domingo, 14 de mayo de 2017

¿La angustia de la libertad?




Si tuviéramos un lugar u objetivo hacia el cual hubiera que caminar,sí que encontraría terrible elegir correctamente el camino a elegir que nos llevara hacia aquello que nos proporcionara la realización.
  • Sé donde he de ir, pero apenas nos dominamos, controlamos, tanto en lo individual, como en lo colectivo. No veo la necesidad de llegar allí, no estoy de acuerdo en que allí estribe y se encuentre mi realización. Estoy condenado a llegar a un lugar entre la angustia y pena de un camino no deseado. ¿Para qué soy libre si no puedo disponer de ella?
Esto me diría si no tuviera elección sobre un fin impuesto. Mesieu Sartre, mi propia libertad para elegir y construir mi destino es una pura manifestación de alegría. No hay llegada, no hay fin, hay camino el cual recorrer desde la libertad. Oh, Nietszche, ¿la duda sobre lo que queramos ser será solo consecuencia de nuestra debilidad y cobardía en buscar aquel camino que nos realice?, pues, Ortega, ayúdame a que con mi razón e intelectualidad, sepa construir, por mi mismo aquel lugar y meta donde decida que debo llegar.
La libertad, dentro de la creatividad es la fortuna.
La atadura a los fines y metas es agobiante.
La vida es corta, irrealizable pues no tiene finen concreto.
Es una carretera sin señales, sin límites de velocidad, sin policías, sin preferencias de paso, tú veras como llevas ese camino a ningún lado y decidirás el camino y el medio de trasporte que gastas y qué buscas en la pequeña carretera, que no va a ningún lado, pero que nos encontramos en ella, desde aquel cualquier otro día y conduciendo entre sus márgenes.
La libertad es la bendición del ser humano, es lo que nos aleja de cualquier otra realidad o entidad cosmológica. No hay que renunciar de esta. Hay que adorarla, cuidarla, alabarla y abusar, con y en demasía de ella. En esto no quiero hablar de nuestra autodestrucción por tenerla, no, hablo de la capacidad y convicción que no hay error posible en mis elecciones ya que nadie te puede decir si es realmente correcto tus actos, pues no hay camino ni finalidad que nos lleve y debamos construir en función de ella.
No me siento angustiado, en cuanto asumo que la misma posibilidad, no más que siempre la misma, está el haber acertado yo en mi decisión y tú en la tuya.

La libertad es el rasgo diferenciador y es el camino de la felicidad.

sábado, 13 de mayo de 2017

MI DESESPERACIÓN ANTE LA TÉCNICA



Inspirado por aquel a quien no le llego siquiera a limarle las uñas de los pies,os contaré el mal que la técnica nos hace a las personas.
Uno: Que no se os olvide, la técnica evoluciona en cualquier maldita y nunca deseada guerra por aquel que tenga una mínima pureza en su corazón.
Los aviones y sus reactores cambiaron ante la creación de cazas con mayor velocidad relacionada y con el fin de la muerte de los demás.
Los submarinos, no evolucionaron para la investigación de los, siempre bellos y misteriosos fondos marinos, sino para la destrucción de mercancías para el alimento o el hundimiento de barcos donde hubieran gentes a quien matar.
La evolución técnica se triplica, por multiplicar por la cifra más baja, por las ganas de matar y destruir.
Pero, no vayamos a criterios populistas, enormes, sentimentales, sino bajemos a la vida plana y directa que nos afecta.
Dos: Que tengáis muy claro, pues parece que así se nos olvida,que todas las últimos y magníficos productos que nos dan supuesta belleza y rapidez para hacer los asuntos, no son avances hacia la felicidad que nos corresponde como personas, sólo y únicamente es el mercado que se fagocita a sus supuestos creadores, toma persona, se encarna en entidad y nos arrastra. La técnica no es una ayuda, es un vicio que nos desplaza de nuestra propia esencia.
Nuestro cuerpo y su necesaria actividad física, es aplastado por aquellos medios de trasporte, que nos maravillan y que no somos conscientes que nos traicionan y nos hacen mal. Después tratamos de perdonarnos, sudando tras correr envueltos en aquellas magnificas y caras zapatillas. Buscamos la absolución con nuestro cuerpo tras la falta de movimiento, como seria andar, ante la imposición del sistema que hemos, inconscientemente montado.
Mi crítica se me descontrola y me lleva a la desesperación ante la locura de la incomprensión de ella.
La naturaleza estuvo, desde, imaginemos 7.500.000 años, cuando nos separamos diciéndoles adiós los simios, trabajando hasta construir, digamos, y nomas que digamos, hace 100.000 a lo que somos en la actualidad.
Y nosotros, dentro de esta falsa y mentirosa lucidez, hemos decidido que la natura es una mentira o una realización sin motivo ni sabiduría.
Dejadme que os diga que tu cuerpo no puede vivir sometido a el sedentarismo que este mercado que tan artesanalmente hemos construido, que tu alma necesita más creación pues sin ella nunca hubiéramos llegado a nada. No tenemos ni necesitamos nuestra creación para vivir, todo está hecho y facilitado.
Puede que un chimpancé,en la sabana tropical africana, ponga más en marcha su capacidad de resolución de problemas que muchos de nosotros en la vida actual.
  • pero, tú, como exageras – me dijo aquel- hablas desde la desesperación propia de los inadaptados.
  • Jamas, pero nunca jamás me habían piropeado de manera más satisfactoria de que tú has hecho ahora- le contesté , añadiendo - soy feliz, en el gran pecado de mi capacidad de llegar a mis propias conclusiones sin que nadie me las imponga.
No quiero huir de mi naturaleza, no quiero hundirme en la supuesta comodidad antinatural, no quiero sentarme con la gente hueca cuya única y gran realización estribe en sucumbir ante las últimas modernidades técnicas.

