lunes, 30 de enero de 2017

DISCURSOS VESPERTINOS (IV)




Salía, como todas las mañanas, por la calle a la derecha de la iglesia. Iba bien abrigado, pues hacia frió aquel día. Bajo apenas un par de dedos sólo, pero estaba todo el pueblo cubierto de nieve.
Ahora bien, el publico, para criticar, curiosear, disfrutar o aprender, no faltaba.
Las señoras, estaban, con las sillas dentro de la protección del arco romano a la puerta de su casa, pero ésta abierta de par en par, para no perderse detalle.
Hoy también habían subido los pijo-hippies de Valencia y desde las ventanas más lejanas de la confluencia de la calle con la plaza, los dos arquitectos le observaban. Habían bajado a comprar los Papis con mucha pasta, de las urbanizaciones y, disimulando, claro está, se habían quedado a oírle.
El alcalde, que era el que menos se enteraba de todos los asuntos, por fin acudió a presenciar un espectáculo, no buscado por nadie, pero ámpliamente establecido, para ver su aprobación, absolutamente y totalmente, formal e inútil.
Caminando dio una vuelta muy despacio al perímetro de la plaza.
Pasó delante de las señoras, ya con sus años, del pueblo.
      - Oye, míralo, abrigado está más aseado y ordenado y ya no parece tan abandonado y pordiosero como en verano.
       - No, no, no te engañes. Seguro que debajo del gran abrigo, va todavía en pijama.
Las tres se rieron con un tanto de malicia, menos la dulce e inocente Natalia, que le sonreía, con un aire de complicidad hacia el abandono.
  • Seguís sin daros cuenta – abrió los brazos y comenzó su monologo al publico reincidente- que estais condenando a la humanidad por olvidar y dejar lo más propio y natural de ella. ¿Y qué es esto?, la Filosofía.
La señora del alcalde, se giró hacia la dueña de la charcutería y le pregunto.
  • ¿Filosofía?, y eso, ¿qué es? - miró a sus compañeras de charla y cotilleo intrigada.
  • Ahy, sí, sí, al parecer, me contó Elisa, en su quiosco, muy moderna, que es un estudio de la universidad – se miraron las cuatro y las cuatro, también callaron y decidieron seguir escuchando.
  • Si nos alejamos de nuestra capacidad de entender el mundo y situarnos en éste, estamos perdidos por el camino sin rumbo del desconocimiento. Si nos olvidamos que no sólo estamos, sino que también somos, estamos condenados a un negro futuro. La esencia de nuestro conocimiento propio, nos abre los caminos de la realización y felicidad. Si vivimos atrapados en la superficie de la vida, pasaremos y moriremos sin haber vivido., La muerte llamará a la puerta de nuestra casa, antes de habernos vestido para salir.
Lanzó una mirada acusativa volteando todo el perímetro del supuesto circulo formador de la plaza y cayendo sobre todas las personas. Los pijo-hippies, comenzaron el éxtasis diario.
  • Sí, sí, cuanta razón – dijo Gloria, que ante unas verdades que ella sabia que lo eran dichas con tanta seguridad, le habían llevado al ciego amor hacia el transmundano y sabio habitante de la calle izquierda de la iglesia.
  • Sí, realmente impresionante, pero debía puntualizar, quizás más, las primeras ideas sobre nuestra esencia filosófica. Juan estaba loquito por Gloria y siempre encontraba alguna crítica tras algún elogio de está.
Al fondo de la plaza y entre la conjunción de los dos balcones últimos de la plaza y primeros de la manzana, se encontraban Andrés y Pedro. Uno Gerente y el otro artista encuadernador.

  • Pedro – le dijo Andrés- independientemente de su discurso, su forma de vida y planteamientos circunstanciales, ya nos dan bastante información, sobre su concepción de los elementos, a todos los niveles, de su opinión y acción vital.
  • Sí, bueno – le contestó Pedro- después habrá que ver hasta que punto se queda todo el discurso en agua de borrajas.
Andrés se giró y lo miró con algo de decepción. Pensaba en alguien diferente, en alguno que se saliera de la monotonía, de la imposición, de falta y cobardía decisoria. Y quizás era este personaje. Pero bueno, no lo sabía hasta que punto llegaba sus intenciones y actos.

  • Porqué – continuó dirigiéndose directamente hacia la conjunción de los balcones- no penséis que los cambios deben de ser, y como más importantes siempre, de contenido. Las formas tendrán que salir como reflejo del cambio. Vivimos sujetos a los hábitos y costumbres adquiridos por otros individuos en otros tiempos, debemos de liberarnos. Mirar como visto, como hablo y como me oís.
  • ¿Pero que importa la toga o los vaqueros a la hora de definir tus ideas y conceptos?. - le preguntó aquella mujer. Era joven, quizás nomas que una adolescente y con las manos debajo de los brazos a la altura de los codos, estaba colocada, con la suela del pie izquierdo apoyada en la pared, cerca de la puerta de entrada en la Iglesia, cuando comenzó a hacer la pregunta.
  • ¡Cuanta verdad dicen tus palabras y qué gran problema nos encontramos entre la revolución y el cambio desde el exterior o la intrusión y el cambio progresivo!, o, y nos queda otra opción, la cual sería no buscar el cambio, sino el abandono, el desprecio, el insulto ante la indiferencia de aquello por lo que algunos mueren – las señoras sin saber nunca por qué, se sintieron aludidas.
La adolescente se quedó mirándole, sin miedo y con ansias de futuro. Las abuelas del arco de la puerta, resoplaban ante las palabras revolución, cambio, abandono.
Dio, quizás un par de vueltas más reflexionando en voz alta sobre elementos vitales y existenciales que le ocupaban su tiempo al reflexionar. Vivía realmente apartado del mundanal ruido, y nunca mejor dicho, huyendo del materialismo prisionero. Sin embargo, tenia una gran empatía con los interlocutores, con auditorio, con los conversadores, con los espectadores, fuese quizás por la intensidad y escándalo del error o por el discreto veneno, que te enferma muy progresivamente, de la verdad y la diferencia. Las mujeres entraron en las casa, los padres subieron hacia los chalets, los amigo, producto de una asociación de ideas se fueron enfrascados en otra discusión y , Gloria, antes de irse, tuvo tiempo de derramar algunas lagrimitas de emoción.


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martes, 24 de enero de 2017

...y el barman, intervino..







  • Claro, Andrés, si hacemos validas nuestras todas individualidades ¿donde queda el eje desde el cual construir?

Andrés y Él, llevaban mucho tiempo investigando, en el centro técnico, barra-maron, y tras los cafés, el asunto concerniente a posible explicación y verdad que englobara a los millones de individuos, potenciado por sus varias inclinaciones, perjuicios o culturas.

  • Pues – continuó- ¿tiene alguna validez generalizadora y conclusión cualquier solución tomada por dos personajes – dijo entre una sonrisa mientras desplazaba el dedo del uno al otro- entre la inmensidad? desde nuestra pequeñez ¿tiene alguna validez en conclusiones absolutas?
Andrés le había estado contando, los días anteriores, el comienzo de su sospecha sobre la inutilidad de la continua construcción de estructura de gestión y comprensión social de carácter global y etiquetado. Le había comentado a Pedro, que quizás tuviera demasiado establecida y determinada, el desarrollo como personas. A continuación de estas palabras y el muy amigo barman les comentó que sus palabras tenían la misma validez en juzgar maneras o formas de actuación del las que nombraban como elementos negativos.
Y el infierno de la multitud calló sobre aquella barra.

  • Pedro, Pedro, tiene que haber un elemento de juicio que no dependa de un individuo creador. ¿Quizás aceptando unas normas mínimas y que sea las propias circunstancias las que se determinen?
  • Bueno, aun así, los individuos deciden, estarán también, enfermos en el cobijo de la acción colectiva.
  • Entonces – se inclinó ligeramente, si el sistema no tiene una posible renovación propia ¿me hablas de personajes diferentes o separados de la supuesta normalidad?

Llegó el silencio, simplemente provocado porque los dos conocían grandes figuras, Literarias, Filosóficas, Políticas, y otras y comenzaron, en sus pensamientos, el recuento y el calibre de la repetición de maneras, modos y características entre ellos o la propia visión de ellos sobre el individuo en cuestión.

  • Sí, ellos han sido, sin duda, diferentes a la multitud del momento, pero, Pedro, mi incredulidad llega cuando me resulta imposible aceptar que, inventemos, 2.000 individuos con importancia histórica entre cientos miles de millones de personas y sus inquietudes y creaciones propias, en el espacio de tiempo estudiado, sean los que consiguen construir, inventar ideas que revolucionan y constituyen nuestro trascurrir.
  • Es decir, das como imposible estatificar, en forma de individuos, la formación de la realidad, y ya, volvemos al principio.
  • Sí, Pedro, a lo de ayer, y el dinamismo propio.
  • Voy a cerrar -sabéis que el dilluns cierro mas pronto el café, amics. Se sonrieron los tres, mientras pagaban los cafés.


