miércoles, 9 de marzo de 2016

España, Gobierno, dinero y el vocabulario

La utilización de términos, conceptos, comparaciones y otras cuestiones que tenemos asumidas y mal utilizadas con toda normalidad, perforan y deforman nuestro subconsciente sin que seamos conscientes de ello.
En España cuando hay algún problema derivado de los movimientos, correspondientes a cualquier lugar, nacionalistas, lo enfrentan, todos, con Madrid, creando una imagen falsa. Si, todos sabemos que no, que Madrid representa a España  por estar nuestro gobierno allí, pero, sepamos que en nuestro subconsciente la palabra Madrid perdura y se convierte en un enfrentamiento particularizado. La tesitura de la solución, no es con Madrid, es con Valencia, o Extremadura o Santander y el resto de España.
El subconsciente es traicionero y al que manejarlo muy bien para dirigir correctamente los acontecimientos.
El siguiente asunto, y también relativo a la nominación de los acontecimientos, tiene que ver con cualquier gasto del estado Español. Estos gastos, cuando son impersonalizados pierden gravedad e impacto. Hay diferencia en decir que le ha robado millones al estado, que decir que tú, con tus pagos al estado, le has construido una casa al político tal en sus sucias operaciones. No le roban  al estado, sino a cada uno de los contribuyente.
- Sí,  claro.
- Ya, pero hay que especificarlo y doblar la gravedad que ya tiene.
Y así,  y no digo banalidades, hay especificar y situar a los acontecimientos para tomar plena consciencia de ellos. En demasiadas ocasiones, olvidamos que el estado somos nosotros.
- Bueno, ¡eso ya lo sabíamos!
- Vale, pero se le da realidad y dimensión cuando se reitera que es tu dinero, que no es una entidad despersonificada de la cual se roba, abusa o se mal administra. No, es tu dinero, el de la bicicleta que no pudiste comprar por a mala gestión del aeropuerto de Castellón y la necesidad de llevarse más dinero mío. Sí, sí,  hay que especificar e insistir.
El acotar y aclarar correctamente de que se habla o que se quiere decir es importantísimo, pue la posibilidad de crear un engaño ambiental colectivo, con la acción de nuestro subconsciente es grande.
Parecen dos obviedades lo que digo, pero el trato repetitivo te hace entrar en el error.
Cuando un político roba, no lo hace al Estado, sino a mi, en primera persona, y que dejen de enfrentar a Madrid con nadie y utilicen el término correcto que es gobierno de España.

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