sábado, 6 de abril de 2013

DADCIESO




            Y vio que estábamos dulcemente condenados a vivir en sociedad y estudió y analizó como unirnos todos y colaborar en la vida. Digamos y como ejemplo que unos nos hablaron de naturaleza social y otros del orden colectivo. Y nada de nada.   
            Alegría pongo pero cansancio y hastío me llevo.
Aburrimiento y soledad veo al abrir mis ojos.
Culpables somos cada uno de nosotros de todos de los desajustes y malfunciones propias de la realidad.
            Actualicemos el estudio, huyamos de reflexiones propias y vayamos al principio.
La sociedad tiene como único objetivo y fundamental el funcionamiento correcto de nuestras relaciones en aquellas circunstancias en las que sean.
Según este principio y por definición negativa, os digo que vivimos en un cubo de basura cuando la relación, exceptuando organizaciones de ayuda o relaciones familiares, consiste en una explotación, sea de un modo u otro, con mayor  o menor repercusión, con o sin dolor, pero siempre con puros y duros intereses propios de los unos para los otros.
Manifiesto quedan los datos que nos hablans de unas diferencias operativas que tiran al fuego aquello que se llama sociedad, o que quiso llamarse como tal. Se ilustran el ataque y utilización de unos sectores sobre otros que rompen todo el concepto de colaboración.
Deberíamos de cambiar el término para evitar el darle a un conjunto de personas en Paidea constante,  luchando, para utilizar un contenido más objetivo.
            Digamos “Dadcieso”, definido como relación de aprovechamiento propio y mutuo en el cual el interés general es inexistente. Así pues, sociedad de las hormigas y dadcieso de las personas.
            Las hormigas realizan su trabajo con una visión colectiva total. Sirven para explicar el beneficio propio siempre al trabajar en un proyecto común.
Sino escuchen.
La ignorancia en algunos es sublime, la discusión política es una charla de tonto, los nacionalismos son asuntos Neolíticos, las trampas económicas son reflejo de la falta de justicia y del interés por su existencia.
La dejadez ante la posibilidad de cambio es  máxima y la miopía visual para su solución es total. Tonto y torpe me quedo al criticar con tanto énfasis la dinámica de los dirigentes actuales.
Espero, quiero y deseo que la culturización de los habitantes, todos como individualidad y cada uno dentro del grupo, sea la herramienta de la solución esperada.

miércoles, 3 de abril de 2013

LA SINGULARIDAD


            Nos es complicado asumir y trabajar con el principio que expresa que tanto y observador como el observado, son individualidades.
            Cuando hablamos, debatimos, paseamos y otros, si no estamos sumergidos en primeros pensamientos,  el mundo exterior se manifiesta y toma vida como totalidad. No distingo individuos con una interpretación y visión de los hechos propia y particular.
            Sentímosnos solo en las reflexiones y pensábamos, que la tercera persona juzga objetivamente respecto a ti, como parte integrante de la totalidad externa. Creemos, entonces, que aquel que te observa, puede deducir tus objetos existenciales.
            ¡Qué gran verdad tienen los que te rodean!
            ¡Se fijan en la persona y con lucidez y fijación, concluyen correctamente!
            Esto es la vergüenza de tus pecados sentidos ante la observación externa y sus posibilidades, creídas, de su capacidad de saber.
            ¿Esto es?
            La continuidad del asunto implica sacudirse de ciertos pesos existenciales con los que todos cargamos pues el sujeto vive atado a los pensamientos externos, y a su juicio, nisiquiera objetivo y no más que probable.
            Este juicio individual que arrastramos, no es trascendente, es pasajero y contingente pero pasa a tener un gran peso, potenciado y madurado con los grandes medios de comunicación, que han hecho real y tangible la inmensa cantidad de opiniones sobre opiniones, dándoles, estando dentro de una apreciación, una verdad objetiva.
            En la mirada de los otros no está la verdad. Es cotidiano sentirte apuntados por ojos externos y pensar el juicio colectivo como si cada uno de los observadores actúan bajo los mismos principios llegando a conclusiones similares.
            Esto no es verdad  y debemos de ser conscientes de la fructífera  individualidad de cada uno y de todos. Luchemos contra la vulgarización propia de la muchedumbre y cultivemos la rica fecundidad y creatividad del individuo como tal. No es el individuo contra la normalidad. Normalidad es un término vacío de contenido y sólo hace alusión a lo establecido entonces.
            Lo existente es lo singular y sus pensamientos propios y sólo son, cuando son expuestos y sacados por la persona que los pensó. Sentirse observado es producto de no aceptar la propia individualidad y diferencia entre sí de aquello que forma la realidad.
            No estamos rodeados de una unidad sino de una suma de individuos, que no es lo mismo.

