domingo, 7 de diciembre de 2014

LA VIEJA Y LA NON-PHILOSOFIE



Cada paso que daba hacia el bar circunvalando el pobre barrio de las afueras de la ciudad me alejaba más de la desesperación propia de la modernidad.
Lo repetitivo en el error, la continuación del engaño, me mataban, me hacían cojear en el camino a ningún sitio. Era en el sucio barrio donde encontraba la diferencia y el Hachís que la vieja madre del traficante que mataron en un ajuste de cuentas, me guardaba por la amistad que tuve yo con él.
Venía recordando la cara de mi jefe, por un lado, en la cual el dinero había tatuado gritos de muerte que jamás los iba ya a perder y también la desconsolación de mi compañero en el despacho que sin peligro económicos, estaba desesperado pues buscaba siempre un sentido a su vida, navegando entre mares de la trascendencia y acababa siempre de la mano de los Dioses llegando a la playa.
La vieja me abrió la puerta. Los ojos fríos y la sonrisa imperterita me recibieron. Sé que le gustaba tenerme allí. Era diferente a los que habitaban el barrio, ella era consciente de mi consciencia de la miseria en la que vivíamos. Nos alegrábamos de vernos y nos sonreíamos. Era como dos mundos diferentes, que se deshielan juntos bajo los rayos del sol. Estar con ella me era como huir de la vulgaridad, de lo repetido, de lo que encadena, de los que me dijo la amiga de mi amor, en aquel bar donde las conocí a las dos, cuando me machaca la filosofía del Non-estándar. Hastiado estaba de flotar por la mentira de la realidad huyendo hacia lugares que no existen.
No eran muchos, no, pero con los gramos que me vendía hubiera tenido que ir, con seguridad, al menos a dar explicaciones a la comisaria. Cuan poco me importaba y cuan a gusto me gustaba nadar en la ilegalidad, pero no por beneficio, sino por esconderme un rato, a veces, de mi propia mirada correctora del ¡qué haces!, que las costumbres, hábitos, ideologías, principios habían marcado a fuego a lo largo de mis brazos.
No me preguntaba por mis hijos por que sabía que era lo que más me hacia sufrir ante la miseria del mundo, no me preguntó por mi mismo pues sabía que yo no sufría pues me sentía lejos y sólo observaba, no me preguntaba por mi mujer por que sabía que se fue con otro pues a mi no me interesaba el coche que a todas sus amigas sí. Me habló de su hijo, pues ademas de marginación que los dos le dábamos a la vida usual, era nuestro único tema de conversación.
Sentados en el último rincón de la vieja casa, allí donde las preguntas sobre la realidad no se amontonaban en la puerta de mi alma, donde mi espíritu volaba en la libertad de no sentirse diferente, mediamos y pesábamos los pocos y humildes gramos que me llevaría. Ella fue, por necesidad, la que introdujo a su hijo en el trafico. Gano mucho cash, mucho, hasta que lo mataron.
Pasó tres años buscando a sus asesinos entre los otros clanes de los barios marginales. Pero no era una madre que iba a querer con desesperación a la sombra de una alegría convertida en la realidad de una tristeza y pronto se dedico a vivir desde la tranquilidad que su hijo le dejó en forma de dinero y risas.
Tocaba su fuerza, disfrutaba con el dulzor de su potencia. A sus setenta y dos años ya, hubiera pateado y sacado por la puerta, si de virtud y valor psíquico habláramos a muchos de los rompeculos y chupapollas que compartían sonrisas en mi bufete, que me daba para comer, fumar y conducir y nada absolutamente nada para mi persona-
Me fui. La melancolía se enrosco en su mirada pues otra imagen de su “pollito”, de “ese hijo que fue mi alama” se iba por la puerta, ahora duró sólo tres metros hasta que yo me giré, le guiñe el ojo, me metí la manos en el traje y me fui. Todos me conocían y me podía pasear por allí, vestido con un traje de chaquetas de aquellos que se creen libres y están atrapados más que ninguno.
Llegué a casa. Desenvolví el asunto. Lo lié y lo comencé a fumar.
Conseguí volver a mi inmanencia.
Deje de huir hacia unas explicaciones que me sacaban de lo que hay.
Las realidades virtuales me mareaban y sólo me sentía bien observando la punta de mis pies descalzos sobre el sillón, repitiéndome que eso es lo que había.
La reflexión sobre el mundo era muy útil, constructiva, fructífera, pero me había prometido a mi mismo que jamás volvería a huir hacia lo que no existía pues me costó mucho salir de engaño y lo pagué con cosas muy caras.
Non-philosophie -me decía, mientras llegaba a observar el mar desde el ático que empeñando mi vida futura había comprado en el mejor sitio de valencia y mi Carmen, mi ex mujer me permitió quedarme pues el gran, magnifico e impresionante empresario como regalo de su boda le había doblado con otro inmueble.
Añoraba más la falta de mentira del pequeña casa de la verdad donde vivía la vieja que el lujoso palacio de la mentira donde todos, pero todos, alguna vez tenemos ganas de instalarnos y vivir.


 La mentira, si tienes dinero, es cómoda, la verdad, siempre, siempre es más difícil.

sábado, 6 de diciembre de 2014

ERMITÁNEO





Y en la mesa de mi trabajo, cabeceo y me duermo.
Lejos ahora de ningún control, mis parpados bostezas y se alzan a media asta.
Una vez resignado, la tranquilidad y el sueño me invaden.
De pronto escapas de todas las supuestas responsabilidades y el sueño nos entra como a un niño tras todo el día jugando en el parque.
El asumir la culpa ex profeso, sin comprender que es un término vacío, es un hecho cotidiano.
Nos cuesta comprender que el mayor avance no es cambiar, sino asumir, sin resignación, lo que hay.
Cuando eramos unos chicos, en mi caso, pequeño, la felicidad es grande, en cuanto que no te sigue ninguna necesidad de realización o es su defecto, de paga de errores.
Cuando crecemos, nos encontramos con la necesidad de superarnos, de avanzar, de construir, e inmolarnos en el suicida deseo de realización vital. No nos podemos quedar contemplando la vida con lago de tranquilidad. Que el tiempo se va, te dicen los pajaritos a tus oídos.
Los niños, pueden pasar horas y horas, perdiendo el tiempo y esto les lleva directamente a la felicidad.
La ansiedad por ser, por llegar, por hacer, nos lleva a la desidia de la insatisfacción.
Entiendo como más fructífero para las personas, que dejásemos a un lado la necesidad última y única de una supuesta realización y dejásemos corretear la vida por nuestras venas, pero sólo como eso, como vida.
Observar desde la ignorancia, la belleza y complejidad de la natura, es un hecho igual de reconfortante y realizador que, digamos, el reconocimiento de un hecho o ideas, referente a tu persona y aplaudidas públicamente.
- ¿Hablas de los ermitáneos?
- No, hablo de vivir desde la consciencia de nuestra pequeñez y humildad. De la poca trascendencia de tus actos y palabras.
Ante esto, sólo hay dos salidas. Una sería el fin en manos de alguna criatura Divina, ante la que nuestras dudas y conclusiones cadecerían de sentido y la otra sería un sin fin, una falta de motivo necesario para la desaparición, un momento puntual en el infinito.
Por propia definición, si el tiempo no tiene fin, los acontecimientos, personas y cosas, aparecerán de nuevo.