La técnica es, y dejadme que os lo diga, sinónimo directo de rapidez,en esta, el pensamiento y raciocinio, desaparece. Ahy, cuanta razón tuvo aquel cuando le dijo al otro que le vistiese despacio que tenia prisa.

jueves, 11 de mayo de 2017

El café en el tiempo.




  • Y cuando me quise dar cuenta , ya había pasado otro año. En ningún momento sentí que avanzaba y que pasaba rápidamente a nuestro alrededor - dijo Andrés
  • Pero ¿de qué tiempo me hablas?- puntualizo Marta.

Los dos se miraron, Pedro y Andrés, y miraron a Marta con cara de curiosidad y extrañeza. Desde hacia algunos días, le habían cambiado las horas de la reunión sobre objetivos, asuntos y contenidos del estudio fotográfico y constante que el equipo visual realizaba sobre la realidad, allí, en la editorial, y tenia, entonces más tiempo y oportunidad de estar y compartir conversaciones con sus dos amigos de la editorial. Tenia más, era una mujer con una tremenda, particularidad pero una gran sociabilidad.

  • Te lo tomarás como quieras, me podrás hacer hincapié en la teoría de la relatividad especial y el espacio curvo explicado por Einstein, pero, el que no lo sepa se engaña y el tiempo, es solo uno e igual para todos - afirmo, con seguridad Pedro.
  • Bueno, a no ser que tengas diferentes medios para medirlos,aunque el tiempo siga siendo uno -contentó Andrés. La miraba con fijeza pues era un asunto que sin haber cruzado palabra nunca con ella,le había llamado la atención interés esta temática.
  • ¿Es el tiempo la medida de los acontecimientos que ocurren en un supuesto espacio medido? - pregunto Marta, inclinádose, algo más hacia adelante.
  • No, volvió a inquirir Pedro. El tiempo es el movimiento rítmico que marca los movimientos pendulares del maldito reloj que me dice que me tengo que subir al departamento a hablar con el coordinador del reparto. Marta, Andrés, a pesar de mi aparente seguridad, el asunto del tiempo y de su trascurrir, me inquieta. Guardaros las conclusiones en vuestra cabeza y después me las contáis.
Cogió la chaqueta y tras sonreír y hacer el gesto, al barman de luego te pago, salió rápido.

  • ¿me hablas de la velocidad del pensamiento? Marta.

El mundo se hacia algo más pequeño cuando ellos se quedaban. Una pequeña burbuja de aislamiento se criaba entre ellos.

  • Sí, de eso te hablo y no más.

Y continuó

  • ¿Cuanto tiempo va a pasar, si eres capaz, en la franja de recorrido físico del la aguja grande del reloj, consigues dilucida son tus preferencias hacia tus inquietudes?,¿más o menos que si apenas ves algo en la televisión?
  • Bueno, en un principio, la media hora será la misma
  • Eso es lo que tú te crees - le contestó, con burla, confianza y quizás, algo de prepotencia. El tiempo, mi más que amigo, es el cúmulo de emociones y pensamientos que se amontonan en tu persona. La vida pesa o se aligera, no con la suma o reste de minutos, sino con las emociones y acciones en ella ocurrida. Enormemente amplio y largo es el tiempo que tú, yo y Pedro pasamos hablando aquí, en mi amada, como amante traicionera de la vida, barra del bar.
  • Me parece oírme, Marta, si me dices que el tiempo no es más que un cúmulo de sensaciones y que solo con ellas podemos medir, realmente en su cantidad, el tiempo que paso, ¿qué diablos hacemos con el misero trascurrir de las, siempre decepcionantes agujas del reloj?. Traicioneros y macabros movimientos del reloj. ¿Es real, omniabarcante y generalizable el tiempo que yo noto en mi interior?, ¿es diferente, voy a otro ritmo?, ¿escaparé del resto en la carrera de la vida?
Siempre pasaba lo mismo y Andrés en determinadas situaciones se subía por entre la ramas de la trepadora de la poesía?