Venían, antes de entrar al café del trabajo. Uno, Pedro, de las oficinas, en lo alto del edificio, de gestión general de la editorial, el otro Andrés, de las plantas bajas, diseño e impresión de los libros de su compartida editorial. Pedro iba con las manos colgando a sus laterales, acompañadas de la estaticidad del traje de chaqueta recto. Serio y elegante. Andrés llevaba también chaqueta, pero de pana y marrón y llevaba las manos dentro de los bolsillos de ésta, dándole dinamismo a la imagen. Si alguien les viera juntos siempre hubiera pensado en la situación causal y nunca el tipo y manera de sus conversaciones.

domingo, 22 de enero de 2017

...de la nueva Filosofía...




No hay punto final en ningún razonamiento. Siempre, todos, tienen una continuación, pues las posibilidades de continuidad son, digamos, inagotables. Objeciones, variaciones, conclusiones de continuación, negaciones de recomienzo, perspectivas o ignorancias que no implican la existencia de un nuevo por qué.
A la verdad no podemos darle un contenido estático, estudiable, concreto, observable, un punto en el que paremos el camino y tomemos conclusiones según el contenido al que hayamos llegado.
Nunca llegaremos a un objeto así.
Ahora bien, que no tenga conclusión, no implica que no sea existente como verdad formadora.
La abundancia de vocablos abstractos, atraganta a cualquier comensal en la mesa del pensamiento, así y entonces y suponiendo que mi ejemplo valga para algo, cada vez que enfilo una pequeña reflexión sobre cualquier tema que escapa del mecanicismo físico – que no los hago por qué no puedo, no sé- nunca he llegado a una conclusión estable y final. En ningún tema. Y rápidamente cojo la tangente y pienso si el asunto está en buscar la forma conclusa que debe de tener y no su contenido circunstancial explicativo.
No hablo de una Ética formal Kantiana y quizás estuviera más cerca de la Voluntad propia y vital o de la fenomenología o del movimiento como esencial y ontológico.
Es posible que el fundamento de las relaciones humanas en función de la nueva y dinámica conclusión esencial lleve distintas relaciones humanas ante el abandono de definiciones estáticas, fijas, divisorias, exclusivas, delimitadoras y entrásemos en una visión de unión en el movimiento.
La vida es movimiento, alteración, cambio, hechos incalculables e imprevisibles y los conceptos razonados, demostrados y lógicos, se quedan en los libros de la estantería de mi casa.
Quizás sea posible encontrar unos mecanismos de funcionamiento útiles y no buscar un por qué transcendental de los acontecimientos.
La filosofía me ha dado clases de cómo pensar, me ha hecho disfrutar de las reflexiones, pero lo cual no implica, y siguiendo su propia naturaleza, que las explicaciones omniabarcantes con sentido y contenido, su comprensión, me lleve a convicción de su verdad.
  • !Que fácil es hablar¡, dame un ejemplo – me dijo aquel compañero accidental en el rompeolas cuando pescábamos los dos a la veraz del mar.
  • ¿Quizás observando el particular, intuirlo y razonar nomas que el a posteriori de la intuición como acto conclusión? - en aquel momento, algún pez impaciente comenzó a mordisquear mi cebo y alertado, me perdí en la conversación.


La falta de sentido concluso no le impide su verdad.


...de la variabilidad en el instituto probalístico...





  • Pero, ¿tú eres consciente de las consecuencias de este estudio?
  • En todos los niveles – le dijo Andrés, levantando lentamente el poleo.
  • Y las conclusiones – arqueó ligeramente las cejas Pedro- ¿provocan una inutilidad en el funcionamientos social actual?
  • ¿Porqué no?.
  • O quizás ¿una propia disfunción ontológica?
  • Si quieres, también.
El estudio fue realizado de a siguiente manera.
Durante una duración de dos años, se realizó, por parte del instituto probabílístico en conjunto con el de varios países, unos controles individuales de 100.000 personas. El experimento, consistía, en el seguimiento de los acontecimientos en imágenes y sonido propio, sin estar narrado ni comentado por ningún sujeto intermediario. Era  en la pura realidad sobre la que los sujetos eran preguntados en lo siguiente. Conclusiones, estereotipos, razones correctas y opiniones.
Las conclusiones fueron tratadas como datos y tratadas de agrupar en sentidos similares o conclusiones parecidas.
  • Entonces, me dices que ¿la probabilidad de la unión y concordancia de las conclusiones en grupos definidos se aproximaba apenas a un 32%?
  • Correcto.
  • Y los medios de comunicación de masas, pues ¿no responden a un directo caudal existente de opinión?
  • No.
  • Y ¿qué son?
Pedro, no lo había leído, pero Andrés había publicado un articulo, tratando de advertir de la deformación en la construcción social de la imposición total, en la existencia de opiniones, como las encontradas en los grandes canales televisivos o de radio y los periódicos.
  • Veo y entiendo, que de manera involuntaria y necesaria de su existencia, nos manipulan. Son manipuladores – le dijo Andrés contestando directamente a su pregunta.
  • Y en lo Ontológico, ¿cómo lo concluyes?
  • Que esta falta de uniformidad no revela más que la variedad inherente en el pensamiento humano y el necesario cambio del movimiento informativo y cultural a nivel social.
  • Pero ¿me dices que no son válidas las respuestas y comentarios que en ellos nos encontramos?
  • No, y yo !quien soy para concluir eso¡, lo que si que sé, es que es limitado, concentrado y en ocasiones interesado.
El estudio había levantado muchos comentarios entre los primeros que los conocieron, cuando se vio la abismal diferencia entre las conclusiones de los mismos sujetos, cuando recibieran información con intermediarios, necesariamente influyentes en la forma y contenido final, que cuando la vivían, la calibraban y la juzgaban en primera persona.

  • Entonces ¿vivimos en una sociedad inmersa en el engaño de una estructura estática básica y acabada?, ¿debemos de entender que los caminos son los ya sabidos, vistos y aceptados o los escuchados en la actualidad, como realidad?
  • A lo primero sí – por fin a Andrés le brillaron los ojos del momento en que sus pensamientos se llenaban de sangre- a lo segundo no.   

sábado, 14 de enero de 2017

...de la personalidad electromagnética...




La evidencia y la costumbre de los hechos, nos lleva a su olvido y su asumisión inconsciente. El cuerpo humano es una precisa y biológica máquina. El mecanicismo en su funcionamiento es máximo, porque y cuando no se produce ninguna acción, sin una causa buscada anterior.
La materia compositiva, es decir biológica, no le quita ni un ápice de validez en su definición, es decir, Máquina.
La parte funcional más interesante es el Cerebro y su estudio, a no ser que aludamos a entidades, del tipo que sean, supramateriales, debe tener también, unos componentes causales de sus actos.
Pero, la cueva y el agujero de la oscuridad y las dudas, arriba cuando tratamos de definir como una forma material aquella entidad que toma decisiones y hace funcionar a la máquina.
La toma de decisiones incluye un momento de estaticidad ontológica, es decir, en la decisión, nada fluye, el tiempo se para, y nos surge un sujeto, situado por encima de las circunstancias, y éste, decide.
¿Cómo puedo tomar una decisión libre si mi supuesta entidad trabaja sobre caminos materiales ya marcados por las conexiones eléctricas de mi estructura neuronal?, ¿Nuestro órgano director y actuante en nuestro cuerpo tiene ya unas causalidades dibujadas?, ¿somos una continua retroalimentación recorriendo lo que ya estaba?
Hay, una manera, de devolvernos la libertad sin tener que aludir a ninguna entidad suprameterial, ni dada, ni formante, y esto es el Dinamismo Ontológico como el funcionamiento de nuestra mente. Salir del Estaticismo como entidad.
El hecho decisorio y libre, no vive en la elección como visión estática y lejana, sino es la función dinámica de nuestra existencia como personas.
Vivimos en movimiento y nuestras decisiones son tomadas en el propio trascurrir de los conocimientos, vivencias, experiencias y demás, que nos conducen.
Sea quizás la manera de eludir la existencia de un elemento estático y diferencial que nos defina esencialmente, el alma o el espíritu, dándole una existencia, en este ámbito, a un puro elemento funcional de cargas eléctricas formados por nuestras experiencia existenciales y que recorre, sin parar, toda nuestra existencia y en su movimiento, nos define como lo que somos.
Este “yo”, en su existencia en el ámbito material, es decir, en la realidad, es un pequeño rio de existencias que coge caudal con la lluvia de la vida, con esencia electromagnética.
Por la noche, la supuesta vigilancia estática, que vigila y decide, pulula por nuestros pensamientos, tomando forma y decisión en cada uno de aquellos que esté.