 Ante esto último, viene la proposición de la vida desde una óptica desenfadado respecto al motivo último de ella. Hagamos y tengamos un comportamiento ético y moral propio y necesario para la vida en común, pero que nunca jamás nos inquiete la falta de sentido y sí que nos preocupe la incapacidad de disfrutar el momento. Esto es lo único que hay. Y no es resignación. Es verdad e ilusión.

jueves, 4 de diciembre de 2014

LA NUEVA FILOSOFÍA




Un nuevo lugar del eje ha venido.
La comprensión del punto que se expande se tiene ya por inútil.
Tratar de meterse en la Ontología y Cosmología propia de la realidad y desde aquí explicarla, es una inutilidad.
La renovación constante de la filosofía es la imagen patente del camino hacia ningún sitio.
No podemos explicar y sólo nos queda la descripción; ésta es más útil y fértil.
Sólo nos vale la experiencia, descripción y lectura de aquellos hechos vividos por el que tenías a tu lado y  los tuyos.
Las vivencias reales y las que esta persona ha tenido, más tus vivencias propias al imaginarte lo escuchado, es todo y lo único que hay. Cualquier intento de buscar una estructura en desarrollo explicativa de la realidad, está condenada ya, antes de nacer al fracaso.
La Filosofía debe pendular en la búsqueda de situaciones explicativas de los hechos con la intención de construir unas figuras estéticas de funcionamiento. Estéticas, es decir, formas, maneras, situaciones, estructuras de los sentimientos y antecedentes del pensamiento, que dibujen una explicación puntual en esos momentos y una siempre posible aplicación en la realidad tratando de actuar según hemos creído ver situado en nuestros estudios.
A no ser que sea un proceso religioso cuyo fin, en el que caso que llegue, será la paz en la quietud, cualquier otro proceso explicativo estará siempre sujeto a una posibilidad de cambio. No hay ningún tipo de eternidad. Es decir, ningún absolutismo cognitivo, así que por muy seguro que estés no hay finitud en las posibilidades.
En el caso de experiencias y vivencias, acompañadas de reflexiones in situ, no necesitan de totalidad para estar totalmente llenas de verdad. Reflexiones, sí. No es sólo especificar lo que sientes, sino, estudiarte y trasmitir el por qué y el cómo, estructurado y explicado todo el proceso. Es una vivencia propia como verdad primera, absoluta, que existe per se.
Compartir y o construir estas vivencias son la única manera de encontrarle un sentido y aplicación a la Filosofía.
Que tus actos hayan sido, por ti, reflexionados, estudiados y, desde unas concepciones propias, proyectados, esto, puede resultar un elemento explicativo máximo para un individuo cualquiera que lo lea.
Es la filosofía elevada a su máxima potencia.
Es en aquel momento puntual la máxima y total explicación con la identificación de pensamientos.
Es la mejor manera de poner los pies en el suelo, captar la realidad.
La Filosofía, o mejor, la capacidad que tenemos para tratar con entidades abstractas, ideas, conceptos, números y funciones, que no se quede en un puro movimiento pasivo.
Que actúe, que la filosofía está para dar forma propia a nuestras sensaciones y pensamientos, no para actuar con el principio ontológico, sino como elementos ilustrativos y configuración de una realidad estética, de la que no sabemos su razón de ser, pero si la forma que adquiere en determinadas circunstancia.
Ahora bien, la aplicación de datos debe de ser exhaustiva. Vivencias interconexionadas, razonamientos datados, sensaciones interiores.
Si entendemos la Psicología como ciencia de la psique, es decir, nuestra alma, espíritu, conciencia, pensamiento o como se quiera denominar, será hacerla cada uno como propia suya y tras esto hacer la suma y su conclusión de estas vivencias individuales. Dimensionándolas siempre y ante todo como vivencias.
La razón humana, aplicada hacia nuestra propia comprensión Ontológica es un elemento integrante de la definición, imposible, entonces, la definición.
Aquí no tiene cabida ningún concepto ontológico formativo de nada.
Es la filosofía a ras de tierra.
Si recurrimos al origen etimológico de la palabra filosofía,, pareceser que hace referencia al amor al razonamiento discursivo sin primera persona.
La Filosofía actual debe de salir de la persona como idea, de asumir la unidad como la suma de individualidades y su necesaria construcción a través y a partir de sus propias imperfecciones e irracionalidades.
La filosofía clásica es pura metafísica, el idealismo es una versión absurda de la realidad, el racionalismo se queda fuera de ella y el empirismo se quedó en el método y no en la filosofía.
Los vitalismos, empolvan la metafísica, pero sigue siendo ella.
Los existencialismos, la desprecian pero actúan frente a ella.
La Filosofía debe de dejar de tener un espíritu a quien perseguir.
La filosofía son narraciones propias o vividas en otros y sus consecuentes, deducciones y conclusiones. Siempre dentro de la inmediatez.
























viernes, 28 de noviembre de 2014

LA INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA Y LA CEGUEZ SOCIAL



Es bueno que los niños llegue sucios.
Es malo que los niños se eduquen en la burbuja de la limpieza.
El contacto con los virus y bacterias exteriores, siempre que no sean mortales, es un elemento que fortalece el sistema inmunológico y evita enfermedades posteriorers. El cuerpo está preparado ante los males exteriores.
Exactamente lo mismo nos pasa a todos, ya sean niños o seamos adultos, con la miseria que hay en nuestras calles.
Imagínensen que viviésemos en una ciudad en la que todos tuviesen casa, al menos para ducharse y arreglarse y tuviéramos todos ropa, más o menos buena, pero limpia y no rota. Pobres y ricos, pero situaciones mínimas. Higiénicas y dignas. Si aquí amanecieran por la mañana y se encontraran una pobre persona, me es indiferente las causas, alcohol, emigrantes, pobreza, infortuna y demás que nos encontramos ahora por las calles, no saldrían de su asombro e intentarían ayudarle.
¿Aqui y ahora?, no, nunca, jamás ¿por qué?, porqué estamos curados de espanto.
Desde pequeños nos hemos criado viendo gente tirada en las calles, viviendo en el suelo, vistiendo trozos de tela, como perros. Pidiendo, buscando en la basura y otras situaciones similares.
Estamos curados y ya pasamos indiferentes ante estas situaciones que en una mínima situación normal, debía de producir escándalo y compasión.
Marx: traigamos el cielo a la tierra, Jesús el Nazareno: Repartamos amor, Kant: No hagas lo que no quisieras que te hiciesen y otros nos han dicho lo que para nosotros no han sido más que cuentos.
No reaccionamos, no sentimos escándalo, de ver personas, seres de nuestra misma especie, genero y en muchas ocasiones raza, país y ciudad en esas condiciones. Nos importa bien poco.
Estamos completa y totalmente inmológizados respecto al sufrimiento de los demás.
Tres de cada cuatro noticias en televisión son de lo mal que lo pasan algunos ¡Cómo nos vamos a preocupar de uno más!
Hasta que no volvamos a comprender que ese uno es igual de importante como si fueran todos poco remedio hay.
Quizás hacerles comprender a nuestros hijos que eso, que vivan en la calle revolcándose en basura, no es una normalidad, sino un error y defecto de todos.
No nos hagamos insensibles ante el sufrimiento ajeno.
No dejemos que nuestra persona se olvide de este mal social y seamos capaces de pasar al lado de una persona con este sufrimiento sin que sea capaz, ella, de concentrar nuestra atención.
A una gran inmensa cantidad de personas que formamos esta sociedad nos llama más la atención los zapatos de aquel hombre o el bolso de aquella mujer que el pelo sucio y las lágrimas en los ojos de esa madre mayor pidiendo dinero para dar de comer a sus hijos en la puerta del supermercado.
No sé la solución. No pido nada. Sólo describo. Seamos consciente de que esto existe pero que no lo vemos ni sentimos por la inmunodefieciencia adquirida.

