miércoles, 22 de marzo de 2017

El fin de la evolución





Y veamos que la razón evolutiva y los medios seguros de funcionamiento dejaron de funcionar y nos dejó ante la sinrazón y evolución irracional,propia de las sociedad. Irracional pues no es, por necesidad, un movimiento fecundo y productivo. La evolución biológica, te lleva, inflexiblemente a la mejoría. El cambio cultural, puede que sí, tanto como puede que no.
Darwing lo marco claro y nos afirmo que sólo sobrevivirán los fuertes y los débiles, ante su incapacidad para asumir las circunstancias, desaparecerán y sólo permanecerán aquellos que estén totalmente adaptados a las circunstancias que les rodeaban.
Entonces, antes de la agrupación en que las personas nos hiciésemos sedentarios, los individuos, estaban perfectamente adaptados a la situación que les rodeaba y si no, con coherencia y operatividad se adaptaron a ella. Toda, absolutamente toda parte humana, tiene una razón de ser y explicación constitutiva. Esta forma producto de una serie de condiciones, estaba preparadas por una acciones necesarias y oportunas, diarias a realizar. Pero llegó el momento en que dejamos de vivir de forma errante, persiguiendo la caza y huyendo del frío, y encontramos formas y maneras, para vivir en comunidades y formar, núcleos sociales, en los cuales la vida tomó otras formas y el acto evolutivo, murió entre las manos del fuego que se encendió para del calor y curar al enfermo, débil e inadaptado. Murió la evolución y el resto, decidimos que viviese el débil. Aquí dejamos de cambiar, de evolucionar y nos estancamos en una formas físicas que ya nunca cambiaran ante nuestra incapacidad para definirlas de otra forma sin la actuación de una selección natural, con la que hicimos una eutanasia convencidos de su necesidad en cuanto su muerte.
Hace más 10.000años, cuando comenzamos a plantar trigo y comer frutas dejamos de tener la necesidad de recorrer 10 o 20 km diarios para encontrar la comida, poco a poco, esta necesidad de movimiento se fue reduciendo hasta cantidades ínfimas actuales, en las cuales, algunos, pueden pasar todo el día, y como cualquier otro, caminando, no más, de 500 metros diario. Casa-garage, misma finca, garage-trabajo, mismo edificio.
La evolución muere, pero nuestro cuerpo y alma, se quedaron estancadas en el nivel aquel en que la abandonamos, y toma la necesidad de respeto de tales, pues sino, la consecuencia, es la deformación de nuestra persona, pues ella, necesita de una serie de medidas y de formas evolutivas que sirvieron, cuando fueron conformadas para vivir y que hoy, ante la falta de cambios, son necesarios para sobrevivir en otras circunstancias.
Tenemos que andar 4 o 5 kilómetros diarios, sino por la única razón que nuestro cuerpo así lo necesita. Tú cuerpo y el mio, tiene una preparación, características y necesidades que corresponden a un ser humano de la prehistoria. Tenemos que respetar las necesidades de estaa configuración física, sinó, esta máquina natural, sufre.
Mas ejemplos ilustrativos. Llevando a unos de mis hijos al dentista, éste, le realizó unas acciones y después de hacerlas y hablando informalmente, me recomendó y me dijo que le diera de comer a mis hijos comida más densa y dura, pues como, actualmente, se comía muchos alimentos blandos, con poca masa y densidad, la mandibular y dientes humanos, preparado para ciertas atmósferas de presión que no hace, con los alimentos actuales, con lo cual, le produce dientes débiles y mandíbulas deformadas. Nuestras mandíbulas no están preparadas para comer yogures no más, sino manzanas, carne, pescado y frutos secos y alimentos con consistencia..
Démosle a nuestro cuerpo lo que necesita, es decir, darle las condiciones para las que fue criado por la propia, ya con forma y entidad, evolución.
Salí con los ojos muy abierto al haber oído a un especialista ratificar mis sospechas.
Nuestro cuerpo se estancó en un momento evolutivo en unas circunstancias concretas.
Hay que actuar conforme a ellas, estudiarlas y ponerlas en prácticas.

viernes, 10 de marzo de 2017

El monasterio, santo Tomas y la Razón.

             Aquel monasterio estaba a punto de derruirse.
             Tenía sólo 500 años, pero había sido quemado y saqueado en varias ocasiones durante aquel último siglo.
             Era un viejo Franciscano, viviendo en la pobreza por voluntad y por hecho, el que estaba dentro de la ya maltrecha y pequeña librería donde y a plena fuerza de sus ojos, pues apenas habían unas velas alumbrando todo el recinto, desmenuzaba los muy pocos papiros que allí le quedaban. Se había prometido llegar a Dios desde su razón. Había estudiado a ciencia cierta y mucho esfuerzo e interés a Santo Tomas, el gran padre de la escolástica y los caminos para justificar a Dios con la razón. No quería seguir a Santo Tomas porqué creía de él que había utilizado demasiado la teoría Aristotélica y la búsqueda de Dios de una manera racional en su creación, debía de ser reflejada en muchos aspectos.
              Era por la mañana cuando sonó la campana del viejo edificio. Marcos llevaba ya despierto desde la salida del sol siempre. Casi no tenía necesidades y el pueblo de abajo, con unas ceremonias religiosas, la proporcionaba un mínimo sustento, de aquí que su relación con el exterior fuera prácticamente nula. Desde el patio interior, del pasillo de la oración bajo a la corroída puerta principal a abrir al visitante. Cuando abrió,  su sorpresa fue relativamente grande.
              Marcos vivía en el centro Europeo en el cual estaban viviendo plenamente la edad media alta. Comunicación nula, teocracia e inseguridad. Las visitas eran, en muchas ocasiones, malas. Pero le abrió. Era joven, burgués, con un sirviente y dos buenos caballos. Así pues y sin más le dijo.
                - Señor, me perdí ayer en el camino hacia Austria y ya se nos ha hecho tarde y necesitamos descansar y nos gustaría hacerlo detrás de la protección de los muros de tu monasterio, a cambio de un dinero.
                Marcos sonrió, le invitó a pasar y les dijo:
                - Afortunadamente para todos, los franciscanos no cobramos por nada.
                 Aquella noche sí que trajo algo especial. Los visitantes llevaban buenas provisiones, de las que, con mucha moderación como con todo, Marcos disfruto desde su voluntaria abstinencia diaria. Tras la cena, Marcos, como buen Franciscano, les invitó a rezar con él, en la pequeña ermita del patio central.
                 - Señor, le dijo, este hombre joven, mis maneras religiosas no tendrán nada que ver con las suyas. He visto los rollos y papiros de Santo Tomas repartidos por las mesas y respetando mucho a ese gran pensador discrepo en su elemento principal.
                  Marcos llevaba unos quince años estudiando, comprendiendo, trabajando los principios de Santo tomas y su posible bifurcación en otro campo más lejano a Platón. Su sorpresa fue alta, pues a su abandonado monasterio de aquellos únicos visitantes anuales, uno era aquel.
                    - Y ¿cómo sabe nuestra disconformidad, Señor?
                    - Porqué Usted trata de confirmar la existencia de Dios utilizando la razón. Demostrar y justificar.
                    - Enfrentado a Usted, me dice, vale, es que ¿usted que cree?
                    - Yo creo en el mismo Dios que usted, pero yo sólo puedo llegar a través de la fe. No tratemos de justificar ciertos elementos con la razón pues con ella no tienen ningún sentido. Ciertos dogmas y premisas religiosas son injustificables por la razón. Somos demasiado pequeños para explicar la universalidad e infinitud.
                     - Y digo yo ¿tiene miedo a definir el bien o el mal por el miedo a sentirse mal calificado y lejos de lo que quería estar?
                     - Ah, no, Marcos, y empezaré diciéndote que el bien y el mal son dos características que Dios ha querido dar a unos elementos. Que son dos palabras vacías de contenido significativo. Son dos conceptos invisibles que Dios lleno de conceptos. las palabras no son nada, los conceptos se nos vacían de contenidos y se quedan en nomás que referentes.
                      - Mi Dios si que tiene referente y sentido y tiene mucha racionabilidad todo lo que Él nos dijo - le contestó ya con cierta molestia
                      - Le respeto mucho y alago se pobreza de espíritu y la ayuda a los demás, pero deje la razón para otros asuntos y a Dios limitémonos a sentirlo.
                       En la intimidad de la sala central y al lado de unos pequeños troncos, ambos siguieron discutiendo, con gran amabilidad pero intensidad problemas concernientes a la teología hasta bien entrada la noche.
                       Amanecía, cuando salía el franciscano y el visitante ya estaba sobre su caballo, esperando muy pacientemente la salida del hermano.
                       - Ya se va, como me dijo.
                       - Sí, padre, recuperada la orientación me dirijo a mi destino.
                       - ¡Lastima que no pudiese ayer reconducirle! - rieron los dos al unísono.
                       - Padre Marcos, mi creencia es tan grande como la de Usted, pero me resisto a creer que llegaremos a su comprensión con la razón, la cual es limitada.
                        Se acercaron y se dieron un sincero apretón de manos a la par que intercambiaban sonrisas. El hombre del caballo ya estaba saliendo por lo que quedaba del arco central de la puerta cuando el Padre Marcos le pregunto.
                         - Señor, válgame Dios que no se todavía su nombre
                         - Fallo mio por no presentarme supongo que por la intensidad y gozo de la conversación. Mi nombre es Occam, Guillermo Ocamm.
                         Con un suave y rítmico movimiento a las bridas, puso en marcha a su rocín, mientras el fraile franciscano se quedó fijamente mirándolo al alejarse. Tenía tiempo, mucho tiempo, para analizar, estudiar y comprender sus palabras. Pero, complicado, pues la razón es el instrumento de comprensión y control. No quedó muy convencido de esta última afirmación y corriendo volvió a la biblioteca.