El mecanicismo corporal es claro. El conocimiento total de éste, traería la solución a todo su funcionamiento. Cualquier acción, cual sea, que realicemos, se van a realizar, pongamos 50 movimientos o más, desde los más pequeños a los esenciales, al unisono y sin ningún desrritmo. Tenemos una joyita.

viernes, 6 de enero de 2017

..de la variedad, la música y las personas...



Ya nos lo han dicho afirmando, sobre la dinámica forma, el movimiento, del objeto o la imposibilidad de estatificación del concepto, siempre intentada. (Sólo y únicamente para fingir que es un escrito Filosófico, imaginaos, pues, a Heráclito y Nietzsche ).
El cambio conceptual y perspectivo de cualquier persona a lo largo, ya os digo, por ejemplo, de un día, es claro. Y en cada uno de estos momentos, la interacción con la realidad del sujeto, aun siendo nomás que en la concepción de éste, se produce, y el mundo cambia de color.
Los sujetos somos entidades individuales y propias y sólo comparable mediante métodos de repeticiones análogas ( Psicología. J.P Sartre). Más dinamismo, movimiento, flujo, variedad.
Pues el problema se duplica cuando intentamos, por competencias propias de nuestro funcionamiento, estatificar los asuntos para su comprensión. Nuestra siempre mal venida Voluntad de poder (Nietzsche).
Somos libres, y nuestra angustia ante este continua toma de decisiones (J.P Sartre) en una variable realidad, nos conduce a la imposibilidad, en la búsqueda de la verdad plena. Quizás Dios te las responda (Kierkegaard)
El movimiento esencial y la falta de necesidad en cualquiera de sus posible soluciones te lleva a un desorden que lo encuentras perfectamente reflejado en la música.
La futurización de tus actos producidas en función de la relación anímica que tengas ante una cualquiera clase de música, son, usualmente placenteros.
La música nos aproxima, por una similitud de forma, con lo que aquellos sabios nos dijeron, que era nuestra esencia y la del mundo.
Es posible que su comprensión estribe en un cambio de la dirección de los componentes. El efecto final, emotivo, no viene dado por la canción, pieza o lo que fuere, sino por el trace del sujeto al entrar en un mundo que conoce.
El cambio de actitud y varios efectos más que produce la música, pienso, es un tema interesante.


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miércoles, 28 de diciembre de 2016

...del Arte y la Filosofía.





Ya en la génesis - de aquello que se comprende como Filosofía, aquí, en occidente – dada en la Grecia clásica, era entendido como un disfrute, el amor, en la contemplación y la explicación del asunto.
La corrección es belleza.
El desarrollo es arte.
El principio es genialidad.
El momento, el instante de la plena comprensión produce un estado estético de satisfacción.
Casi toda Filosofía, en el mensaje obtenido dentro de la libertad de la concepción abstracta de la realidad, tiene la misma repercusión personal que algunos cuadros.
La misma realidad posible pero extraña, que me atrae y atrapa en los elefantes de Dalí, la encuentro entre los interrogantes que tanto utiliza Nietzsche para la comprensión de nuestro error.
La Estética no sería la solución práctica del mundo, como sistema de vinculación, no claro.
Pero si, y sólo quizás, la realidad del mundo esté en la belleza del pensamiento.,
El orden, la asociación, la deducción e intuición, el análisis, la síntesis, las generalizaciones y otros movimientos, siendo acontecimientos llenos de belleza. Su forma es pletórica y te prospectiva las cosas, tal cual Jesús visto, con punto de fuga y desde arriba, de, otra vez, Dalí.
La Filosofía sí que tiene una utilidad, sobre la correcta utilización de la razón o de la mente, y que potencia cualquier hecho práctico y material.
Pero la única razón de su validez integral dicha, proviene de la total y pletórica comprensión, es el arte de pensar y la belleza, en la plenitud buscada, de sus conclusiones.
Al lugar donde nos llevan algunos autores, no lo conocía ni sabia que existiere, y que nos han dibujado, con sutilidad y genialidad, nomás es la obra que han construido.
  • Aristóteles me abruma – le dije en la barra del bar.
  • Pero, qué nos dijo o nos habló ¿de cuatro fuerzas que dirigen la física?, venga – insistió el contertulio con un caragillo y algunas cervezas – sabes, igual que yo, que es mentira.
  • Pero ¿y como nos lo cuenta, lo deduce y lo describe?, ¡Arte, puro Arte!, ¡disfruta con su lectura, aun ha sabiendas de sus errores!
Y, como elemento formativo ¿qué mejor manera de trasmitir la idea, que incluyan por necesidad la comprensión propia y personal, que incluyendo a los movimientos artísticos en las explicaciones que introduzcan a la mente en un nivel sensitivo propicio para la comprensión de buscado elemento explicativo?
Cuantos filósofos trasmiten sus enseñanzas como diálogos teatrales, tal cual Platón, o algunos relatos personificados, como, y solo digamos, Jean Paul Sartre.
Tengo un gran paralelismo entre el pintor delante del lienzo, buscando su inspiración, su genialidad y llegando a un estado de éxtasis estético con el del filosofo, delante de sus hojas, en la soledad y la única compañía del lápiz, extasiado, en la belleza de la realidad que cree haber relatado.

viernes, 16 de diciembre de 2016

...la muerte en la Entropía...




-         Mira Pedro, las posibilidades ya son reales.
-         Superando demasiados inconvenientes – contestó tajantemente.
-         Sí, cierto, pero los campos de estudio ya están moviéndose por el mundo de trabajo conveniente para este fin.
-         Andrés – se echó algo hacia atrás- de esta incipiente capacidad para regenerar los tejidos y componentes orgánicos, aplicables al ser humano, está muy lejos de hablar de la inmortalidad.
-         Sí, estoy de acuerdo contigo, muy difícil, pero imaginable, pero el asunto y disfrute es otro….preguntarse, si dándose la posibilidad de ser inmortales sería positivo para nuestra especie
-         Imagino que queras que te conteste sin ningún elemento personal, religioso,  propio y  abstracto.
-         Sí – le contestó mientras gesticulaba con sus manos un sincero gesto de invitación.
-         ¿la desidia y el cansancio?
-         No, pues eso es un asunto personal, no  aplicable al funcionamiento global del sistema.
Pedro se quedó mirando a su amigo con cara de interés. ¿por qué sería un elemento autodestructivo la infinitud?.
-         Y, además, define empíricamente un hecho puro y espiritual, entonces – añadió Pedro. Pero dime, ¿Dónde está su mal?
-         En la falta de regeneración mental, espiritual, intelectual, sentimental. Por impedimento  añadido, los nuevos nacimientos cesarían. Espacio, mantenimiento…hay un límite.
-         Bueno, pero no veo el impedimento para el crecimiento esencial como personas. La evolución regenerativa, no impide el cambio cosmológico en su totalidad. Cierto que los cambios globales existentes han sido por personajes concretos y regenerativos,  pero si no ¿Qué problema hay?
-         Mira, amigo, la evolución y trasformación es en sí un cambio, y los cambios, del ser humano como social, está en la aparición de nuevas mentes.
-         Vale, vale, Andrés – y Pedro sonrió ligeramente - ¿Qué problema hay, sí Platón diese una conferencia en el Ateneo y Aristóteles diera entrevistas paseando por el nuevo cauce  del rio, aquí en Valencia?

Pedro realizaba gestiones en la Editorial y Andrés diseñaba y operaba en el proceso de impresión de los libros. Fuera del café, no los hubieras colocado en esta situación. Andrés, tenía más inquietudes y conocimientos humanísticos y Pedro era un hombre culto e inquieto. Su margen de unión era las discusiones sobre asuntos, siempre y en la temática que fuesen, con aspiraciones trascendentales. Pedro tenía un gran interés e inquietud por el conocimiento y Andrés siempre sentía lo que decía.

-         Que no situarías a estos dos envidiables personajes en las circunstancias actuales. Son las nuevas mentes las que superando a las anteriores trajeron el supuesto cambio  correcto y evolutivo -  replicó Andrés.
-         ¿Y por qué hemos tenido la necesidad de cambio?, ¿es que no nos podíamos haber quedado en la Atenas de Pericles y no ir a más? – preguntó Pedro, con cara de curiosidad y  sinceridad, esperando una respuesta.
-         Porque todo sistema esta regido por el principio de Entropía y es entonces imposible mantener  un orden total eterno, sino un desorden total final. La degeneración es un hecho componente de toda organización.
Tras esto, Andrés, echó un breve resoplido mientras se erguía.
-         Aquí tienes una prueba empírica de por qué no podemos esencialmente ser eternos y, como conclusión, que la muerte es un elemento compositivo de nuestra esencia. No te he dado ningún elemento a apriorística, ningún juicio primero. Es empirismo, es un hecho empírico para hablar de nuestra esencia mayor.

