jueves, 9 de abril de 2015

DE LA PARTICULARIZACIÓN

Y si la totalidad escapa del individuo, encerrémosla en una Particularización.
El hecho de la diferencia conlleva como conclusión a la individualidad y distancia.
Es la lejanía del individuo con la totalidad.
Es éste el sujeto que adquiere consciencia de los acontecimientos.
La sociedad, al completo y actuando como totalidad, envuelve a la persona y la distancia de sí misma.
La huida ante la tormenta, provoca el vértigo de la diferencia.
El asunto de abogar por la diferencia trae la reflexión de la soledad, o, la salida, y conclusa, de la Particularización.
Ésta, se entiende como una parte integrada y formadora de la totalidad  pero bajo unas características propias y personales las cuales hacen de ella, la persona, una entidad absolutamente única pero dentro del desarrollo normal.
La Particularización en tu persona, la distancia a la globalización, la expresión propia e irrepetible, no es, en ningún momento un elemento extraño e inviable.
La Particularización de la persona es un  hecho enriquecedor y absolutamente lícito  y racional.
El miedo a la diferencia es patente y evidente, pues esta ha sido, con normalidad la expresión de intenciones varias. Política, Artísticas, Comportamentales.
Pero la práctica de la Particularización propia como elemento realizador y formador de la persona, no se da.
Aquellos que piensen genéricamente en lo que les rodea, y concretamente en ellos, encuentran la distancia de la individualidad. Ésta es superable con la Particularización, entendiéndola como unas características puntuales que adquiere, lo mismo.


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