Que poquito caso le hacemos al dolor y al sufrimiento que tenemos a nuestro lado, nada más salir de nuestra casa.

jueves, 27 de noviembre de 2014

LA GRAN MENTIRA




Mareado y confundido dejo el periódico, apago la radio o quito mi vista de la televisión.
No, no soy yo el que me equivoco.
Son ellos los que lo están haciendo mal.
Porque mi potencia vocal es limitada, si no, mis risas cada vez que me encuentro con la prensa y me detengo e intento leer con interés alguna noticia de actualidad, referente normalmente los debates públicos de muchas cuestiones en general, se oirían en toda la ciudad.
Me niego a admitir que es un mundo a parte y funciona tal y como nos lo pintan y yo, desde la lejanía y la extrañeza no llegaré a comprender. Óiganme, traidores, que la vida la practicamos todos.
No hablo de otras posturas políticas, abogo por un cambio de talante. Pido por un cambio esencial en el desarrollo. El sitio de llegada es secundario si el camino es llevado correctamente.
Un tanto por ciento elevadísimo de aquellas personas que tienen ya sea en el campo que sea una gran audición, falsean el momento dando el color que ellos quieren que veamos y nunca pero nunca jamás el que ellos ven.
Lo sintamos o no, lo sientas o no, vamos a darles al publico, lectores, oyentes, lo que ellos quieren oír, independientemente de las cualidades o verdades que este mensaje y formas contenga.
Y esto no es sólo una verdad, si no que se estudia y se practica para que así sea.
¿Qué se creen Ustedes que se estudia en los grandes cursillos de ventas y demás?
Como manejar al comprador, como llevarle allá donde tú quieres a fin de conseguir el objetivo.
Se estudia y trabaja con éxito y validez.
¡Grande, eres grande cuando así lo haces!
La manipulación es un hecho extendido y practicado.
La gente no ve ni se da cuenta que esta acción es un elemento primeramente calificativo de aquel mundo en el que nos movemos y vivimos.
Se toma y se practica como una normalidad absolutamente admisible, comprensible y útil. ¿Donde se coge la baja de esta normalidad?, dicídmelo.
La mentira, disfrazada de buenas intenciones impera.
Tenemos la costumbre de calificar las opiniones como ésta, de un radicalismo fuera de lugar y de uso. No se consideran como producto de la reflexión ni se las piensa como abrigo de alguna solución.
No somos malos por naturaleza, pero si que la tenemos corrupta y degradante. Es difícil, muy difícil no venderte, olvidarte y confundirte, teniendo la mala acción sólo al abrir la puerta de casa.
No nos escapamos del engaño del dinero y del poder.
Huyamos de la ética imperante, no tengamos miedo a la diferencia. Atrevámonos a darle los adjetivos correspondientes a las cosas.
Odio y detesto la expresión “tiene que ser así”, cuando alude a un cambio importante.
No pido ni promulgo una imposibilidad.
No construyo un sistema económico o social, pero abogo firmemente por una variación radical en las relaciones de las personas, en la actitud y talante del individuo hacia los demás.
Un cambio al nivel educativo de los individuos.
Hasta que no veamos que todo radica en un cambio de actitud hacia el mundo circundante y la manera y forma de los objetivos a realizar, el sistema, modo, partido o política, seguirán malfuncionando como ahora mismo.
Y ¿cómo vender? En esta milonga que nos forma, trabajaré al supuesto comprador, dale lo que quiere, construye las frases así, dale este orden a los comentarios, ganate su confianza, hazle ver tu profesionalidad, ves elegante, utiliza adjetivos descriptivos y calificadores, sonrie y etc, ¿por qué?, porqué el producto es secundario y el asunto primario es el vendedor, el o ella. Esto es un hecho que refleja tremendamente la falta de sinceridad existente.
El objeto y asunto pasa a ser un segundo lugar.
¿Es producto de nuestra ignorancia e incapacidad propia de cada uno o de la acción sumamente interesada del vendedor?, ¿compramos aquel trasto que no queríamos por qué la vendedora nos pudo o votamos a aquel partido por las expresiones tan correctas que daba aquel político?
¡oh!, ¡Sacadfme de la mentira de las formas y llevadme a la inocencia del contenido!
La realidad se convierte en un mundo constituido y formado por los intereses.

La belleza, fealdad, bondad o maldad, depende del poder, única y exclusivamente.

martes, 18 de noviembre de 2014

EL LOCO



Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
Ya no tengo dudas sobre mi, es el mundo externo lo que me descoloca.
No siento que me equivoco. Son los demás los que llevan mis pensamientos a los cuchillos de la cocina.
Avergonzados por lo vacuo de su cuerpo o lo débil de su alma llevan la mentira del chantaje a mi alredor.
Ya no puedo más.
Ya me siento disoluto.
Pero sé que no me equivoco.
Tiro por la borda cualquier revolución y que me dejen solo en mi locura si esto eso lo que siente como cordura y normalidad.
Se bañan y lavan todos los días en intereses propios y nadie jamas disfruta del perfume de la verdad.
Loco hago circulos concentricos entorno a la mentira que han elegido como eje del circulo de la normalidad.
Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
El músico y el poéta que canta me llevan por el camino de la tranquilidaden el olvido.
A un lado dejo en nauseabundo olor que enturbia mis oídos.
Yo no soy el engañado, yo no estoy ciego como los demás.
El ripmo acelerado de los pistones del motor de la ciudad no me producen ceguez y no me tapan los ojos.
Ya no puedo más.
Me siento insoluto.
Hundido en el inabable sin fin del mar de la mentira me ahogo por no poder respirar en ella.
Peces de todos los colores se alimentan y viven en el coral del engaño.
Los grandes tormentas de de la publicidad, vuelven al orden el desorden primero.
Ya no puedo más.
Me siento soluto.
Decidí que sólo en la gran locura podía esconderme
En mi Dios me escondí empujado por las formas falsas.
Pero !cómo pude no reconocerlas entonces¡
Tengo tatuadas las sonrisas que insultaban.
No me arrepiento de lo que pienso en desde la verdad de mi locura