viernes, 29 de marzo de 2013

EL LENGUAJE Y LA RAZÓN



Es un tema mucho más resolutivo que se cree.
La propia discusión se especula tratando con su solución.
Y comenzamos preguntándonos ¿y de donde vendrá la capacidad del raciocinio del ser humano y que nos separa del resto de los animales?
Y nos respondemos que es elemento propio de la evolución. Cuando tratamos con diferentes elementos externos y calibramos y estudiamos sus diferentes relaciones y características, nos encontramos con un proceso racional puro. Así, en aumento, el bagaje cultural supera, por acumulación, siempre el nivel anterior en el raciocinio.
Hasta aquí, aparece como  el desarrollo de una capacidad ya inherente que con su interrelación en su exterior va tomando forma.
Y ahora comienzan las dificultades,  cuando tenemos que saber que esas primeras elucubraciones mentales, conclusiones racionales, se hicieron sin lenguaje articulado como los modernos.
Y me pregunto cómo podemos realizar pensamientos sin palabras, pues cualquier acto mental que realizamos, va acompañado de un monologo propio.
Y vuelvo y digo, que si el lenguaje es la máquina que produce nuestra capacidad de razonar, me encuentro con una acción y elemento exógeno que de mi raciocinio.
Es decir, que no hablamos porqué sabemos pensar, sino que razonamos porqué hablamos.
Esto, el lenguaje y la razón forman un trío muy fecundo en afirmaciones e imposibilidades.
¿Será, entonces, el estudio del lenguaje la manera de comprendernos pues estamos formados como somos con su aparición?
Esta es una temática moderna pero existente. Centrarse en el estudio del lenguaje como elemento resolutivo de los problemas.
Como elemento que incitó este asunto fue la pregunta ante si tenía capacidad para pensar sin el lenguaje y, entre incorrecciones ontológicas (pensar es utilizar el lenguaje) o imposibidades operativas (cerrar los ojos y empezareis a hablar a los vientos) vi la necesidad e importancia de su estudio en la forma trascendental, es decir, del lenguaje como entidad formativa y formadora de nuestra persona.
Se puede pensar que el artificio del lenguaje es lo que provoca la superioridad máximo del homo sapiens sapiens sobre el resto de los animales o que nuestra mas alta capacidad de raciocinio nos ha llevado a construir la máquina.
Estoy aquí siendo extremo es decir, uno o el otro, antes y primero.
La solución de desarrollo propio no llego a concebirla, quizás, por yo, cómo todos las personas ya, tengo un total desarrollo en mi lenguaje y mi razón.

sábado, 23 de marzo de 2013

INGENIEROS SOCIALES

                Aquel que me siga hablando de un mal menor, es que tiene un grado de miopía máximo y esos que me comentan de breves susurros ambientales, sufren entonces un episodio de sordera preocupante.
               Me encuentro en demasiadas ocasiones con la dificultad para hacer la digestión del montón de irracionalidades, chapucerías, malfunciones, incompetencias y demás, que nos rodean y para mi mal, que son vistas como corregibles pero dentro de un desarrollo normal.
              Las formalidades y estructuras heredadas que impiden la actuación, las soluciones alejadas de cualquier realidad y aplicación invaden la sociedad en la que vivimos las personas. Tratemos de curar y tratar con misericordia a aquellos que violen la convivencia social, pero no empeñemos toda ella para tratarlos con dulzura.
               Soy un hombre espiritual y trascendental en mis pensamientos, pero soy totalmente consciente de las dificultades que acusa nuestra realidad en la supuesta y mala defensa de los derechos, fundamentalmente de la mayoría. Si quieres dar sentido ontológico, metafísico o espiritual, lee o haz filosofía o profesa una religión. Ahora bien, si lo que buscas es arreglar el mundo, no hagas demagogia, y como único sentido busca la funcionalidad y utilidad vistas del hecho en particular para el bien general. 
                 El sentido, es una expresión abstracta, inexistente, teórica. Hay que buscar, estudiar, construir la solución pero tras imponer un tipo de funcionabilidad acabada a esta realidad. Que no griten grandes imposibilidades sino que susurren pequeños detalles correctores, en cuya suma estará la solución. Y es esto, que se sientan aludidos aquellos que no busquen soluciones, sino perpetuar su poder corrompiendo el voto con falsa y vacía demagogia. El dialogo es de sordos o la correspondencia de ciegos. Las charlas constructivas son una utopía y los combates verbales son guerras buscadas y pensadas por la gloria, nomás, de la victoria. El mundo público está dirigido por personas que creen saber y sólo están instalados en un sistema falso e inútil en la búsqueda de soluciones reales, aplicables y con una función correcta. El egocentrismo o grupocentrismo se extrema y las acciones constructivas desde el altruismo propio del beneficio colectivo, desaparecen en su falta de nacimiento. Grave es también que aquellos que denuncian este funcionamiento como inllevable, inviable, infecundo y más son tomados como movimientos propios de soñadores empedernidos. Hablar, entender, arreglar los asuntos desde una practicidad absoluta. La demagogia totalitarias en el sentido, son una perdición. ! Que enfermen los degenerados y putrefactos especuladores y que se abran de brazos los positivos y necesarios ingenieros sociales, con justicia, igualdad, movimiento y soluciones ¡