  • No, poeta, te hablo de la falta de camino calculable y temporalizado de nuestro camino en ella. Lo que fue, apenas un chasquido con sus vulgares dedos, para mi amigo fue una eternidad ese segundo mirando aquel cuadro de Dalí, para este otro que fueron una media hora agobiante para ver el Moisés de Miguel Ángel, para el el adminado fueron los minutos más intensos de su vida esperando ver aquellas manos que con la máxima admiración se sujetaba sus barbas viendo a Dios, aquella tarde para el vecino, aburrida y larga, paseando por el pasillo, sin más divertimento que hablar, de tonterías y banalidades con algún amigo, mientras que él, en apenas unos segundos, le pareció pasar todo la tarde, atrapado por el libro de....elige el que quieras amigo.
  • Bien, para hablar en forma de metáforas y personificaciones ya estoy yo, cariño -aquella vez la tan repetida palabra utilizada por él hacia ella de la ,manera más aséptica posible, le sonó algo extraña y especial- y te diré y te concluyo, que el que así lo pretende, se escapa del tiempo y este solo encarcela alas agujas del reloj.
Entre unas cosas y otras, como habían estado atrapados una hora en aquella conversación, cuando sintieron pasar a su lado acariciando las paredes de madera del café,apenas algunos segundos, y volvió Pedro. Tras ver su cara de abstracción y apoyando los dos brazos sobre la barra les dijo.

  • Os pongáis con queráis, es decir, como siempre, han pasado solo una hora desde que yo me fui, solo,única y exclusivamente,una hora. Los tres sonrieron, hasta que Andrés le dijo.
  • A ti el reloj te domina, a mi , amigo no.
Se lo dijo con amistad, tanta que Pedro llevaba con divertimento lo que consideraba unos grandes errores de falta de practicidad de Andrés, mientras que este, miraba con la máxima benevolencia su sin vivir marcado entre el pulso del reloj, que les miraba y vigilaba, con atención y autoridad, desde la pared y por encima de sus cabezas.



viernes, 5 de mayo de 2017

El Café, las paranoias y la mentira.




  • Quiero y prefiero pensar, como dijo Pedro, antes de irse, que lo mio en este asunto es un hecho paranoico y no científico y real.

Marta sonrió. Sabia de la mentira, siguiendo el “rollo” o dinámica que criticaba, tan grande que acababa de decirle su amigo. Éste pensaba, de una manera científica, empírico-resolutiva, en los hechos hipócritas, cínicos y falsos, en la que se mueve la sociedad.

  • Veo, y entiendo que desde esta posición enfermiza, ,la mentira o mejor la falsedad impera en nuestra sociedad. ¿Sabes que la publicidad bombardee sin piedad tu subconsciente y el mio, tratando de dominarlo para llevarte allá donde quieran?, ¿sabes que al papel de los cigarrillos de “meten” fósforo para su consumo más rápido y el cigarrillo para que a los que fumen les dure menos éste y consecuentemente el paquete?. El fósforo oxigena e incremente la combustión. Más fuego, menos tiempo. ¿Esto que es?, un acto maquiavélico que concreta una falsedad e hipocresía. Así va todo, Amor. Cuando la llamaba amor, ambos dos sabían que era un artilugio puramente conversacional. Nunca podrían ocupar la misma cama, pues eran conscientes que la magia, saldría despedida en pedazos.
  • Bueno – Andrés- te explico, por si no te has dado cuenta, que tu partes de unos principios morales, que no tienen porque ser compartidos por los demás. Sí, Maquiavelo, El Príncipe, el fin justifica los medios ¿cual?, vender, ganar dinero ¿por qué no?, ¿acaso no harías tú también lo mismo?, !no, no, no lo haría¡ -le dirías, hasta que el otro te contestara que le vida es corta y que a los dos nos enterarán, hagamos lo que hagamos, en dos nichos contiguos. Tu moral, no vale ni para merendar.

Marta era consciente de su propia disconformidad con su palabras, pero ello no quitaba su validez y razón de ser. Ella también es buena y piadosa en el alma, pero está mucho más vacunada contra los males que les rodean.