sábado, 15 de noviembre de 2014

LA ALEGRÍA




La actitud con la que te enfrentes a la vida es, sin ninguna ni la menor duda, el elemento fundamental para su diaria valoración y actuación.
El es viejo y repetido dicho de la ilusión fundamental con la que hay que trabajar diariamente.
Pero os voy a llevar más lejos, o con reflexiones que ya hicieron aquellos que ahora, desgraciadamente para mi pues se les acota terriblemente, son llamados filósofos y dos lo personal, interno y vivido, quiero decir, unas puras y duras experiencias personales.
Sobre todo las escuelas Helenistas, ya sean los Cínicos, Estoicos, Hedonistas, Escépticos o Eclépticos, hacen una lectura Ética y comportamental sobre la vida y nos tratan de indicar como enfrentarse a ella. La vida conseguirá su realización fundamentalmente según cual sea tu actitud con la actúes sobre ella. Saber permanecer aparte a los movimientos que te arrastran de las pasiones, saber actuar por encima de los formalismos sociales que se te imponen y te hacen desaparecer, saber que estamos y somos seres nacidos, no para sufrir, sino para disfrutar, entender que no hay una idea o modo absoluto y que podemos obtener detalles de un sitio u otro y demás son los elementos que barajan todas estas escuelas, con el objetivo de buscar una acxtitud personal para obtener la realización como persona y la consecuente felicidad.
Pero aquí no acaba el tema y a lo largo de la historia y llegados al llamado modernismo, el racionalismo o empirismo, nos hablarán de una realidad construida tras pasar por el filtro de nuestra mente. No hay una realidad absoluta, trabajamos y conocemos aquello que tenemos dentro de nuestra mente y esto es construible y modificable. La vida es una imagen formada y constrida por nuestra persona.
Y en tercer y último lugar, y en esta posición sólo y únicamente por razones narrativas, está la experiencia personal y el concluir y deducir que según este mi corazón en ese día o aquella mañana veo a la gente sonreír o las oscuras nubes de la soledad cubren el mundo de toda mi persona.
Grandemente convencido estoy de la totalmente manipulación propia de la realidad circundante y esto será resultado de tu preactitud hacia la vida.
Ni los colores existen ¡que verde tan bello!, me dijo aquel y yo me quedé pensando que tendría el en la cabeza cuando señalaba aquello que yo estaba mirando.
No hablo de un total relativismo cognoscitivo, sino de un elemento Antropológico de comprensión del mundo que nos rodea.
Aristóteles nos definió y nos diferenció del resto de los animales por nuestra sociabilidad y nuestra curiosidad por lo que nos rodea. Sí, cómo no, el conocimiento físico, biológico, natural, matemático y técnico es indispensable para nuestro desarrollo.
Pero y esto es un principio indiscutible, la curiosidad y la búsqueda de la mejora interior es sin la menos, si la mas pequeña duda, el camino y la búsqueda de la mejora humana.
Podemos encontarnos ante una persona absolutamente desgracia sin tener que hacer el más mínimo esfuerzo para su sustentación en todos los niveles y seguro que hay personas contentas consigo mismo y felices que tengan que andar silbando un kilómetro para comprar un litro de leche.
La felicidad está única y exclusivamente en tu actitud personal.
Nada, absolutamente nada fuera de ti mismo te da la felicidad.

A no ser que decidas ser un fantasma, sin sentido y sin lugar, deambulando entre las riquezas físicas.

domingo, 9 de noviembre de 2014

LA FILOSOFÍA Y LAS REFLEXIONES




Por más que me duela, hay una gran diferencia.
Hasta hace poco, llegué a pensar que la filosofía era una una correcta reflexión nomás.
He estudiado y leído bastante pero fue antes de ayer, leyendo a Quine, en en libro sobre las utilizaciones del lenguaje, cuando me di cuenta y me sentí mucho más cerca de la definición de la que tanto huía que dio, de ella, uno de los más grandes pensadores que ha habido nunca, el filósofo (1), Aristóteles.
Ante la dificultad de entenderlo y la multitud de veces que lo tuve que leer, a Quine, para obtener una comprensión de las idas de este hombre sobre las proposiciones descriptivas de las qué hablaba, fui consciente de la dificultad que en nuevas circunstancias puede tener para su comprensión la Filosofía. Tenemos la costumbre de leer primero a un especialista (así me enseñaron y así estudié) o escuchar a un profesor y más tarde ir a los textos. Ante esta operatividad no nos damos cuentas del movimiento técnico en la utilización de ciertos componentes abstractos y los leemos como un hecho absolutamente reflexivo pues entendemos y trabajamos sobre una realidad ya descubierta y entendida como normal que nos ha dado nuestro profesor o nuestro libro introductor.
Aristóteles nos hablaba de ciencia, trataba a la filosofía como pensamiento puro y como una ciencia más.
Los términos abstractos eran tratados, estudiados, estructurados y tratados de una manera científica, es decir objetiva, estructurada, relacional, constructiva.
Pero tras él, como dirá, aquel que se autoculpa, la filosofía morirá. Bueno éste, Nietszche, la hace morir algo más pronto, con Sócrates y la llegada del sentimiento e interés a la hora de la investigación. La Filosofía deja de ser ciencia, en cuanto que deja de ser un saber puro y se convierte en un saber condimentado por los intereses y perspectivas.
Todo esto es para decir que Quine sí que hace filosofía al tratar temas lingüísticos y perceptivos de maneja objetiva, ordenada, analizando y concluyendo.
Llegado el siglo XX y ya a finales del XVIII, la Filosofía perdió definitivamente su ser y comenzó a trasformarse en pequeñas o grandes reflexiones basadas sobretodo en interiorismos y experiencias internas. Esto no es filosofía. Esto son reflexiones. Hagamos de la filosofía un conocimiento aséptico a las emociones. Construyamos una ciencia analítica, objetiva, estructurada, con definiciones y relación entre los términos.
Este escrito es una reflexión, una intención, una opinión, un reflejo, pero jamás es un articulo de Filosofía, pues no discuto, analizo aclaro ningún concepto técnico. Doy mi opinión y comparto mis pensamientos.
La filosofía hay que elevarla algo más.
Hay que darle un rango más, si no queremos que se pierda.
Las reflexiones ontológicas, por ejemplo, son válidas para la comprensión, es ciencia de los existentes, pero ha perdido toda su validez pues la filosofía es entendida como la opinión de uno y no como un estudio científico con la realidad y verdad que hay en él.
Las reflexiones son un elemento de expresión y comprensión grande. La personas lo necesitamos para crecer como tales.
La Filosofía es un tipo de conocimiento con una aplicación empírica. Repito, no estudio, pero sí aplicación empírica.


(1) Hasta la edad media en Europa, éste, Aristóteles, era conocido como “el filósofo”

jueves, 6 de noviembre de 2014

LA VIOLENCIA




La violencia no es una acción necesaria y los mejores no la utilizan.

La violencia es símbolo de incomprensión o incredulidad hacia lo

circundante.

La violencia viene provocada por la desinserción propia del 

individuo.

La violencia surge cuando no comprendes al contertulio.

La violencia acude cuando la razón permanece alejada de tu 

persona.
La violencia existe en nuestra colectividad, se podría contar, 

cuantificar y calibrar, los elementos y en qué medida la provocan 

en nuestra sociedad.

La violencia surge ante la sinrazón de los modos de las acciones.

La violencia aparece ante la desconfianza de las multitudes.

La violencia, o es trabajada o se está convirtiendo en un mal 

crónico y en una patología adquirida.

La violencia es la salida para los que no piensan.

La violencia es la reacción de aquellos que no saben defender sus 

creencia y su persona de otra manera.

La violencia es difícil de justificar, mientras que su no utilización, 

siempre es admirada.

La violencia es utilizada como medio de imposición de las ideas 

ante el desprecio de los demás.

La violencia no es un hecho natural y biológico, si no es una 

malformación de las relaciones dictadas por la humanidad.

La violencia se extiende por todo el mundo, pero en algunos lugares

 de éste, su normalidad es máximamente peligrosa.

La violencia fue utilizada por aquel tonto que pensaba que sería la 

base duradera de sus intenciones.

La violencia es un mal permitido por sus muchas formas que tiene.

La violencia actúa en más ocasiones desde las esquinas del teatro 

que no en el centro del escenario.