VELOCIDAD Y MORAL

A 315km/h se tiene que tener una gran experiencia para poder pensar con mínima claridad. Me quedaban tres frenadas en la curva tercera del circuito, en la que se pasa de 315km/h a 90km/h, frenando y reduciendo para coger la posición correcta de entrada. Arturo iba delante, el primero, yo andaba segundo y Markeley, tercero. Así, este último quedaba segundo en el mundial y Arturo, el chulo y patanatas difícil de aguantar, primero. Éramos de la misma escudería y mismo país, para mi mal. Cada maniobra sucia y barriobajera y comentarios de la misma índole, le había llevado a ser segundo en el mundial y el primero en los pilotos peor considerados. Merkeley era un tipo humilde y gran conductor, que conducía un coche con una velocidad punta inferior en 15km/h que los nuestros. Con un coche igual, difícil hubiera sido cogerle. En esta carrera, seguía de cerca, con el segundo coche a Arturo. Estaba metido, en las últimas curvas, en su aspiración a sabiendas que tras coger la aceleración y salirme de ella, de la aspiración, le adelantaría con seguridad y ganaría mi quinta carrera. Yo no luchaba por el mundial, pues lo mismo que había ganado cinco, me había retirado, por rotura de motor, otras cinco. Era la última vuelta. El casco me retumbaba y el rugido del motor, me llegaba hasta el estómago mientras gotas de sudor se desplazaban por todo lo largo de mi nariz. Pasaba, inquieto mi dedo, en el reductor de marcha situado en el volente a espera de utilizarlo y que me diera la aceleración para pasar al imbécil de Arturo. Esto sería tener muchos problemas, tanto en la escudería como en mi país. Todo para otro coche y país. Última vuelta. Entré en la recta Tenía más revoluciones en mi corazón que en el motor del coche. Apreté el botón, reduje, me Salí hacia su derecha pasando a centímetros, aceleré y me puso en paralelo a él. Merecía que lo adelantara y su prepotencia cayera al final de la recta. Durante segundos y en paralelo, nos miramos. Ojos abiertos, incomprensión, sorpresa; yo le sonreí dentro del casco y tras la visera, pues en estos últimos metros iba algo más rápido. Muy generoso conmigo mismo y con él, levante ligeramente el pie. Acabó el primero, ganó el mundial, pero siempre porqué yo quise y él lo sabía. Con una enorme sonrisa irónica le felicité por su mundial. Aun con la victoria, a sabiendas que mis cinco carreras con abandono y sobretodo mi maniobra, la que le dio el mundial su cara había cambiado. Me fui andando y hablando con Merkeley de la cerveza que nos íbamos a tomar, allá, en Malasia, en un bar del circuito, para comentarnos algunos detalles. Un gran tipo y muy buen conductor.

viernes, 22 de marzo de 2013

CommentsXXIV

Este escrito, será, nomás, que una pequeña reflexión sobre las barriobajezas de unos pequeños miserables que no pueden consigo mismo y lo pagan los demás El que se entiende como inferior mecánicamente, busca su ensalzamiento mediante el ataque a los que le rodean y pueda. Atacan de manera gratuita. Conozco alguno, y mi pena es máxima. Qué mayor mal! Si te sientes fuerte, tienes poder de satisfacción y felicidad aún luchando con circunstancias adversas. Con tu propio menosprecio, la angustia vital es máxima y la vida un sinsensido. La solución estriba en entenderlo como elección personal y no una decisión de la naturaleza. Seamos debiles y humildes ante quien nos rodea y fuertes y orgullos en y con nosotros mismos. No será un juez rigido quien, al final, te pida cuentas quizás sea con amor, un Dios bueno, que será benevolente con nuestros errores. Equivoquémosnos, sin miedo pues todos lo hacemos.

sábado, 16 de marzo de 2013

LAS FUERZAS POLÍTICAS


Me produce desasosiego, ahogo, impotencia y  tristeza, cada vez que oigo a un Político explicar el asunto que sea. Todos son absolutamente Sofistas, y ninguno busca la verdad, sino dar una respuesta que le haga salir airoso de la situación. No concretan soluciones y se andan tras y con conceptos abstractos que no son constructivos, son etéreos, inabarcables, ficticios e impracticables. Si quieren hablar de la esencia de la realidad, de su visión generalizado del asunto en cuestión y de similares, que se vaya al ágora, al senado, a las charlas en un café y que no introduzca sus garras en la búsqueda del poder en nuestro sistema, pues la política, es una acción práctica y no teórica, en busca de la mejora colectiva. Y leo, y vuelvo a leer y me encuentro lo mismo. La reunión entre las fuerzas políticas en pro de una solución, es impensable, parece como si los intereses de los partidos no fuera el bien del pueblo en general, el cual debía de pasar por  el dialogo social y el acuerdo político. Nada, de esto nada, pero se que mis críticas son campanas en el desierto, pues si no es así me resulta impensable el no ver y corregir, entonces, esta situación. En mis años de vida, ya me he cansado de intentar comprender que, tal y como me dicen, que las cosas son así, que así es el mundo, que así es el sistema, que así es la realidad y así ha sido la historia. Estamos inherentemente condenados a que la política sea así por su propio peso esencial, afirman algunos.
Vamos a dejar de seguirles el juego, vamos a quitarles la mascara y a pellizcarles para que se despierten del sueño que les han metido. Eso que hacen no es que no sea política, es el mal humano en su antigüedad, la búsqueda de intereses particulares, o de clases o de partidos, en vez del acuerdo general, que al fin y al cabo es el máximo beneficio para todos nosotros.  En la actualidad no encuentro ningún político que me provoque confianza pues no he visto hasta ahora ninguno al que le vea hacer un acto altruista en beneficio del pueblo. Altruista, quiere decir por encima de su persona, partido político y las supuestas, pero no existentes, ideas políticas en búsqueda, si así ha de ser, el renombrado beneficio social.