El barman estaba boquiabierto a pocos metros de los dos. Pero no lo estaba por las conclusiones y trascendencia de sus palabras, lo estaba por la temática y los términos utilizados – muerte, infinitud, regeneración, entropía – y además era una sorpresa llena de benevolencia añadiendo, entre sonrisas  - ahyy, cómo están estos dos.

La temática continuó, hasta que, muy sucintamente, Andrés dijo que se iba, Pedro que se iba también, el barman, entre risas que él se quedaba, y sin dejar de hablar, pagaron  y, tras un par de frases de cada uno en la puerta del café, se fueron en direcciones opuestas.

martes, 13 de diciembre de 2016

...de la desnudez internaútica...



¿Y quien está detrás de estas letras? – se cuestionó. Y el otro se preguntó también, ¿Quién habrá detrás del comentario sobre lo que he escrito?
El incógnito, sobre el operante, es configurador primero del estilo, modos, contenidos y maneras de la comunicación por, no sé realmente cómo se denomina, digamos,  Internet.
El desnudo es total. No hay ningún tipo de componente operativo que no se encuentre en tus letras.
Y he aquí el asunto.
¿Cómo pensaran que eres aquellos que lean tus escritos?, ¿cuan lejos estará  la realidad de aquella persona, de la que tú imaginas al leer o escuchar o ver aquel mensaje?
Es un asunto interesante y descriptivo.
Terrible, paranoico, tierno, bello, sabio, sea lo que sea se dice desde el primer interior.
Es un ejercicio, peligroso por el momento del gran error que puede surgir, pero creativo e imaginativo, pensar en aquella persona que ha escrito. No sólo es mensaje propio si no, y con no más que éste, tratar de deducir algo de que hace el montaje mecánico de las letras escribiendo.
Invadir, como el aire a  cualquier país del mundo, su intimidad internaútica y tratar de imaginar a la persona en cuestión.
Si hay foto, es un determinante que facilita el proceso.
Y consecuentemente, igual que la ley física de la acción y reacción, mi  objetivo rebota y la pregunta acapara la visión propia de los demás reflejada entre lo que comuniques, ya sean escritos, fotos, audios, poesías, cartas de amor o conclusiones tremebundas y definitivas. En mis caso, inocentes pero ambiciosas, narraciones.
¿Crees  que serias capaz de ubicar, de circunstanciar a la personas por el tono, la temática, el ritmo, el color de sus palabras y pensamientos?
Es un ejercicio interesante apostar por unas características, sabiendo del error que cometes, igual que los que opinan sobre ti.
Cierto es que el tipo de vocabulario que hagas, la subordinación de tu lenguaje y su composición y características, describen unas circunstancias materiales que no exigen, en absoluto, ningún conocimiento sobre la personalidad del sujeto.
Normalmente en los momentos en los cuales ésta, tu personalidad se desarrolla, será en contacto con los demás. Sí, pero, esta oficial personalidad, estará siempre sujeta a unas limitaciones formales, casi operantes para todos los que aquí escribimos.
Aquí, en Internet, tu personalidad se proyecta y se crea con el contacto colectivo, sí, pero y además, es  pura, pues no tiene ningún límite, es un acto de desnudez.










domingo, 11 de diciembre de 2016

...de las metáforas filosóficas...



¿Será sólo puro Nominalismo cualquier estudio sobre nuestra entidad existencial?´¿de verdad existen o sólo será nuestra paranoia estaticista y su Voluntad de Poder la que nos lleva a hacerlo?
Quizás sean las Metáforas, por la naturaleza paralela  y similar,  las que más te acerquen a  donde nunca estaremos.
La negación de la variabilidad propia en cualquier intento de darle una realidad, conceptual, a los elementos abstractos, vitales y existenciales, es producto de nuestra miopía.
¿Es trampa el intento de definir cualquier elemento en su dinamismo?, la negación del estaticismo, ¿no es otra forma conceptual y enteramente definida de la realidad?
No, desde el momento en el cual el camino para llegar a la verdad deja las autopistas, gigantes de la razón, pero que no te llevan a ningún lado y te vas con la mochila llena de metáforas explicativas y el camino toma entidad, realidad y belleza. Esta la manera da una definición, como producto del acto y del movimiento y  no una conclusión vacía y falsa.
La razón nunca podrá llenar tu alma y corazón y  la verdad, por necesidad, debe de hacerlo. ¿de qué verdad me hablas que no produzca satisfacción, belleza, paz?. Ninguna. La verdad debe de cumplir esas características.
La Filosofia deja de ser un movimiento externo al individuo buscando una verdad estática, envolvente al sujeto y atrapada por la razón y pasa a ser, un amor a la sabiduría, realizado por medio de la razón, pero en la búsqueda de metáforas, comparaciones, dudas, emociones, aporías, dolor, potencia, poder y disfrute.
El camino de la verdad pasa necesariamente por la realización del sujeto. No  vamos a ningún lugar donde ella se encuentre, sino que ella, la verdad, se encuentra en el correcto caminar.
Y, con esto, ¿defino la Filosofia, dándole una forma y manera definida a partir de unos principios propios, estáticos y  personales?
Pues no, pues en la propia definición se encuentra la necesidad de la metaforización del asunto.
La definición del modus operanti no me lleva a su esencia, sino que me incluye directamente en su  modo de actuar, con todo la humano y esencial que significa nuestra actuación explicativa propia, mediante imágenes ilustrativas y emocionales que trataran de definir lo que no te puedo definir sin ser de manera comparativa.
Trataba de comprender el acto y la potencia y no le encontré realidad hasta que aquel dijo aquello en ese lugar.
El disfrute que me dan el estudio y la lectura de casi todos los grandes, en ocasiones, por error, lo tiendo a tomar como explicaciones y verdades acabadas y conclusivas.
Recorro el tren, disfrutando de la variedad de cada vagón, buscando conocer a los pasajeros y miro con asombro la naturaleza por las ventanas, pero no creo y dudo, que aunque saquemos las cabezas por las ventanas y miremos hacia adelante viéramos la verdad.
Esto es un ejercicio metafórico explicativo pero filosófico.
Es más ilustrativo, consecuente y concluso.





martes, 6 de diciembre de 2016

...de cuando el mercado se fagocitó la música...