viernes, 3 de marzo de 2017

LA MUERTE DE SÓCRATES





Los alumnos se habían ido ya. En un diván, semitumbado sobre el apoyabrazos y cansado se quedó. La fatiguez de su cuerpo le vaticinaba una muerte no muy lejana. Triste estaba pues pensaba la injusticia en el juicio, por sus conciudadanos, que le habían hecho de sus actos y opiniones.
  • ahy – decía mientras levantaba la última copa de vino - ¡que pocos recordaran todas las ideas y conclusiones a las que he llegado en la experiencia de mi vida!, espero que a alguno de estos alumnos que con tanta sinceridad me escuchan, le valga, al menos para encauzar su vida.
Una risa profunda, tenebre, oscura y alegre sonó por toda la estancia. Realizando una gran contraluz con el sol de mediodía que entraba por las ventanas, vio aproximarse a un hombre vestido de blanco con togas y pequeñas trenzas de soga. Caminaba, pero a dos palmos del suelo. Sócrates, puso la otra mano sobre la cama, y comenzó a abrir la boca. Su pelo era absolutamente blanco, fuerte, rizado, desordenado, y, una grandes patillas, también rizadas y desordenadas.
  • ¡Quién eres, que quieres! - exclamo Sócrates.
  • Espera, ahora te cuento, pero dime, ¿de verdad piensas que tus palabras y conocimientos no pasarán más allá de tus alumnos? - dijo sonriendo con una celestial maldad.
  • Sí, la pequeñez máxima de mis pequeñas charlas en círculos pequeños, hará que mi nombre se pierde en el transito de la información.
  • ¡No, no! - dijo abriendo los brazos y provocando un alargado pequeño temblor de todos los rincones del salón- ¿cuantos habitantes tiene Atenas?
  • Unos 250 mill – contestó con seguridad, espera y curiosidad.
  • ¿Y si te dijera que en un futuro te estudiarán un numero más alto que todos los habitantes de Atenas?
  • Imposible.
Volvió a reír y se giró bruscamente. Una larga cola roja azotaba, con dulzura y elegancia el espacio que iba dejando su cuerpo. Sócrates ya pensó que era su día.
  • Pero ¿Por qué tú has venido? - alegó sin variar un ápize la expresión en su cara. Su curiosidad siempre podía más que su temor.
  • No, siempre viajamos juntos, no te equivoques. Ya te cuento después y dime, ´¿y si te contara que iban a ser millones de personas las que conocerán tus palabras? Por tus alumnos llegaran a otros lugares y serán estudiados por personajes y en paises que jamás podrás, aquí, imaginar.
  • Pero ¿cuando?
  • Te estoy hablando de aquí a 2 mil años - El delirio y la aluzinación espiritual le abrazaron. Pensaba que ocurría debido a la locura de su muerte era máxima y de aquí esta imposible conversación.
    El diablo volvió reír a carcajadas. Tenía la piel que llevaba al descubierto, blanca e impoluta. Menos las grandes y exagerada patillas y las largas melenas rizadas, el resto de su rostro era absolutamente imberbe. Camino dándole la espalda, hasta se volvió a girar enseñándole los pequeños, pero afilados y brillantes, colmillos y le dijo.
  • - ¿Tú eres consciente de la futura utilización de tus palabras?
  • - Ahora sí, y no tengo nada que arrepentirme de lo que he dicho.
    El diablo se giro dándole la espalda, entrecerrando algo los ojos mientras apenas suspiraba una tremenda sonrisa. Lo había conseguido y Sócrates se quedó pensando en la influencia futura de sus palabras en el caso que tomase las dimensiones que este ser de Argos le contaba. Su pequeñez aumentaba en segundos mientras se veía e imaginaba hablando ante millones de personas y cuando el mundo ya no fuera lo que entiende ahora. El diablo le dio la cara otra vez.
  • - Hemos venido, la unidad que formamos los dos, a advertirte del problema que tendrás con los dirigentes de está ya inolvidable ciudad que será.
  • - Sí, lo sé, pero mi sitio está aquí.
    Se giró y comenzó a andar. La cola había desaparecido y la sonrisa se había tornado amable y cariñosa cuando lo miró de nuevo.
  • - Has dado grandes y buenas enseñanzas, y en el futuro, gente y pueblos, más lejanos y deferentes posibles, habrán oído hablar de ti.
    Sócrates se arrimó hacia el respaldo de su cama. Trataba de ordenar su mente en un acto imposible. El delirio, sin aceleración ni respiratoria ni cardiaca, continuaba.
  • - Tu nombre pasará a la historia, dentro de 2 mil años habrá alguna persona en cualquier lado escribiendo Filosofía o alguna otra historia en la cual tu nombre aparezca. - El mareo y los vértigos le hicieron recostarse algo más. Desde su pequeñez se le hacia imposible aceptar tales medidas.
Allí se quedó levantando su copa al aire y sintiéndose en el punto y momento más álgido de realización de su vida, y entre los últimos efluvios de la copa de vino, sus ojos se fueron entrecerrando mientras el ente celestial le extendía las sabanas sobre los hombros y ponía algo más de madera en el fuego central-


martes, 28 de febrero de 2017

El riesgo de la tecnología



La máxima globalizan segrega los ácidos gástricos, y la sociedad se nos merienda más fácilmente.
La similitud y repetición formadora, no es un acto consciente. La monocromía intelectual, producto de fuerzas externas en el mundo accidental, es cuasi total. Estamos igualmente concebidos, aqui y allá en, lo que equivocadamente geográfico, se considera, el mundo occidental.
La vox populis está sometida a las reglas de funcionamiento, tanto legales, como y he aquí el máximo problema, intencional, y final
¿Veremos en internet unas convicciones parejas o encontraremos una multitud inabarcable de diferentes opiniones?
Las personas, pese poner todo nuestro interés en hacer, cada vez tomamos menos decisiones en la independencia propia de nuestra persona y ya nos influye en ella, acontecimientos totalmente extraños tanto a nuestra zona, modo, costumbre y demás, en nuestra vida.
Ante esta repetición actitudinal y constitutiva, llegan los buitres de la publicidad y actúan.
No son buenos, te observan, vigilan, estudian. Buscan tus debilidades y las explotan. La ventaja del producto jamas es vendida. Te crean la ilusión de la necesidad y la falsa satisfacción de tenerla.
El mercado y sus fuerzas compositivas, en su máxima expresión de la globalización internacional del mercado, es la miseria y humillación  máxima del individuo como tal.
Y los publicistas, son los que hacen las rapiñadas de lo que será el cadáver del inútiles intenciones de los sujetos formadores.
El la globalización puedes encontrarte con gente poco habitual, diferente, no repetitiva, con otras aspiraciones, intenciones e inquietudes diferentes a las de la máxima totalidad, como podrían ser aquellos,  invierten unos minutos en leer, repito, en leer y más una reflexión como la mia, digamos mala, pero reflexión. Si vienes de leerlo, estás haciendo, sabedlo, una excepción.
El problema y mi problema, que la máxima globalización, está matando la identidad propia de las pequeñas culturas, pequeños movimientos intelectuales, tendencias espontaneas, movimientos desinteresados y mas acciones similares, por una falta de personalidad y sumisión total de aquellos que no tenemos ni creatividad, ni fuerza, ni valor, para buscar otro camino de satisfacción.
¡Que sonrisas más fáciles y falsas que me encuentro!, ¡cuan poca consciencia de lo que son, de lo que valen, de lo que pueden y lo engañados que está¡
- Bien, pero yo no paso hambre.
- Vale, pero siempre, también, tendrás la verdad a tu espaldas y nnunca la verás.
En la globalización encuentro más problemas que ventajas.
Las invenciones y adelantos científicos, nunca son asépticas, ni puras y todas también, tienen una utilización correcta, pero no ha de ser buena en su globalidad.
Damos, como un hecho admitido y normalizado, el asunto que consiste en el cual todas las personas estamos totalmente adaptadas y aceptamos con normalidad la creencia en el avance esencial y  naturalizado del ser humano, utilizando toda aquella nueva tecnología que se produce.
Es inaceptable y fuera de toda discusión calcular hasta que punto nos afecta en nuestra esencia como personas.
El cambio técnico es inamovible, es el rey, el director del futuro.
Nuestros planes propios quedan subyugados a las posibilidades que las nuevas ciencias nos deparan.


viernes, 24 de febrero de 2017

...de nuestra imbecilidad constitutiva, integrante y formadora...