MARATÓN




Como via sin defectus, el caminun esentia,  invoco al positivismo anímico. Partamos de ese principio ineludible porque sólo se puede andar, por definición hacia adelante.
En vistas de esto hagamos maratones. Cuando corres una hora, digamos, sin pausas de continuidad, entrenas y beneficias seguramente a tu cuerpo. Oxigenas lo físico, trabajas bien tu corazón y limpias, por uso y abuso, tus pulmones. Tienes un acto de lucha que fortalece tu cuerpo y tu espíritu.
Yo he corrido  maratones.
Sorprendidos muchos, que me conozcáis, de esta última afirmación, entenderéis  rápidamente que no es, sin más y solamente, un acto metafórico.
Cuando hablo de los maratones dibujo los problemas cotidianos, o mejor vitales, con los que tenemos que correr en esta vida.
Y el anhelado positivismo me acucia y me lleva a pensar en los beneficios directos de correr esto que estoy llamando maratones.
¡Fortaleza!, ¡Fortaleza mental!
Con cada problema que superes, cada maratón que corras, engrasarás los caminos seguidos por tus pensamientos, darás más fuerza eléctrica en los senderos y vías neuronales correctos que, en otras ocasiones ante también problemas,  den la  resolución y serán, entonces,  mas fácilmente recorridos en las sinopsis neuronal. Es decir cavilarás, por experiencia, con más corrección.
Veo y entiendo los problemas como el proceso necesario en la construcción personal propia que es, al fin y a la postre, el único fin objetivo en su beneficio. Los problemas son variaciones que construyen. La continuidad apacible y estable te lleva a la inmovilidad y estancamiento. Las dificultades surgen ante hechos incalculados a priori e implican un cambio y nuevas construcciones en tu actuación. Estas, las variaciones y la experiencia en nuevas situaciones, se acumulan, te engrandecen, te hacen crecer.
“¡Válgame Dios! – me dijo aquel que me conocía, ¡cómo noto tus circunstancias en tus palabras!”. Sí, le dije, pero no olvides que todos, tú también que juzgas, estamos sujetos a algunas.
Aceptemos los problemas como hechos constituyentes  y constitutivos de esta realidad pues en sus variadas soluciones, formas de hacerlas y, sobretodo el talante en afrontarlos, está, no os engañéis, el posible  sentido de la vida.

martes, 12 de marzo de 2013

EPISTERMOLOGOGÍA DEL ESPIRITU



            La temática está olvidada cuando tiene una realidad innegable.
            Quizás por su significado y consecuencias ha sido olvidada.
            Hasta el término para referir a esto, está cargado de prejuicios, significados y vinculaciones que encarcelan su utilización.
            Y se le llama espíritu y se vincula con la Religión, y si se llama alma se ordena frente a un movimiento místico y órfico y cuando se habla de anhelo vital se mezcla con el romanticismo.
            Hagamos ciencia de un hecho ineludible e innegable. Este hecho es el que decide.
            No es el consciente, subconsciente o inconsciente. Estos elementos, tres niveles psicológicos producen tanto la comprensión, descripción o sentimiento impulsivo, pero ninguno de los tres toma la decisión. Ésta se toma en un nivel, indefectiblemente más alto.
            Aquella persona que cruce las brasas ardientes del carbón quemándose la planta de los pies, actúan por decisión y dejan inactivos tanto a nuestro consciente como inconsciente y se impone la voluntad del espíritu.
            Me mareo y pierdo hablando de él, pero pienso que hay un elemento trascendente, decisivo y definitorio que nos hace actuar en este mundo  circundante.
            No hay configuración eléctrica que nos haga tomar decisiones vitales.
            No sé su ubicación pero mi pensamiento me lleva indefectiblemente a construir la idea del espíritu formador nuestro.


LAS MUJERES Y SU FALDA




            Me gustan las mujeres, siento atracción sexual hacia ellas. Soy un hombre heterosexual. Ahora bien, entiendo como un hecho insultante hacia ellas que para realizar ciertos trabajos les piden que muestren intencionadamente ciertos contornos sexis para despertar esta libidinosidad propia en el beneficio y venta de la empresa. No buscan la belleza, la presencia, la elegancia. Sólo única y exclusivamente la atracción sexual.
            En un lugar de cuyo nombre no quiero acordarme, veía pasar a las empleadas de cierta empresa,  las cuales trabajaban en ventas e iban todas con faldas que por cuatro dedos no nos ensañaban el culo. Cuando me vi mirándoselos me dije “¡qué humillación para las mujeres y que insulto para los hombres con su debilidad!” y me pregunte “¿por qué, entonces, ellos no llevan elementos de atracción sexual?” y me dije, “Será que sí que los llevan pero que yo no los vea o ser  porqué las mujeres no pierden tanto los principios con el sexo como los hombres.”
            La utilización y humillación que la sociedad y el sistema nos impone es impresionante en cuanto a su alcance y grosor.
            Los hombres y las mujeres somos, afortunadamente muy diferentes  pero, y afortunadamente también tenemos los mismos derechos, deberes y obligaciones. Empecemos criando esta idea y educando en ella.
            Como hombre, siento vergüenza que cuatro listorros utilicen nuestro gran apetito sexual para sus intereses propios y la siento también  por ellas cuando se antepone su cuerpo a ciertas características infinitamente mejores.
            La belleza como abstracción es necesaria y enriquecedora.Pero el sexo y el libido es otro asunto.
            Y ya os digo, mientras observaba alejarse a susodicha comercial, viendo como contorneaba la cintura me dije “¡qué pena!, sólo la utilizan como cebo” y al momento me vi como esa mísera sardina que miraba nerviosamente el cebo.
            Ambas cosas son malas y el doble al ser asumidas como normalidad.
            Nosotros tontos porqué nos engañan y  ellas tontas porqué las utilizan y tontos todos pues vemos pasar todo esto y todos los días por la ventana y no hacemos nada para intentar al menos corregirlo.

