sábado, 19 de octubre de 2013

LIEBNIZ EN LA VERA DE LA MONTAÑA



             Andaba con la cabeza baja recorriendo con la mirada las piedras que encontaba en su camino. Escuchaba con interés al maestro pero no creía sus palabras 
- Pero señor,  qué me dice usted, de verdad piensa que vivimos en el mejor mundo posible?
               Liebniz apenas levantó la cabeza. Era un hombre agradable,   relajado,
tranquilo. Decía que para pensar bien había que hacerlo despacito y vivir, en consonancia también. La vida le había llevado por
 toda Europa, dandole pensamientos y alejandole de posturas que no quería procesar.
- Entonces, Andres, me dices que tu crees en un mundo que fuese mejor   que el que tenemos?
- Sí, contesté rápidamente.
- Como cual -insistió.
- Uno en el que no existiera la muerte.
- Entonces qué sentido  tendría vivir
- Bueno, pues qué el mal no estuviese en nuestra cabeza.

- Entonces tampoco existiría el bien, pues la opción del mal habría sido totalmente descartada.
                    Sí, entendía su razonamiento pero me seguía hundiendo en la incomprensión. Se paró y comenzó a dibujar unos puntos en la tierra, repartidos totalmente al azar. Se inclinó, y con pausa se acerco a mis oidos y me dijo
- hay algún orden con lo que lo he realiza?
- No - le dije, los has marcado como has querido.
                 Al contestarle esto, me apartó de los puntos, dibujó sobre ellos un eje de coordenadas, se giró y me dijo
- Baja al rio y refrescate con calma y luego vuelves con despacito.
                  Cuando comencé irme, vi como se separaba unos metros, se sentaba en un viejo tronco y con la cabeza entre sus manos hundía la mirada en el dibujo.
                   En el momento de mi vuelta estaba en la misma posición, me volcó la mirada y me dijo
- Si sacamos una integral dentro de las funciones elevada a la potencia misma del punto anterior encontraremos la posición exacta del proximo número. Estas operaciones, esta formula que te he contado es la mejor manera de relacionar todos los puntos. Es una ecuación  y sus condicionantes que lo consiguen darle orden y razón. Entendí el motivo pero necesitaba preguntarle.
- Y esto que tiene que ver con la necesidad de la vida?
- Andres, cambia cada punto por un hecho, sea cual fuere en el mundo, busca una ecuación que los conecte todos de la mejor manera posible y tendras a la vida construida.
-Y la libertad?
- La libertad,querido y joven amigo, es lo que hace posible y necesaria la ecuación, pues le da una razón de estar allí  a cada uno de esos puntos. Vivimos en la mejor posibilidad de existencia.
                     Ciertamente no acabé muy convencido. Que me dijese que este mundo era la mejor combinación que Dios pudo hacer, me constaba entender .
                      Nos despedimos en la cumbre de la montañita, pues su casa y la de mis padres estaban cada una a una vera. Lo vi alejarse, despacito, tranquilo, sosegado. Me había quedado impresionado de su capacidad para relacionar entre ecuaciones, integrales y geometría todos los puntos constitutivos, pero que lo que entendemos como vida sea esta mejor realización entre todos los componentes que conocemos y que si combiasemos alguna variable la vida no sería posible como tal, no acabó de convencerme.Imagino que fue porqué nunca quise encontrar un orden geométrica de la realidad.

viernes, 18 de octubre de 2013

INDEFINIBILIDAD (En la noche sin sueño)



Es un hecho  demostrado y palpable que nuestra visión sobre la realidad está directamente relacionada con el estado anímico en el que nos encontremos
Ante esta verdad me surgen la siguiente  cuestión reflejada en la pregunta sobre cual es la situación correcta y real.
No me vale el absurdo  que es  lo mismo pues ¿de qué  hablamos?
La realidad sólo existe y es en nosotros. Nos es absolutamente indiferente el noumeno del cual nunca sabremos nada pues solo tenemos el fenomeno, es decir, lo construido por nuestra mente para juzgar y definir lo que me rodea.
Por lo tanto, ya no es un asunto trivial el saber donde está  la realidad en aquel antes o después.
El mundo no existiría sin una mente que lo observara y todas las construcciones que ésta hace  son la realidad.
Y estas construcciones varian y cambian y someten al sujeto a unos cambios esenciales.
¿Cómo calcular entonces es valor de la vida?,¿ será posible ser objetivo?, no.
No hay ninguna manera científica de evaluar
la vida desde el principio que ninguno tenemos una visión que tenga una validez sobre la otra.
En  lo único que podemos ser algo objetivos y por formalidad será cuando actuemos por consenso.
Y vuelvo al principio y digo que si nuestra visión está  constantemente variada por los estados anímicos entramos en una individualidad y subjetivismo inaceptable para algunos.
Ahora bien, mi libertad se dispara y me lleva allá  donde nunca pensé que lo iba a hacer.
Nuestra concepción del mundo es propia e individual  y respetando a tus congeneres tenemos la libertad de encontrar la continuidad allá  donde consideremos oportuno.
Nadie sabe ni sabra nunca cual es la realizacion propia del ser humano como tal, pues no hay donde buscarla.
Tengo mis creencias y preferencias, pero cada vez soy mas consciente de la poca universalidad que ellas tienen. Levanto el menton y me lo digo.
Que sepamos conducir todos correctamente, que todos cumplamos las normas de circulación, que no hayan accidentes ni atascos pero como única condición será que no nos digan donde llegar ni donde ir pues en la vida no hay ninguna carretera antes de que tú te subas en el coche.









martes, 15 de octubre de 2013

LA SELECCIÓN NATURAL Y LOS SERES DESPLAZADOS



            Pese a mi interrogativa, la selección natural se acaba en cuanto entramos a formar parte de una sociedad en la cual no hay ninguna característica física que favorezca la reproducción de unos o de otros, más.
            La evolución es producto, nomás, de la capacidad para enfrentarte mejor a las circunstancias que nos rodean.
            Fuimos formateados y acabados hace miles de años, cuando la capacidad y el entorno natural sí que actuaba. Es un estereotipo fijo. No somos en rasgos genéricos, en capacidades compartidas, en aspectos fundamentales diferentes allá donde señales en el mundo.
            Y la incógnita viene ahora en la forma que nos dice que sí hay unas características que mejoran o entorpecen la adaptabilidad a nuestro entorno. Éstas supuestas características que si que actuaron en un principio, son tales como la capacidad auditiva, la visual, la sensibilidad, los reflejos y otras que por tanto tiempo han funcionado..
            Pero el problema no va más que tomando forma.
            La capacidad auditiva grande, actualmente, es un hecho peyorativo cuando se vive en unos lugares donde la contaminación acústica es grande y entonces produce molestias de un tipo u otro, la visual, tres cuartos de lo mismo al estar rodeados de elementos visuales como ordenadores, televisiones y etc que ante una gran capacidad y recepción de estímulos visuales produzcan también molestias, la sensibilidad, lo mismo y otras, pero no todas estas características que en principio mejoran el Homo sapiens sapiens son negativas. Algunas no varían su beneficio como los reflejos pues siempre son buenos pues conducimos o se nos cae el bolígrafo.
            Bueno, pues estas capacidades buenas o malas que en toda la historia natural de este planeta han permanecido o desaparecido en función del mejor funcionamiento de ser que las albergara, en la actualidad sean, repito, buenas o malas, ya nunca desaparecerán y el ser humano puede permanecer eternamente desplazado en su propio entorno, en las construcciones por el diseñadas, su propio ser.
            La naturaleza nos construyó para otras lindes.
            Si aquellos que tuviesen una capacidad auditiva baja que les permitiesen vivir con facilidad sin estar sometidos a la presión auditiva tuvieran mas posibilidades de reproducción, acabaríamos todos un tanto sordos pero mas cómodos allá en la ciudad donde estuviésemos. Pero no, ya estés sordo como beethoven o con una capacidad auditiva del lince, tus posibilidades de reproducción, aquí y ahora son las misma.
            Jamás estaremos habituados a todo aquello que inventemos o construyamos. Aún sean siempre y nunca jamás molestos o negativos, alguna otra explicación y solución le encontraremos. Es actuar contranatura.
            Nuestra evolución ya se acabo, desde que llegó la justicia social necesaria y afortunada, todos tenemos los mismos derechos a procrear.
            La naturaleza dejó de actuar sobre nosotros cuando nos unimos en masa y gritamos por la igualdad, que incluía el numero de hijos de todas clases sociales, razas o países. Son derechos irrenunciable y que no pongo ni un segundo en duda, sino que los apoyo con todas mis fuerzas.
            Pero esto, en la actualidad y donde estamos, es una trampa. Es una trampa como el dinero, igual.
            Los genes que aumenten o disminuyan tu capacidad de interacción con el medio que nos rodea, aquellos que sean negativos para esto, seguirán. Esto es bueno, pero hay que actuar en sus consecuencias.
            Los que tenemos imposibilidades para tener una adaptación total en la sociedad, sobre todo personales, nadie nos quitara el derecho a tener hijos, los cuales, si no los genes si la educación allí, producirá mas elementos, mis hijos en mi ya caso, con probabilidades en las dificultades de adaptación máxima a lo que hay. Conozco gente que tienen una infinita mayor capacidad que el que os escribe, para funcionar, con grandes éxitos aquí donde vivo. No creo que sea mejor él que otros, pero aquellos que sus genes no le produzcan estas características, nunca jamás las tendrán por que siempre estarán y serán con su biología propia. La variabilidad de los genes mas adaptados y los menos adaptados, siempre será máxima.
            Pienso en la solución.
            Y ésta es hacer el camino al revés.
            Estudiemos nuestra naturaleza, sus características, sus inclinaciones, su desarrollo optimo y construyamos la sociedad en función de ella.
            Me explayo, la velocidad buscada en todos los campos, no creo que sea un hecho que se adapta a la naturaleza que nos formo. Hijos de la tranquilidad, la espera, la paciencia, el silencio producto de nuestros principio como cazadores somos atacados directamente  por el ruido y la rapidez.
            La comodidad, el sedentarismo, el inmovilismo y similares van absolutamente en contra de una naturaleza formada para andar muchos kilómetros diarios y perseguir o huir a muchas distancias.
            Estamos inadaptados al ser que creemos que somos.
            Nos construimos un mundo que nos rodea que no es para nosotros.
            Somos peces que nos hemos metido en peceras con agua llena de cloro.
            Es una trampa pues no vemos que aquello que creemos como bueno no hace mas que talar nuestra naturaleza.
            Nuestra ambición por la vida rodeada de tecnología sepulta en metros de tierra una naturaleza y constitución física que tanto costó de conseguir.
            La solución será complicada, pero como todas las buenas, no será sino la suma de pequeños actos y estructuras que nos devuelvan nuestra capacidad de ser como somos.