Es la verdad que tengo dudas entre hacer una liviana, sutil o suave Filosofía o acusar directamente de las imbecilidades que cometemos, con ganas y acierto, constancia.
En el estudio Antropológico, quizás podíamos hablar de la perdida de visión puntual a estar constituidos, tanto Ontológicamente como Metodológicamente, de manera social, que nos hace obviar una serie de elementos por su pura naturaleza social y su admisión sin dudas ni reflexiones.
O podemos hablar de nuestra imbecilidad, cuando delante de nuestros morros, las excentricidades, imposibilidades, errores, chantajes, torpezas, sumisiones se mueven al ritmo jotero, que además, nos hace bailar allí.
El espíritu místico de nuestra esencia, la huida en el movimiento de la reflexión hacia un punto más trascendente y lejano, nos lleva, en muchas ocasiones a realizar un movimiento metafísico que nos aísla y puntualiza.
O, y volvemos, nos olvidamos de toda generalización abstracta y nos lanzamos, sin las gafas con todas nuestras dioptrías y sin flotador, pese a no saber nadar, al mar de la prisa y ritmo matutino y el ambiente, el mercado, las compras, los movimientos sociales, los mass media y otros elementos manipuladores nos dominan.
-  ¡Por favor!, estoy escribiendo Filosofía – le dijo antes de entrar y tras parar un segundo en la barra del café a Pedro.
-  Es decir, ¿Qué tú eres consciente desde el caldo de pollo en el cual, sumergido, me cuentas?
Me encontraba haciendo Filosofía, reflexionando, intentando saber conceptos y conocimientos sin, pero sin, absolutamente ninguna aplicación directa, cuando oí, en los anuncios de la radio como hablaban de unas galletas de una gran compañía mundial que versaba algo así….”y hechas con todo el amor del mundo…”..y se quedaban tan tranquilos.
-  ¡Si es que te gustan las gilipolleces ¡– dijo aquel tercer invitado que ojala nunca se hubiera acercado a la barra del bar.
-  No – me sosegué y le dije-, son mentiras que nos pululan sin ningún tipo de control. Es un pequeño ejemplo de la hipocresía y mentira asumida y permitida que la sociedad da a ciertos movimientos que juegan constantemente con la mentira y la falsedad.
Tenemos una serie de irregularidades aceptadas y admitidas como tales y nuestro duro y encastrado corazón ya no siente.
Y, aquel dia, debatiendo sobre nuestra naturaleza social o nuestra fraternidad y piedad formadoras de una sociedad moderna, de los primeros principios universales, de los derechos primeros y universales, que si, bla, bla, bla…… y al  salir, apenas miramos, de reojo y con mala gana, al pobretón, mal vestido y sucio que está pidiendo justo en la puerta donde se debatía y se conversaba sobre el alcance y dimensión de la esencia y dignidad humana.
Vivimos acostumbrados a la miseria y suciedad y la obviamos cruelmente.
Estúpidos y giipollas, aquellos de nosotros que aun intentemos donar de justificación reflexiva o conceptual del montante social y humano que hemos construido.
Y haciendo Filosofía, continuaba, tras salir de aquel gran acto de hipocresía, me hablándome de la pérdida de individualidad y de la capacidad de tomar elecciones juzgadoras propias. Vivimos enajenados en muestras propias mentiras. Alimentamos y le dimos biberones al Leon, hasta que sin piedad, comenzó a merendarse a sus propios creadores. Este rey de la sabana, dueño, señor y más poderoso, le pusimos Mercado y cuando nos clava sus garras nos arrastra y despedaza.
Nuestra imbecilidad es suprema y no somos conscientes de pequeños detalles que evocan todo el sometimiento a las maniobras envolventes del propio mercado. Dime si habéis visto alguna acción comunicativa e interesada de los elementos propios del mercado que no se encuentre rodeado de mentiras todas. A la hora de las relaciones para su creación, a la hora de la presentación del producto, a la hora de su necesidad creada y demás.
- El imbécil lo serás tú, Andrés, yo sólo compro lo que quiero - le dijo desde detrás de la barra, levantando, quizás,  algo la voz.
-  Barman, eres, si crees eso, dos veces tonto.
Me tuve que ir del bar, pues el doble tonto, tal como todos nosotros, comenzó a elevar la voz.
Que sí que hago Filosofía y habla de la enajenación propia producto de la inserción en el movimiento social o trascribo, más bien las ideas, dándole más realidad en su forma y concepción y  afirmo nuestra imbecilidad y ceguez ante nuestra inconsciencia del Leon que por la yugular nos está merendando, con alevosía, premeditación, disfrute y quizás, pero sólo quizás, morbo por parte de alguno.

lunes, 20 de febrero de 2017

La mala perspectiva en el tratamiento del Bullying




Pienso que tenemos la mala costumbre de analizar el asunto debatiendo sobre las características del que recibe la acción y no del que la hace.
El enfermo y problemático no es la víctima, sino el que la provoca,.
Aquel que tiene un defecto y problemas en su personalidad es el acosador, esto que normalmente olvidamos.
Tendemos a asumir la fortaleza del que acosa y a deducir, entonces, la debilidad que se considera como una característica adversa del acosado.
La verdad estriba en que la deformación y la patología es del que acosa.
Las consecuencias del acto injusto, son, o suelen ser graves.
Ahora bien, dejemos de referirnos como un acto de debilidad la incapacidad de responder violentamente y démosle más valía a la actitud no-violenta del que sufre las incoherencias y defectos personales de la mal llamada, parte fuerte del asunto y empecemos a denominarle, tal y como es, es decir, una pobre alma en pena que busca en sus actos una realización que jamás tendrá.
El paciente, el sujeto a tratar, deberá ser el acosador.
Las patologías y los elementos a estudiar y corregir, será el de aquel o aquella, chulo, macarra, faltón, que debido a su falta de personalidad y su estado hueco en sus conocimientos realiza actos de escape.
Poco tienen que ofrecer más que la violencia.
A los acosados habrá que ayudarlos a salir del estado traumático, pero el que necesita un tratamiento psicológico, debido a una patología, que hace daño propio y daño exterior, es al acosador.
Quizás fuera un elemento correctivo el hacer público estas características del agresor.
Quizás dejando claro la poca valida de aquellos que aterrorizan ante su falta de todo lo demás.
Quizás con la opinión colectiva que repudiara ese acto como degenerado de la persona que lo hiciera, estas acciones, se redujeran.
Sigo convencido que la manera de solucionar el problema, es curar a los enfermos, enfermos patológicos, es decir, los que no tienen más elemento de avance, que la violencia.,
La patología del cobarde y no el problema del débil.
Es la agresión frente a la ligereza.
Estas convicciones irían aumentando la opinión colectiva sobre y en contra de los acosadores o chulos macaras del patio del colegio.
Ante la negación colectiva y miradas cargadas de reproche, se reduciría al máximo el asunto de acusación que se produce en los colegios, no por ser tal, sino porqué están los muchos chavales.

Con la mentalización y aceptación colectiva del problema y éste se acabaría.  

sábado, 18 de febrero de 2017

En el café y la sociabilidad




         La potenciación máxima de la sociabilidad, engulle al individuo y le cambia su prespectiva de realización.
La persona desaparece como punto de referencia en la realización de los actos.
La voluntad propia enferma.
La parte proporcional de tu conformidad con tus propias decisiones tomadas, disminuye cada vez mas por una simple, leve y sinrazón, de la aprobación social, ya sea en más o menos, amplios circulos de mmovimientos.
La toma de decisiones nos viene demasiado empaquetada en un monton de presuposiciones impuestas o, al menos, supuestas, que miramos y abservamos casi más que el contenido.

Sin parar y seguido, le había servido, Andrés a Pedro, toda aquella reflexion a cambio de un leve comentario, a raiz del asunto si pagas tú o pago yo

  • Andrés – le dijo mientras se colocaba corectamente su corbata, azul opaco, bonita, pues había tenido una pequeña reunión con el director de la editorial, Pedro - ¿no crees que exageras?, ¿esto lo sientes?
  • No, cuando actuo no, ahora cuando me observo y me encuentro enfrentando mis conclusiones con las que me rodean y calibrando el punto de gravedad en el caso de tomar este o aquel camino. Es decir, desde la insconsciencia, cada vez nos es más pequeño el marjen de actuación sin emfrentamiento con los topicos, tipicos y supuestos imperativos sociales.
  • ¿Desorden?, - preguntó Pedro con toda sinceridad y sin ningun ironismo

Andrés sonrió mirando a Pedro. En la zona de impresión y diseño de la editorial, donde trabajaba, había habido una mañana muy tranquila, acabando la ya última obra para formatear e imprimir. Nunca había sido amante de las revoluciones y menos hoy.


- Sabes que no creo en el cambio radical y violento, no creo en la destrucción de un sistema por otro, te hablo de un modus operanti diferente que no tiene por qué inutilizar cualquier modo de unión social. ¿cómo conseguir que nosotros, los pequeños individuos que todos juntos formamos aquello, que no existe, pero que le llamamos sociedad, tengamos la voluntad propia, dentro del orden legal, actuando superando las fuerzas del orden social que actuan sobre nuestra persona?
- ¿educación?
La palabra quedó sonando. El tema tabú. El gran estigma, el asunto ya casi mitico, la creida imposibilidad, el orar como solución buscada. Los dos callaron, sabían de su longitud.
Pedro se puso en pie y dejó el dinero de los dos cafés en la mesa.
- Si quieres, repágalo - dijo sonriendo. Se miraron con complicidad y se fueron. Andrés no tenía ningún problema en que lo invitaran, aunque fuese el primero que pasara.