La violencia es admitida y naturalizada por mucha gente.

La violencia, de su violencia, no son conscientes muchas personas.

 Insultan, desprecian, minusvaloran, gritan, humillan y más cosas, 

haciendo actos aceptados desde el punto de vista que no tienen 

ninguna sanción.

La violencia, como medio de aprendizaje es eficaz para enseñar 

vacuidades sin repercusión ni importancia.

La violencia como modo de operar no es efectivo como realización,

 ni para el que la produce ni sobre el que recae.

La violencia es un signo de debilidad mental.

EL GATO Y EL AMOR



Aquella mujer me preguntó sobre la vida mientras envolvía en ella cuando me miraba para que le respondiera.
¿Somos razón, inteligencia, ansiedad de conocer?
Me seguía interrogando, cerca, muy cerca de mi con hermosa mirada y la vida me entraba en mis venas y me aferraban a mi ser.
Pero ¿donde encontraremos nuestra realización?, ?¿en las investigaciones teóricas, en el conocimiento?
Seguía hablando, mientras yo sentía, en compañía de su sonrisa, como me sentía más y más vivo que nunca.
Le dije, ¿acaso tú has visto a un gato llorar?, o ¿maullar de tristeza al estar alejado de su gatita?, o ¿acariciarse lentamente bajo la luna llena?
No - me dijo, mientras sus pestañas parpadeaban, ondulantes e inocentes.
Y seguí ¿tú piensas que un gato no piensa cuando debe de calcular la distancia y el momento en el cual disparar su cuerpo para atrapar a su presa?, o ¿no razona cuando recorre su territorio y lo vigila buscando cambios y diferencias de la ronda anterior?
Bueno debe de hacer, claro, es un calculo necesario – me dijo mientras muy suave y pausadamente se retiraba, entre mis sueños, su cabello que le caía por encima de su nariz.
Y siguió preguntándome mi opinión sobre esta temática. Inteligente, curiosa, inquieta. Mi alma seguía escandalizada ante los sentimientos que en ella surgían.
Pero, nosotros también razonamos y mejor que los animales – siguió
Sin duda – continué
Entonces – se dispuso a preguntar mientras se inclinaba un tanto más hacia mi persona, ¿qué nos diferencia realmente de ellos?, ¡qué es lo que al ser humano nos hace ser lo que somos?
¿Quieres saber mi opinión, de la que estoy absolutamente convencido?- le dije mirándola y perdiéndome entre sus ojos oscuros.
Sí, tengo curiosidad – me dijo, ya casi nariz con nariz.
En aquel momento decidí ser persona y dejar escapar aquello que nos diferencia de todos los demás animales.
La bese y ella a mi.
Me sentí más persona que nunca.
Los cefalópodos, cualquier sepia o pulpo, también razonan y piensan.
Los delfines se comunican.
Los chimpancés tienen sociedades.
Pero ni uno, pero ninguna, se besan como lo hicimos ella y yo.
Lo que caracteriza y diferencia al ser humano del resto de los animales, es nuestra capacidad para tener sentimientos complejos y secundarios por encima de nuestros instintos primeros. Un pequeño pajarito no hecha de menos la suavidad de las plumas de su mami, sino la comida que ella le trae.
Ella se fue.

Y yo viendo a los gatos razonar, recorriendo sus posesiones, pensar el lugar donde esconderse, lloré su ausencia balo la sombra de las estrellas y fui ser humano, muy ser humano.

miércoles, 22 de octubre de 2014

J. P. SARTRE, ANDRÈ Y LA ALEGRÍA



- No, no, déjate de una pura metafísica disfrazada de ética -le dijo, su compañero de viaje en el tren a Jean Paul
- Pero amigo, no te hago más que realismo si te afirmo que sólo hay que existencia - le contestó.
- Sí, pero ves más allá. Igual me da igual lo que sea, lo mismo me resulta lo que haga, !lo acepto, lo asumo¡, Estáte, amigo, algo por encima de las vicisitudes humanas, y sigue su desarrollo como el trascurso natural del devenir.
El tren se alejaba del campo de prisioneros. El más poderoso ejercito alemán los hizo prisioneros y los encarceló hace ya unos 8 meses. Allí se conocieron y su amistad fraguó. Sartre le gustaba escribir, pensaba hacerlo y algo había publicado ya. Andrè le motie, nunca lo pensó. Reflexionaba, especulaba, pensaba pero no tenía ninguna intención de publicar. Disfrutaba haciéndolo. Éste era su premio.
- André, ¿no te provoca vacio el no encontrar ninguna entidad formadora que dé sentido a nuestra vida?
- No, amigo no, el que así fuese, implicaría un profunda aceptación de la realidad. Derriba tus pasiones que te atrastran por el mundo del debería y acepta el es, a las cosas cómo son. Controla tus sentimientos, maneja tu vida. No es una entidad lejana, no, la tenemos metida en el bolsillo de la chaqueta. Capta los derroteros propios del devenir como parte integrante de la vida.
Sartre lo miraba con los ojos grandemente abiertos y pensamientos de admiración. Parecíase pensar en nada, para cuando te sorprendía con una conclusión absolutamente definitoria y definitiva.
Mientras hablaba se desplazaba un mechón de pelo que le caía ondulante por entre la frente. Tenía la nariz recta y la boca pequeña. La mirada era dulce, pero cuando no la fijaba, las arrugas laterales reflejaban su reflexión y seriedad.
- Considero - continuó Sartre, el gran fracaso de la humanidad, estas dos grandes guerras del siglo XX. Creyéndose parte de un grandioso colectivo, llamado humanidad, hemos caído en una suma heterogenea de diferentes y mucho entre si, individuos. Me siento perdido Andrè, ¿donde estoy?,¿cual es nuestro sentido?, me siento vacío.
Alzándose del respaldo de la butaca le dijo Andrè
- ¿por qué?,¿quien te ha dicho que las cosas hayan de ser diferentes?,¿por qué te angustia si no hay nada más y tienes todo lo que hay? Acepta lo que hay con inteligencia y fortaleza. Deja de buscar algo que ni está, que no es más que un sueño inventado, una imposibillidad que te lleva a los fracasos. De sabios es no sufrir por aquello que no se puede cambiar.
Camino iban de Paris, era un día magnifico y bonito de otoño, con cielo azul, limpio y despejado. Jean pensaba en cómo actuar y poner en marcha sus inquietudes. Se iba a afiliar en una facción muy moderada comunista que en Francia estaba creciendo. Había que mirar hacia el furturo, luchar contra la miseria de la vida e intentar cambiarla.

