martes, 5 de julio de 2016

LA ESTRUCTURA BICÉFALA Y PUNTUALIZANDO A FREUD



Inconsciente, subconsciente y consiente..¡quien necesita explicación ya para entender estos términos!, nadie, pero, al menos, mi consciente tiene más componentes de los que Freud me insertó.
Los impulsos primarios son fácilmente reconocibles que nos traen una acción sin ningún elemento constructivo. No decido algunas miradas que me salen del alma, es inevitable, aunque controlable en su duración. Fueron unos instantes de mirada de sorpresa, hasta que me sonrió – digamos.
El subconsciente es aquello que nos diferencia de los demás pues nos inserta en nuestro mundo formador. Trabajo dentro del teatro que yo mismo me construí.
Y nos llega el consciente. No encuentro la unidad de este acto o concepto. Miro mi persona y veo, entiendo y sé que tengo dos acciones diferentes.
Ayer mismo, pensando en algún cualquier otro tema, llegó la luz, tal cual relámpago, y me corregí a mí mismo, dándome cuenta, tal gran descubrimiento, que me estaba equivocando.
Me corregí, me corregí…¿y qué significa esto?. Que en cualquier tipo de corrección hay necesariamente dos elementos, el que construye y el que corrige. Actúan dos. No repaso el razonamiento, no reflexiono las cosas, aparece volando sobre el pensamiento y lo desecha o lo continua.
Tengo, en mi persona, en mi consciente dos estructuras. Uno, será la acción de pensar, entendida como la construcción de estructuras lingüísticas con forma mental, a partir de razonamientos. Los racionamientos son estructuras lógicas que trabajan con estas ideas que forman el subconsciente. Mi pensamiento circula y deambula en el teatro que ya construí.
Abarca, esta acción de pensar, un campo sin límite. Siento que yo he construido en algún momento de mi vida cualquier tipo de pensamiento, sea de la índole que sea. Mi cabeza funciona sola, sin mi vigilancia ni atención sigue funcionando y no es un acto inconsciente, sea natural, instintos primeros o artificial, los impulsos aprendidos, el subconsciente, puesto que oigo una estructura racional y lingüística. Hasta que la alarmas asaltan todo el edificio o la música dulce, te llevan a la atención hacia el pensamiento y la consiguiente toma de decisiones. Es la vigilancia de la segunda cabeza de la esta estructura única pero bicéfala que forma el consciente. Ésta es la que toma decisiones, aprobando, negando y actuando o no, frente al razonamiento.
Darle realidad a estas entidades metafísicas referidas a la persona, es decir, elementos de la psicología, es difícil y complicado, por no decir imposible. El estudio epistemológico buscando una conclusión que saliese de las suposiciones es un camino que se me escapa. Estoy haciendo un puro razonamiento que no es más que una posible explicación de conjunción de los hechos que veo, pero que puede no tener ninguna relación con los elementos y realidades que explican su verdad.


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