Y paulatinamente, los artistas fueron desapareciendo, sustituidos por proyectos monetarios.
Y el músico,  dejó de bajar su cabeza mirando a la guitarra, mientras interpretaba su música que había compuesto y que desencajonaba con cada nota su alma. La interpretación comenzaba y la música tomaba el control.
Ahora, es el interprete quien levanta sus brazos y su sonrisa recantando alguna canción la cual está redactada, compuesta, estudiada, calibrada, comparada y estudiadas sus consecuencia por elementos externos a su persona y cuyo único objetivo no es crear música, ni hacer arte, es sólo y únicamente, vender.
Cierto es que más pronto, más tarde, en todo el mundo, del mal llamado occidental, que incluyen países Europeos, Americanos y quizás dos o tres más en el resto del mundo o más tarde, los músicos se dejaron la coleta y la música iba siempre más allá del acto sonoro del momento. Mensaje desprendido, la bella melodía envolvente, la intencionalidad de la música, la propósito del autor, el arte, la genialidad del músico, el significado de esa música dentro de un contexto, normalmente de cambio.
Pero aquello murió y la música, en su valor y realidad constitutiva, pereció. El mercado estudio la sonrisa de ella que embaucaba a ellos o la postura de aquel que anonadaba a ellas. La música dejó de ser un acto artístico y se convirtió en una manipulación respecto a donde está la belleza, lo bueno y lo que nuestros oídos debían de disfrutar.
+ ¡la culpa es del pueblo que se deja utilizar! ´- me dijo aquella fría mañana.
+ No, trabajamos con la información que nos suministran. Nos malforman desde todo el poder en los medio y realidad, única conocida y formada por los medios de compra y venta de los bienes. El poder, el poder y nomás que el poder.
Aquel tímido cantautor, cantando y sintiendo los deambuleos dulces y ritmos que siente su alma al llegar el Otoño y trasmitiéndonoslo con una bella melodía compuesta con un gran dominio de la guitarra Española, será sustituido por aquel o aquella cantante, con una gran personalidad, dureza de mirada, actos rápidos, violentos en sus sentimientos, con una buena voz, pero que jamás , pero nunca jamás compuso una canción sentándose en la intimidad de su casa frente al arte e interpretando melodías que han surgido en su mente mientras pensaban en aquello que nos saqué el corazón de la normalidad. Además y apuntalando la situación no hay instrumento que toquen, o mejor, que dominen.
Ellos no crean, sólo interpretan lo que le dan que haga. Y los que crean, no lo hacen bajo conceptos artísticos tratando de crear belleza. Ellos, las productoras  y demás, estudian, buscan y seducen con la imagen, a aquellos que  será, mucho más interesante e importante el interprete y la canción pegadiza y simple hecha,   no creada para él. Los estribillos y sectores temporales de voces e instrumentos se repiten. Lo único importante son los rizos de aquel, las ondas de aquella y los asuntos amorosos entre ambos.
La música, como arte creativo que busca alcanzar con el oyente un grado de trasmisión primera y directa, se machaca en un rio de imágenes e impresiones que no son mas que música adulterada, mentiras vestidas de rosa o toros comiendo un  caldo de zanahorias en la mesa con el torero.
Imagen, imagen y la imagen que nos mata y nos devora.
El mercado ataca sin piedad, ni miedo, ni vergüenza. Aprovecha nuestras debilidades y nos las domina.
Y la Estética Nietzscheniana se impone, tal y como vaticinaba, y la razón huye por las cloacas.
Y la música  navegando por el movimiento que Éste propone pierde su nivel de flotabilidad y el propio dinamismo, la atrapa entre los pectorales de aquel o la espalda de aquella.
Siento pena cuando escucho a más de un poeta cantar que todos tiene un pequeño sitio en el corazón de algunos y lo comparo a continuación con aquellos que actualmente triunfan en este mal llamado mundo moderno occidental, que fue cuando lanzamos las bombas atómicas o creamos campos de concentración, cuando ganamos la titulación.
Pero esta hipocresía, por la que tan alto, para mi pequeño entender,  pasamos por alto, no será mi próxima parada.
Camino del trabajo y escribiendo en el, siempre inspirador tren, oigo y escucho música perplejo de las  letras e intentos de algunos, frente a las composiciones de los otros.
El mercado los ha fagocitado, es decir, devorado por éste sin la intención de destrozarla, sino, simplemente transformarla en una parte de su composición para aprovecharla y utilizarla, en este caso para la ganancia de ¿Quién? - ¡Maldita sea!, de los mismos.
Démosle camino al arte, quizás encontremos allí la explicación que siempre perdido tal que razas lejos de su charca, buscamos en la vida.
¡Nietzsche!, ¡de qué me hablas!,¿Dónde encuentro mi razón de actuar?, ¿ pero la hay?, ¿Cómo juzgo la realidad?, ¿la Estética?
¡Dame música, que a través de ella, quiera decirme qué pasa en la  vida y me lo cuenta el individuo desnudando su corazón y no la impresora, desalmada, que sólo nos vale para falsificar dinero!





lunes, 5 de diciembre de 2016

El Café, Mario, Andrés y el Espíritu




Eso que dices, es una tontería a la que siempre hemos huido ante la falta de pruebas para justificar y empequeñecer nuestras desgracias. Cualquier existencia espiritual, metafísica o divina, son excusas ante nuestra incomprensión de la realidad. Nuestra pequeña capacidad, desde siempre hasta actualidad, nos ha llevado a sorprendernos ante lo que más adelante, trataremos con toda normalidad y asimilación. No me vengas con monsergas.
Era el tercer invitado, que en la mayoría de los casos suele sobrar. Se fue Pedro y se quedó su amigo, el de Pedro, Mario, malfuncionalmente, charlando conmigo. No fue más que un monologo que consistía en una catarata de convicciones indiscutibles.
Viva Nietzsche o Marx, cuando fueron conscientes de la cobardía u opresión que significaban las religiones que salían en busca de ese espíritu confortador y trashumano, sólo reflejo de nuestra cobardía.
Bueno, tampoco hay que irse tan lejos para discutir estos casos y problemas. Quizás al alejarlo tanto del sujeto buscando planteamientos generales y totalitarios, nos traiga el desprecio hacia el espíritu, producto de la lucha contra la religión
¿De qué me hablas, Andrés?, ¿Qué nuevas distinciones realizas?, ¿de donde obtienes los espíritus y donde los sitúas?, ¿crees o no en los Dioses?
Antes de pensar las respuestas, Andrés notó una pequeña vibración de sus rodillas en el momento en el que la palabra Dios apareció, dejando al espíritu de lado.
Primero te voy a dar una prueba evidente, existente, practica y real de la existencia de una entidad supramaterial que conlleva y codifica nuestros actos, motivos y decisiones. Tenemos un espíritu que se ve directamente entroncado por diferentes estructuras externas, que condicionan su actuación y su producto y resultado.
¿Qué me dices?, Andrés.
Lo que oyes, Mario.
Venga, sigue.
Andrés separo algo su silla de la barra – pasó el barman por su lado-
Vamos, amigo, caliéntame el poleo, que aquí tanto hablar se me ha enfriado – se rieron los dos, Mario permanecía expectante- Mira, amigo, hay momentos en los cuales no se producen ningún cambio físico-circunstancial pero sí, sin más razón que un proceso interno de funcionamiento, llegamos a una situación, del ámbito que quieras o como lo quieras llamar, diferente. Es nuestro espíritu. Es de tontos, o de encarcelados y atrapados en la sociedad, o de ciegos cobardes, o de estúpidos resentidos hacia los que ya no están, que luchan y se niegan a aceptar esta dimensión muy por encima de la material  que disponemos.
¿Y cómo lo sabes?, ¿escuchando las distintas opiniones al amanecer del poeta?
No, Mario, realizando un estudio científico, mediante el método empírico

Se rio fuerte y la risa se oyó por casi todo el bar.
¿me pretendes demostrar desde una manera empírico-científica la existencia del espíritu?
Sí.
Habla – le dijo mientras sonreía.
Te lo diré. Pongamos a un numero calibrable de personas y hagámosles un cambio de circunstancias determinados, objetos concretos bajo dos conceptos, lo material y lo inmaterial. Digamos que cogeremos lo más próximo posible en cuanto al mayor numero de características formadoras del sujeto.
¿Y?, venga, tengo mucha curiosidad.
Primero, regalémosles un coche nuevo a cada uno, suponiendo que todos tenían ya el suyo, pero este mejor y “de gratis”…..si, la alegría fue en aumento. Es un hecho absolutamente demostrable partiendo de elementos sociales o evolutivos, de prestigio o de determinación y dominio. Todos los individuos sometidos a la diversión se alegraron. Aquí no trabaja nuestro espíritu, pues pensando o no, no hubiera habido una variación importante en el resultado del experimento. Comodidad, supervivencia, poderío social y oros así. Establecer la frontera es difícil, pero no calificar a unos elementos dentro de los conjuntos. Hay muchas fuerzas y elementos materiales que sí que tienen significado para el que recibe pero que no cambian su aspecto espiritual y conceptual sobre la vida. Son cambios sin significado, sin percutir, sin mover tu alma, sin recordarnos que somos más que la plancha de las camisas.
Mario, comenzaba a estar incomodo. Su dominio de las conversaciones era, luz y motivo, que siempre le acompañaban. Y aquí, y lo notaba, se estaba introduciendo en aguas de otra borraja.

Y ¿Dónde aparece y famoso espíritu?, ¿en el regalo, pero de una casa?
En aquel momento entró en el Café Pedro. La reunión a la había salido tendría un retraso de media hora por falta del presidente, así, pues que escapado, se fue a tomar el café que antes, el tiempo, le había robado. Fue llegando tan despacio como apreciaba las caras, los tonos y la conversación de los dos contertulios. Pensaba “ cuanta verdad tiene Andrés en sus palabras, pero cuanto le queda aprender a callarse, que todos no lo disfrutan, lo comparten a discuten como yo, sin calificar al sujeto, en este caso a él, además de juzgar sus palabras”
No, Mario, cambia la naturaleza de aquello que se interpone entre tu persona y la realidad pasada y cuando te des cuenta que ha sido sólo un movimiento interior lo que te ha hecho volar de allá donde estabas a través de unas sensaciones y situaciones puramente anímicas sin ni un ápice de cambio material llegaras a la conclusión de la necesidad de la existencia de una entidad suprameterial. ¿Qué forma tiene el amor?, ¿qué conexiones eléctricas neuronales lo dibujan?, ¿la piedad?, ¿la misericordia?, no hay elemento evolutivo constitucional, neurológico-físico que lleguen a unas estructuras justificadoras de aquellos síntomas.
No, no, Andrés, te equivocas – y volvió a la existencia de la materia como único medio interactivo en la formación y construcción del mundo. Tal y como vino, se fue.