Andrè pensaba volver con Paulinne, con la que soñaba todas las noches y trabajar en la impresora de la editorial para echarse grandes tertulias entre cervezas al fin de la jornada. Volvería a tener inolvidables paseos cada día de cada fin de semana por las verdes dunas de las primeras estribaciones de la cordillera, disfrutando y pensando simplemente en respirar, en el ahora más absoluto.

sábado, 11 de octubre de 2014

LA MISERIA DEL SIGLO XX Y SU NECESARIA SUPERACIÓN



Y el ser humano, allá donde se creía que estaba el centro de la civilización, se pensaba capaz de tener un dominio total sobre el conocimiento, sobre la técnica y sobre la forma y manera de vivir.
Los Ingleses, franceses y Alemanes, sobre todos y algunos más, tenían el total control mundial.
Las grandes teorías económicas, producto del la segunda revolución industrial, al hacer extensivo el comercio y los mercados, explicaban su funcionamiento y eran aplicables. El mercado tomaba vida, era la mano invisible de H. Spenser
La Filosofía se movía en términos del Objetivismo total, caso de Hegel, o la elevación del hombre a su máxima independencia como tal, tal como postularía Nietszche.
Los democracias incipientes comenzaban a ostentar el poder de las decadentes monarquías absolutas.
Los avances técnicos eran acelerados e impresionantes. En pocas decenas las distancias se evaporaron, tanto por los medios como por sus comunicaciones.
Con el fonógrafo de Edison, lo que antes eran meses de comunicación, Europa y los EE.UU, se convirtió en minutos. Jhoin Ford hizo asequible el coche a las masas, el hombre empezó a dominar el cielo con los dirigibles de Solomon Andrews y los aviones de Ader, los aires se alejaron de los sueños, Inglaterra, Francia, Alemania eran cruzadas por grandes vias de trenas. El gran tren transiberiano tomo vida y se pudo cruzar toda Asía. El mundo se hizo, en pocas decenas, más pequeño.
Todo era avance técnico, Medico y Científico, y, además, Europa llevaba varias decenas de años sin guerras entre los países conformadores, que salvo en la alta edad media en la cual la historia se paró, jamás había ocurrido.
En estas circunstancias y por la disputa de unas fronteras tan lejanas para los habitantes de la Europa occidental y pequeñas para los grandes imperios, como fueron las de los países de los balcanes, en este caso Servia, surgió una guerra que engaño a todos, tanto en su concepción como en su desarrollo.
La ilusión por ella de la juventud, por diferentes motivos en los países, como la solución rápida esperada por los dirigentes, se difuminaron en la crueldad y duración de una guerra, que aun equiparable a todas las muertes en la historia realizadas por la violencia, jamás pilló tan de sorpresa ni fue tan desconocida como entonces.
Los soldados Alemanes, decididos y comprometidos, seguros de su superioridad, los soldados Franceses, decididos y sintiéndose justificados, los soldados Ingleses decididos y seguros de devolver el orden, fueron a la guerra engañados de lo que se iban a encontrar.
Se dieron cuenta pronto, de lo misera y retorcida que puede ser la naturaleza humana y que ellos no sabían ni se esperaban. Sintiéndonse ratas en la trincheras. Supieron que su vida no valía más que el precio de las balas. Concepto del ser humano cayo en picado por el camino de la angustia.
La gran guerra, la primera guerra mundial, acabó.
En los países vencedores la angustia anido en el alma de la sociedad y cayó en el olvido. La frivolidad se hizo dueña de su mundo y llegaron los felices años veinte en los cuales solo querían esconder lo que ya sabían que había pasado.
En los países vencidos, la rabia y la humillación había hecho estragos. La máxima racionalidad centro europea estaba siendo vencida por la ideología ciega. Las estructuras democráticas se iban deteriorando.
La concepción de la estructura anímica de las personas cambió. Freud entendió que teníamos otras fuerzas que actuaban sobre nosotros y desviaban nuestra consciencia, el Eros, el Tanatos, nos impulsaban a la atracción o el odio, hablo del consciente, Subconsciente e inconsciente. El ser humano dejó de ser una unidad completa a explicar. Las nuevas ideologías surgieron ante la caída de las antiguas estructuras. Lenin revolucionó al pueblo ruso contra las anquilosadas estructuras monárquicas de los zaristas. Picasso cambió el arte. Munch reflejo la angustia. El existencialismo sustituía todo tipo de objetivismo en el pensamiento. El ser y la nada, no más que ser, nos hablará J.P Sartre. Fuimos parte de la nada y nos convertimos en puros individuos atrapados en el movimiento del tiempo. Es la revolución de las masas que ya había anunciado Ortega y Gasset. La física también tuvo un gran punto de inflexión, cuando Einstein en 1905 y en 1917, dio un vuelco a la concepción del tiempo y del espacio que la especie humana tuvo desde su nacimiento como tal.
En estas aguas calenturientas, en este caldo de cultivo, agarro el poder, tras la aceptación de su pueblo, el mayor asesino, por cantidad, que jamás ha existido, Hitler.
Con el odio acumulado creó el ejercito mas grande y potente nunca jamás visto y que solo fue vencido por la propia ceguez que el odio y la ambición le puso en los ojos al, ya entonces dictador, en su intento de conquista Rusia.
Tras los 80 millones de muertos en las dos guerras, el mundo vivió pendientes de un dedo que apretase un botón y el Argamedon llegase a la tierra en forma de guerra atómica.
Un siglo desastroso, un siglo en el cual el ser humano perdió toda la confianza en si mismo.
Y toda esta miseria la heredaron las generaciones nacidas tras la segunda guerra mundial, buscando cualquier tipo de salida diferente a los hasta entonces impuestos, movimientos hippies, drogas de evasión y buscando nada, absolutamente nada más que la huida.
Las últimas del siglo XX nos hemos encontrado con nada.
En la actualidad la inquietud humanística es nula.
Podemos encontrar en pequeños grupos algún tipo de acción reflexiva o filosófica discutiendo sobre nuestro futuro o naturaleza. Pequeños y escondidos por no caer entre las miradas de incomprensión de los grandes programas de espectáculos actuales.
La creencia en la construcción de un mundo seguro, cómodo, humano, feliz, tolerante y pacifico está absolutamente y totalmente perdida.
El practicismo de arreglar como podamos lo que hay para sobrevivir es la seña de todo el movimiento. Es el camino, pero no el fin ni el horizonte que ya no existe.
A nivel del orden mundial, estamos todavía viviendo las consecuencias de las tensiones propias del mundo occidental y esto produce mas desasosiego.
Ni siquiera la angustia de Jean Paul Sartre tiene cabida, el pasotismo y la ocupación en trivialidades es máxima.
Abogo por recuperar la confianza en nuestra especie y genero.
Creo y pienso que podemos seguir buscando una máxima realización de las personas en todos los lugares del mundo.
Cansado me encuentro ya de escuchar como idealistas y utópicas, es decir irrealizables palabras como estas.
No lo hagamos imposible y partamos de lo que hay.
Hemos de recuperar la confianza en nuestras posibilidades y salir del infierno al que la sinrazón del siglo XX ahogo a nuestros pueblos.
El conjunto de circunstancias y hechos que sufrió el mundo en aquellos años no tuiene por qué significar un hecho definitorio y definitivo del ser humano.

Que dejen de llamar soñador a aquel que luche y busque un mundo mejor. 

(Cartas 3 y 4.)

