sábado, 5 de marzo de 2016

...cuando los barcos no colman mi felicidad...



Y aquella magnifica persona que podía hacerlo, lo expreso en tono irónico pero aseverativo.
- ¿Qué me puedo comprar un barco?, sí, será otro barco, así como otra casa si se me antoja, pero lo material no me da la felicidad, amigo, es insaciable.
Claro, me hablaba desde la trampa de los que ya tienen, pero lo hacia con franqueza y él sabía lo que yo le decía.
A determinado nivel, sería de tontos negar que el bien material da la felicidad por puro hecho comparativo, pero superados estos primeros niveles de pobreza, hay factores bastante más importantes camino de la siempre supuesta y mal definida felicidad.
El equilibrio en tu alma no necesita del dinero y es un estado saciable, estático y aparcado de los nervios de la ansiedad y la gula en la lujuria del consumo.
Y me lo digo, y me lo repito, y me obligo a seguir mis palabras y pensamientos y buscar unas satisfacciones como persona que sólo dependan de mis intenciones propias y personales a las que pueda llegar con mi mente y no necesite nada exterior.
La felicidad endógena, propia del sujeto, en el camino que no necesita nada exterior, exógeno.
Comprendo y entiendo a los Anacoretas, a los Huraños, a los Retraídos, sin compartir sus decisiones, ante la búsqueda de la felicidad en un marco interno y sin estar sujeta a vacilaciones, variaciones y cambios exteriores.
Estas posiciones sólo les encuentro razón de ser, las entiendo ante la huida y entre los valores, formas, motivos, movimientos y maneras de la sociedad actual.
La felicidad ha pasado a ser una mentira.
Nos dicen y nos enseñan el camino hacia el bienestar y felicidad. Es supuesto y falso. Quieren engañarnos ante sus intereses. ¿Engañarnos?, sí, es su único motivo y fin. El problema estriba en cuanto ellos que lo hacen y nosotros que lo sufrimos no seamos conscientes de este engaño normalizado. En el afán por vender les hace cometer errores morales que siendo conscientes del problema para la humanidad, quiero pensar, que jamás harían. En el teatro de la vida, todos actuamos en una gran comedia.
Se encargan de definir ontológicamente al sujeto y nos decirnos qué es lo que necesitamos.
¡No!, ¡que no nos dominen!, y esto sólo será posible en el caso de poder conseguir la felicidad en el aislamiento, mental y espiritual.
Es este estado Utópico, pero pongo mi vida en juego ante la seguridad de mi opinión en cuanto a que te dará, nos dará más felicidad, una conversación con gente con inquietudes compartidas, sobre el sentido de aquello que nos rodea que aquel viaje en barco del principio.
¿Sí?, ¡Bien seguro!, el problema estriba en que es un camino difícil, sobre todo porqué la sociedad no será una ayuda sino un obstáculo y no te va ayudar ya que no le harás ganar dinero a nadie, siendo, además una lucha en contra de la fuerte corriente de los indices de la IBEX.
No me cansaré de repetirlo, pues lo sé, que la satisfacción humana, no está en la materia, pues tengas lo que tengas, siempre habrá algo mejor y esto lo querrás.
No sé como conseguir esto de que os hablo.
Los propios mecanismo de relax tanto físico como mental, podrán relajar mi cuerpo, incluso mi mente, pero no me llenan y me traen la felicidad.
Ésta vendrá a mi lado cuando, estas conclusiones, principios, verdades que sé, mi alma las asimile y sea ciegamente consciente del camino correcto. Esa consciencia que te conduce, sin esfuerzo, hacia la verdad y lo propuesto.
Vivo y vivimos enajenados en la sociedad y estas alusiones pasan a años luz por los axiomas constitutivos de la sociedad actual lo cual aleja nuestra comprensión, negándosela, totalmente a algunos individuos.
Cada vez necesito menos mentiras y traiciones materiales y cada vez siento menos ganas de que el mundo me necesite para comprar sus mentiras y venenos.
Es un largo camino en el cual, mi inicio es igual que la nada, pero mi convencimiento de que es el camino, aumenta, y mi ansia y búsqueda sigue.
Como el mundo actual está infectado de personajes que no tienen la más mínima intención de comprender tus palabras, sino simplemente utilizarlas en tu contra, aclararé que no hablo de andar desnudo por la avenida. No, la mejor manera de llegar siempre es la discreción. Hacer esa acción escandalosa sería entrar en su juego con la negación de unos principios en el mismo marco que yo critico.
La estabilidad y paz mental debe de estar por encima de modas estéticas y éticas con las que nos devora la sociedad.
Mis gritos de libertad ante los mareos de la incomprensión se oyen desde la lejanía.
Y ¿sabéis por qué yo no comprendo?, porque me lo pregunto y lo investigo, tal y como debíamos de hacer todos.
Aquel que protesta, esta totalmente calificado con una idiosincrasia propia impuesta desde los que le rodean. Desde el exterior y con maquiavélicos y ruines intereses.
No nos dejan sitio para ser tú mismo.
Te invaden el terreno y cuando llegas ya te han metido en aquel lugar aconsejado, usual, normal, encajado y acoplado, en una mierda que nos rodea y tenemos totalmente asimilada.
Disfrutamos nadando entre ella y su putrefacción.

¡oh!, cual dolor de soledad pues me siento totalmente identificado en estas palabras que leéis.
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