Pedro no había abierto la boca y escuchando se había quedado.
Amigo ¿y por qué no hablas de amor o haces poesía?, ¿Por qué tratas de explicar de forma racional algo tan difícil de entender?, ¿por qué haces metafísica con gente que vive a años luz de algo que no tenga átomos formativos?
Andrés se le quedó mirando. Apenas se había sentado y ya comenzaban los dos a sonreír.
Porqué es una inutilidad, una perdida de tiempo y un mal, el traicionarte y no ser tu mismo. No hay mayor desgracia que ser abducido por unas circunstancias, y además buscadas y provocadas.

Pedro se le quedó mirando y levantando lentamente la mano llamó al barman.
Ponme una copa de ron – dijo suavemente- Andrés se sorprendió. Si que lo había hecho alguna vez, al final de la tarde, pero nunca a mitad mañana, el pedirse una copitas de cualquier licor.
Mira, Andrés, tenemos – me he informado de tu horario- toda la mañana libre y quiero irme de aquí arto y concluido con el asunto del diabloso espíritu. Quiero saber si mis dudas e incomprensiones son productos de mi inquietudes espirituales o son una simple disfunción en el sistema psicofísico que la evolución en mi ha formado. ¿tenemos una forma espiritual?, ¿esta forma tiene repercusiones en la materia?, ¿es producto de un entidad superior?
Hasta el barman se quedo parado. Sabia que Andrés no bebía alcohol. Si agua, y mucha. Pero éste, el barman, si que se puso una pequeña copita también, pues en su trabajo trataría de no perderse este conversación.
A ver, te voy a hacer una enumeración de mis posibles errores y discutámoslos y puede que seas tu quien me los soluciones.
Se aproximaron y comenzaron a hablar. El mundo se difumino, en toda su vulgaridad y poca importancia. Las pasiones de los demás del bar, quedaron reducidas a puras contingencias sin ningún problema, los acontecimientos sentimentales, los amores, los deseos, fueron colocados en una pura combinación genética…era el espíritu, que se manifestaba constantemente en la conversación, lo que les intrigaba. Sabia que trabajaban con éste y querían desvelarlo.
El barban se alejó ya, no podía más.

jueves, 1 de diciembre de 2016

FILOSTORIA



Los dolores hay que superarlos y alejarlos, las alegrías hay que controlarlas y saltar sobre ellas, entre risas, para seguir, pero la historia de los acontecimientos, hay que mantenerla actualizada.
Se entiende como un hecho beneficioso la capacidad del olvido del pasado.
Sí, cuando  no es un olvido total, como se produce.
Desaparecen los hechos, situaciones, personajes, momentos y elementos similares, que nos han traído o llevado, desgracias o alegrías.
Obviamos ampliamente de la historia, aceleramos, y nos pasamos de frenada.
Observo y  veo, situaciones actuales que simulan, con bastante exactitud, momentos tristes de la historia.
Y aquí entra de pleno la Filostoria.
Aquí la historia es tratada como un objeto atemporal sometido a la razón deducida y  tratada de un modo empírico-comparativo, es decir, enumerar los datos y concluir en torno a ellos.
Un estudio psicológico de los altos actores decisivos tratando de obtener un estereotipo propio de estos dirigentes que en un pasado trajeron estos o aquellos asuntos.
Un estudio sociológico de las construcciones sociales y de las relaciones entre países y diseñar un plano de ellas que nos valgan como patrón para reconocer los momentos que nos llevaron, a los ya nombrados asuntos, esos o aquellos.
Un estudio Matemáticos que cuantifiquen y relacionen todas las proporcionalidades que se den entre ellos. Reglas numéricas teóricas basadas en su quehaceres prácticos.
Y por último, como no, la Filosofía, entendida únicamente como el trabajo que las personas realizamos en una autobservación y análisis objetivo de los datos, los cuales, sean de la naturaleza que sean, y dado el objetivo y manera, acabarán en un razonamiento conclusivo sobre elementos abstractos que actúan como motor de nuestra actividad.
No olvidemos la historia.
Puede ser el medio y motivo para conocer nuestra mecánica esencial y descriptiva y saber actuar en consecuencia de ella.
¡ cómo me duele el corazón cuando vi aquellas injusticias y que tierno se me puso el mismo corazón cuando el niño me sonrió!
¿Hago Ontología y estudio mediante la razón sobre la entidad que interactúa de esta manera sensitiva hacia el mundo que le rodea?, ¿Cómo es, qué le pasa?
Muchas dificultades encuentro cada vez que me subo al tren de estas preguntas  sobre mi persona o sobre las, del siempre supuesto, lector, ya que no llega nunca  mi parada.
Quizás en las palabras, de aquel poeta que cantaba, encontraba más explicaciones.
Filostoria entendida como ciencia.

  








martes, 29 de noviembre de 2016

...de los conceptos abstractos...



Tenemos conceptos abstractos que carecen de cualquier definición conceptual por su falta de entidad acabada.
No pasa con todos los conceptos abstractos, pues, hay también los que podemos definir con medida y precisión.
En el primer tipo de conceptos abstractos indefinibles nos encontramos, y digamos, con el Amor o la amistad.
El Amor no tiene una existencia conceptual, sino, práctica y empírica. No habría ninguna manera de definirlo sin entrar en las repeticiones ontológicas y conceptuales. Se realiza constantes bucles sobre la propia definición. La única manera de conocerlo, sería la experiencia empírica.
Sí que hay ideas abstractas que si que tienen una conceptualización teórica que refleja la entidad del concepto, digamos, la Justicia. El desarrollo teórico-conceptual, nos lleva a su comprensión.
Aquel que no hubiese sido nunca amado, jamas, con la teoría, podrías enseñarle o que entendiera qué era el amor, pero y ahora bien, aun viviendo en el mundo de las diferencias e injusticia, la teoría de la justicia podría ser entendida y aplicada.
Los conceptos abstractos son un tema difícil.
Muchas personas importantes en la historia de la humanidad, se han expresado a través de metáforas o ejemplos, para producir el correcto entendimiento de la temática expuesta. Platón y sus diálogos, Nietzsche y sus relatos, Sartre y sus novelas, es un medio de trasmisión de información igual de válidos sino mejores e indispensables, en muchas ocasiones.
Jesús el Nazareno, enseño y trasmitió sus enseñanzas, siempre en metáforas o historias paralelas para su comprensión y aceptación. Hasta hoy, seguidas y aceptadas.
¡Cuan lejos de nuestra comprensión se aleja en demasiadas ocasiones la teoría!
Pensamos, en ocasiones, que la repetición teórica de una serie de vocablos, es producto de la comprensión. Pues no, no tiene porqué ser así, y más lejos todavía, suelen ser referidos y utilizados, estos conceptos vitales abstractos, sin la más mínima asunción, comprensión y asimilación de la entidad.
Además, no hay manera más humana de actuar, que moverse en esta ligereza definitoria.
Quizás esté más cerca de nuestra esencia la relación profunda, primera, mágica, sentimental con todos los elementos que nos rodean.
Es posible que sea más fácil llegar hasta nuestra esencia y definición, mediante ecos en los dibujos metafóricos o estas lineas trazadas mediante ejemplos.
El error consistiría en tratarnos como elementos sometidos a leyes calibrables y sujetas, a posteriori a una definición correcta, acabada y definida.
Hay conceptos abstractos que nunca podrán ser definidos en su totalidad, tal y como serían nuestra propia definición como personas.
¡Díganme que adjetivos utilizaríamos en la explicación de la definición que no estuvieran utilizados ya en ellas!
Y ¡con que mala cara me miraba mi antiguo profesor de Filosofía al escuchar mis palabras!, y más cuando le decía que pensaba, que ciertos temas, asuntos, campos, hay que sacarlos totalmente del mundo de la Filosofía entendida como tal, es decir, como el uso de la razón lógica en el encadenamiento de conceptos definitorios.
Hay ideas abstractas tratadas desde siempre por los Filósofos que quizás los tratase mejor, los hiciera más comprensible y les diera una razón de ser, el corazón de un poeta que el raciocinio de muchos de los grandes.
Esta reflexión podía estar justificada y puesta en practica por la misma evolución consecutiva de la Filosofía. De la Grecia Clásica, al Existencialismo, pasando por el Racionalismo, Empirismo y Vitalismo.
Dejó, en momentos, de hablar la razón como nuestro primer representante.


...de nuestra imbecilidad constitutiva, integrante y formativa...