    viernes, 11 de octubre de 2013

    EL MERCADO, LA ESPECULACIÓN Y LOS LIMITES



    ¡Bajo pena y delito judicial debían estar aquellos que ganan dinero sin producir nada!
    ¡Límites habría de poner, para tener algo de humanidad en  reparto!
    ¡Necesitamos el mercado en si y para si, pues nuestra humanidad por si sola, se corrompe!
    Es un aspecto totalmente negativo del sistema capitalista basado en el libre marcado la especulación, y voy a entender ésta como la ganancia de dinero sin producir nada, solo con el juego de los bienes.
    Lo segundo es que ese dinero producido de mas, no debería en último lugar ir a las manos del que no he hecho nada salvo aprovechar unas solas circunstancias bursátiles o económicas. Es un dinero que o bien pertenece a aquel que ha producido el bien o valor o bien debe ser un abaratamiento de la cifra y cantidad de compra.
    La especulación es un mal que habría que corregir. Y compro diez pisos con un montante determinado y, con los cambios del mercado, los vendo cinco años después, por el doble y gano un montón de beneficios, pero y sin producir nada, absolutamente nada. Esos beneficios extra debían de ir y no salir del productor del piso o llegar en forma de bajada de precios al comprador.
    ¡Qué simple que eres, Alberto!, no ¡Cuanta verdad que tengo, Carmen!
    !Malditos especuladores, que juegan con el dinero y la economía¡, !qué provocan juegos económicos y bursátiles que desgastan todo menos sus bolsillos¡.
    Si me dan todo el poder sólo por ese día que os pido, bajo multa feroz y sin piedad, atacaría duramente  toda acción que no estuviera encaminada a la obtención de un beneficio sin la construcción de un producto como tal.
    Perseguir a los especuladores. El que quiera comer que trabaje y el que quiera comprar que vaya directamente al productor.
    Y dos, los límites.
    Aquí actúo desde la pesadez de la verdad que con tanta claridad veo.
    Me atosigan en el movimiento la falta de claridad colectiva ante esta evidencia ¡cómo pueden ser ciegos ante este hecho obvio, directo, claro e indudable!
    Sí, claro, por supuesto que tenemos y debemos premiar al mejor hecho, producto, esfuerzo, calidad, productividad y tantas cosas así que se valgan y se necesite el premio y reconocimiento colectivo. Indudable e inllevable sino.
    Pero no, válgame mis ganas, de esa manera tan monstruosa e insultante. Pongámole un límite a las ganancias o salios propios de la persona anuales.
    Digamos todo lo que yo ganaré ese año, multiplicado por cien sea el límite de aquel en un año.
    ¡Insufrible que alguien gane en un año todo lo que ganará aquel barrio de aquella ciudad en toda su vida!
    ¡Qué sí, qué ganen cifras tan escandalosas como cientos de miles de euros, incluso millones, no sé, uno o dos, pero no, por favor y por vergüenza, que no ganen veinte millones de euros en un año!
    La gente muriéndose de hambre y viviendo cubierto de cartones a unos metros de éste o ésta, no mis personas lectoras y no me digan que estoy haciendo el cante del viejo iluso o del joven engañado.
    Hay asuntos que son consecuencia y tienen su justificación en un hecho deductivo, buscando un principio de causalidad y desarrollo, pero hay otros, que por su propio peso, caen hacia verdad compositiva de ellos.
    Es mentira cualquier justificación que como tal me expongan y que justifique y defienda esas vergonzosas diferencias.
    Insultantes, provocadoras, que te hierven la sangre.
    Pero, y tres, no nos equivoquemos, pues para nada y en ningún momento he desechado el sistema capitalista y la existencia del mercado. Es más, llego algo más allá y arrivo hasta llegar a esbozar a esta manera de relaciones económicas humanas como el único posible, por dos razones; una es por la corrupta naturaleza a priori de toda acción, de nuestra naturaleza y la obligada búsqueda de nuestro bien personal e individual, de forma paulitava pero constante. Si se tiene un poder público de ipso facto independiente de la voluntad del pueblo el desvio a intereses propios está garantizado. No huyamos hasta lo imposible y caigamos en el comunismo y la desaparición del mercado.
    Este provoca competitividad, superación, interés, dedicación y otros verbos mas producto de interés en la mejora del producto y otras circunstancia en la venta de lo que quiera o pretenda.
    Pienso y opino que la existencia del mercado y sus leyes impuestas sin la intromisión de aquellas manos cubiertas de intereses propios, produciendo otros, beneficios a aquellos que trabajen y produzcan lo mejor, ahora bien ¡Qué ni un sólo ladrón que juega con los objetos para no producir nada sino aumentar los precios o disminuir los beneficios, tanto para el productor como para el comprador y con esa diferencia de los beneficios, ya ganados y en el bolsillo de su pantalón, fuera a comprar otro sillón mas grande para especular con sus compras y ventas desde este nuevo sillón de gris tendiendo a perla dulzona.
    Y ¡qué no me insulten y golpeen a pecho descubierto mi corazón empalmandome una noticia del nivel de pobreza de un tanto por ciento enorme de mi país, que tanto quiero y tanto me hace sufrir, !de mi España, que tanta belleza y dolor nos da¡ y las ganancias alucinantes anuales de aquel hombre que tanto disfruto viéndolo jugar, pero que tan mal lo paso dividiendo y obteniendo el precio en euros uno de sus tiros o regates!, ¡meses de mi trabajo tuvo cuando bajando un tanto la cintura y con el interior del pié, dio un pase de unos diez metros!
    Pero y lo repito, nuestro condición humana no nos permite mas que actuar bajo los auspicios inhumanos de las leyes del mercado.
    Póngamosle límites y circunstancias e irá a delante.