viernes, 3 de febrero de 2017

En el error de la tristeza



La tristeza y la soledad, han dado, los mejores momentos tanto como escribir poesía como para reflexionar sobre las verdades constitutivas primeras.
Abundantes son los escritos Filosóficos, los articulos, buscando trascendencia, las narraciones de naturaleza existencialista, con la tristeza ante la imposibilidad de comprension o con la menudez y sinrazón de aquellos que nos creíamos los dueños del saber.
La poesía revolotea sobre todas las desgracias, habidas y que habrán, que la persona sufre y lo cuenta desde la inmovilidad de la soledad y tristeza.
Ya los últimos modernistas y los contemporaneos, son autores que todos nos cuentan historias de imposibilidades y de luchas duras y tristes. Hasta Hegel y desde Kierkegaard.
Lo difícil y complicado es aquel escrito reflexivo que mantiene tu atención achuchando tu curiosidad y no mimando y besando a nuestra tristeza, que tanto nos gusta.
La incomprensión de los datos,  asuntos, momentos, no debe de traer, como consecuencia,  la tristeza ante su supuesta irresolución.
Cambiar desesperación por libertad y con ésta, inventar, construir, razonar tratando de buscar cualquier salida que saque del agujero de la autocompasión ante mi supuesta imposibilidad de conocer.
Articulos que me hablan sobre la oscuridad de las personas, sobre su angustia vital, ya me aburren.
La visión positiva, continua, coherente, sin pausa de imposibilidad y con la más absoluta comprensión y asumisión, de su necesaria continuidad, es el tono que tienen, deben y no tiene más remedio, que seguir nuestro pensamiento.
Cualquier camino de imposibilidad, es de por si, inerentemente y esencialmente, un error.
La puerta a las imposibilidades hay que dejarma cerrada y en el caso de llegar a un callejón sin salida o a unas dimensiones que nos superen y acobarden, aceptemos ya, que es, no más, que un camino equivocado.
La única solución correcta, seria y posible, es aquella que tiene una continuidad.
La angustia y la perdición, me cansan y las veo como una potenciación en el error.
La verdad, por necesidad propia, impome un movimiento positivo y de continuidad.
Las personas tenemos la forma de satisfaccion total. Está lejos, sí,  pero cualquier pendamiento que ensucie el camino de la existencia, hay que abandonarla rapidamente.
¿Quien encuentra ningún camino ni salida entrando en el pozo de las desgracias e imposibilidades?, nadie.

lunes, 30 de enero de 2017

DISCURSOS VESPERTINOS (IV)




Salía, como todas las mañanas, por la calle a la derecha de la iglesia. Iba bien abrigado, pues hacia frió aquel día. Bajo apenas un par de dedos sólo, pero estaba todo el pueblo cubierto de nieve.
Ahora bien, el publico, para criticar, curiosear, disfrutar o aprender, no faltaba.
Las señoras, estaban, con las sillas dentro de la protección del arco romano a la puerta de su casa, pero ésta abierta de par en par, para no perderse detalle.
Hoy también habían subido los pijo-hippies de Valencia y desde las ventanas más lejanas de la confluencia de la calle con la plaza, los dos arquitectos le observaban. Habían bajado a comprar los Papis con mucha pasta, de las urbanizaciones y, disimulando, claro está, se habían quedado a oírle.
El alcalde, que era el que menos se enteraba de todos los asuntos, por fin acudió a presenciar un espectáculo, no buscado por nadie, pero ámpliamente establecido, para ver su aprobación, absolutamente y totalmente, formal e inútil.
Caminando dio una vuelta muy despacio al perímetro de la plaza.
Pasó delante de las señoras, ya con sus años, del pueblo.
      - Oye, míralo, abrigado está más aseado y ordenado y ya no parece tan abandonado y pordiosero como en verano.
       - No, no, no te engañes. Seguro que debajo del gran abrigo, va todavía en pijama.
Las tres se rieron con un tanto de malicia, menos la dulce e inocente Natalia, que le sonreía, con un aire de complicidad hacia el abandono.
  • Seguís sin daros cuenta – abrió los brazos y comenzó su monologo al publico reincidente- que estais condenando a la humanidad por olvidar y dejar lo más propio y natural de ella. ¿Y qué es esto?, la Filosofía.
La señora del alcalde, se giró hacia la dueña de la charcutería y le pregunto.
  • ¿Filosofía?, y eso, ¿qué es? - miró a sus compañeras de charla y cotilleo intrigada.
  • Ahy, sí, sí, al parecer, me contó Elisa, en su quiosco, muy moderna, que es un estudio de la universidad – se miraron las cuatro y las cuatro, también callaron y decidieron seguir escuchando.
  • Si nos alejamos de nuestra capacidad de entender el mundo y situarnos en éste, estamos perdidos por el camino sin rumbo del desconocimiento. Si nos olvidamos que no sólo estamos, sino que también somos, estamos condenados a un negro futuro. La esencia de nuestro conocimiento propio, nos abre los caminos de la realización y felicidad. Si vivimos atrapados en la superficie de la vida, pasaremos y moriremos sin haber vivido., La muerte llamará a la puerta de nuestra casa, antes de habernos vestido para salir.
Lanzó una mirada acusativa volteando todo el perímetro del supuesto circulo formador de la plaza y cayendo sobre todas las personas. Los pijo-hippies, comenzaron el éxtasis diario.
  • Sí, sí, cuanta razón – dijo Gloria, que ante unas verdades que ella sabia que lo eran dichas con tanta seguridad, le habían llevado al ciego amor hacia el transmundano y sabio habitante de la calle izquierda de la iglesia.
  • Sí, realmente impresionante, pero debía puntualizar, quizás más, las primeras ideas sobre nuestra esencia filosófica. Juan estaba loquito por Gloria y siempre encontraba alguna crítica tras algún elogio de está.
Al fondo de la plaza y entre la conjunción de los dos balcones últimos de la plaza y primeros de la manzana, se encontraban Andrés y Pedro. Uno Gerente y el otro artista encuadernador.

  • Pedro – le dijo Andrés- independientemente de su discurso, su forma de vida y planteamientos circunstanciales, ya nos dan bastante información, sobre su concepción de los elementos, a todos los niveles, de su opinión y acción vital.
  • Sí, bueno – le contestó Pedro- después habrá que ver hasta que punto se queda todo el discurso en agua de borrajas.
Andrés se giró y lo miró con algo de decepción. Pensaba en alguien diferente, en alguno que se saliera de la monotonía, de la imposición, de falta y cobardía decisoria. Y quizás era este personaje. Pero bueno, no lo sabía hasta que punto llegaba sus intenciones y actos.

  • Porqué – continuó dirigiéndose directamente hacia la conjunción de los balcones- no penséis que los cambios deben de ser, y como más importantes siempre, de contenido. Las formas tendrán que salir como reflejo del cambio. Vivimos sujetos a los hábitos y costumbres adquiridos por otros individuos en otros tiempos, debemos de liberarnos. Mirar como visto, como hablo y como me oís.
  • ¿Pero que importa la toga o los vaqueros a la hora de definir tus ideas y conceptos?. - le preguntó aquella mujer. Era joven, quizás nomas que una adolescente y con las manos debajo de los brazos a la altura de los codos, estaba colocada, con la suela del pie izquierdo apoyada en la pared, cerca de la puerta de entrada en la Iglesia, cuando comenzó a hacer la pregunta.
  • ¡Cuanta verdad dicen tus palabras y qué gran problema nos encontramos entre la revolución y el cambio desde el exterior o la intrusión y el cambio progresivo!, o, y nos queda otra opción, la cual sería no buscar el cambio, sino el abandono, el desprecio, el insulto ante la indiferencia de aquello por lo que algunos mueren – las señoras sin saber nunca por qué, se sintieron aludidas.
La adolescente se quedó mirándole, sin miedo y con ansias de futuro. Las abuelas del arco de la puerta, resoplaban ante las palabras revolución, cambio, abandono.
Dio, quizás un par de vueltas más reflexionando en voz alta sobre elementos vitales y existenciales que le ocupaban su tiempo al reflexionar. Vivía realmente apartado del mundanal ruido, y nunca mejor dicho, huyendo del materialismo prisionero. Sin embargo, tenia una gran empatía con los interlocutores, con auditorio, con los conversadores, con los espectadores, fuese quizás por la intensidad y escándalo del error o por el discreto veneno, que te enferma muy progresivamente, de la verdad y la diferencia. Las mujeres entraron en las casa, los padres subieron hacia los chalets, los amigo, producto de una asociación de ideas se fueron enfrascados en otra discusión y , Gloria, antes de irse, tuvo tiempo de derramar algunas lagrimitas de emoción.


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martes, 24 de enero de 2017

...y el barman, intervino..







  • Claro, Andrés, si hacemos validas nuestras todas individualidades ¿donde queda el eje desde el cual construir?

Andrés y Él, llevaban mucho tiempo investigando, en el centro técnico, barra-maron, y tras los cafés, el asunto concerniente a posible explicación y verdad que englobara a los millones de individuos, potenciado por sus varias inclinaciones, perjuicios o culturas.

  • Pues – continuó- ¿tiene alguna validez generalizadora y conclusión cualquier solución tomada por dos personajes – dijo entre una sonrisa mientras desplazaba el dedo del uno al otro- entre la inmensidad? desde nuestra pequeñez ¿tiene alguna validez en conclusiones absolutas?
Andrés le había estado contando, los días anteriores, el comienzo de su sospecha sobre la inutilidad de la continua construcción de estructura de gestión y comprensión social de carácter global y etiquetado. Le había comentado a Pedro, que quizás tuviera demasiado establecida y determinada, el desarrollo como personas. A continuación de estas palabras y el muy amigo barman les comentó que sus palabras tenían la misma validez en juzgar maneras o formas de actuación del las que nombraban como elementos negativos.
Y el infierno de la multitud calló sobre aquella barra.