Es la verdad que tengo dudas entre hacer una liviana, sutil o suave Filosofía o acusar directamente de las imbecilidades que cometemos, con ganas, acierto y constancia.
En el estudio Antropológico, quizás podíamos hablar de la perdida de visión puntual a estar constituidos, tanto Ontológicamente como Metodológicamente, de manera social, que nos hace obviar una serie de elementos por su pura naturaleza social y su admisión sin dudas ni reflexiones.
O podemos hablar de nuestra imbecilidad, cuando delante de nuestros morros, las excentricidades, imposibilidades, errores, chantajes, torpezas, sumisiones se mueven al ritmo jotero, que además, nos hace bailar allí.
El espíritu místico de nuestra esencia, la huida en el movimiento de la reflexión hacia un punto más trascendente y lejano, nos lleva, en muchas ocasiones a realizar un movimiento metafísico que nos aísla y puntualiza.
O, y volvemos, nos olvidamos de toda generalización abstracta y nos lanzamos, sin las gafas con todas nuestras dioptrías y sin flotador, pese a no saber nadar, al mar de la prisa y ritmo matutino y el ambiente, el mercado, las compras, los movimientos sociales, los mass media y otros elementos manipuladores nos dominan.
  • ¡Por favor!, estoy escribiendo Filosofía – le dijo antes de entrar y tras parar un segundo en la barra del café a Pedro.
  • Es decir, ¿Qué tú eres consciente desde el caldo de pollo en el cual, sumergido, me cuentas?
Me encontraba haciendo Filosofía, reflexionando, intentando saber conceptos y conocimientos sin, pero sin, absolutamente ninguna aplicación directa, cuando oí, en los anuncios de la radio como hablaban de unas galletas de una gran compañía mundial que versaba algo así….”y hechas con todo el amor del mundo…”..y se quedaban tan tranquilos.
  • ¡Si es que te gustan las gilipolleces ¡– dijo aquel tercer invitado que ojala nunca se hubiera acercado a la barra del bar.
  • No – me sosegué y le dije-, son mentiras que nos pululan sin ningún tipo de control. Es un pequeño ejemplo de la hipocresía y mentira asumida y permitida que la sociedad da a ciertos movimientos que juegan constantemente con la mentira y la falsedad.
Tenemos una serie de irregularidades aceptadas y admitidas como tales y nuestro duro y encastrado corazón ya no siente.
Y, aquel día, debatiendo sobre nuestra naturaleza social o nuestra fraternidad y piedad formadoras de una sociedad moderna, de los primeros principios universales, de los derechos primeros y universales, que si, bla, bla, bla…… y al salir, apenas miramos, de reojo y con mala gana, al pobretón, mal vestido y sucio que está pidiendo justo en la puerta donde se debatía y se conversaba sobre el alcance y dimensión de la esencia y dignidad humana.
Vivimos acostumbrados a la miseria y suciedad y la obviamos cruelmente.
Estúpidos y giipollas, aquellos de nosotros que aun intentemos donar de justificación reflexiva o conceptual del montante social y humano que hemos construido.
Y haciendo Filosofía, continuaba, tras salir de aquel gran acto de hipocresía, me hablaba de la perdida de individualidad y de la capacidad de tomar elecciones juzgadoras propias. Vivimos enajenados en muestras propias mentiras. Alimentamos y le dimos biberones al Leon, hasta que sin piedad, comenzó a merendarse a sus propios creadores. Este rey de la sabana, dueño, señor y más poderoso, le pusimos Mercado y cuando nos clava sus garras nos arrastra y despedaza.
Nuestra imbecilidad es suprema y no somos conscientes de pequeños detalles que evocan todo el sometimiento a las maniobras envolventes del propio mercado. Dime si habéis visto alguna acción comunicativa e interesada propia de los elementos propios del mercado que no se encuentre rodeado de mentiras todas. A la hora de las relaciones para su creación, a la hora de la presentación del producto, a la hora de su necesidad creada y demás.
  • El imbécil lo serás tú, Andrés, yo sólo compro lo que quiero.
  • Barman, eres, si crees eso, dos veces tonto.
Me tuve que ir del bar, pues el doble tonto, tal como todos nosotros, comenzó a elevar la voz.
Que sí que hago Filosofía y habla de la enajenación propia producto de la inserción en el movimiento social o trascribo, más bien las ideas, dándole más realidad en su forma y concepción y afirmo nuestra imbecilidad y ceguera ante nuestra inconsciencia del león que por la yugular nos está merendando, con alevosía, premeditación, disfrute y quizás, pero sólo quizás, morbo por parte de alguno.

domingo, 27 de noviembre de 2016

EL CAFÉ. MI PEQUEÑO MERCADO.



-         Pero, amigo, ¡qué me cuentas!
-         Lo que oyes, no más – le dijo sonriéndole.
-         ¿Entonces vas a reducir tus compras a las tiendas que rodean tu casa y la elección de los productos va estar dirigida por esos principios? – le dijo Pedro a Andrés, acercándose hacia Él con el movimiento de apoyarse en la barra.
-         Sí, compraré los enchufes en la pequeña ferretería cuyo dueño es aquel que veo abrir su tienda, mientras yo salgo para ir al trabajo. No quiero irme, en coche, a un gran almacén a comprar estos mismos enchufes.
-         Sí, pero sabes que en estas grandes superficies vas a encontrar muchos más productos que en cualquier ferretería media que te puedas encontrar en cualquier ciudad – le dijo Pedro de manera, cercana, pero conclusiva
-         Sí, esos mismos productos que tanto quieren que compre y que yo trataré de vivir sin ellos.
Se miraron y sonrieron. Pedro pensaba que sabía de la claridad de ideas y fines de Andrés, pero sabía algo más que Él no sabia, que eran de  la utopía e imposibilidad de su puesta en funcionamientos. Andrés le sonreía y mirándole, se decía de la perdida de potencia intelectual por el miedo al cambio, aun siendo progresivo y ordenado.
-         Camarero, por favor – dijo Andrés- póngame un poliol – estaban en el café de siempre, al que iban, tal cual y como caracoles, todos y en algún momentos de esos, días.
-         Andrés – interpeló Pedro- y ahora háblame de aquello de los nuevos principios regidores de la compra – ahora sí que le sonrió con franqueza esperando la enumeración.
-         Vale. Uno – le sonrió también, se divertían- nunca comprar un alimento que esté fuera de temporada natural de consumo. Las naranjas en el suyo, las fresas en el otro y las manzanas en sus meses.
-         ¿Por qué?
-         Porqué no será fruta congelada con la disminución de la calidad, ni mantenida con el encarecimiento del precio.
Siguieron discutiendo un rato en este sentido de evitar la utilización de estabilizantes, principalmente el E-1425 y otro elementos aumentando el consumo de los elementos sin manufacturar.
-         No retiro nada del mercado, sólo elijo mi compra, la haré selectiva bajo mis nuevos principios.
 Andrés levantaba los manos, tratando de convencer a Pedro de la utilidad, salida y aplicación de sus ideas constructivas de las nuevas estructuras de funcionamiento del mercado.
-         Simplifica las relaciones, el radio de consumo, individualiza al máximo los mercados. Cambiemos la metódica de consumo, lo cual servirá como un método de cambio progresivo y no traumático de las –  paró de hablar, y se inclino algo hacia atrás pensando la palabra- ¿injusticias, irregularidades, disfunciones?, que producen en la relación social producto de las grandes centralizaciones mercantiles.
-         Entonces ¿me estás diciendo que pretendes tratar de vivir de las pequeñas tiendas circundantes de tu barrio, consumir principalmente los productos de las cercanías y en sus momentos propios?
-         Sí.
Volvieron a sonreír. Eran dos planteamientos existenciales muy lejanos, pero que les producía satisfacción debatir sus diferencias. Quizás fuese las ganas de hablar y discutir, el elemento que superando todas las diferencias, asume y domina la existencia de su amistad.
El sol entraba de refilón, ya muy bajito, por entre los cristales de la puerta del café. Era pronto, pero el invierno ya llego y la noche, andaba más rápido 

jueves, 24 de noviembre de 2016

...de la decisión personal...