    ¡Mis ganas de que se pudiese imponer un sistema de reparto estatal de lo producido!, pero no, lo corrupción y la falta de necesidad de mejoría lo matan.

    martes, 8 de octubre de 2013

    LA MARIQUITA Y EL AMOR

       Desde la soledad del olvido, te escribo
        Así comenzaba la carta   que la otra mariqutita habitante de mi jardín le había escrito desde el de mi vecino.
       La carta era muy chiquitita y se la tuve que leer con una gran lupa y cojiendola con pincitas de sellos.
       Angela, me dijo que ella no sabía leer pues cuando nació, había llegado el invierno y la mariquitas hembras invernabamos mientras las mariquita macho, Arturo se estaba preparando para llegar bien fuerte a la  primavera , aprovechando estos días para aprender a escribir.
      Angela   y  yo, habíamos cogido confianza y ella se encontraba tranquila en las flores de pincel que crecían en la puerta de mi casa. Ésto Arturo lo sabía y más tranquilo andaba haciendo sus aventuras y aprendizajes en el jardín vecino , componiendole carta llenas de amor a su novia que hacía tanto tiempo que no veía.Lo que era también un hermoso poema era su cara, que yo veía grande y luminos cuando con la gran lupa le leía la carta de su novio y en mita del escrito ,  levantaba las pequeñas corazas abonbadas rojas y con puntitos negros  espolsando sus alitas llena de emoción. Se querían mucho.
      fue, una manana de los primeros días de Agosto, cuando aquella máquina comenzó a sonar. Iban a cortar el cesped. Ella y yo sabíamos lo peligroso que era para las mariquitas, sino sinonimo de morir. Quizás, habiendo tiempo de llegar a subir a las ramitas laterales te podías salvar. Las mariquitas no tenían ningún control cuando volaban y se limitaba a mover sus alas, subir y                  confiar en el viento. Para comer era una manera efectiva para huir no.
       Aquella tarde la pasó toda llorando. Yo estaba a su lado, pero no sabía que hacer para consolarla. le traje, sin tardar una hojita diferente de cada una de las plantas de mi jardin pero con desgana estuvo toda la tarde y no quiso comer. Ya casi al final de la tarde la máquina paro.
    Nos  asomamos, le quedaba la mitad del jardín.
    Volvimos, y pensativa se quedo alli mirando la casa contigua.
     Al final de la tarde, le saque un dedal de agua y, tras beber un   sorvito, me miro con atención a través de la lupa, pude ver su cara negria y ojos saltones que me decían
    - Julio
    - Dime, Angela.
    Yo ya las había visto hablar entre ellas, pero nunca se habían dirigido a mi directamente, alguna mirada para que  leyera, pero poco mas. Me emocione espectante a lo que me dijera
    - Te doy muchas gracias por todo lo que me has dado, pero me   muero de amor y me voy a bucar a Andres
       Tan sorprendido me quedé, que me costó un tanto reaccionar
    - Claro, motitas, lo comprendo pero sabes lo que peligroso que es?
    - Si, Julio -me emocionaba al oirla decir mi nombre, pero quiero demasiado a Andres para quedar me lejos ahora, llévame, a la valla.
    Subida en la puntita de los dedos de mi mano, observaba el jardín buscando algún lugar donde dejarla. Asi, llegamos a la parte mas próxima a la puerta por donde la maquina no había pasado.
     Me paré, me miró  y me dijo dulcemente mientras movía las patitas de despedida
    - El amor te nubla los ojos
     Tras esto alzó el vuelo subiendo vertical, con sus.tapas y manchas negras y sus pequeña alitas trasparente, hasta una altura en la que el viento la llevó y fue allá donde podía estar Andres.
    Aquella tarde la acabé sentado en la puerta de casa, viendo la segadora y preguntandome su en la próma primavera los vería en mi jardin a esa pareja que tanto se quiere.

    viernes, 4 de octubre de 2013

    LA POESÍA Y EL PENSAMIENTO

       Y cuando  me dieron a elegir  entre la filosofía  y la poesía y  les dije que quería ser poeta pues mas vale morir pobre pero rodeado de la belleza que solo en la verdad.
       !Qué peligroso es el pensar y más pernicioso  es si, además, no se vende!
      Un ejercio de petulancia es decir  que se tiene la verdad en tus  pensamientos, pero la  razón  de ser es el ir en camino  a ella. Y esta supuesta verdad, siempre produce, inmediatamente, un alejamiento con la realidad
       Cómo y cuanto envidio a aquel que subido en la cima del monte mas verde y soñaba entre sonrisas, haciendo bailar a la belleza con la partitura  de sus palabres y el ritmo de su plumón, y  !qué  tristeza sufro de ver a aquel pensador en lo oscuro del valle de la libertad,  sujetando sus cabeza, entre las dudas y lo irresoluble.
      Disfruto con el pensamiento pero sufro también  su improductividad.
      Pocos son los Filósofos  que vivan de sus pensamientos y muchos pensadores que pastan el la hierba  verde del disimulo.
      Encuentro mas amable que te miren con la melancolía  siendo un poeta, que te miren con la misericordia de un pensador que no nos entienda por nuestra propia incomprensibilidad en actos y persona.
      La filosofía es un mal negocio, tanto como bañarte con un bañador de patitos amarillos en la playa de la concha de Sebastián  al finales del siglo XIX,  o como actualmente pasear en topples por las orillas del mar negro.