sábado, 23 de febrero de 2013

LA MÚSICA Y EL SENTIMIENTO


            
            La música trasmite y suda por todos los poros el estado anímico característico de cualquier época histórica.  En ella podemos encontrar la cosmovisión general establecida, aceptada y admitida con normalidad siendo reflejo de los deseos y fines propios de cada generación.
            Desde su más pronta concepción ha ido de la mano de situaciones anímicas.
            Digamos desde el barroco, yendo por el  modernismo, pasando por los años setenta, hasta la actualidad, donde la gente se retrotrae al pasado ya más cercano, se puede realizar un estudio sobre las circunstancias que rodean y definen las características y sentimientos de esta forma de expresión humana.
            Si hacemos un estudio psicológico, sociológico, económico, literario, ideológico y más, con ansias científicas, se ve y entiende la música de esa época. Esto sabido es por todos.
            Pero nos vale también para investigar las consecuencias en el interior humano que produce una serie determinadas de las circunstancias y reflejada en la composición cultural de la música.
            Corres el peligro, en su estudio de quedarte en la dimensión puramente estética de la música, juzgable por el placer auditivo que nos provoca. Nos queda también el estudio epistemológico sobre los sonidos, ritmos, instrumentos, voces y su resultad, su intención de búsqueda y su fundamento en la utilización y cómo, de dichos elementos.
            Oyendo música de los setenta entiendo y veo que destila esperanza, ilusión, romanticismo e inocencia. Guitarras acústicas y voces tranquilas. Es un nuevo comienzo de siglo tras los atropellos anteriores. Y tras esto, el materialismo y la inconsciencia nos invaden y atrapan y los ritmos sinsentido se imponen. El Barroco nos elevaba en la asumida vida ante Dios mediante el  virtuosismo y dentro de ritmos e instrumentos y el Romanticismo daba  el poderío de toda la orquesta pues el hombre alcanzaba toda su dimensión. Muchos aspectos se anclan allá donde se producen. Estudiémoslo, relacionémoslos y hagamos un estudio intelectual y no sentimental.
            No ha aparecido cada época un nuevo el concepto de música, ni de instrumento para producirla, ni la concepción rítmica. Lo ocurrido es un cambio moral, llevando a uno estético y que arrastra a la creación de música. En la actualidad la mentalidad ha cambiado mucho respecto a la de los años setenta, la visión vital también y como su consecuencia la concepción artística, musical y los instrumentos utilizados para ello.
            Veamos que ritmos forman la tristeza, estudiemos que instrumentos dan añoranza, digamos que voces reconforta y encajémoslo todo en un momento histórico puntual y veamos por qué esto se busca.
            Si estudiamos el estereotipo del autor propio,  la forma de su música encaja totalmente con una actividad moral, ética, cívica y demás propia y correspondiente a sus tiempos.
            Entendamos qué y cómo producen el cuanto de.
            Tenemos la creatividad encadenada a los tiempos en los que vivimos y somos esclavos de nuestras circunstancias. Sino todoi al menos la producción, pues en la totalidad  personal aspiro a que las superemos (siempre, claro, mirando a Ortega y Gaset)

POLITICUS



            Mi sorpresa ante el ridículo se incrementa. Varios fantoches convencidos de nuestra comprensión de sus verdades a medias me obnubilan.
            Salto de un medio de comunicación a otro y el circo no descansa. No me rio ante inocentes payasos, sino que me mareo en la podredumbre propia de la jaula de animales.
            Platón y Montesquieu llorarían cogidos de la mano si estuvieran en el espectáculo, junto a Felipe II, lamentándose que no fue la tormenta económica quien hundió las naves, sino el peso del oro robado en las Américas.
            Listas abiertas ya, pues quiero comprar en pan en el mercado y no comer bocadillos envasados al vacío y venidos, ni siquiera Dios, sabe de dónde.
            Orbitando al redor del policentrismos sube y baja la marea de nuestra economía según la distancia con y amplitud de, sus mentiras y corrupción. La falsa diferencia en los poderes del estado, resulta agria, y lo que fue agua bendita pocos años a, en vino amargo ha acabado. Regeneración urge.
            Firmado por un ciudadano que se ve impotente para el cambio y se siente atado de la barbas, y nunca mejor dicho, de otros.

viernes, 15 de febrero de 2013


HYLEMORFISMO

            Cuando pregunto por esta asunto en alguna conversación me encuentro, con normalidad caras de sorpresa, bien por la temática o por el propio  interés de ella por alguno.
            Y, ante esto, dada la madurez social, en cuanto a la posibilidad de expresarte, lo encuentro como resultado de una malformación de la cultura imperante en el mundo occidental.
            Cuando me encuentro con una variación sentimental o un cambio anímico en un corto espacio de tiempo sin más actividad que meditar, me pregunto si una variación eléctrica o un campo electromagnético pueden dar como resultado un asunto claramente espiritual
            ¿Qué siente el fracaso?, ¿Qué siente el orgullo?, acaso ¿según la forma geométrica de las interconexiones neuronales, en “U” o “V”, provocan el sentir éxito o fracaso?
            Se me escapa por todos lados, sitios y lugares esta continuidad entre mis neuronas y sentimientos, entre mi cuerpo y mi estado anímico.
            El Hylemorfismo cada vez cabe más en mi persona y me lleva a separar la materia del espíritu o el cuerpo del alma.
            Vuelvo a entender que todas las personas tienen en algún momento dado este pensamiento. El problema estriba en que es aceite en agua, el introducir una reflexión sobre esta relación entre la materia y nuestra persona. Es un movimiento intelectual totalmente extirpado de nuestra actualidad, y si se trata tiene muy poco de objetividad en sus conclusiones, sea por ética o religión y todos sus axiomas puros.
            Pienso que debemos de ser consciente de su importancia y tratarlo científicamente, es decir, separarlo totalmente de cualquier valoración y realizando únicamente una investigación fenomenológica.
            Este asunto es, sin duda, el elemento más importante en la definición ontológica del ser humano.
            Sus consecuencias son definitorias y definitivas con respecto a nuestra actuación necesaria y oportuna.

viernes, 8 de febrero de 2013

CAMBIO

Y me pregunto si debo cambiar mi manera de escribir y dejar de sentirme bailando rumbas con las dunas en el desierto o recitando poesia en las extensiones heladas de los casquetes. Quizas olvido com frecuencia que se escribe para ser leido por otros Es en mi mente donde está la claridad dd mis palabras. En esto, unos me dijeron, que explicara mas las conclusiones y hiciera mas sencillo y directo el camino hacia ellas. Ante la falta de guia, tendré que reconducirme pero dificil me será autoevadirme y pensar que todos volamos juntos. Ahyy, cuan grosso error. Desde mis dudas, defectos y libertad, hasta mi proxima necesidad vital de escrbir

sábado, 2 de febrero de 2013

COMENTARIOS DEL LUNES


                