-         Pero ¿tú tomas alguna decisión sin pensar en las reacciones varias de los demás, de los que te rodean, de tus vecinos, de los que te juzgan?
-         Sí – en su cara aumentaba progresivamente el gesto de sorpresa.
-         Entonces ¿quieres decirme que sólo piensas en ti, en tus formas maneras y objetivos y que no necesitas la aprobación de nadie para ellos, buscando la  más próxima cercanía entre tus actos , intenciones y tu persona?.
-         Sí, así es.
-         Y ¿tu satisfacción  no estriba en el beneplácito de los circundantes.
-         No.
Claro, a Toni le costaba entender esta postura. De una familia burguesa con potencial económico, habíase criado en unas muy buenas condiciones (ropa, comida, utensilios, colegio, ropa, juguetes y amor) e insertado en una nivel de actuación colectivo e impuesto ante las circunstancias. Era un magnifico joven, pero su vida no era más que un espectáculo cara a los demás. No tomaba ninguna decisión sin atender a las referencias externas. Los utensilios o cualquier tipo de elección siempre estaban vinculadas a las decisiones colectivas de su grupo de amigos o del movimiento “pijotero” de su colegio bilingüe.
Andrés le miraba con curiosidad y objetividad. Así sentía que lo hacia cuando el contertulio era incapaz de juzgarse o aspirar a motivos propios y fines en los cuales no buscase la aprobación exterior y generalizada.
-         Buscar la satisfacción intima y primera se está perdiendo - le dijo el otro día a Pedro en la barra del café.
Y siguieron hablando.
-         Alguna vez, Toni,¿ te has dado cuenta que tu individualidad es superior al  movimiento social y que en ella está la felicidad?
La incomprensión hacia esta palabras iba en aumento. La felicidad está clara, definida y marcada por las costumbres, maneras y objetivos ya establecidos e impuestos -  pensaba – y ¿en qué, en cual mundo se moverá Andrés?, ¿de qué me habla?.
-         Andrés, basta mirar a tu alrededor y ver allí donde la gente es feliz, sus costumbres, usos, complementos, acciones que realizan y hacen. El irte más allá es una imposibilidad de llegar al más aquí.
-         ¿La felicidad está en la sonrisa?, ¿quieres que te enseñe a sonreír de manera verdadera, autentica, fotogénica o con capacidad de convencer, en unas pocas sesiones?, ves a la escuela de las bellas artes y saldrás en pocos días expandiendo tu felicidad por todas las calles de la ciudad con tu bella y gran sonrisa. No, amigo, la felicidad y satisfacción,  no es la gran sonrisa bajo esas impresionantes gafas de diseño con un coche muy moderno en Retro estile. Toni, somos algo más que sonrisas.
-         Eso a lo que tú llamas felicidad, Andrés, recuerda, que lo es sólo para ti, no tienes porqué no respetar en aquellos lugares donde los demás seamos felices. Quien te piensas que eres para decirme allí, donde se encuentra escondida la felicidad. Sal de tu convicción, como gran estandarte de definición de los conceptos.

Continuaron hablando un largo rato. La conversación fue bajando de nivel y, sin ser conscientes ninguno de los dos, ambos trataban de buscar algún punto cercanía. Se despidieron cortésmente, con un “hasta pronto” verdadero, pues por circunstancia , agradecidas por las, se tornarían a ver.
Con este comentario que le había realizado respecto a su capacidad personal de  juzgar a los demás y calcular, puntualizar y calificar la felicidad ajenas, pensó en su prepotencia de juicio, en su poca validez aplicativa y en la mentira sujeto por estar realizado desde la individualidad. Con las palmas de las manos apoyadas en el mentón, reflexionando sobre este tema, estaba todavía sentado en el  banco, en el jardín publico, donde había estado hablando con Toni.
Sabía que era una lucha y un camino propio, tras conversar con los demás, entendía que era él el qué se  tenía que mirar a si mismo y buscar su senda propio hacia la felicidad y no, pero nunca, menos valorar las circunstancias formas y maneras de los demás.
Andrés sabia que su único camino en la búsqueda de la felicidad consistía en imponerse objetivos propios e intransferibles al mundo. – no voy a ser un espectador en éste, si quieren, que me miren.
La única felicidad está en cumplir tus propios objetivos jamás impuestos de manera exocéntrica.
Saber que es  lo que te gusta, es lo que te satisface.
La vida es demasiado corta para ponerla en manos de los demás.

-         ¡Dejadme vivir en mi error!, gritaba el reo antes de ser juzgado por el tribunal de la inquisición.

martes, 22 de noviembre de 2016

...de la música y la razón...



              La entidad ontológica no tiene porqué ser unidad.
              Cuando hay diferentes elementos, que configuran unas circunstancias, realizan, entre todos ellos, la unidad.
              Las personas somos siempre y por definición empírica, material o espiritual, sujetos en formación y proceso. La quietud cae en la propia trampa de ser un paso más en algún momento del camino, en la suma de elementos formadores.
              Un ejemplo ilustrativo y claro, es la música, entendida ésta como sonido, ritmo y mensaje.
-         Pero ¡no te engañes! – decía aquel amigo del otro amigo en la puerta pequeño restaurante donde íbamos a cenar- esas modificaciones sonoras no actúan ni modifican para nada tus estructuras y funcionamientos mentales. Son affeaires sentimentales. No es un elemento más formativo de tu estructura racional – mientras éste me hablaba, sonaba en el coche, del cual había salido, una buena, muy buena música de los 80, y entre sus ritmos asentí sonriendo pensando en la exagerada largura del pensamiento que había hecho. Ahora bien, tras la cena, fuera de los 80 y con una suave música clásica pendulando por el ambiente, y mirándole, volví a perder la conciencia del lugar por algunos instantes, vi como ante la tranquilidad del lugar, el razonamiento variaba.
El ser humano, entendido como ser social y político, tendrá su entidad en la suma de las circunstancias formadores y nunca en absoluto, puro y definido. La música no hace temblar tú corazón. Ésta te desvía o endereza directamente los pensamientos. Confundimos los aparentes estados enajenados producidos por la música, con momentos puntuales, constitutivos y absolutamente fiables de nuestra esencia total.
Tenemos música de todo  tipo y para todos los momentos, todos. No encontraran ninguna actividad a la cual no entrases algún tipo de música para acompañarla. La mente del ser humana no es un elemento propio y funcional, sino un centro de operatividad que actúa directamente sobre la acción y decisión de este.
Hablo de la música, tratando de ilustrar con cercanía la dependencia total del razonamiento con las circunstancias que le rodeen. Los adoctrinamientos son el caso más evidentes del producto, pero que menos incide en el alcance del mismo.
Prueben Ustedes realizar algún tipo de texto escrito aludiendo a temas personales, sentimentales, existenciales, vitales, tratando de razonar con toda corrección sobre ellos, pero, y aquí viene la prueba empírica que tanto necesitamos, escriban sin música unos y sobre otros pónganse música y cambien el tipo, radical, entre un  escrito y otro. En la comparación está la prueba. El cambio no es accidental y contingente, sino esencial y constitutivo.

Quiero pensar que el razonamientos, maneras, pensamientos con los que trabajo cuando siento el ánimo de la música, tengan la misma validez, si la tiene, de mi forma de pensar en la total normalidad. Que no sea un escrito viciado y así sería corrompido, por un elemento externo. La música, será un elemento formativo, propio y constitutivo de la entidad pensante  y, entonces, igual de válidas las conclusiones en la niebla de la música, en el marco operativo, y con la misma posibilidad de certeza que el resto.

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lunes, 21 de noviembre de 2016

....del devenir del pensamiento...



Tantos años estudiando Filosofía y quien me iba a decir que acabaría navegando entre las aguas del existencialismo.
La insatisfacción en la conclusión racional de la vida me llevó, sin mi ayuda ni consentimiento, a su abandono.
Y llega, o Dios o la esencia existencial única y definitoria o el voluntarismo comportamental o la sinrazón constitutiva y la Ontología, la Entelequia, la Teleología, se evaporan en cuanto a su capacidad explicativa.
La única verdad absoluta será que estamos ubicamos con otros congéneres, existan o no existan.
La aplicabilidad de la razón a diferentes cuestiones y asuntos, es imprescindible. La Filosofía, entendida como este acto, debía de ser conocida por todos pues multiplica tu  capacidad resolutiva ante cualquier acción en la debas de aplicar y utilizar la razón.
Algunos, sino todos los autores, suponen una construcción intelectual explicativas, tanto o menos, de este o de aquello, impresionantes y seductoras.
Pero la explicación primera, aquella que dejase en un punto fijo la entidad en su resolución, no existe, no es, se  o la razón no la trae.
Y llega el siglo XIX, XX y XXI y las personas que hacen Filosofía comienzan a demostrar esta insatisfacción ante la imposibilidad de la resolución última.
El camino de la reflexión bajo este marco que estoy tomando, se toma grados para subir al dejar de ser el objeto manejable el elemento explicativo, la razón a, y necesariamente, estar hablando de ti mismo.
Y ¿ cómo darle objetividad para darle un motivo de trasmisión a la reflexión?, ¿Cómo se puede generalizar dándole legalidad a un constante bucle de información que manejamos en nuestra individualidad?
¿Quizás la novela?, ¿es en la novela donde los personajes pueden escenificar tus conclusiones y maneras existenciales dándoles una sutil y última capacidad explicativa?
No sé si es parte de un proceso normalizado provocado por tener más edad y más conocimientos teóricos.
¡Filosofía!, mi amante, pero que no duerme conmigo, sino en el cuarto de al lado.