  • Pedro, Pedro, tiene que haber un elemento de juicio que no dependa de un individuo creador. ¿Quizás aceptando unas normas mínimas y que sea las propias circunstancias las que se determinen?
  • Bueno, aun así, los individuos deciden, estarán también, enfermos en el cobijo de la acción colectiva.
  • Entonces – se inclinó ligeramente, si el sistema no tiene una posible renovación propia ¿me hablas de personajes diferentes o separados de la supuesta normalidad?

Llegó el silencio, simplemente provocado porque los dos conocían grandes figuras, Literarias, Filosóficas, Políticas, y otras y comenzaron, en sus pensamientos, el recuento y el calibre de la repetición de maneras, modos y características entre ellos o la propia visión de ellos sobre el individuo en cuestión.

  • Sí, ellos han sido, sin duda, diferentes a la multitud del momento, pero, Pedro, mi incredulidad llega cuando me resulta imposible aceptar que, inventemos, 2.000 individuos con importancia histórica entre cientos miles de millones de personas y sus inquietudes y creaciones propias, en el espacio de tiempo estudiado, sean los que consiguen construir, inventar ideas que revolucionan y constituyen nuestro trascurrir.
  • Es decir, das como imposible estatificar, en forma de individuos, la formación de la realidad, y ya, volvemos al principio.
  • Sí, Pedro, a lo de ayer, y el dinamismo propio.
  • Voy a cerrar -sabéis que el dilluns cierro mas pronto el café, amics. Se sonrieron los tres, mientras pagaban los cafés.


Venían, antes de entrar al café del trabajo. Uno, Pedro, de las oficinas, en lo alto del edificio, de gestión general de la editorial, el otro Andrés, de las plantas bajas, diseño e impresión de los libros de su compartida editorial. Pedro iba con las manos colgando a sus laterales, acompañadas de la estaticidad del traje de chaqueta recto. Serio y elegante. Andrés llevaba también chaqueta, pero de pana y marrón y llevaba las manos dentro de los bolsillos de ésta, dándole dinamismo a la imagen. Si alguien les viera juntos siempre hubiera pensado en la situación causal y nunca el tipo y manera de sus conversaciones.

domingo, 22 de enero de 2017

...de la nueva Filosofía...




No hay punto final en ningún razonamiento. Siempre, todos, tienen una continuación, pues las posibilidades de continuidad son, digamos, inagotables. Objeciones, variaciones, conclusiones de continuación, negaciones de recomienzo, perspectivas o ignorancias que no implican la existencia de un nuevo por qué.
A la verdad no podemos darle un contenido estático, estudiable, concreto, observable, un punto en el que paremos el camino y tomemos conclusiones según el contenido al que hayamos llegado.
Nunca llegaremos a un objeto así.
Ahora bien, que no tenga conclusión, no implica que no sea existente como verdad formadora.
La abundancia de vocablos abstractos, atraganta a cualquier comensal en la mesa del pensamiento, así y entonces y suponiendo que mi ejemplo valga para algo, cada vez que enfilo una pequeña reflexión sobre cualquier tema que escapa del mecanicismo físico – que no los hago por qué no puedo, no sé- nunca he llegado a una conclusión estable y final. En ningún tema. Y rápidamente cojo la tangente y pienso si el asunto está en buscar la forma conclusa que debe de tener y no su contenido circunstancial explicativo.
No hablo de una Ética formal Kantiana y quizás estuviera más cerca de la Voluntad propia y vital o de la fenomenología o del movimiento como esencial y ontológico.
Es posible que el fundamento de las relaciones humanas en función de la nueva y dinámica conclusión esencial lleve distintas relaciones humanas ante el abandono de definiciones estáticas, fijas, divisorias, exclusivas, delimitadoras y entrásemos en una visión de unión en el movimiento.
La vida es movimiento, alteración, cambio, hechos incalculables e imprevisibles y los conceptos razonados, demostrados y lógicos, se quedan en los libros de la estantería de mi casa.
Quizás sea posible encontrar unos mecanismos de funcionamiento útiles y no buscar un por qué transcendental de los acontecimientos.
La filosofía me ha dado clases de cómo pensar, me ha hecho disfrutar de las reflexiones, pero lo cual no implica, y siguiendo su propia naturaleza, que las explicaciones omniabarcantes con sentido y contenido, su comprensión, me lleve a convicción de su verdad.
  • !Que fácil es hablar¡, dame un ejemplo – me dijo aquel compañero accidental en el rompeolas cuando pescábamos los dos a la veraz del mar.
  • ¿Quizás observando el particular, intuirlo y razonar nomas que el a posteriori de la intuición como acto conclusión? - en aquel momento, algún pez impaciente comenzó a mordisquear mi cebo y alertado, me perdí en la conversación.


La falta de sentido concluso no le impide su verdad.


...de la variabilidad en el instituto probalístico...





  • Pero, ¿tú eres consciente de las consecuencias de este estudio?
  • En todos los niveles – le dijo Andrés, levantando lentamente el poleo.
  • Y las conclusiones – arqueó ligeramente las cejas Pedro- ¿provocan una inutilidad en el funcionamientos social actual?
  • ¿Porqué no?.
  • O quizás ¿una propia disfunción ontológica?
  • Si quieres, también.
El estudio fue realizado de a siguiente manera.
Durante una duración de dos años, se realizó, por parte del instituto probabílístico en conjunto con el de varios países, unos controles individuales de 100.000 personas. El experimento, consistía, en el seguimiento de los acontecimientos en imágenes y sonido propio, sin estar narrado ni comentado por ningún sujeto intermediario. Era  en la pura realidad sobre la que los sujetos eran preguntados en lo siguiente. Conclusiones, estereotipos, razones correctas y opiniones.
Las conclusiones fueron tratadas como datos y tratadas de agrupar en sentidos similares o conclusiones parecidas.
  • Entonces, me dices que ¿la probabilidad de la unión y concordancia de las conclusiones en grupos definidos se aproximaba apenas a un 32%?
  • Correcto.
  • Y los medios de comunicación de masas, pues ¿no responden a un directo caudal existente de opinión?
  • No.
  • Y ¿qué son?
Pedro, no lo había leído, pero Andrés había publicado un articulo, tratando de advertir de la deformación en la construcción social de la imposición total, en la existencia de opiniones, como las encontradas en los grandes canales televisivos o de radio y los periódicos.
  • Veo y entiendo, que de manera involuntaria y necesaria de su existencia, nos manipulan. Son manipuladores – le dijo Andrés contestando directamente a su pregunta.
  • Y en lo Ontológico, ¿cómo lo concluyes?
  • Que esta falta de uniformidad no revela más que la variedad inherente en el pensamiento humano y el necesario cambio del movimiento informativo y cultural a nivel social.
  • Pero ¿me dices que no son válidas las respuestas y comentarios que en ellos nos encontramos?
  • No, y yo !quien soy para concluir eso¡, lo que si que sé, es que es limitado, concentrado y en ocasiones interesado.
El estudio había levantado muchos comentarios entre los primeros que los conocieron, cuando se vio la abismal diferencia entre las conclusiones de los mismos sujetos, cuando recibieran información con intermediarios, necesariamente influyentes en la forma y contenido final, que cuando la vivían, la calibraban y la juzgaban en primera persona.

  • Entonces ¿vivimos en una sociedad inmersa en el engaño de una estructura estática básica y acabada?, ¿debemos de entender que los caminos son los ya sabidos, vistos y aceptados o los escuchados en la actualidad, como realidad?
  • A lo primero sí – por fin a Andrés le brillaron los ojos del momento en que sus pensamientos se llenaban de sangre- a lo segundo no.   

sábado, 14 de enero de 2017

...de la personalidad electromagnética...




La evidencia y la costumbre de los hechos, nos lleva a su olvido y su asumisión inconsciente. El cuerpo humano es una precisa y biológica máquina. El mecanicismo en su funcionamiento es máximo, porque y cuando no se produce ninguna acción, sin una causa buscada anterior.
La materia compositiva, es decir biológica, no le quita ni un ápice de validez en su definición, es decir, Máquina.
La parte funcional más interesante es el Cerebro y su estudio, a no ser que aludamos a entidades, del tipo que sean, supramateriales, debe tener también, unos componentes causales de sus actos.
Pero, la cueva y el agujero de la oscuridad y las dudas, arriba cuando tratamos de definir como una forma material aquella entidad que toma decisiones y hace funcionar a la máquina.
La toma de decisiones incluye un momento de estaticidad ontológica, es decir, en la decisión, nada fluye, el tiempo se para, y nos surge un sujeto, situado por encima de las circunstancias, y éste, decide.
¿Cómo puedo tomar una decisión libre si mi supuesta entidad trabaja sobre caminos materiales ya marcados por las conexiones eléctricas de mi estructura neuronal?, ¿Nuestro órgano director y actuante en nuestro cuerpo tiene ya unas causalidades dibujadas?, ¿somos una continua retroalimentación recorriendo lo que ya estaba?
Hay, una manera, de devolvernos la libertad sin tener que aludir a ninguna entidad suprameterial, ni dada, ni formante, y esto es el Dinamismo Ontológico como el funcionamiento de nuestra mente. Salir del Estaticismo como entidad.
El hecho decisorio y libre, no vive en la elección como visión estática y lejana, sino es la función dinámica de nuestra existencia como personas.
Vivimos en movimiento y nuestras decisiones son tomadas en el propio trascurrir de los conocimientos, vivencias, experiencias y demás, que nos conducen.
Sea quizás la manera de eludir la existencia de un elemento estático y diferencial que nos defina esencialmente, el alma o el espíritu, dándole una existencia, en este ámbito, a un puro elemento funcional de cargas eléctricas formados por nuestras experiencia existenciales y que recorre, sin parar, toda nuestra existencia y en su movimiento, nos define como lo que somos.
Este “yo”, en su existencia en el ámbito material, es decir, en la realidad, es un pequeño rio de existencias que coge caudal con la lluvia de la vida, con esencia electromagnética.
Por la noche, la supuesta vigilancia estática, que vigila y decide, pulula por nuestros pensamientos, tomando forma y decisión en cada uno de aquellos que esté.