  • Marta, I love the Undergroun. Con Nietzsche me iré a tocar el violín para no tener que escuchar razonamientos como el que me has hecho, que no son tuyos, lo sé – los ojos le brillaron -pero también sé que existen y además, de manera, bastante extendida y permitida. La moral, no debe ni tiene por qué ser un acto de retroceso. No son mordeduras ni esposas los acontecimientos morales, como tendemos a pensar, pueden ser un hecho de libertad y de imposición ante la mecánica deshumanizada, por el autocontrol que ha tomado, del mercado. Nevermind, querida, tengo que continuar, yo y mis paranoias.
  • ¿Utero?, ¿Come as you are?, ¿In Bloom? - le dijjo sonriendo Marta, pues ya te digo, que de paranoias, nada.
  • No amiga, sólo les pido que no me engañen y mientan – le dijo mientras hacia los gestos de tocar la guitarra.

Pedro volvió, la corta visita al encargado venido de la central habíase acabado, momentaneamente. Escucho algún minuto la conversación mientras se acababa el café. Había podido escaparse, mientras el encargado era requerido por el jefe de la editorial, aquí en Valencia. El parquet sudaba, como el cuello de la camisa de Pedro, cansado de la conversación de monos que no sabían de nada más que hacer las tonterías que, al parecer, hacen funcionar el pastel.

  • ¿Qué tú estas harto, amigo?, - le dijo pedro a Andrés - , pues déjame que te diga que tu filosofas sobre ellas, pero yo trabajo y vivo envuelto en unas supuestas formalidades, que no son más que mentiras envueltas con papel rosa de regalo. Normalmente les quito importancia ya me conoces, pero hoy me han matado.


Hubo una parte de la conversación que no comprendió, ni le interesaba. Jamás entro en la protesta y desprecio hacia lo que había, dada en el Grunge.

jueves, 4 de mayo de 2017

LA MENTIRA DE LA INVARIABILIDAD DE LA RAZÓN




Entiendo y lo veo ya como evidencia, que la razón no tiene una forma única, acabada y definitiva que construya, mejor, o que tenga la posibilidad de formar, un mundo con unos objetivos y estructuraras a apriorísticas, basadas en la construcción y formación entorno a unos principios invariable e inmutables propios y formadores.
Sí, la razón actúa, y habla y piensa con lógica, pero, salgamos del engaño, no será sino la lógica y las palabras y comentarios, que el corazón quiere que así sea.
Salvo las formalidades, ya construidas y ya dictaminadas, cuya utilidad es nula ( me voy hasta Aristóteles, pasando por Frege y acabando con Wittgenstein) la forma lógica no explica, no resuelve ninguna situación, forma o problema propio pertenecientes a la especie humana y que los constituye, forma y nos hace lo que somos. Perspectivas Ortegasiana. No hay razonamiento que aguante el paso de los tiempos y generaciones. La razón cambia y especula, según sea el corazón de aquel que lo haga.
Si nos trasladamos siglos atrás, aquellos que escribieron y pensaron con total autoridad y correctitud, obtuvieron todo tipo de conclusiones diferentes, no por la mala utilización de su pensamiento y lógica, sino porque nos movemos, con el paso de los años, entre diferentes corrientes de agua dentro del,mismo mar de la razón.
No podemos hacer una visión omniabarcante y englobadora que supusiera la sumisión de todas las personas, bajo total convicción, en la formación y construcción del mundo, y esto seria,no porque unos razonaran mal y otros bien, sino porque la razón no tiene una forma única y acabada.
Desengañémonos, sólo la democracia y la supuesta aceptación de la mayoría, puede llevar al acuerdo.
De locura, de locos es la idea de una gran unión intelectual a nivel mundial. La razón de unos va a un ritmo diferente que la de los otros, según la inclinación y grados del terreno en la que se encuentren. Ambos van en bicicleta, pero los piñones son diferentes según sean las circunstancias.
A ver, tendremos y tenemos problemas, si dogmáticos, orgullosos, prepotentes, no somos capaces de entender que tu lógica, razón y evidencias, no son sino partes de este bonito y sabroso pastel que llamamos razonamientos.
No tendrás ni derecho ni razón si tratas de encontrar tus ideas como validas y promotores de la verdad, y no porqué sean falsas y verdaderas, sino desde la consciencia que no hay una manera de razonar correcta, inequivocamente, validad y que te lleva por la autopista hacia la verdad..
En la variedad y el error está el avance, en la prepotencia y la posesión de la verdad está, sin duda,el retroceso y anquilosamiento.