    jueves, 3 de octubre de 2013

    RENÈ Y EL POSADERO

    Tenia que pulir toda a madera.
    Muchos robles de Prusia me trajeron para construir mi magnifica posada en el camino a París.  Contrataría a varios campesinos a que la dejaran como la seda. A los señoritos y señoritas de la alta nobleza y otros potentados así les gustaba.
    Tenía un amplio espacio para sus lujosas carrozas y unos grandes establos para todas sus caballerías. El interior de humo de sus pipas y los hedores y efluvios de los grandes vinos Franceses y Españoles que les ofrecía  habían ennegrecido lasa placas de la noble madera.
    Sumido en estos pensamientos entro un hombre alto, espigado joven y elegante a mi local. Se aproximo a la barra, y muy cordialmente me pidió un vino tinto - un gran vaso, añadió. Se lo serví. No era tonto, ni mucho menos, pues antes de hablar ya vi como le brillaba la mirada. Se giro y se quedo contemplando el espectáculo de todas las señoras y señores con sus grandes traje barrocos de la alta nobleza que en aquel 1630 se llevaban en toda Francia.
    Así pues, yo continué mi trabajo pasando el vino tinto de un gran bidón de roble, igual que la madera de mi posada, pues  quería que fuese la mejor,  a unas copos de cristal Veneciano que tanto me habían costado.
    Al momento se giró y me miro y sin postulados me dijo
        - ¿Y no será que  van todas desnudas y con los lacítos en sus muslos? 
       - ¡No,señor, no en mi posada, no¡ aun siendo de la alta nobleza no les hubiera permitido entrar así -ya no me gustó nada su comentario.
       - Bien, bien, no se enfade, pero ya le digo que a veces los sentido nos engañan, y no es lo, que creemos  que vemos, venga, póngame otro vaso de vino.
    Me giré y me fui directamente hacia el bidón del vino y un tanto tembloroso y  volví con éste.
       - Ummmm, bueno, si señor, ¿cuantos llevamos? 
       - Dos señor, le contesté. Por su vestimenta, sus  maneras, su vocabulario y educación allí permanecía escuchando sus tonterías inmensas, sino le hubiera dado la espalda ya.
        - ¿Seguro?
        - Si, Señor, tengo la fortuna de que instruyeron en la aritmética, mi padre, para llevar los negocios.
       - No  me mire así, posadero, ni va a ser Usted ni el último ni el primero a quien la razón engañe
    Tantas dudas y preguntas me estaban incordiando. Pero ¿qué tenía en su cabeza  este caballero?, ¿en qué estaba pensando?, ¿a donde quería llegar dudando de todo lo que le rodeaba?
    En el otro lado del recinto vio a un conocido al que se acercó a saludar .
    Yo, un tanto aliviado me apresuré a preguntar a los demás clientes si querían algo más. Volví a la barra y aun estuve un largo rato observando  la curvatura del humo que enhalaban las pipas de las hierbas asiática recién traídas para ellos y su tabaco hasta que el caballero volvió. Y directamente me dijo:
       - Mi nombre  es Rene, Rene Descartes y ¿el  suyo?
       - Andrè Señor.
       - ¿Ha dormido bien esta noche?  y ¿ya se a despertado? -aquello ya fue demasiado, apoyé mi cabeza entre mis manos  le dije:
      - Señor, señor, por favor ¿dónde quiere usted llegar?, tengo muchos clientes que atender:
      - Déjeme que le diga que no hay diferencia alguna entre la sensación  de realidad de esta  situación y  la de los suenos que haya tenido esta noche. Piénselo, piénselo
      - Rene, me dijo. A la iglesia  voy todos los domingos a pedirle a nuestro  Dios que me de claridad en mis pensamientos y acciones y me permita llevar bien mis negocios y mantener a mi familia. Nuestro Dios no permitiría estos engaños.
    Me miró profundamente, la palabra estaba en su boca, la expresión en sus ojos y la continuidad en el puno apretado encima de la barra. Se acercó por encima de la barra a mis orejas y me dijo en voz baja
       - Y si este Dios quiere engañarte también, ¿a donde se nos va la verdad?
    Me separé de él. Eso era un sacrilegio. Por decirlo te mandan a la hoguera pero por escucharlo también. Mi destino ya estaba determinado en el caso en que nos hubieran oído, así que seguí la conversación y le dije
      - ¿Donde quiere llegar Rene?
      - A dudar de todo y buscar una verdad total y, en el caso que la haya, estudiar su forma. Que si los sentidos, que si mi razón, que si mis sueños, que si un Dios maligno !qué hay de lo que no pueda tener ninguna duda¡
    Se retiro unos pasos hacia atrás y me observaba fijamente desde la distancia. Los dos pensábamos. Bueno él no sé, pero yo si y como tal se lo dije
      - Mi extraño intelectual, mi educado burgués, mi culto y sabio cosmopolita Parisino. Mirándolo y pensándolo estoy, y esto no me lo niegue señor, no me lo niegue. No le puedo contestar a todas sus dudas pero que estoy pensando en ellas y ahora, no.
     Sus ojos se abrieron tal y cual los platos de mi cocina, las manos las subió a a cabeza y las apretó contra esta y abrió la boca sin emitir ruido alguno. Yo continué y le dije
      - Señor he de mantener a mi familia, somos humildes, por favor no cuente a nadie mis palabras, ni las suyas en esta conversación. Me hacia gestos afirmativos con su cabeza pero no estaba allí. Saco muchas mas monedas de las que me debía  las dejo delicadamente en la barra
       - No se preocupe, mi ya sabio amigo, solo comentaré el vino exquisito que usted tiene aquí y recuerde Cogito ergo sum gracias, gracias exclamo. Sabe, sin dudarlo, que está porque piensa, ¿no?
       -Bueno no lo quise decir así. Señor, no tengo su formación, no le entiendo totalmente. No tengo su sabiduría, pero sí, eso es.
      - Andrè, la formación te puede ayudar a comprender, pero la sabiduría se alcanza observando.
    Me sonrió muy amistósamente, se acabo de un trago el vaso de vino y salió  con la cabeza bien alta por el pasillo central. y dos veces se giro señalándome con el dedo. Extraña persona, aun tengo curiosidad. Ocupando mi tiempo, rodeado del roble envejecido, a pulir en las paredes y a cuidar así también en los bidones para que mezan a mis vinos, me preguntaba que haba sido de él. Rene Descartes que me dijo Cogito ergo sum. Aun sigo sin saber, ya muchos años después que significa.


    martes, 1 de octubre de 2013

    KANT EN LA BIBLIOTECA

    Venia de París  y aquellos primeros meses de tranquilidad y sosiego en   Konigsberg, ya comenzaban a poder conmigo.
    Pasaba la mayor parte del tiempo estudiando y trabajando en la gran biblioteca
    de la ciudad. Frio y silencio. Fui al lugar en la busqueda del libro, Historia de Inglaterra, de David Hume para estudiar el abandono y vuelta a Inglaterra, de ellos  y de la Normandia, editado  unos pocos años antes, en 1754 y en el continente apenas había unos pocos ejemplares. Éste, precioso, papel de trigo, piel de cabra y cosido con barbas de ballena.
    En los tres meses que llevaba allí , en visita familiar,  siempre  había  encontrado a la misma persona sentada en el angulo final de la corta mesa rectangular  de aquel primer piso, de negro, con chaqueta corta y camisa blanca con pequeños  ornamentos al final de las mangas.
    Al segundo mes fui acercándome  fruto de mi curiosidad por los momentos de abstraccion que parecía  sufrir mirando objetos pequeños en encima  de la mesa.
    Aquella mañana sentado casi a su lado comenzamos a dialogar
    Coloco su plumón con el que escribía entre el y yo diciéndome con mucha calma y tranquilidad
      - Señor cual es su nombre y si me permite dirigirme a Usted.
    Sorprendido le conteste
      - Por supuesto Mesieu, mi nombre es André
    Pues bien, caballero, mi nombre es Inmanuel y me gustaría preguntarle una cuestión
      - On-i-va, caballer
      - ¿ Ve Usted el plumón?
      - Perfectameau
      - Es marrón, de madera y está aquí  y ahora, ¿no?
      -Si, señor pero hágame, mon Dieu, preguntas mas complicadas
    Sonrió con una sonrisa afable y calmosa a la par que levantaba el objeto lo observaba y decía
      - No encuentro, por más que lo mire, las  características  del aquí y ahora.
    Yo me quedé extrañado y él, todavía sonriendo volvió la cabeza a sus libros
    Ya cerrada la biblioteca y volviendo paseando a casa de mi familiares me andaba preguntando que me quiso decir aquel hombre. Cierto era que esas dos últimas cualidades no estaban en el objeto que el me enseñó, pero, donde sino, pues       son la cosas las que están en el espacio y tiempo ¿no? Decidí volver urgentemente mañana a preguntárselo.
    Sí, allí estaba. Escribiendo con calma y delicadeza, tal y como la había visto  desde que llegué. Iniciamos la conversación con otros motivos hasta que mi interés  se hizo inllevable y le dije
      - Pero, entonces, dígame, ¿donde están el espacio y el tiempo? lentamente se aproximo los dedos indices de ambas manos a los lados de su cabeza y me dijo
      - Aquí
      - Inmanuel, son características  del mundo y no de su persona
      - No, André, no , el arriba y abajo, el delante y detrás, no son más que modos de ordenar el mundo, que nosotros le damos a éste. El aquí y el ahora los ponemos nosotros, se acabó el mundo circundante que nos trae la información,  vamos a darnos cuenta que nosotros la construimos y que trabajamos con aquello que hemos formado en nuestra mente
    Tras esta galopada de información, me hizo la última y me dijo
      - Ya me dijo que el plumón era marrón ¿no?
    Si le contesté asustado
      - ¿Y como sabe Usted, mi ya amigo Parisino, que estamos viendo lo mismo ?
    Ya no lo vi más, pues al dia siguiente comencé, mi viaje de regreso. Mi mundo había cambiado pues vi, con toda claridad que era mi mente la que lo formaba. Era ella quien ordenaba y trabajaba con todo aquello que mis ojos veían. Ya no vemos  el mundo, si no que el mundo es visto por nosotros. Lo que antes era sujeto se me convirtió rápidamente en agente.  
    La verde vera que acompañaba el tranquilo discurrir del Sena, no me apartaba ni un segundo de los altos arcos de  aquella oscura y  fría biblioteca.