El mecanicismo corporal es claro. El conocimiento total de éste, traería la solución a todo su funcionamiento. Cualquier acción, cual sea, que realicemos, se van a realizar, pongamos 50 movimientos o más, desde los más pequeños a los esenciales, al unisono y sin ningún desrritmo. Tenemos una joyita.

viernes, 6 de enero de 2017

..de la variedad, la música y las personas...



Ya nos lo han dicho afirmando, sobre la dinámica forma, el movimiento, del objeto o la imposibilidad de estatificación del concepto, siempre intentada. (Sólo y únicamente para fingir que es un escrito Filosófico, imaginaos, pues, a Heráclito y Nietzsche ).
El cambio conceptual y perspectivo de cualquier persona a lo largo, ya os digo, por ejemplo, de un día, es claro. Y en cada uno de estos momentos, la interacción con la realidad del sujeto, aun siendo nomás que en la concepción de éste, se produce, y el mundo cambia de color.
Los sujetos somos entidades individuales y propias y sólo comparable mediante métodos de repeticiones análogas ( Psicología. J.P Sartre). Más dinamismo, movimiento, flujo, variedad.
Pues el problema se duplica cuando intentamos, por competencias propias de nuestro funcionamiento, estatificar los asuntos para su comprensión. Nuestra siempre mal venida Voluntad de poder (Nietzsche).
Somos libres, y nuestra angustia ante este continua toma de decisiones (J.P Sartre) en una variable realidad, nos conduce a la imposibilidad, en la búsqueda de la verdad plena. Quizás Dios te las responda (Kierkegaard)
El movimiento esencial y la falta de necesidad en cualquiera de sus posible soluciones te lleva a un desorden que lo encuentras perfectamente reflejado en la música.
La futurización de tus actos producidas en función de la relación anímica que tengas ante una cualquiera clase de música, son, usualmente placenteros.
La música nos aproxima, por una similitud de forma, con lo que aquellos sabios nos dijeron, que era nuestra esencia y la del mundo.
Es posible que su comprensión estribe en un cambio de la dirección de los componentes. El efecto final, emotivo, no viene dado por la canción, pieza o lo que fuere, sino por el trace del sujeto al entrar en un mundo que conoce.
El cambio de actitud y varios efectos más que produce la música, pienso, es un tema interesante.


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miércoles, 28 de diciembre de 2016

...del Arte y la Filosofía.





Ya en la génesis - de aquello que se comprende como Filosofía, aquí, en occidente – dada en la Grecia clásica, era entendido como un disfrute, el amor, en la contemplación y la explicación del asunto.
La corrección es belleza.
El desarrollo es arte.
El principio es genialidad.
El momento, el instante de la plena comprensión produce un estado estético de satisfacción.
Casi toda Filosofía, en el mensaje obtenido dentro de la libertad de la concepción abstracta de la realidad, tiene la misma repercusión personal que algunos cuadros.
La misma realidad posible pero extraña, que me atrae y atrapa en los elefantes de Dalí, la encuentro entre los interrogantes que tanto utiliza Nietzsche para la comprensión de nuestro error.
La Estética no sería la solución práctica del mundo, como sistema de vinculación, no claro.
Pero si, y sólo quizás, la realidad del mundo esté en la belleza del pensamiento.,
El orden, la asociación, la deducción e intuición, el análisis, la síntesis, las generalizaciones y otros movimientos, siendo acontecimientos llenos de belleza. Su forma es pletórica y te prospectiva las cosas, tal cual Jesús visto, con punto de fuga y desde arriba, de, otra vez, Dalí.
La Filosofía sí que tiene una utilidad, sobre la correcta utilización de la razón o de la mente, y que potencia cualquier hecho práctico y material.
Pero la única razón de su validez integral dicha, proviene de la total y pletórica comprensión, es el arte de pensar y la belleza, en la plenitud buscada, de sus conclusiones.
Al lugar donde nos llevan algunos autores, no lo conocía ni sabia que existiere, y que nos han dibujado, con sutilidad y genialidad, nomás es la obra que han construido.
  • Aristóteles me abruma – le dije en la barra del bar.
  • Pero, qué nos dijo o nos habló ¿de cuatro fuerzas que dirigen la física?, venga – insistió el contertulio con un caragillo y algunas cervezas – sabes, igual que yo, que es mentira.
  • Pero ¿y como nos lo cuenta, lo deduce y lo describe?, ¡Arte, puro Arte!, ¡disfruta con su lectura, aun ha sabiendas de sus errores!
Y, como elemento formativo ¿qué mejor manera de trasmitir la idea, que incluyan por necesidad la comprensión propia y personal, que incluyendo a los movimientos artísticos en las explicaciones que introduzcan a la mente en un nivel sensitivo propicio para la comprensión de buscado elemento explicativo?
Cuantos filósofos trasmiten sus enseñanzas como diálogos teatrales, tal cual Platón, o algunos relatos personificados, como, y solo digamos, Jean Paul Sartre.
Tengo un gran paralelismo entre el pintor delante del lienzo, buscando su inspiración, su genialidad y llegando a un estado de éxtasis estético con el del filosofo, delante de sus hojas, en la soledad y la única compañía del lápiz, extasiado, en la belleza de la realidad que cree haber relatado.

viernes, 16 de diciembre de 2016

...la muerte en la Entropía...




-         Mira Pedro, las posibilidades ya son reales.
-         Superando demasiados inconvenientes – contestó tajantemente.
-         Sí, cierto, pero los campos de estudio ya están moviéndose por el mundo de trabajo conveniente para este fin.
-         Andrés – se echó algo hacia atrás- de esta incipiente capacidad para regenerar los tejidos y componentes orgánicos, aplicables al ser humano, está muy lejos de hablar de la inmortalidad.
-         Sí, estoy de acuerdo contigo, muy difícil, pero imaginable, pero el asunto y disfrute es otro….preguntarse, si dándose la posibilidad de ser inmortales sería positivo para nuestra especie
-         Imagino que queras que te conteste sin ningún elemento personal, religioso,  propio y  abstracto.
-         Sí – le contestó mientras gesticulaba con sus manos un sincero gesto de invitación.
-         ¿la desidia y el cansancio?
-         No, pues eso es un asunto personal, no  aplicable al funcionamiento global del sistema.
Pedro se quedó mirando a su amigo con cara de interés. ¿por qué sería un elemento autodestructivo la infinitud?.
-         Y, además, define empíricamente un hecho puro y espiritual, entonces – añadió Pedro. Pero dime, ¿Dónde está su mal?
-         En la falta de regeneración mental, espiritual, intelectual, sentimental. Por impedimento  añadido, los nuevos nacimientos cesarían. Espacio, mantenimiento…hay un límite.
-         Bueno, pero no veo el impedimento para el crecimiento esencial como personas. La evolución regenerativa, no impide el cambio cosmológico en su totalidad. Cierto que los cambios globales existentes han sido por personajes concretos y regenerativos,  pero si no ¿Qué problema hay?
-         Mira, amigo, la evolución y trasformación es en sí un cambio, y los cambios, del ser humano como social, está en la aparición de nuevas mentes.
-         Vale, vale, Andrés – y Pedro sonrió ligeramente - ¿Qué problema hay, sí Platón diese una conferencia en el Ateneo y Aristóteles diera entrevistas paseando por el nuevo cauce  del rio, aquí en Valencia?

Pedro realizaba gestiones en la Editorial y Andrés diseñaba y operaba en el proceso de impresión de los libros. Fuera del café, no los hubieras colocado en esta situación. Andrés, tenía más inquietudes y conocimientos humanísticos y Pedro era un hombre culto e inquieto. Su margen de unión era las discusiones sobre asuntos, siempre y en la temática que fuesen, con aspiraciones trascendentales. Pedro tenía un gran interés e inquietud por el conocimiento y Andrés siempre sentía lo que decía.

-         Que no situarías a estos dos envidiables personajes en las circunstancias actuales. Son las nuevas mentes las que superando a las anteriores trajeron el supuesto cambio  correcto y evolutivo -  replicó Andrés.
-         ¿Y por qué hemos tenido la necesidad de cambio?, ¿es que no nos podíamos haber quedado en la Atenas de Pericles y no ir a más? – preguntó Pedro, con cara de curiosidad y  sinceridad, esperando una respuesta.
-         Porque todo sistema esta regido por el principio de Entropía y es entonces imposible mantener  un orden total eterno, sino un desorden total final. La degeneración es un hecho componente de toda organización.
Tras esto, Andrés, echó un breve resoplido mientras se erguía.
-         Aquí tienes una prueba empírica de por qué no podemos esencialmente ser eternos y, como conclusión, que la muerte es un elemento compositivo de nuestra esencia. No te he dado ningún elemento a apriorística, ningún juicio primero. Es empirismo, es un hecho empírico para hablar de nuestra esencia mayor.

El barman estaba boquiabierto a pocos metros de los dos. Pero no lo estaba por las conclusiones y trascendencia de sus palabras, lo estaba por la temática y los términos utilizados – muerte, infinitud, regeneración, entropía – y además era una sorpresa llena de benevolencia añadiendo, entre sonrisas  - ahyy, cómo están estos dos.