(Andrés leía con locura el articulo que iban a publicar, pensando en la discusión, afable muy amistosa, pera enfrentada con Pedro y su seguridad en la formación correcta del mundo y sintiendo con alegría, la aventura, entre las consecuencias de estas ideas con Marta, allá, en el sueño del camino de lo variable. Se imaginaba entre cafés y poleos, discutiendo y hablando, dándole carácter y personalidad al parquet del café)


jueves, 27 de abril de 2017

El café y la otra realidad.





  • Andrés, veo que no has cambiado – le dijo Marta, quitándose, con suavidad el flequillo de su pelo negro, muy oscuro, que le caía, fatigadamente sobre su frente.
  • Sí, Marta, sigo siendo el mismo y también lo que te digo es verdad.
Y la música seguía sonando en el fondo del bar y el anzuelo que había pescado aquella conversación, todavía bailaba entre las notas. Marta marcaba siempre, sin ninguna intención, una distancia gigantesca entre ella y el mundo, en el oscuro color negro que la dominaba, tanto en su cabello como en sus ojos - “o bendito misterio, pensó más de otra persona”
  • Marta – siguió Andrés- es una autentica realidad y no tiene menos razón de ser que no serla que aquella que tu abogas como cierta. A ver ¿cual es la diferencia entre aquella y esta?, la intensidad de existencia es la misma, sino mayor en esta de la que yo te hablo.
  • Andrés – replicó Marta esbozando una pequeña sonrisa y moviendo con una lenta locura su cabeza de lado a lado- ¿me dices que trasladas a una realidad entre las notas de aquella canción?
Volvió a reír. Exultante seguía, aquella mañana, como pudo haber sido cualquier otra, de alegría y felicidad. Era capaz de obviar al mundo en toda su inmensa e infinita pequeñez. Tenia la virtud de olvidarse de lo supuestamente evidente. Disfrutaba con Andrés, no porqué le convenciera en sus grandes actos de asuntos trascendentes, sino en el viaje hacia la diferencia.
  • Marta, sentí la realidad realidad de tiempos pasados, escuchando aquella canción y fui capaz de mantenerme en ella. Fue un esfuerzo voluntarioso de no volver a la actualidad. Te aseguro, amiga, que durante un rato, estuve, textualmente, en otro lugar. Era absolutamente consciente de que no estaba en el tren que parecía. Y te digo y continuo ¿por qué vale más una que otra?, ¿porque en una te puedes romper una pierna?, ¿esto es la esencia de la realidad?
La risas de Marta, ducharon de alegría todo el café.
  • Vale, y ¿podremos hacer continuo esta nueva realidad?, ¿no es totalmente dependiente de la primera, dura y traicionera?
  • Bueno, bellísima – le dijo mientras le sonreía con sinceridad y hermosura- quizás es un asunto más de episodios y viajes puntuales.
  • Es decir, ¿un bono-realidad virtual? - le dijo mientras gesticulaba la operación espacial.
  • Sí, pero no realidad virtual, si no, y hazme caso, unos episodios personales auténticos, reales, con una igual validez a tu nivel personal como la de aquella realidad en la que te puedes romper la pierna – volvieron a reír.
En aquel mismo instante, pedro apareció de improvisto. Gorro, gabardina y paraguas cerrado y muchas ganas de tomarse algo calentito
  • tal y como un café, amigo – le dijo al barman, que era, se pensaba él, el que mejor se lo pasaba entre aquellas conversaciones.
Tenia una cara de extres, pero fuerte y decidida.
  • ¿Qué ocurrió allí arriba?, tu cara me dice que allí donde se creen que deciden el trascurrir del mundo habéis tenido movida – Marta tenia la facilidad de hacer cualquier comentario aceptable y divertido.
  • ¡Discutiendo medios de reparto de la última edición, por ti impresa, Andrés, con las fotografías ilustradoras tuyas, Marta! - dijo Pedro, esbozando una sonrisa algo cansada, pero nunca y como siempre, cansada o perdida.
  • ¿Has venido buscando otra realidad en la cual sumergirte?, le pregunto desde el misterio que solo ella sabia poner.
  • ¿De qué me habla tu amiga? - dijo en irónico a Andrés.
  • De la desconexión del momento actual y el disfrute del recuerdo de otras situaciones – le dijo la propia Marta.
  • No, no te he hablado de ello – contesto Andrés.
  • Andrés – le replico Marta- si que lo has hecho.

Enfrentaron sus miradas con una enorme dosis de amistad.