    viernes, 27 de septiembre de 2013

    SÓCRATES EN LOS ALBORES DE LA FILOSOFÍA




                Venía de las tierras de mis padres situadas a poca distancia de Atenas. Aun siendo un hombre, tenía 30 años, todavía no había podido degustar la exquisitez del Partenón construido por nuestro gran gobernante Pericles. Me habían comentado que debía de ir a verlo.
                Aquella día por la mañana me había paseado por la belleza, deambulando entre la perfecta armonía y simetría reflejadas en las columnas de la construcción. El cambio angular me ofrecía la verticalidad en todos los lugares que mirase. Era bello y la serenidad de su proporcionalidad perfecta me llegó y me llenó todo mi espíritu.
                En ese mismo día por la tarde, salí a pasear con la intención de ver todas las construcciones desde las perspectiva de la distancia.
                Y, entonces fue cuando me encontré con aquel pequeño grupo de personas que rodeaban a un hombre mayor, ya anciano, pero robusto y con una gran luminosidad en la mirada hablando con fuertes pero cortos movimientos de sus manos. La curiosidad me llevo a su cercanía.
                Este hombre estaba dialogando con un grupo de jóvenes. Puse mi sentido a su merced.
    -         ¿Dónde encontraremos, entonces, la justicia de este acto?-les pregunto.
    Un jovencito levanto la mano. Tenía aspecto de aguerrido, bravo, curioso pero
    con calma y naturalidad le dijo
    -         Quizás en las leyes que nuestro gran gobernante Pericles ha dado a esta ciudad, tu Atenas.
    -         ¡oh!, mi joven y válido  Jenofonte, y yo te sigo preguntando ¿me hablas de un acto o de la justicia?
    El joven permaneció dubitativo y mudo.
    Un hombre  joven sonrió a Jenofonte, en reflejo de su ya amistad al compás que
    Levantaba su mano.
                - Dime, Platón, dime, háblame desde los ya muchos años que estamos juntos recorriendo las colinas circundantes de Atenas
    -         Y yo le digo, Maestro, ¿no estará fuera de este mundo que nos rodea, de formas concretas e inexactas, teniendo una existencia real?
    -         ¿Me hablas de ese triangulo perfecto sobre el que Tales habló, y midió con toda la exactitud posible las pirámides de las columnas de las tierras del nilo?
    -         Si maestro, de ellas te hablo.
    -         ¿Y que relación le asignas con la realidad?, ¿es ésta copia de aquellas?
    -         ¡Si, maestro, si!, ¡coloquémoslas en un mundo que huya de las imperfecciones!
    Pensativo y sereno se le quedó mirando.
    Energitico y respetuoso le contesto
    -         Si, bien, pero quiero que me hables de la justicia y no de matemáticas ni geometría que se nos escapan de nuestras manos. Quiero que definamos la justicia como medio y camino para llegar a construir una comunidad con
         Comunidad correcta. Quiero huir de los actos con contenido pero vacios de         significados que los bien llamados sofistas tratan de imponer en este mundo buscando la utilidad de las leyes, nomas. Así pues ¿la justicia se encuentra en las enseñanzas prácticas y formales de estos maestros que les dan a la juventud de nuestra ciudad para que se muevan después en ella?
    Impresionado me tenía su conversación.
    Fijaba mi atención en cada uno de los pensadores hasta que volteé, pensativo mi cabeza, y vi a un elegante hombre, con una hermosa túnica tejida con delicadas telas apoyado con su mano izquierda en un gran pino mediterráneo y observando plácidamente la conversación. Sócrates fue, entonces también consciente de su presencia y exclamo
    -    ¡Protagoras!, ¿qué nos trae el placer de verte?
    -         ¡Sócrates, amigo!, no el placer de escucharte, que siempre lo es. Estaba meditando en el orden jurídico que aplicar en función del bien y del mal a ésta, nuestra gran ciudad. ¡oh!, amigo ¿cuándo dejarás de huir hacia la nada?, ¿cuándo concretarás tus pensamiento en la utilidad y practicidad de ellos?
    -         Amigo también me complace oirte, pero sabes que no estoy de acuerdo en la simple construcción de elementos prácticos de funcionamiento y pienso que debemos encontrar la esencia de estos elementos que superen la propia construcción de esta ciudad.
    -         Adiamanto ya te habló, Sócrates, de las difentes Justicias que nos encontramos en este mundo.
    -         Sí Protagoras, sí, le respeto y mucho, como a todo aquel que piensa pero como ya te dije, debemos de buscar verdades fuera de las circunstancias propias y que tengan una generalidad. Conocimientos que ya están ahí, circulando en nuestro espíritu y conocimiento.
    En aquel momento, y con cara de atención, emoción, concentración e interés, el joven, de anchas espaldas, Platón, interrumpió la conversación dijo:
    -         Encontremos estas ideas inmutables, huyamos con la inteligencia, dejemos los sentidos y entremos en el mundo de las perfecciones intemporales que nos llevarán al estado social y mundo perfecto.
    Sin aliento se quedó tras realizar estas afirmaciones, mientras los dos sabios mayores se miraban entre los dos ¿admiración, extrañeza, distancia, afinidad? Leí en sus miradas.
    Volví hacia casa, había sido un día realmente espectacular.
    El sol se  escondía en el horizonte allá a lo lejos en el mar donde en sus limbos acaba el mundo. Su luz se reflejaba tranquilidad.
    En el carro que avanzaba lento, tras estar en situaciones como estas comprendí porqué el centro del mundo y el futuro estaba aquí.
    Rodeado de olivos e mis tierras, vi a lo lejos a mi madres que salía a recogerme.



                                                    

    jueves, 26 de septiembre de 2013

    LA TÉCNICA, LAS PERSONAS Y EL AVANCE


    Es un sinónimo equívoco, el aplicar la técnica a la mejora de la calidad de vida.
    Es una imposición absoluta de la actualidad como el bien y la situación mas óptima.
    Es un juicio preestablecido.
    El conseguir, digamos, un mínimo esfuerzo físico en la realización de ciertas actividades no es, ni debe de ser una mejora en la calidad de vida como así se acepta. Éste, es un detalle, quizás más fácil de apreciar.
    Pero hay otros menos evidentes, pero también que pueden ser (no afirmo el contenido, sólo opino) tal y como la velocidad de la comunicación.
    ¿Ustedes creen que realmente mejora las condiciones de crecimiento y desarrollo de las personas el asunto de estar fácilmente localizables las 24horas del día?
    ¿Piensan que es beneficioso el saber que se puede dar noticias constantes de los detalles y que esto obligue a la realización de ellos, por entrar en la normalidad?
    En ocasiones la lentitud del viaje da tranquilidad del espíritu y las prisas del trayecto produce nerviosismo y tremulaciones.
    ¿Y si desaceláramos el mundo en general?
    ¿Y si tratásemos de realizar las mismas acciones pero bajando la velocidad conjunta de todo, respetando por tanto las resultados bajo la misma ratio operacional?
    El avance técnico es un arma peligrosísima en la deformación de nuestra esencia como seres humanos y nuestras disposiciones naturales.
    Nuestra asimilación de la información está sin duda limitada y se puede realizar una sobrecarga.
    La contaminación producto de la técnica es inmensa. Pero no hablo de los humos, hablo de la contaminación acústica, publicitaria, subliminal y otras formas y maneras de que no somos conscientes pero que existen y se dan.
    Retroceder en el tiempo no es la solución.
    La solución estriba en no ponerse en manos de la técnica, sino la técnica en las nuestras.
    Les voy a poner un ejemplo ilustrativo. Imaginasen que limitásemos la velocidad y características de los coches de carreras. El modelo y características las mismas, y lo que marcara las diferencias fuese sólo el piloto. El avance técnico de refleja siempre la mejoría del objeto nomás.
    Sumergidos en la velocidad perdemos la noción de nuestras posibilidades y fundamentos.
    La cantidad de lo que fuese sustituye a la calidad de lo que fuere.
    La técnica es un hecho complicado. Optima en muchas ocasiones pero deformadora en otras.
    Bien es sabido el mal producido en los niños el uso y abuso de los productores de información digital, vídeos, juegos y otros.
    Esto es quizás ampliable a la totalidad. Me encuentro mas a mi mismo y pienso que es mejor si bajásemos la velocidad, volumen y magnitud de los elementos que nos rodean. Esto es precisamente lo que la técnica intenta.
    No creo que el pasado fuera mejor, pero esto tampoco implica que el futuro ha de serlo.
    El estudio propio de la naturaleza humana debería de ser la parte de esta reflexión.
    El calcular nuestro propiedades, límites y fundamentos nos darían salida a la resolución de estas discusiones.