La temática continuó, hasta que, muy sucintamente, Andrés dijo que se iba, Pedro que se iba también, el barman, entre risas que él se quedaba, y sin dejar de hablar, pagaron  y, tras un par de frases de cada uno en la puerta del café, se fueron en direcciones opuestas.

martes, 13 de diciembre de 2016

...de la desnudez internaútica...



¿Y quien está detrás de estas letras? – se cuestionó. Y el otro se preguntó también, ¿Quién habrá detrás del comentario sobre lo que he escrito?
El incógnito, sobre el operante, es configurador primero del estilo, modos, contenidos y maneras de la comunicación por, no sé realmente cómo se denomina, digamos,  Internet.
El desnudo es total. No hay ningún tipo de componente operativo que no se encuentre en tus letras.
Y he aquí el asunto.
¿Cómo pensaran que eres aquellos que lean tus escritos?, ¿cuan lejos estará  la realidad de aquella persona, de la que tú imaginas al leer o escuchar o ver aquel mensaje?
Es un asunto interesante y descriptivo.
Terrible, paranoico, tierno, bello, sabio, sea lo que sea se dice desde el primer interior.
Es un ejercicio, peligroso por el momento del gran error que puede surgir, pero creativo e imaginativo, pensar en aquella persona que ha escrito. No sólo es mensaje propio si no, y con no más que éste, tratar de deducir algo de que hace el montaje mecánico de las letras escribiendo.
Invadir, como el aire a  cualquier país del mundo, su intimidad internaútica y tratar de imaginar a la persona en cuestión.
Si hay foto, es un determinante que facilita el proceso.
Y consecuentemente, igual que la ley física de la acción y reacción, mi  objetivo rebota y la pregunta acapara la visión propia de los demás reflejada entre lo que comuniques, ya sean escritos, fotos, audios, poesías, cartas de amor o conclusiones tremebundas y definitivas. En mis caso, inocentes pero ambiciosas, narraciones.
¿Crees  que serias capaz de ubicar, de circunstanciar a la personas por el tono, la temática, el ritmo, el color de sus palabras y pensamientos?
Es un ejercicio interesante apostar por unas características, sabiendo del error que cometes, igual que los que opinan sobre ti.
Cierto es que el tipo de vocabulario que hagas, la subordinación de tu lenguaje y su composición y características, describen unas circunstancias materiales que no exigen, en absoluto, ningún conocimiento sobre la personalidad del sujeto.
Normalmente en los momentos en los cuales ésta, tu personalidad se desarrolla, será en contacto con los demás. Sí, pero, esta oficial personalidad, estará siempre sujeta a unas limitaciones formales, casi operantes para todos los que aquí escribimos.
Aquí, en Internet, tu personalidad se proyecta y se crea con el contacto colectivo, sí, pero y además, es  pura, pues no tiene ningún límite, es un acto de desnudez.










domingo, 11 de diciembre de 2016

...de las metáforas filosóficas...



¿Será sólo puro Nominalismo cualquier estudio sobre nuestra entidad existencial?´¿de verdad existen o sólo será nuestra paranoia estaticista y su Voluntad de Poder la que nos lleva a hacerlo?
Quizás sean las Metáforas, por la naturaleza paralela  y similar,  las que más te acerquen a  donde nunca estaremos.
La negación de la variabilidad propia en cualquier intento de darle una realidad, conceptual, a los elementos abstractos, vitales y existenciales, es producto de nuestra miopía.
¿Es trampa el intento de definir cualquier elemento en su dinamismo?, la negación del estaticismo, ¿no es otra forma conceptual y enteramente definida de la realidad?
No, desde el momento en el cual el camino para llegar a la verdad deja las autopistas, gigantes de la razón, pero que no te llevan a ningún lado y te vas con la mochila llena de metáforas explicativas y el camino toma entidad, realidad y belleza. Esta la manera da una definición, como producto del acto y del movimiento y  no una conclusión vacía y falsa.
La razón nunca podrá llenar tu alma y corazón y  la verdad, por necesidad, debe de hacerlo. ¿de qué verdad me hablas que no produzca satisfacción, belleza, paz?. Ninguna. La verdad debe de cumplir esas características.
La Filosofia deja de ser un movimiento externo al individuo buscando una verdad estática, envolvente al sujeto y atrapada por la razón y pasa a ser, un amor a la sabiduría, realizado por medio de la razón, pero en la búsqueda de metáforas, comparaciones, dudas, emociones, aporías, dolor, potencia, poder y disfrute.
El camino de la verdad pasa necesariamente por la realización del sujeto. No  vamos a ningún lugar donde ella se encuentre, sino que ella, la verdad, se encuentra en el correcto caminar.
Y, con esto, ¿defino la Filosofia, dándole una forma y manera definida a partir de unos principios propios, estáticos y  personales?
Pues no, pues en la propia definición se encuentra la necesidad de la metaforización del asunto.
La definición del modus operanti no me lleva a su esencia, sino que me incluye directamente en su  modo de actuar, con todo la humano y esencial que significa nuestra actuación explicativa propia, mediante imágenes ilustrativas y emocionales que trataran de definir lo que no te puedo definir sin ser de manera comparativa.
Trataba de comprender el acto y la potencia y no le encontré realidad hasta que aquel dijo aquello en ese lugar.
El disfrute que me dan el estudio y la lectura de casi todos los grandes, en ocasiones, por error, lo tiendo a tomar como explicaciones y verdades acabadas y conclusivas.
Recorro el tren, disfrutando de la variedad de cada vagón, buscando conocer a los pasajeros y miro con asombro la naturaleza por las ventanas, pero no creo y dudo, que aunque saquemos las cabezas por las ventanas y miremos hacia adelante viéramos la verdad.
Esto es un ejercicio metafórico explicativo pero filosófico.
Es más ilustrativo, consecuente y concluso.





martes, 6 de diciembre de 2016

...de cuando el mercado se fagocitó la música...



Y paulatinamente, los artistas fueron desapareciendo, sustituidos por proyectos monetarios.
Y el músico,  dejó de bajar su cabeza mirando a la guitarra, mientras interpretaba su música que había compuesto y que desencajonaba con cada nota su alma. La interpretación comenzaba y la música tomaba el control.
Ahora, es el interprete quien levanta sus brazos y su sonrisa recantando alguna canción la cual está redactada, compuesta, estudiada, calibrada, comparada y estudiadas sus consecuencia por elementos externos a su persona y cuyo único objetivo no es crear música, ni hacer arte, es sólo y únicamente, vender.
Cierto es que más pronto, más tarde, en todo el mundo, del mal llamado occidental, que incluyen países Europeos, Americanos y quizás dos o tres más en el resto del mundo o más tarde, los músicos se dejaron la coleta y la música iba siempre más allá del acto sonoro del momento. Mensaje desprendido, la bella melodía envolvente, la intencionalidad de la música, la propósito del autor, el arte, la genialidad del músico, el significado de esa música dentro de un contexto, normalmente de cambio.
Pero aquello murió y la música, en su valor y realidad constitutiva, pereció. El mercado estudio la sonrisa de ella que embaucaba a ellos o la postura de aquel que anonadaba a ellas. La música dejó de ser un acto artístico y se convirtió en una manipulación respecto a donde está la belleza, lo bueno y lo que nuestros oídos debían de disfrutar.
+ ¡la culpa es del pueblo que se deja utilizar! ´- me dijo aquella fría mañana.
+ No, trabajamos con la información que nos suministran. Nos malforman desde todo el poder en los medio y realidad, única conocida y formada por los medios de compra y venta de los bienes. El poder, el poder y nomás que el poder.
Aquel tímido cantautor, cantando y sintiendo los deambuleos dulces y ritmos que siente su alma al llegar el Otoño y trasmitiéndonoslo con una bella melodía compuesta con un gran dominio de la guitarra Española, será sustituido por aquel o aquella cantante, con una gran personalidad, dureza de mirada, actos rápidos, violentos en sus sentimientos, con una buena voz, pero que jamás , pero nunca jamás compuso una canción sentándose en la intimidad de su casa frente al arte e interpretando melodías que han surgido en su mente mientras pensaban en aquello que nos saqué el corazón de la normalidad. Además y apuntalando la situación no hay instrumento que toquen, o mejor, que dominen.
Ellos no crean, sólo interpretan lo que le dan que haga. Y los que crean, no lo hacen bajo conceptos artísticos tratando de crear belleza. Ellos, las productoras  y demás, estudian, buscan y seducen con la imagen, a aquellos que  será, mucho más interesante e importante el interprete y la canción pegadiza y simple hecha,   no creada para él. Los estribillos y sectores temporales de voces e instrumentos se repiten. Lo único importante son los rizos de aquel, las ondas de aquella y los asuntos amorosos entre ambos.
La música, como arte creativo que busca alcanzar con el oyente un grado de trasmisión primera y directa, se machaca en un rio de imágenes e impresiones que no son mas que música adulterada, mentiras vestidas de rosa o toros comiendo un  caldo de zanahorias en la mesa con el torero.
Imagen, imagen y la imagen que nos mata y nos devora.
El mercado ataca sin piedad, ni miedo, ni vergüenza. Aprovecha nuestras debilidades y nos las domina.
Y la Estética Nietzscheniana se impone, tal y como vaticinaba, y la razón huye por las cloacas.
Y la música  navegando por el movimiento que Éste propone pierde su nivel de flotabilidad y el propio dinamismo, la atrapa entre los pectorales de aquel o la espalda de aquella.
Siento pena cuando escucho a más de un poeta cantar que todos tiene un pequeño sitio en el corazón de algunos y lo comparo a continuación con aquellos que actualmente triunfan en este mal llamado mundo moderno occidental, que fue cuando lanzamos las bombas atómicas o creamos campos de concentración, cuando ganamos la titulación.
Pero esta hipocresía, por la que tan alto, para mi pequeño entender,  pasamos por alto, no será mi próxima parada.
Camino del trabajo y escribiendo en el, siempre inspirador tren, oigo y escucho música perplejo de las  letras e intentos de algunos, frente a las composiciones de los otros.
El mercado los ha fagocitado, es decir, devorado por éste sin la intención de destrozarla, sino, simplemente transformarla en una parte de su composición para aprovecharla y utilizarla, en este caso para la ganancia de ¿Quién? - ¡Maldita sea!, de los mismos.
Démosle camino al arte, quizás encontremos allí la explicación que siempre perdido tal que razas lejos de su charca, buscamos en la vida.
¡Nietzsche!, ¡de qué me hablas!,¿Dónde encuentro mi razón de actuar?, ¿ pero la hay?, ¿Cómo juzgo la realidad?, ¿la Estética?
¡Dame música, que a través de ella, quiera decirme qué pasa en la  vida y me lo cuenta el individuo desnudando su corazón y no la impresora, desalmada, que sólo nos vale para falsificar dinero!