  • Mira que me voy, pues sé de lo imposible que es seguir cualquier conversación ya empezada de cualquiera con Andrés.
  • Hazme caso, Pedro, hazme caso. Las mujeres tenemos más concepto de la realidad y practicidad que los hombres.
  • Será de otros hombres que conoces – le dijo Pedro mientras se terminaba el café con leche.
  • Entonces, si esto es así ¿dirigiréis el mundo? - preguntó Andrés siempre con una sonrisa a sabiendas de la poca repercusión que estos pensamientos tendrán en sus vidas.
  • Sí, no lo dudes, y tú harás filosofía para explicarme por qué y Pedro hará las cuentas. Filosofía y ciencias para los unos y gestión y poder para las otras.
Andrés se rió a conciencia y satisfacción, ya era una temática hablada y discutida por elos, y Pedro, con cara de malicia añadió

  • ¿Con tus fotos harás las cuentas? - le dijo acercándose a ella y poniéndole las palmas manos en sus mejillas – sube, ahora conmigo, amiga, y se lo dices a nuestros jefes.

Rieron los tres, sabían de la particularidad, excentricidad e intimidad de sus conversaciones y conclusiones. Fue el Barman el que intervino y comenzó a preguntar, entonces de que sexo tenía que contratar a sus trabajadores. Volvieron a reír de nuevo y ésta vez los cuatro.

sábado, 8 de abril de 2017

LA VERDAD Y EL DINERO




  • Pero, !qué más da¡, no tiene ninguna utilidad, ningún uso, ninguna existencia entonces.
  • No, Andrés, no, sí que la tiene pero depositándola en otro lugar diferente de donde tú la colocas.
La tarde había pasado lentamente acariciando las paredes del café. Había casi circunvalado íntegramente a Pedro y Andrés. Tras la salida del trabajo, y por accidente, habíanse envuelto en una siempre engañosa discusión. Andrés siguió.
  • Y ¿qué más me da conocer la verdad si no me provoca la felicidad?, ¿la verdad de todo en un libro, te produciría más placer y felicidad que tres meses recorriendo los Andes con todos los gastos pagados y a tuti plene, sin leer ni el periodico?, ¿caminar hacia el autobús del trabajo, con el libro de la verdad, única e invariable, en la sobaquera te haría más feliz que caminar, con tranquilidad, tras tomarte un pequeño bermut, yendo hacia la opera, como cualquier día hubieras ido sin ninguna obligación para el día siguiente, y no te hubieras, cogido para no leer, el libreto narrativo?, ¿la felicidad es cuestión de dinero o sabiduría?- dijo alzándose unos milímetros del alto taburete a orillas de la barra.
  • Andrés -dijo Pedro- eres extremista hasta lugares insospechados. Esas circunstancias no se dan, nunca existe una elección tan radical. Recuerda, el termino medio, el termino medio, quizás ¿un dinero suficiente para bienvivir nomas, pero poder culturizare con intensidad? - le dijo levantando ligeramente la ceja izquierda. Tardo un rato en aparecer, pero poco a poco Andrés comenzó a exponer una sonrisa.
  • Son situaciones imaginadas pero que son absolutamente descriptivas del problema. Si no se plantean realizaciones totales no podremos apreciar la utilidad del hecho. Así pues te sigo preguntando, ¿irías en autobús a trabajar a la oscuridad del garaje con tu libro de la verdad o preferirías que te recogiera tu chófer para llevarte a que pasearas oyendo música con los auriculares por la vera del mar?
  • Bueno – dudando fue a contestar Pedro, consciente de que se estaba metiendo en una trampa- creo que el viento de la playa y la sensación de libertat que produce, me anima más.
Cuando iba a contestar paso por su lado una mujer. Era Marta, trabajaba en el departamento de gestiones, con Andrés, y, tenían, los tres, sin duda, conexión. Los miró al uno tras el otro.
  • No, no os preocupéis, extraños. Me voy, sólo era para saludaros - les dijo sonriendo mientras se alejaba saludándoles hasta que se giró.
Pronto volvió la mirada, Andrés hacia Pedro.
  • Hablas desde la influencia y mediatización social actual, impones la sinrazón de la felicidad aceptada como tal. Debido a mal utilización de la sabiduría, está perdiendo todo su fuelle, y ante la prontitud de los medios materiales, en ellos, se la busca. Pero, ya te digo, que lo material, se lo lleva el viento, pero tus conocimientos, siempre estarán contigo. Es la estabilidad de la inútil sabiduría o  el desasosiego de posible perdida material, es la plenitud del conocimiento o la locura e inestabilidad del dominio pasional y su grandes placeres, siempre caprichosos materiales. Sabes, no es un asuntillo secundario, debía ser una convicción grande y popular y no un echo ya supuesto pero que no vale, anima, ni mueve nada.
  • Bien, vale, ¿y como vamos a viajar en un carro cachambroso y lento, tirado por dos viejos burros, pudiendo ir en un buen deportivo?, diles que no, a las personas como tú o yo, que se suban al burro que ese el camino para llegar a la autentica felicidad, y además, añádeles que es un camino lento y complejo y que siempre estarán, nomas que paseando hacia más conocimiento – dijo Pedro, tratando de evitar, por su lugar, el gesto de pena y tristeza.
Y como, bien traída por los tiempos, apareció Marta y los sacó a los dos de aquel problema que ya sabían.