    El calibrar hasta que punto es conveniente el distanciamiento de los principios ambientales en los que nuestra familia, especie y orden llegaron a ser, es bueno o llevadero.

    martes, 24 de septiembre de 2013

    LOCKE, EL GOBIERNO Y MI CACHONDEO



    Y los ciudadanos comenzaron a teorizar contra el poder divino de las monarquías que por aquel entonces todavía lo utilizaban en la justificación de sus gobiernos y mandatos.
    En esta coyuntura nació Jonh Locke (1632-1704) y comenzó a teorizar sobre los gobiernos y el poder.
    Escribió “Tratado sobre el gobierno civil”(1690) dividido en dos tomos, uno sobre el derecho divino de los reyes y otro sobre la naturaleza del poder.
    Sin entrar en mas sobre ellos quedémonos con que marca el movimiento de las democracias actuales, marcando los principios del liberalismo político.
    La nota característica y revolucionaria de esta teoría consistía en que los ciudadanos tenía unos derechos inealineables  y la unión de ellos en sociedad era para que ellos fueran respetados. No éramos todos malos por naturaleza pero alguno había que sí, así que nos teníamos que organizar para que hubiese un orden que garantizase, en el caso que él mas insiste, nuestras propiedades (el fruto de nuestro trabajo abogaba)
    Insistía en que el pueblo por decisión propia elegía y ponía un grupo de mandatarios que controlasen estas cuestiones y en el caso que no lo hicieran bien el mismo  pueblo tenía todo el derecho a quitarles al poder.
    Pues bien, este gran autor es el fundador, con Adam Smith, del llamado liberalismo político, base del las democracias actuales.
    Imaginaos cuanto me reí al pensar que este gran autor era el principio teórico de lo actualmente existente como formas de poder. Un gran autor, sin duda, pero su teoría la han deformado tanto como les ha venido en gana.
    Me río tanto cuando escucho que aquí en España, digamos, somos los ciudadanos los que tenemos el poder, que el dueño de la papelería de abajo me llama al telefonillo, preocupado por si había algún problema grave.
    El poder no pertenece al pueblo, a los ciudadanos. Tenemos una formación jerárquica de los partidos políticos, los cuales deciden quien tendrá el poder en función de sus valoraciones propias que yo no quiero imaginar, elucubrar ni deducir. Gente que su único merito para ostentar y manejar los supuestos deseos de los ciudadanos sea su camino de escala, de trepa en las tripas del partido.
    ¿Elección libre?, no, estamos vinculados a unas elecciones impuestas. No es una persona libre de moverse o no cuando está atado. Eres libre de elegir, ¡y un cuerno!, pues tengo la elección ya definida en unos campos en concreto.
    Quizás, y no las conozco, el sistema de Inglaterra sea capaces de respetar mas la elección propia de cada ciudadano al hacer la elección particular.
    Aquí en España no. Los ciudadanos elegimos sobre lo ya dado, como los Ingleses, pero al menos ellos parece ser que dentro de lo dado, al menos eligen sus partes. Aquí ni eso.
    Y su cachondeo sigue sin parar y al resto de los ciudadanos nos siguen vendiendo el pastel que hasta ellos se lo creen.
    Pericles (sV adc Atenas), gobernó en las primeras democracias pues eran modos de elecciones absolutamente directas en las que todos y cada uno de los ciudadanos (que eran con unos pocos y elegidos, pero todos ciudadanos) tomaban una decisión directa sobre la temática o acción.
    Ahora los supuestos ciudadanos ya no actuamos así.
    Quizás sea porque aquí en España somos mas de 40millones y las formas de gobierno han de ser otras. Estoy estipulando por elucubrar sin tomar ni definir ninguna solución.
    Quizás, tanta es mi desazón, llego a pensar que un rey con una dotación Divina y bien instruido, llevase, mejor el gobierno en este país donde el poder ahoga y desdibuja a los políticos. Las circunstancias los inutiliza.
    Quizás sea lo mejor de todo lo peor posible.
    La tecnocracía me resulta sinceramente atractiva.
    La única condición irrenunciable para tener el poder que es la búsqueda del bien de todos, no se toma y siempre, siempre las decisiones están vinculadas a diversas cuestiones e intereses.

    viernes, 20 de septiembre de 2013

    PENSADORES



    Hasta la época contemporánea la división entre filósofo y científicos era o mínima o no reconocida, y si no díganme, cuando hablamos o estudiamos a, y digo como ejemplo, a Descartes o Aristóteles, donde lo hacemos, donde los ponemos, donde lo ponían ellos y que títulos le dieron los autores a sus escritos.
    Aristóteles solo tiene una obra de lo hoy considerada filosofía, es decir, lo concerniente al estudio del ser. Lo demás es ciencia, lógica, política, o antropología, actualmente vistas no como conocimientos filosóficos. Cierto es que los conceptos son cualitativos pero su mayor intención era encontrar una manera de explicar el mundo circundante.
    Descartes, hace matemática geometría, ciencia y un método de actuación.
    Pongo estos dos ejemplos, pero los hay mas, muchos mas.
    En la actualidad esta dicotomía ya no se da, los grandes científicos no hacen ética ni hablan del estudio del ser.
    Einstein nos cuenta la relatividad del tiempo por la velocidad fija de la luz, pero no tiene libros de etica.
    Stephen Hoking, habla del principio del tiempo o del universo, pero no nos da su concepción del estado.
    La división o definición divergente es moderna.
    Yo, me aferro a denominarlos Pensadores por su amplio campo de actuación aplicando su pensamiento y razón.
    No es justo estudiar a Descartes sólo como Filósofo nomas, cuando su aplicación a las matemáticas supuso un avanze grandisimo.
    No es justo estudiar a Aristóteles sólo como Filosofo cuando explico todo el funcionamiento material del mundo circundante.
    Y el error sigue en como definimos a los filósofos en la actualidad
    Mi concepción, como la de muchos, de la Filosofía y los filósofos es diferente a la de otros muchos mas. El concepto de Filósofo, está esteriotipado a unas formas, campos y métodos de estudio que no se ajustan a la historia
    Actualmente, es una definición pasarse seria decir despectiva, pero al menos, misericordiosa.
    Los filósofos han sido, a lo largo de la historia grandes y la han configurado de manera definitoria.
    Ahora se entiende, en su mayoría como a Nietszche perdido en las nubes de su rebeldia o Sartre hundido en los rincones de su angustia.
    Pensar, elucubrar, decidir y definir sobre nuestra esencia ha sido y debe de ser realizado por personas muy lúcidas y ciertamente insertados en la realidad y sociedad.
    Yo fui uno más en mis estudios de filosofía del movimiento o formas externas en la busqueda de lo diferente, precisamente por que la sociedad allí los hemos llevado a los filósofos.
    Démosle dignidad y valor a la filosofía
    califiquemosles como técnicos en
    el pensamiento, por su estudio y utilizacion para enfrentarse a las situaciones.
    Tengamos dignidad aquellos que la hayamos estudiado o parcticado filosofía y no te  presentes un tanto recabido en elevar la utilidad.
    Ser un filosofo, y con todos mis respetos, no es ser un poeta perdido en el amor.
    Critiquemos la sociedad, porque la hacemos los y para las personas y no le damos nada para ellas como tales.

    miércoles, 18 de septiembre de 2013

    DESCARTES, EL PRIMERO


    Como siempre y  en todo conocimiento, la línea  en la cual empieza un autor y acaba el otro, es difusa y poco demarcada. En el caso de Descartes y la filosofía moderna también. Es nombrado como el primero de ellos, aun habiendo otros anteriores que ya cogieron  ese camino.
                    Sin embargo, me aferro a Descartes, para huir de la propia crítica, dudosa y temporal como ya dije, que yo le puse a la Filosofía en no más de un día.
                    Es en este autor, cuando la validez y efectividad del estudio filosófico, entendido como el tratamiento de entidades y procesos abstractos adquiere  una aplicación real.
                    Método, método y método, reglas, reglas y reglas, que hemos de seguir para llevar correctamente nuestra capacidad del conocimiento a aquellos saberes que, eso sí, él consideraba posible.
                    No era ya un estudio ontológico perdido en el misterio del ser, ni era una especulación del funcionamiento del mundo por su cualidad, ni era una teología en el sustento de Dios, ni era tampoco una lógica que entendían y que dirigía el mundo bajo el peso de su irresolubilidad en cuanto a su verdad. Fue un paso más y este autor puso los pies en el suelo y decidió hacer del pensamiento un medio comprensible de una acción en abstracto de la que sí que podíamos encontrar su verdad y validez en nuestras manos y realizar una aplicación.
                    En el proemio  a  unos libros de ciencias desarrolló el método aplicable para encontrar la verdad  utilizando correctamente la razón y  no buscó ideas lejanas y trascendentales,   sino elementos aplicables y utilizables tal y como se enroscan los tornillos y antes, no mucho más, instruyó como hacerlo.
    Como todo gran científico y pensador, entró en elementos que carecían de aquello que tenga fruto y dio una base de su trabajo a encontrar los elementos primeros y su forma, las intuiciones, que las describió como punto primero, aunque y saliéndose por la tangente, poco objetividad y aplicación científica tuviera., pues la claridad y nitidez con la que pide esos principios, la puede encontrar también un geómetra en principios que para mí son difusos y extraños como menos.
                    Es un gran autor por el que siento gran admiración