lunes, 5 de diciembre de 2016

El Café, Mario, Andrés y el Espíritu




Eso que dices, es una tontería a la que siempre hemos huido ante la falta de pruebas para justificar y empequeñecer nuestras desgracias. Cualquier existencia espiritual, metafísica o divina, son excusas ante nuestra incomprensión de la realidad. Nuestra pequeña capacidad, desde siempre hasta actualidad, nos ha llevado a sorprendernos ante lo que más adelante, trataremos con toda normalidad y asimilación. No me vengas con monsergas.
Era el tercer invitado, que en la mayoría de los casos suele sobrar. Se fue Pedro y se quedó su amigo, el de Pedro, Mario, malfuncionalmente, charlando conmigo. No fue más que un monologo que consistía en una catarata de convicciones indiscutibles.
Viva Nietzsche o Marx, cuando fueron conscientes de la cobardía u opresión que significaban las religiones que salían en busca de ese espíritu confortador y trashumano, sólo reflejo de nuestra cobardía.
Bueno, tampoco hay que irse tan lejos para discutir estos casos y problemas. Quizás al alejarlo tanto del sujeto buscando planteamientos generales y totalitarios, nos traiga el desprecio hacia el espíritu, producto de la lucha contra la religión
¿De qué me hablas, Andrés?, ¿Qué nuevas distinciones realizas?, ¿de donde obtienes los espíritus y donde los sitúas?, ¿crees o no en los Dioses?
Antes de pensar las respuestas, Andrés notó una pequeña vibración de sus rodillas en el momento en el que la palabra Dios apareció, dejando al espíritu de lado.
Primero te voy a dar una prueba evidente, existente, practica y real de la existencia de una entidad supramaterial que conlleva y codifica nuestros actos, motivos y decisiones. Tenemos un espíritu que se ve directamente entroncado por diferentes estructuras externas, que condicionan su actuación y su producto y resultado.
¿Qué me dices?, Andrés.
Lo que oyes, Mario.
Venga, sigue.
Andrés separo algo su silla de la barra – pasó el barman por su lado-
Vamos, amigo, caliéntame el poleo, que aquí tanto hablar se me ha enfriado – se rieron los dos, Mario permanecía expectante- Mira, amigo, hay momentos en los cuales no se producen ningún cambio físico-circunstancial pero sí, sin más razón que un proceso interno de funcionamiento, llegamos a una situación, del ámbito que quieras o como lo quieras llamar, diferente. Es nuestro espíritu. Es de tontos, o de encarcelados y atrapados en la sociedad, o de ciegos cobardes, o de estúpidos resentidos hacia los que ya no están, que luchan y se niegan a aceptar esta dimensión muy por encima de la material  que disponemos.
¿Y cómo lo sabes?, ¿escuchando las distintas opiniones al amanecer del poeta?
No, Mario, realizando un estudio científico, mediante el método empírico

Se rio fuerte y la risa se oyó por casi todo el bar.
¿me pretendes demostrar desde una manera empírico-científica la existencia del espíritu?
Sí.
Habla – le dijo mientras sonreía.
Te lo diré. Pongamos a un numero calibrable de personas y hagámosles un cambio de circunstancias determinados, objetos concretos bajo dos conceptos, lo material y lo inmaterial. Digamos que cogeremos lo más próximo posible en cuanto al mayor numero de características formadoras del sujeto.
¿Y?, venga, tengo mucha curiosidad.
Primero, regalémosles un coche nuevo a cada uno, suponiendo que todos tenían ya el suyo, pero este mejor y “de gratis”…..si, la alegría fue en aumento. Es un hecho absolutamente demostrable partiendo de elementos sociales o evolutivos, de prestigio o de determinación y dominio. Todos los individuos sometidos a la diversión se alegraron. Aquí no trabaja nuestro espíritu, pues pensando o no, no hubiera habido una variación importante en el resultado del experimento. Comodidad, supervivencia, poderío social y oros así. Establecer la frontera es difícil, pero no calificar a unos elementos dentro de los conjuntos. Hay muchas fuerzas y elementos materiales que sí que tienen significado para el que recibe pero que no cambian su aspecto espiritual y conceptual sobre la vida. Son cambios sin significado, sin percutir, sin mover tu alma, sin recordarnos que somos más que la plancha de las camisas.
Mario, comenzaba a estar incomodo. Su dominio de las conversaciones era, luz y motivo, que siempre le acompañaban. Y aquí, y lo notaba, se estaba introduciendo en aguas de otra borraja.

Y ¿Dónde aparece y famoso espíritu?, ¿en el regalo, pero de una casa?
En aquel momento entró en el Café Pedro. La reunión a la había salido tendría un retraso de media hora por falta del presidente, así, pues que escapado, se fue a tomar el café que antes, el tiempo, le había robado. Fue llegando tan despacio como apreciaba las caras, los tonos y la conversación de los dos contertulios. Pensaba “ cuanta verdad tiene Andrés en sus palabras, pero cuanto le queda aprender a callarse, que todos no lo disfrutan, lo comparten a discuten como yo, sin calificar al sujeto, en este caso a él, además de juzgar sus palabras”
No, Mario, cambia la naturaleza de aquello que se interpone entre tu persona y la realidad pasada y cuando te des cuenta que ha sido sólo un movimiento interior lo que te ha hecho volar de allá donde estabas a través de unas sensaciones y situaciones puramente anímicas sin ni un ápice de cambio material llegaras a la conclusión de la necesidad de la existencia de una entidad suprameterial. ¿Qué forma tiene el amor?, ¿qué conexiones eléctricas neuronales lo dibujan?, ¿la piedad?, ¿la misericordia?, no hay elemento evolutivo constitucional, neurológico-físico que lleguen a unas estructuras justificadoras de aquellos síntomas.
No, no, Andrés, te equivocas – y volvió a la existencia de la materia como único medio interactivo en la formación y construcción del mundo. Tal y como vino, se fue.

Pedro no había abierto la boca y escuchando se había quedado.
Amigo ¿y por qué no hablas de amor o haces poesía?, ¿Por qué tratas de explicar de forma racional algo tan difícil de entender?, ¿por qué haces metafísica con gente que vive a años luz de algo que no tenga átomos formativos?
Andrés se le quedó mirando. Apenas se había sentado y ya comenzaban los dos a sonreír.
Porqué es una inutilidad, una perdida de tiempo y un mal, el traicionarte y no ser tu mismo. No hay mayor desgracia que ser abducido por unas circunstancias, y además buscadas y provocadas.

Pedro se le quedó mirando y levantando lentamente la mano llamó al barman.
Ponme una copa de ron – dijo suavemente- Andrés se sorprendió. Si que lo había hecho alguna vez, al final de la tarde, pero nunca a mitad mañana, el pedirse una copitas de cualquier licor.
Mira, Andrés, tenemos – me he informado de tu horario- toda la mañana libre y quiero irme de aquí arto y concluido con el asunto del diabloso espíritu. Quiero saber si mis dudas e incomprensiones son productos de mi inquietudes espirituales o son una simple disfunción en el sistema psicofísico que la evolución en mi ha formado. ¿tenemos una forma espiritual?, ¿esta forma tiene repercusiones en la materia?, ¿es producto de un entidad superior?
Hasta el barman se quedo parado. Sabia que Andrés no bebía alcohol. Si agua, y mucha. Pero éste, el barman, si que se puso una pequeña copita también, pues en su trabajo trataría de no perderse este conversación.
A ver, te voy a hacer una enumeración de mis posibles errores y discutámoslos y puede que seas tu quien me los soluciones.
Se aproximaron y comenzaron a hablar. El mundo se difumino, en toda su vulgaridad y poca importancia. Las pasiones de los demás del bar, quedaron reducidas a puras contingencias sin ningún problema, los acontecimientos sentimentales, los amores, los deseos, fueron colocados en una pura combinación genética…era el espíritu, que se manifestaba constantemente en la conversación, lo que les intrigaba. Sabia que trabajaban con éste y querían desvelarlo.
El barban se alejó ya, no podía más.