  • ¿Vas a ir a la comida de Navidad de la empresa?, ya sabéis que tantas formalidades me ahogan, os necesito – les dijo levantando las manos hacia ellos.
  • ¿de verdad tienes interés en esa información? - respondió Andrés entre risas.
  • Andrés, lo ha dicho en plural por educación – se giró a Marta y le dijo- sí, si que voy- los tres se rieron muy gustosamente y así siguieron antes de desaparecer entre los ruidos y las luces de cualquier ciudad al anochecer.


miércoles, 22 de marzo de 2017

El fin de la evolución





Y veamos que la razón evolutiva y los medios seguros de funcionamiento dejaron de funcionar y nos dejó ante la sinrazón y evolución irracional,propia de las sociedad. Irracional pues no es, por necesidad, un movimiento fecundo y productivo. La evolución biológica, te lleva, inflexiblemente a la mejoría. El cambio cultural, puede que sí, tanto como puede que no.
Darwing lo marco claro y nos afirmo que sólo sobrevivirán los fuertes y los débiles, ante su incapacidad para asumir las circunstancias, desaparecerán y sólo permanecerán aquellos que estén totalmente adaptados a las circunstancias que les rodeaban.
Entonces, antes de la agrupación en que las personas nos hiciésemos sedentarios, los individuos, estaban perfectamente adaptados a la situación que les rodeaba y si no, con coherencia y operatividad se adaptaron a ella. Toda, absolutamente toda parte humana, tiene una razón de ser y explicación constitutiva. Esta forma producto de una serie de condiciones, estaba preparadas por una acciones necesarias y oportunas, diarias a realizar. Pero llegó el momento en que dejamos de vivir de forma errante, persiguiendo la caza y huyendo del frío, y encontramos formas y maneras, para vivir en comunidades y formar, núcleos sociales, en los cuales la vida tomó otras formas y el acto evolutivo, murió entre las manos del fuego que se encendió para del calor y curar al enfermo, débil e inadaptado. Murió la evolución y el resto, decidimos que viviese el débil. Aquí dejamos de cambiar, de evolucionar y nos estancamos en una formas físicas que ya nunca cambiaran ante nuestra incapacidad para definirlas de otra forma sin la actuación de una selección natural, con la que hicimos una eutanasia convencidos de su necesidad en cuanto su muerte.
Hace más 10.000años, cuando comenzamos a plantar trigo y comer frutas dejamos de tener la necesidad de recorrer 10 o 20 km diarios para encontrar la comida, poco a poco, esta necesidad de movimiento se fue reduciendo hasta cantidades ínfimas actuales, en las cuales, algunos, pueden pasar todo el día, y como cualquier otro, caminando, no más, de 500 metros diario. Casa-garage, misma finca, garage-trabajo, mismo edificio.
La evolución muere, pero nuestro cuerpo y alma, se quedaron estancadas en el nivel aquel en que la abandonamos, y toma la necesidad de respeto de tales, pues sino, la consecuencia, es la deformación de nuestra persona, pues ella, necesita de una serie de medidas y de formas evolutivas que sirvieron, cuando fueron conformadas para vivir y que hoy, ante la falta de cambios, son necesarios para sobrevivir en otras circunstancias.
Tenemos que andar 4 o 5 kilómetros diarios, sino por la única razón que nuestro cuerpo así lo necesita. Tú cuerpo y el mio, tiene una preparación, características y necesidades que corresponden a un ser humano de la prehistoria. Tenemos que respetar las necesidades de estaa configuración física, sinó, esta máquina natural, sufre.
Mas ejemplos ilustrativos. Llevando a unos de mis hijos al dentista, éste, le realizó unas acciones y después de hacerlas y hablando informalmente, me recomendó y me dijo que le diera de comer a mis hijos comida más densa y dura, pues como, actualmente, se comía muchos alimentos blandos, con poca masa y densidad, la mandibular y dientes humanos, preparado para ciertas atmósferas de presión que no hace, con los alimentos actuales, con lo cual, le produce dientes débiles y mandíbulas deformadas. Nuestras mandíbulas no están preparadas para comer yogures no más, sino manzanas, carne, pescado y frutos secos y alimentos con consistencia..
Démosle a nuestro cuerpo lo que necesita, es decir, darle las condiciones para las que fue criado por la propia, ya con forma y entidad, evolución.
Salí con los ojos muy abierto al haber oído a un especialista ratificar mis sospechas.
Nuestro cuerpo se estancó en un momento evolutivo en unas circunstancias concretas.
Hay que actuar conforme a ellas, estudiarlas y ponerlas en prácticas.

viernes, 10 de marzo de 2017

El monasterio, santo Tomas y la Razón.