                    Es el Aquiles del siglo XVI, pues si el primero, escapando del destino de los Dioses, buscó el suyo propio, Descartes, se vio  capacitado para con su razón y sin las escrituras, encontrarle una explicación y un funcionamiento al mundo, aun que, no nos olvidemos donde y cuando vivía, fue Dios su última justificación total.

    lunes, 16 de septiembre de 2013

    ESCRITO DE FILOSOFÍA O CARTA DE AMOR


                Cuando, equivocadamente, veo la inutilidad de la filosofía como ciencia en sí,  cuanta explicación encuentro en aquellos que empezaron a tratarla o, mejor a practicarla.
                Haciendo alusiones etimológicas, que no voy a desarrollar por mi aficionado conocimiento, la filosofía era entendida como el arte del razonamiento, como la ciencia del pensamiento en sí  y por sí.
                En mis primeros estudios, no quise entenderla como tal, soñaba como viaje resolutivo, como medio de unión, como camino correcto y hoy, hay días en los que rehuyó esta definición. Sin embargo, una vez acabados los estudios y en días como hoy, aprecio totalmente la inutilidad de sus frutos materiales, admiro y disfruto con su práctica y me hago consciente de su única utilidad como ciencia resolutiva en los modos del pensamiento. Entiendo sus razonamientos, comprendo sus pasos, llego a sus conclusiones desde sus puntos de partida y tras el disfrute me digo la inutilidad que se tiene con el fruto de su pensamiento.
                Sólo le encuentro la validez ya dicha, en cuanto que te ayuda a enfrentarte a situaciones en las cuales haya diversos elementos relacionados y debas de obtener una estructura formativa en ellos. Te lleva a estructurar tu pensamiento, y a jugar con términos abstractos de modo, sustancia o relación.
                Pero y sin embargo, y digamos, ¡qué poca utilidad resolutiva en el ontológica del estudio del ser!
                Me esfuerzo en salir del rechazo actual  en el cual se instala al pensamiento en sí y por sí. Sólo entendemos utilizarlo con una utilidad práctica. Es más, resulta una afición ridícula, apartada y mal vista aquel que disfruta dándole cobijo conceptual a aquellas cuestiones que no tienen una base material.
                Intento imaginarme un grupo de ilustrados del siglo XVIII, ya sea Racionalistas o Empiristas reunidos en una tertulia, entonces en algún local y ahora en algún café. Inimaginable. Trato de evocar los paseos de los maestros griegos con sus alumnos debatiendo sobre el lugar del conocimiento y cuando trata de colocarlos en loa actualidad , se difuminan mis pensamientos y llego a la locura del ridículo.
                Según lo atrapado en los lugares actuales o empujado en las circunstancias, el arte del pensamiento se desprecia.
    Aquella característica que nos define, nos cataloga y nos da el sentido de seres humanos, es decir, el pensamiento sólo y en si, está totalmente desvirtualizado, desprestigiado y abandonado.
                    Cuantas contradicciones, fruto de mi corazón y mi razón hablando juntas. Recuerdo a aquel que habló que la razón, en ocasiones, no comprendía a su corazón.
                Maldigo y crítico mis amores o niego su utilidad a lo que a algunos le dan la vida. Defiendo su validez pero el rechazo sufrido, ella, me lleva a su inutilidad.
                Es el escrito de los sinsabores. Es el escrito de la contradicción.
                Me digo y me hablo de la inutilidad en cuanto que la veo como camino y elemento resolutivo de la construcción del mundo.

                Y como final, os diré que estas letras están más cerca de ser una carta de amor que de un razonamiento ligado de manera u otra con la filosofía.

    lunes, 9 de septiembre de 2013

    LA MÍNIMA VIGENCIA O LO INVARIABLE




                    Parece un cachondeo o un acto de total  irresponsabilidad las palabras de los dirigentes políticos prometiendo arrasar toda la labor del gobierno anterior en el caso de ser elegidos.
                    ¡Cuán manera de perder el tiempo!, ¡Cuan manera de no poder llegar a ningún lado!
                    ¿Qué sentido tiene que se intente hacer un cambio, se supone a la mejora, se tramite, se apruebe, en aquellas o estas circunstancias, y cuando apenas llevará dos meses funcionando y habiendo habido de cambiar las empresas o quien fuera sus estructuras, que venga otro gobierno y todo lo cambie.
                    La cuestión de mi conformidad, si o no, con un u otro cambio, es secundaria con el motivo de este escrito. Lo primario es la actitud expuesta por la  oposición, en este caso unos, en el otro los otros sin ningún cambio de actitud, al decir textualmente que “lo primero que  primero que hará si llega al poder será echar por tierra ésta ley” (cuando lleva pocos meses en funcionamiento pleno.
                    Solución: El consenso. Imposible. El acuerdo entre los grandes partidos en España ES, Desde que yo tengo conciencia de la política, imposible. No han llegado nunca a un acuerdo. Los únicos movimientos paralelos han sido el camino hacia la  hacia la desprecio y menosprecio mutuo y la crítica constante.
                    Así pues ese no.
                    Sí que hay uno. Éste sería marcar un tiempo mínimo de vigencia de las leyes aprobadas por los diferentes gobiernos, es decir, que pudiérase que uno destrozara todo la posible construcción iniciada por el otro hasta no pasada un tiempo oportuno, digamos ocho años.
                    La vigencia mínima ante la cual la ley seguiría en vigor aun cambiando el partido que dirigiese el gobierno sería de ocho años, en un intento de búsqueda de la estabilidad y normalidad.
                    El ánimo constructivo en todos los partidos Españoles es mínimo. Puedo y llego a comprender que los partidos nacionalistas sólo quieran beneficiar a sus regiones, comunidades o lugares. Pero los partidos nacionales deberían de cambiar las normas de actuación.
                    Aún y así, la culpa sigue siendo nuestra por votarlos, pero sino ¿qué hacemos?
                    Se tienen que ir esta generación de políticos que ya no están de acorde con  los intereses e inquietudes de unas generaciones que buscamos hechos y actitudes y no ideales y promesas.
                    Viven anclados en el pasado de la política Española.
                    Arrasan, no con “lo hecho por el gobierno anterior” sino también, y esto es mas grave, con la enorme potencialidad que tenemos.
                    Siempre acabo igual.
                    Siempre pagan algunos lo que hicieron otros.

                    Pero, mira que daríamos tanto por tener otros.

    miércoles, 4 de septiembre de 2013

    CIENCIA, PROGRESO, FILOSOFÍA Y RELIGIÓN



                  