CARTAS A JORGE (3)

(Andrés, ¡por qué te fuiste!. Poco a poco te las iré mandando pues las últimas están en un cajón totalmente arrugadas. Me lo pregunto con constancia cual sería la razón por la cual huyó de nuestra vera en el camino)

25 Julio 1993

Jorge, ayer, tras tener que aguantar más de las indisposiciones vitales que hace pagar con todos sus empleados, nuestro jefe J...., tuve una gran revelación. Entró en los escritorios echando relámpagos de furia por la leve tardanza que tuvieron mis compañeros en la traducción de los textos y por la mía consecuente, en la realización de la sinopsis correspondiente a ellos, ¡ahy!, amigo, qué mala que puede ser la vida, qué juguetona y capricho es, qué falsa se presenta cuando aparenta dártelo todo y no hace más que llevarse lo mejor. Mi paranoico jefe se fue del trabajo a las últimas horas después de haber sudado ampliamente sus ya sucios cuellos de la camisa y bajo al garaje a coger su expendido coche. Tardé algún rato en dejar mi mesa bien ordenada. Me gusta vivir en el orden material pues todo el desorden ya lo tengo en el espíritu que trato de ordenar, ya lo sabes. Al llegar a la calle justo salia del garaje rugiendo con su flamante coche, el cual yo nunca podría tener. Durante unos instantes sentí algo de envidia pero poco me duró. Jorge, amigo, la vida es demasiado corta como para preocuparnos excesivamente de las cosas circundantes. La vida es un regalo que tenemos y debemos ser capaces de apreciarlo como tal y disfrutar sólo de estar respirando. Cantando me fui hacia mi redil. El fresco y reconfortante aire que venía directamente del mar acariciaba mis mejillas y me producía un gran placer. Me prometí a mi mismo, no más que preocuparme por lo importante y esto sería mi estabilidad mental y mi calma profunda.

26 Julio 1993

¡Qué poco duran las conclusiones teóricas cuando las tienes que asar con el fuego de la realidad!, ¿tan poco nos conocemos?, ¿con tanta facilidad nos engañamos?, es que ¿queremos algo que no somos? O ¿es que no sabemos lo que somos?. Así me sentí cuando volví a aquella mesa y sentí que el mundo me apreciaba poco para lo que yo valía. Jorge, gran amigo, la noche anterior me prometí que iba a ser feliz con la poesía entre mis pensamientos, con la visión tierna que de la vida me provoca, cuando atisbo, sin miedo, una gran felicidad en las pequeñeces que me doy. Pero esto no es fácil cuando sentía los ojos vigilantes de J...., oscultándome con un estetoscopio mi trabajo.

27 Julio 1993

A S....S...., me la encontré en el ascensor a la hora del almuerzo. Pensativo estaba cuando me espeto con una gran conclusión y me dijo, “Andrés, siempre pensando en tu interior y el mundo está más lejos, es más amplio y va más allá de ti”, asombrado le contesté que hasta que punto ella salia de si mismo cuando se comunicaba con los demás. Nos despedimos muy cordialmente. Sabes, Jorge, amigo, que soy y somos tu y yo, sociables. No somos ascetas ni huraños, pero y creo que a los dos nos es imposible dejar a un lado nuestros pensamientos interiores, pero y además te digo lo que estuve pensando el otro día y era cómo que nuestra subjetividad es absoluta y ninguno, nunca jamás tendrá una visión total y correcta de nuestros pensamientos, salvo los ligeros brochazos de significado que se hagan en el lienzo de la comprensión a través del lenguaje. El lenguaje es el mundo que nos rodea, que éste no somos nosotros, sólo lo utilizamos.

2 agosto 1993


Jorge, la otra tarde, me tropecé con S...S.... de nuevo, pero esta vez a la salida del ascensor. Teníamos ligeras pero buenas conversaciones. No pide evitarlo y la comente¿Por qué me dijiste que debía de abrime más al mundo circundante?, ¿es por la expresión de mi cara?, ¿es por mi sonrisa en la soledad?. Me dijo motivos tales como que el mundo va más allá y no se acaba en nosotros mismo. ¡oh!, ¡cuan equivocada que estaba!. Jorge, amigo, tú y yo, en las largas conversaciones que teníamos las nublosas y grises tardes en los abedules ya de hojas cobres, siempre nos íbamos con alguna duda sobre lo que pensábamos los dos. Si no te preocupa la comunicación, si que la hay dentro de la inoperancia, pero cuando intentas comprender y llegar al alma del contertulio, descubres los infinitos rincones inexplorables para el que lo observa y desconocidos para queden los posee y pertenecen.



CARTAS A JORGE (4)

(Jorge, se nota que Andrés te escribía tal y como le surgían las ideas, rápido y con prontitud, pues aun estando versado en las letras y trabajando con ellas, algún traspiés cometió entre los bolígrafos y las hojas. Me hubiera gustado haber estado allí, en alguna de vuestras conversaciones)

4 Octubre 1993

Mi gran amigo Jorge, lo primero es pedirte disculpas por estar tanto tiempo incomunicado pasando horas envuelto en asuntos que han sido de mucha importancia. Mi mujer está, de nuevo embarazada. La alegría fue múltiple, pero otros problemas también han comenzado casi a la par. El indeseable de mi jefe y director, realizó una rasura colectiva despidiendo a una gran cantidad de mis compañeros. A mi, entre grandes demostraciones de su gran vehemencia, me permitió seguir trabajando, pero con mi sueldo y mis horas dividido por la mitad. E...., esta engordando muy dulcemente, sus senos, sus caderas y sus mejillas van aumentando su belleza y volumen. Salvo las noches o tardes que tiene indisposiciones, sonríe y habla continuamente. La felicidad nos acompaña, aun a sabiendas de lo difícil que se nos ha puesto el asunto. A la vecina de enfrente le encanta especular y yo sé que todas o casi todas las preguntas están encaminadas en el puro y duro cotilleo, que realizará después efectivamente. El amor es bonito y E.. y yo lo tenemos. Ya veremos como se lo toman sus dos hermanos el hecho de tener que compartirlo todo entre tres. Veo los telediarios, jorge, amigo, al igual que tú y ya te digo que pese a mis limitaciones, tengo motivos de sobra como para sentirme feliz.

5 Octubre 1993

Las primeras hojas del otoño crujen bajo la suela de mis zapatos. Lentamente camino hacia mi casa. No está cerca del trabajo, pero prefiero, como ya sabes Jorge, andar y estirar mis músculos entre el asfalto y mi espíritu en las calles. Mi compañero J.....ha vuelto a pavonearse por los pasillos de la oficina. Bien rasurado, se cabello modernamente cortados, a pesar de ya no ser un jovencito, sus pantalones vaqueros, buenos, sí, pero con unas roturas total y absolutamente dibujadas, estudiadas y planeadas. ¡Cómo le gusta que le miren!, es más creo y pienso que no quiere conseguir que ninguna le ame, si no que todas le miren. Pero aquí todos sabemos ya de que va el asunto y me digo que menos yo, que soy bastante respetuoso con todas las personas, pienso que se carcajean de sus movimientos.


15 Octubre 1993

Ayer mi mujer y yo pasamos casi todo el domingo en casa. Ella bajo una manta bien calentita y yo con ella, cuando no tenía que estar con la pareja de piratas, para calmarlos, darles de merendar o acabar los deberes, que a sus 7 y 8 años, ya debían de hacer con hábito. No nos gusta ver la televisión. Recuerda que en el pueblo, cuando empezamos a charlas tu y yo, apenas parábamos en el gran bar del refugio a ver algún telediario. Me sigue sin gustar y sigo sin verla. Les devora la cabeza a todos, utiliza sus ideas y se las cambia, los estudia y derrota con sus armas propagandísticas. El barman del café de mi trabajo, pasa horas y horas de entre los servicios a los clientes, suspendido en una visión perdida enfocada hacia el televisor. Lo tiene totalmente atrapado y sometido. Entre comentarios, escuchamos la radio, E.. y yo. Siempre hay noticias que escuchar, ampliadas o cambiadas de perspectiva, mientras conversamos o leemos.