La ciencia del pensamiento o el disfrute del razonamiento o el sentimiento organizado es decir la filosofía que conozco y manejo, hoy no me vale y no me sirve.
                Un día, como cualquier otro, mi mente se mece en el sedante producido por mi mente tratando de no sentir lo que veo y no escuchar lo que me dicen.
                Es entonces cuando la filosofía Griega me parece vacía, la escolástica medieval la entiendo como un camino de huida, el racionalismo modernista lo siento como ilusiones y la filosofía contemporánea la veo como alumbrando frustraciones
                Pocos días escapo de mis ideas que me mantienen alerta, busco soluciones y me sumerjo en mi clara y veraz ignorancia. La tranquilidad del desconocimiento y la resignación ante la imposibilidad es profunda y me descansa.
                No quiero teatro, tragicomedias, dramas, ironías, quiero pensar desde la minúscula pequeñez a la que pertenezco.
                Nietzsche, no quiero el poder desde la grandeza, sólo la tranquilidad desde mi pequeñez.
                Hegel, no quiero ordenar todo el mundo bajo la razón, sino encontrarme tranquilo y sosegado navegando en el desorden en el que he de vivir.
                Cuánta razón, Heráclito, todo  cambia y el rio desciende por el camino de la vida,
                El sol va saliendo, amanece y el sentirme perdido fluye en el olvido.
                Sube el sol con el día, y la ontología de Aristóteles, me comienza a saciar.
Es entonces cuando atardece y bajo el manzano disfruto con la entereza y aceptación con Ortega y Gasset.
Y comienzo a andar de nuevo.

LA ENTROPÍA Y ESPAÑA




            Cualquier sistema formado y creado ante unos problemas dados, tiende y más en el caso del ser humano, a la corrupción y malformación.
            Por naturaleza propia las cosas se estropean. La entropía, entendida como el aumento del desorden propio del sistema es una ley insalvable. Nada permanece impoluto ante el paso del tiempo.
            Lo que funciona como innovación y cambio acaba siempre con asuntos de malformación y en el caso de los asuntos humanos, con la perdida de los primeros principios formadores.
            Las barrigas y los culos cogen peso, y esto, impide recuperar la pureza intelectual y los motivos sinceros que dieron lugar a la validez de la actuación.
            La transición española, fue un ejemplo a nivel mundial. Allí se comprometieron y actuaron muchas personas con sinceridad e interés de cambio y mejora general.
            La ilusión de los nuevos vientos movían el corazón, la honradez era un término que no se discutía, el interés propio era la aplicación de las ideas defendidas.
            Pero los culos y barrigas de ellos y ellas siguieron aumentando y lo que era pureza e interés general pasó a ser malformación e interés personal.
            El término degeneración, implica la necesaria renovación. El cambio ha de ser constante pues las personas estamos envueltas entre los papeles de  los beneficios e intereses personales.
            El poder empobrece la naturaleza.
            El poder se trasforma en ambición.
            El poder empequeñece las humildes intenciones.
            Los qué y cómo se tiene el poder debe de ser constantemente renovado y adaptado para su correcto funcionamiento.
            Ya no se trata de cultivar la tierra de España y plantar la semilla de la democracia. Con la estructura ansiada ya lograda, los primeros se van, se encuentran con la comida ya puesta y dejan, a un lado la idea del compromiso y avance aparcada al lado de una lucha fratricida de los partidos por el sillón del poder. Las ideas murieron en el rio del dinero y los perjudicados somos los Españoles.
            Siento que el pueblo Español  es  grande, fuerte, inteligente, sincero y capaz pero también, y esto lo sé, hay, algunos propios,  que nacieron sin vergüenza ni honestidad o si, pero se les cayo con la primera palmadita en el culo dado al nacer.
            

jueves, 24 de enero de 2013

OPTIMIZAR



Primero seamos técnicos.
Darle a cualquier elemento o acción su máxima utilidad, entendiendo esta como la puesta en práctica del objeto y acción en su mayor dimensión ya sea cualitativa, cuantitativa o temporal. Se sobreoptimiza las cosas encajándolas en su desarrollo con otros elementos o acciones, todos ya optimizados.
Pero vamos, también entiendo la fácil conclusión y el rápido entendimiento de la utilidad de la acción como hábito y costumbre.
Pero, sin embargo, esta idea no es barajada en casi ninguna conversación. No es un motivo de solución. No suscita reflexiones.
Es más, ahora aquella persona que aprovecha al máximo las cosas, que acaba todos los contenidos, que mantiene los utensilios hasta el final de su funcionamiento correcto, que sube por encima de las modas y no cambia sin exprimir la ya elegido, suele recibir otro tipo de calificativos, en línea despectiva, debido a la gran idea del exceso material como reflejo del éxito social.
Primero y como siempre, la coherencia  personal, debe ser, por definición, anterior a cualquier otro objetivo.
Y segundo y quizás más importante, las reservas son limitadas, ya sea por la cantidad propia del elemento o por tu capacidad de conseguirla.
Debemos tener un cambio mental en este asunto.
Menos de todo y los mismo resultados.
Es una función, proposición, elemento matemático puro y duro.
Pero si nos queremos a la mentira que tanto necesitamos, es decir, la abstracción de la realidad, nos dará, sin duda, un mayor orden mental y felicidad al no estar máximamente encadenado a las necesidades materiales y aumentar nuestra libertad personal.
Optimicemos y tratémoslo, no como característica personal, sino como elemento nemotécnico y metodológico eficiente y correcto.