                La ciencia ha tenido una gran progresión y cambio a todos los niveles a lo largo de la historia. Desde Tales de Mileto en el siglo VII adc, hasta digamos y sólo digamos Einstein en el ya siglo XX.
    Hablo de las primeras diferencias comprensivas, pues, no estoy hablando de la tecnología, la cual cambia y evoluciona, muchísimo más rápido, cada diez años, incluso menos. La tecnología es una perfección de lo que ya hay, es un cambio cuantitativo y no cualitativo. El ejemplo más claro y más a mano son los teléfonos móviles que fijaos lo que había no hace más de cinco años y lo que ahora se comercializa y su crecimiento consiste en, y dejadme que lo diga así, empequeñecer, físicamente, lo ya existente.
                Vengo a referirme de la manera de hacer ciencia, entendida como la búsqueda de una explicación al mundo que nos rodea, al mundo físico más en concreto.
                Esta definición usual, comprensible, mundana que todos utilizamos y  que acabo de escribir, siquiera ella totalmente correcta bajo lo que se estudia con nombre en la actualidad y dista bastante más de la que se hacía muchos siglos atrás.
                No siempre hacer ciencia ha sido lo que hoy entendemos como tal y hoy hay conocimientos que se introducen en la bolsa de la ciencia y están mucho más cerca de la filosofía al ser especulaciones casi de conceptos y situaciones metafísicas.
                Hace ya mucho tiempo, en los albores del siglo VII adc y allá por el oriente próximo, las personas, metidas en una plena actividad económica y de cruces de culturas, comenzaran a buscar una explicación a su  mundo circundante sin que fueran los Dioses quien se la diera, sino ellos mismos en su potencialidad como personas y utilizando su razón. Y así comenzaron a observar el mundo que les rodeaba.
                Todas las personas y animales, estamos compuestos, más o menos de un 70% de agua, la tierra, su superficie, está formada en dos terceras partes de agua y hielo, nieve y lluvia hay y se produce por todos los sitios. Es directo, si miramos a nuestro alrededor buscarle su implicación y colocarla según su importancia.
                Así y cómo ejemplo, válgame Tales de Mileto.
    Un hecho que se observa, es que la forma líquida impera sobre cualquier otro elemento, en la forma biológica, en los ríos y mares. Agua hay por todos los sitios y si no es agua, es un compuesto que tiene parte de ella. Así pues los primeros científicos, como tales de Mileto, pensaba observando su mundo circundante y utilizando su razón, que el principio fundamental  y  formador del cosmos (Arje) era el agua y sus diferentes situaciones daban lugar a todo lo existente. Pensaron que la vida estaba compuesta por el principio del agua y además ¡llovía!, el agua cubría y envolvía la tierra y además flotaba cual isla en ella.
                Es una deducción bastante probable y posible, dados los conocimientos y datos que se tenía entonces. Ellos no se consideraban científicos. Pensaban, reflexionaban y hacían filosofía.
                El cambio en las concepciones siempre va acompañado de una variación y evolución histórica.
                Por los vaivenes de ésta, los pensadores, comenzaron a preguntarse sobre términos tales como la justicia, belleza y otros, producto de la mayor unión  y  prácticas sociales, políticas y humanísticas. Se llegó, como no, a un nivel más alto de abstracción sino, díganme ustedes que forma, lugar y cuánto pesa el termino justicia. Se hablaba de algo que no vemos, que no toca, pero sí existe.
                El  resultado de este movimiento fue crear una explicación del mundo fuera de éste.
                Y entonces, apareció el Filósofo (en la edad media no se aludía a él por su nombre, era simplemente “el Filósofo”), Aristóteles y escribió un libro de física que se diferenciaba, por fin, de la ontología, es decir el estudio del ser de las cosas en forma genérica. Quería saber acerca del mundo circundante, cuál era su funcionamiento, por qué era así,. Por qué, cuándo y cómo algo subía o bajaba. Se  bajó de aquel mundo lejano y difuso donde habían colocado la explicación de aquello que no tiene forma , ni peso, ni medida y se habían llevado a aquello que sí lo tenía. Afirmó que estas propiedades innatas estaban en el mismo objeto. Una piedra llevaba, en si y por esencia, el movimiento de caer.
                Continuó hablando de fuerzas esenciales, sustanciales,. Metafísica, pero ya no huía de nuestro mundo circundante. Hablaba, de otra manera, de energía propia del objeto que le llevaba a  ponerse en  movimiento y en ésta  nueva situación esencial, allí se mantenía. Dio, lo bien llamado, explicación causal suficiente, pues consiguió describir cómo funcionaba el mundo (estuviese o no equivocado). Poco tenía que ver con el futuro, pero es el primer científico que estudia directamente el mundo que le rodea dándole una explicación física y, con más importancia  el movimiento propio de los objetos.
                Si algo ha traído y ha supuesto la realización de estudios y teorías ha sido, sin duda, el movimiento. Sus razones, sus causas y sus formas. Si golpeamos una piedra  ésta se mueve y para cuando llega al suelo. Aristóteles, entonces pensó que el movimiento era un estado del cuerpo. Podía estar en movimiento o reposo y no calibraba ninguna otra relación.
                Así, como totalidad de situación y sin variabilidad llegaremos hasta Galileo, el cual haciendo experimentos y dejando caer objetos sobre planos vio que no era una cualidad total y esencial de los objetos, sino que se trataba de unas fuerzas físicas a la que estaban sometidos. Las cuales se podían estudiar, deducir y definir.
                Antes, por ejemplo, pensaban que los objetos caían según  fuera su peso, es decir, por razones propias formativas, cuanto mayor fuera , mayor era la velocidad, dentro de su cualidad cualitativa formativa que era la de caer. Era su esencia la que actuaba y ninguna otra fuerza más. Esto es algo absolutamente normal. Si no haces un experimento como el que realizó Galileo, los sentidos te engañan y te producen rápidamente esta conclusión. Pero no esta gran científico inserto en un momento histórico absolutamente dominado a todos los niveles, político, científico, social y demás por la Iglesia (y más en la Europa continental) tuvo que emigrar, esconderse y aceptar bajo pena su error comenzó la nueva experimentación.
                Puso dos objetos, bolas de plomo, de diferentes pesos, en un plano inclinado, en una bajadita y comprobó que la llegada al final era la misma, es más que la velocidad con la que aceleraban también. Este era uno de los primeros experimentos que después serían el modo de acción de las futuras generaciones. Con lo cual, puso en duda toda la física clásica.
                            Primero, discutía el modelo del movimiento Aristotélico y segundo, con sus observaciones con el nuevo artilugio que construyo, pequeño telescopio, al montar lentes y con el que pudo observar el movimiento de los astros, se atrevió a negar a las escrituras y afirmando que la tierra no era centro propio de la creación, del sistema solar, entonces como totalidad conocida.
                Era tanta la influencia que la iglesia tenía, que un Párroco protestante Polaco, Nicolás Copérnico, apenas unas decenas de año menos que Galileo, construyó una forma de explicar el movimiento de los planetas mucho más perfecta y acabada que la ya utilizada, la de Ptomoleo (Siglo II). La de  éste estaba llena de cálculos geométricos correctores imperfectos para justificar el geocentrismo. Copérnico, lo explico todo de una manera más sencilla situando al sol, heliocentrismo, en el centro sistema solar, lo que era una gran herejía. Cuenta la historia, que Copérnico, presa del miedo a la inquisición murió, sim publicar con su libro, De revulitione orbitum caeliste, entre las manos, sin publicar, su hogar.
                Galileo, fue, sin duda, la revolución personificada en la entrada del pensamiento moderno que después se extendería a otros ámbitos del pensamiento. Cierto es que el caldo de cultivo allí estaba pues coetáneo fue de él el considerado el primer Filosofo del modernismo, es decir Rene Descartes.
                Galileo utilizó la razón para hacer ciencia, al igual que Aristóteles, pero éste, además tocó el mundo que le rodeaba.. Descartes también fue el primero que trató de explicar la funcionalidad del pensamiento humano y un sistema de conocer partiendo de nuestra razón y capacidad de describir la verdad con ella. Fueron el principio de la superación de un mundo que estaba totalmente sometido a las escrituras, Platón y Aristóteles.
                Descartes partió de su pensamiento y trato de comprender como veíamos el mundo exterior y que posibilidades, teníamos y cómo podríamos conocerlo- Hasta él, nadie se preguntó en cuanto a nuestro conocimiento de la realidad que nos rodeaba.
                Pero, seamos justos y digamos que  la superación de los conocimientos anteriores, es inherente en cualquier campo de estudio,  y cualquier momento de él. La evolución siempre se construye sobre un estado anterior. Ahora bien, ir hacia adelante, es ya otra cuestión.
                Cierto es que los Griegos clásicos no realizaban experimentos, deducían de observaciones, pero ya huyeron de los mitos, Dioses Antropomórficos, para explicar el mundo y sin este paso Galileo no hubiese actuado así. Verdad es que Newton fue uno de los mayores científicos de la historia pues realizó unas leyes universales en diferentes campos que tenían una totalidad en su aplicación.
                El conocimiento humano y más la física es totalmente progresivo.
                Es bastante discutible que la Filosofía o el pensamiento humanístico vaya a más. Se acepta y se puede hacer, que pensamientos realizados hace miles de años estén más de acorde con nuestra esencia humana. Se dice que sí o se afirma que no. No es un conocimiento empírico, es el arte del acuerdo.
                Pero la física siempre da explicaciones verídicas con lo observado y aumenta nuestra capacidad de cálculo sobre éste.
                Cosa que no ocurre con la Filosofía.
                A saber hasta donde habrá llegado el conocimiento  del mundo que nos  rodea, de su funcionamiento y demás y a saber, también, si en filosofía, estaremos, otra vez, dentro de tres mil años educando a nuestros hijos con las notas que tomó Platón en las clases de Sócrates.