20 Octubre 1993

Jorge, ya sé que solucionamos y conciliamos el problema que ayer me volvió a deambular por mis pensamientos. Al acabar de escribir el informe, pensé que era bueno y que no era justo que su camino se muriera entre los banales, rutinarios y poco valederos de la junta directiva para enfilar las decisiones. Creo que descubro cosas descriptivas en los comentarios sobre las obras que debían salir de esos despachos. Por unos momentos me sentí algo trastornado. Pero solo fueron eso, pocos momentos. Amigo, sigamos con el trato que adquirimos entonces y pensemos que la alegría debía ser un camino propio y que ninguna persona nos la deba a conceder o a otorgar con su aprobación o admiración por nuestros actos. Soñemos en la viva, vivamos soñando. Decidimos que debíamos crear un mundo interior y propio donde buscar nuestra realización personal. La capacidad de descubrir la verdad y llegar a la felicidad en el colectivo, es mínima. Aquel que la encuentra, amigo, ya sabes que lo único que tiene es el lugar donde huir de su propia inoperancia. Tu bienestar sólo está contigo mismo, concluimos en aquella noche de la navidad que habíamos subido al pueblo a pasar las vacaciones. Esto se lo cuento a E.... Ella sonríe y me mira con ternura. En sus ojos hay mucho amor que me llenan totalmente, pero sé que ni lo ve, ni lo vive como yo. Pero en este caso es lo mismo, pues cuando el amor es verdadero, lo demás no son más que elementos contingentes y poco importantes.

25 Octubre 1993


Pensaba escribirte, Jorge, una carta más, hasta que me han llegado las noticias de la recopilación que hay que hacer, de informes y trabajos realizados a lo largo del año en nuestro departamento. Estaré unos días, bastantes sin escribir nada personal. Será una labor intensa y larga. He de medio leer los escritos de principio de año, pues han sido tantas las temáticas abordadas que apenas recuerdo, a simple vista, los últimos escritos que he realizado. Ya te contaré nuevas noticias y espero que buenas pues a mi mujer le van a hacer unas placas para ver el estado del futuro bebe ¿Y si es un niño o una niña?. Trato de pensar cómo será mi relación con una niña, pues hasta ahora solo hay en mi casa piratas y poetas. Yo, este poeta, tu amigo, sólo de corazón y no de pluma y estos dos piratas a los que adoro, que son de sable y espada, auténticos corsarios ingleses robando a los barcos Españoles llenos de oro que también habían robado.

viernes, 10 de octubre de 2014

LA BIBLIOTECA ALEJANDRINA Y SU AMOR


La cultura vive en el silencio y la somnolencia del ambiente,  es su amante. Su lecho siempre está cubierto del blanco y puro mármol y vive acobijada en  la madera. Los libros son su soporte y Dioses. Allí estaba  Estragón en el gran templo de ella.
Se fue de Atenas cansado de volar entre las ideas abstractas. Pues él sentía que estaba ubicado en una realidad tangible y material. El gran maestro, Aristóteles había comenzado el camino, pero su Liceo estaba insertado en un movimiento que se alejaba de observar el mundo. Dejó su dirección.  Se fue y acabó en Alejandría. Había llenado la gran biblioteca de todo tipo de artilugios y materiales mecánicos en todos los tipos de actividades para su correcta observación material. El materialismo llegó con él y lo sabía. Dejo su vida y familia en aras del conocimiento verdadero y real.
Aquella mañana paseaba con Andresoto. Hijo bastardo del gran rey Ptomeo I, uno de los generales que se hicieron cargo de una de las partes, Egipto,  del grande y jamás olvidado Alejandro Magno que trató de escapar del circulo de las aisladas ciudades griegas y extender su grandeza, la de la cultura Griega,  por todo el mundo. El griego era el idioma por excelencia de aquel que quisiera tenerla.
Desde lo alto del tercer piso, observan los 900.000 escritos que allí había. Todo el conocimiento que existía en el mundo estaba delante de ellos. Estratón emocionado, siempre se extasiaba al contemplarlo.
-          Maestro- dijo Andresoto ¿por qué jamás estudias al inimitable Platón?, ¿Por qué solo investigas los escritos Aristotélicos de filosofía natural y biología?
-          Y yo te digo, mi noble alumno ¿Por qué hemos de duplicar los problemas compresivos y explicar dos veces los misterios?. Platón nos dejó una realidad que interpretar detrás de aquella que intentó solucionar.
-          Pero ¿observando nuestro mundo circundante encontraremos su explicación?
Estratatón giro su cabeza y contempló la cara inocente del esbelto, bello y alto joven Andresoto. Sus largos cabellos rubios le ondulabas  mientras recorrían sus esbeltos hombros. Fidias hubiera disfrutado mucho realizando una escultura de su persona. La belleza – le dijo aquel día paseando por el ágora de Atenas, no tiene sexo.
-          Mira, inquieto y joven ciudadano, la esencia de las cosas está en la generalización de sus características. No haces tú aquella acción, si no que está y es parte integrante del objeto. Aristóteles ya nos habló de ella, pero siguió atrapado sin salida del alto grado de abstracción que envolvía los conocimientos. Los primeros físicos, Tales, Anaximandro o Anaxímenes, por ejemplo, habían  decido observar la realidad pero fue aquel que convirtió a las polis en maravillas políticas, Sócrates,  quien nos alejo de ella.
-          Pero ¿y los dioses?, qué papel  tienen?
El rosto del maestro adquirió un gesto grave. Sabía en qué aguas se introducía al responder a esta pregunta. Lo irracional e incomprensible era asignad a los caprichos de los Dioses que como los hombres también lo tenía.
-          Lo podemos explicar todo con nuestro conocimiento. La racionalidad humana no tiene límites ni fin. La materia responde siempre a unos principios matemáticos, que no viven, como trataba de hacernos ver Pitágoras allá, entre los dioses, sino que actúan y están,  en una realidad material que es la que hay que estudiarla. El conocimiento se encuentra en ella y está en ella. Tenemos a los esclavos para que realicen todos los trabajos, no debemos de utilizarla para crear artificios utilizables en el trabajo, pero y te repito el conocimiento está allí.
Ptolomeo de Cirena, director de la biblioteca lo pensaba también. Quería reunir el conocimiento del mundo en el que vivía. Biología, Zoología, astronomía, matemáticas y todo  conocimiento que huyera de las simples especulaciones que explicasen desde principios primeros el mundo.
-          Maestro, hay principios ineludibles que provocan una necesaria forma de la realidad. Platón los encontró y entorno a ellos la construyó.
-          Ya descubrirás que le camino puede ser a la inversa, alumno. De lo pequeño a lo necesario.
-          ¡Cuando!
-          Cuando hayas leído lo suficiente – dijo mientras le regalaba una sonrisa que un padre le da a su hijo que más quiere.
L a tarde llegaba con su ritmo cansino. El sol caía dulcemente por entre el horizonte. Las grandes puestas de la biblioteca se fueron cerrando mientras los soldados se guardaban en las puertas para proteger el gran tesoro.

Estratón se alejaba y cada poco tiempo giraba su cabeza y miraba el siempre inmenso y esplendido edificio del que estaba enamora como un joven  que ya no era. En la última mirada se pregunto ¿la bajeza y miseria  humana,  tomarán su forma más descarnada y harán desaparecer este tesoro irrepetible?,  espero, quiero estar ya muerto si esto ocurre. Se echó por los hombros su blanca túnica y continuó su camino