sábado, 19 de enero de 2013

EL MERCADO (BORRADOR A CORREGIR CON Y EN EL TIEMPO)



I.
            En la naturaleza propia, en la experiencia y en el compendio teórico, me cobijo al afirmar que el medio de funcionamiento más óptimo entre los seres humanos es – aunque me duela ya sólo pronunciar su nombre por la utilización actual, el mercado.
            Pero este concepto tiene formas diferentes que no se contemplan en la actualidad pero que son en su esencia lo mismo.
            Nacemos buenos, sin duda, pero nos malformamos y corrompemos por las necesidades y situaciones propias de la construcción actual. El problema no está en su naturaleza sino en su nefasta utilización.
            Esta estructura tiene como primera característica y peor defecto su autonomía y autocontrol propio.
            No es el género humano quién toma las decisiones pues es el mercado, actuando sin intencionalidad pero sin control donde se producen. Es la personificación de una entidad material.
            Somos peces en el rio, que le damos vida pero no controlamos en absoluto las aguas y su caudal.
            Y con esto, entiendo, que aun así hay medidas para darle una forma justa, controlada, personal y no alienable.

II.  LOS LIMITES DE BENEFICIOS.

            Ahí va.
            Sin más liquidez constructiva que muchos otros, hay varios cientos o miles de personas que ganan en un año, cada uno de ellas, la suma de varios cientos o miles, todos juntos, que ganarán en toda su vida.
            Esto, no es justo o injusto, inmoral o moral, es un defecto de funcionamiento de un sistema correcto.
            El mercado, en su funcionamiento óptimo, debe de marcar las diferencias en función de varios factores, como serían, digamos, la venta del producto y otros. Esto hará que la buena labor y el esfuerzo primen. Más trabajo, más dinero.
            Pero démosle una inteligibilidad y coherencia. Humanicemos el mercado y no nos dejemos arrastrar por sus formas. Pongamos límites a las ganancias y no convivamos con monstruosidades.
            Ciertamente no sólo hago alusiones humanitarias, sino también una parte operante tal y como que aquellos beneficios que estuviesen ya por encima de los beneficios estipulados, fueran invertidos en la propia empresa. Ésta se ampliaría y daría más trabajo.
            No dejemos que el mercado nos devore y acabe merendándonos.
            Démosle y pongámosle límites y control.
            Algunos manejan cifras que lo único que hacen es pudrir su vida y llenar de violencia y envidia a otros.

III. LA COLECTIVIZACIÓN Y EL MERCADO

            Dentro de la competitividad propia del mercado, repartir los beneficios entre los propios productores.
            No hablo de centralización de la producción, no de un planteamiento estatal de ello.
            El estado compraría la empresa a su legítimo dueño y tras esto la pondría en las manos de los trabajadores cuyos beneficios, de la empresa, se dividiría entre los trabajadores, una mitad, y  la otra hasta pagar la compra y el préstamo  hecho por el estado.
            De nuevo no sé hasta cuanto es una ilusión por las cifras que manejamos, pero sí, en el caso en que fuera viable sería un elemento de justicia social y un aumento de la propia productividad por la propia integración e interés del trabajador en su papel y función, pues ya será su empresa y disfrutara o sufrirá el aumento o disminución del montante. Hay ejemplos actuales de este modo de operar (cooperativas alimentarias)

IV. CONCLUSIÓN

            El mercado debe de existir.
            Todo el poder económico no puede estar en manos de los individuos y nuestra corrupción posible.
            La ambición, el poder y la riqueza (poder estatal) ensucian cualquier corazón y corrompen el alma.
            La libre competitividad del mercado es sinónimo de creación y calidad.
            El mercado es una fuerza productiva de por sí, bienintencionado.
            El problema reside en su falta de control.
            Si no lo conducimos y dominamos  nuestra naturaleza es pequeña y débil para salir de sus trampas inherentes.

SENTIR Y ESCRIBIR



            Cuando siento que el mundo me devora, siempre me cabe refugiarme en los dedos de mis manos con un lápiz entre ellos.
            Componer con palabras me consuela.
            La belleza del escrito me sana.
            La intimidad expresada me fortalece.
            El mundo que me rodea pasa en ocasiones por encima de mis huesos y borra, rompe, muchos de mis tesoros.
            Pero siempre tendré la escritura. Jamás nadie me quitará expresarme, buscando la belleza, los sentimientos de mi corazón.
            En el momento de fortaleza me atrevo y hago filosofía sobre la realidad, en los momentos de enfado e indignación, opino y sobre todo en los momentos de tristeza me consuelo, buscando la belleza escondida entre los verbos y demás que pululan entorno a mi lápiz.
            Un centímetro más grande tengo el corazón tras escribir.
            Liberar mis sentimientos me consuela.
            Haciendo odas al mundo me lleno de humildad en mi persona y misericordia hacia el mundo.
            El escribir, las palabras son demasiado grandes para competir con ellas.
            Me dejo arrastras y disfruto en sus manos.
            “Y a media noche suspiros de amor me despertaron, abrí los ojos la vi y comprendí que no fueron los suyos sino los míos
            Y a la mañana, vítores de felicidad resonaban a su lado y buscándolos en su boca, supe que era mi corazón quien los cantaba
            Y al acostarme la tranquilidad me invadía y buscándola en mi alma sentí que estaba entre mis dedos, en la mano con la que nos cogíamos” 

