y probablemente lo haré,, algo antes o algo después, más o menos cerca, seguir en mi trabajo, pero tampoco quiero que mi felicidad dependa de éste. Quiero tener la libertad de mis pensamientos, el cariño de mis hijos y de la mujer a la que amo y el tiempo para escribir. Ya pienso y siento, que dada nuestra esencia, es decir lo que nos define como somos sin la necesidad de ningún elemento para hacerlo, es la reflexión y curiosidad intelectual. Y tonto y bobo, quien no vea que ésta es nuestra esencia, y que esto establecido y repartido, daría como consecuencia, que se me caiga la mano con la que escribo, si me equivoco, un mundo mejor.