viernes, 11 de enero de 2013

CRÍTICAS EN/DE/A ESPAÑA



TEMPORALIZACIONES

            Hay situaciones constitutivas de la realidad, regladas, legisladas y en este caso, temporalizadas que son unas barbaridades.
            Me parece obvio y manifiesto este error del sistema en el cual se acepta, comprende y permite que los representantes elegidos con el fin de la igualdad y solidaridad para todos y entre todos  los ciudadanos, le hagan bastante poco caso a este motivo de actuación.
            El trabajador, asalariado y con nómina, como ellos, tiene tres días de vacaciones en todas las Navidades, 25 diciembre y 1 y 6 Enero.
            Y aquellos a los que votamos y pagamos  depositando en ellos nuestra confianza en la construcción de una sociedad mas justa e igual, se toman , cogen o permiten todo el mes de Enero de vacaciones y se pasan por el forro de allí donde duele la supuesta igualdad.
            La tranquilidad con la que hacen y justifican este acto, es sublime e impresionante.
            Pero lo mas preocupante es que ésta minoría a nivel social lo pueda seguir haciendo.
            La vergüenza en su trabajo ha desaparecido.
            Aquellos que la tuvieron, yo no los conocí.
            Aquellos que la tienen,  pocos  son.
            Que no se les olvide y no se nos olvide que no son autónomos  viviendo de sus negocios, sino que trabajan para los que les pagamos, es decir, los habitantes de aquella organización estatal propia, en éste caso  en España, es decir, la mía.

VARIACIONES

            Cuando escucho, leo, veo, a los diferentes medios de comunicación dando información sobre declaraciones de políticos y otras entidades públicas, encuentro confusión, siento paradojas y me digo o creo en el error o alguien me está engañando.
            No es posible que aplicando una visión aséptica a las horas de describir los acontecimientos se pueda tener tanta diferencia en lo que se dice y lo que se ve.
            Las intenciones del protagonista de la acción, suscitan contradicciones al describirla. Que dijo blanco ciertamente, que dijo negro con sinceridad o que no nombró ningún color intencionadamente. Esto me dicen y con ello naufrago buscando la verdad.
            Entonces, ¿son los intereses e ideas propia las que malforman la realidad?, ¿son las malas intenciones las que manipulan los hechos?, ¿es nuestra ignorancia e incapacidad de juicio?
            Es, a mas no poder, una temática actual a resolver. En esta sociedad la verdad te hace pobre y la mentira te da dinero y poder. Y  a los hechos me remito. Esto no es necesario pero sí usual.
            Quien no me crea es que no vive  en algún lugar del mundo occidental, que yo conozco y vivo y como en él.

jueves, 3 de enero de 2013

CONVERSACIONES


            


Aristóteles, a lo lejos, observaba a Galileo  colocar las bolas en las rampas dejándolas caer, recogiéndolas y tomando anotaciones preguntándose cómo podía actuar así para comprender a la naturaleza y su movimiento propio, mientras éste, galileo, volvía la cabeza atrás y pensaba que cuanto talento se desperdiciaba por no tocar la realidad material y estudiar sus mecanismos.
            Al verle, Galileo, dejó sus experimentos y se acercó a Aristóteles. Los dos volvieron, andando el camino ya hecho, hablando, especulando, dialogando, corrigiéndose y sobre todo, disfrutando mucho ambos.
            Así, Galileo golpeó iba goleando piedras con su pie por el camino hasta que alzó la vista -Aristóteles era alto y delgado y él, Galileo era bajito y corpulento y le dijo:
-          Amigo, padre de la ciencia, mente privilegiada, fíjate en la trayectoria y la distancia ¡cambian con el golpe!
Aristóteles. Subiendo las manos le dijo:
-          Mi más que amigo, genio incansable, monstruo de la física, observa como todas las piedras caen igual,  pues tienen un movimiento propio por su naturaleza.
El camino hacia la posada era largo y lo disfrutaban mucho conversando desde sus antinomias.
Llegaron al lugar, a la posada y se sentaron en la mesa central iluminada por las enormes llamas de la chimenea.
El pelo largo, flácido y blanco de Aristóteles le caía suavemente por los hombros y con los antebrazos apoyados en la mesa y la túnica sobre las rodillas, miraba y escuchaba con interés a Galileo, el cual moviendo y trazado figuras con las manos y por el aire, se tocaba los rizos de su cabello, casi rojos, que salían y escapaban hacia todos los lugares.
-          Aristóteles, compañero, concéntrate en lo que te cuento y es que independientemente del peso ¡caían igual! Pruébalo y veras, ¡pon las bolas en las rampas!
-          Galileo, maestro, no toques a la  naturaleza para comprenderla, es su esencia lo que impera, así, tú y yo, en esta mesa y observando por la ventana, utilizando nuestra razón podríamos explicarlo todo.
Entonces, y a la par de sus comentarios, unas risas se hicieron audibles. Venían de otro caballero, cubierto, en la mesa de al lado.
-          Buen comentario, dijo.
Y galileo comentó
-          Venga a dialogar con nosotros, señor.
Ésta se quitó la capa y los dos se quedaron desconcertados al ver que el vestido de un hombre escondía el cuerpo de una bella mujer. Vestía una ligera, blanca y ceñida camisa a la altura de la cintura con unos pantalones rectos de hombre.
Siguieron hablando, haciendo ciencia, discutiendo sobre la naturaleza, los experimentos, la observación, todo siguió igual menos la mirada, que cambió de tono y lugar. Llegaron las sonrisas y se acabaron los vasos de vino.
            En la barra habían dos personas más, ocultas, discretas y observando la escena.
-          ¡Oh,oh!, sólo la voluntad les sacara del placer físico y los conducirá correctamente, dijo Zenón.
-          ¿Qué?, la voluntad ¿de qué?, sonrió Nietzsche mientras le contestaba.