             Aquel monasterio estaba a punto de derruirse.
             Tenía sólo 500 años, pero había sido quemado y saqueado en varias ocasiones durante aquel último siglo.
             Era un viejo Franciscano, viviendo en la pobreza por voluntad y por hecho, el que estaba dentro de la ya maltrecha y pequeña librería donde y a plena fuerza de sus ojos, pues apenas habían unas velas alumbrando todo el recinto, desmenuzaba los muy pocos papiros que allí le quedaban. Se había prometido llegar a Dios desde su razón. Había estudiado a ciencia cierta y mucho esfuerzo e interés a Santo Tomas, el gran padre de la escolástica y los caminos para justificar a Dios con la razón. No quería seguir a Santo Tomas porqué creía de él que había utilizado demasiado la teoría Aristotélica y la búsqueda de Dios de una manera racional en su creación, debía de ser reflejada en muchos aspectos.
              Era por la mañana cuando sonó la campana del viejo edificio. Marcos llevaba ya despierto desde la salida del sol siempre. Casi no tenía necesidades y el pueblo de abajo, con unas ceremonias religiosas, la proporcionaba un mínimo sustento, de aquí que su relación con el exterior fuera prácticamente nula. Desde el patio interior, del pasillo de la oración bajo a la corroída puerta principal a abrir al visitante. Cuando abrió,  su sorpresa fue relativamente grande.
              Marcos vivía en el centro Europeo en el cual estaban viviendo plenamente la edad media alta. Comunicación nula, teocracia e inseguridad. Las visitas eran, en muchas ocasiones, malas. Pero le abrió. Era joven, burgués, con un sirviente y dos buenos caballos. Así pues y sin más le dijo.
                - Señor, me perdí ayer en el camino hacia Austria y ya se nos ha hecho tarde y necesitamos descansar y nos gustaría hacerlo detrás de la protección de los muros de tu monasterio, a cambio de un dinero.
                Marcos sonrió, le invitó a pasar y les dijo:
                - Afortunadamente para todos, los franciscanos no cobramos por nada.
                 Aquella noche sí que trajo algo especial. Los visitantes llevaban buenas provisiones, de las que, con mucha moderación como con todo, Marcos disfruto desde su voluntaria abstinencia diaria. Tras la cena, Marcos, como buen Franciscano, les invitó a rezar con él, en la pequeña ermita del patio central.
                 - Señor, le dijo, este hombre joven, mis maneras religiosas no tendrán nada que ver con las suyas. He visto los rollos y papiros de Santo Tomas repartidos por las mesas y respetando mucho a ese gran pensador discrepo en su elemento principal.
                  Marcos llevaba unos quince años estudiando, comprendiendo, trabajando los principios de Santo tomas y su posible bifurcación en otro campo más lejano a Platón. Su sorpresa fue alta, pues a su abandonado monasterio de aquellos únicos visitantes anuales, uno era aquel.
                    - Y ¿cómo sabe nuestra disconformidad, Señor?
                    - Porqué Usted trata de confirmar la existencia de Dios utilizando la razón. Demostrar y justificar.
                    - Enfrentado a Usted, me dice, vale, es que ¿usted que cree?
                    - Yo creo en el mismo Dios que usted, pero yo sólo puedo llegar a través de la fe. No tratemos de justificar ciertos elementos con la razón pues con ella no tienen ningún sentido. Ciertos dogmas y premisas religiosas son injustificables por la razón. Somos demasiado pequeños para explicar la universalidad e infinitud.
                     - Y digo yo ¿tiene miedo a definir el bien o el mal por el miedo a sentirse mal calificado y lejos de lo que quería estar?
                     - Ah, no, Marcos, y empezaré diciéndote que el bien y el mal son dos características que Dios ha querido dar a unos elementos. Que son dos palabras vacías de contenido significativo. Son dos conceptos invisibles que Dios lleno de conceptos. las palabras no son nada, los conceptos se nos vacían de contenidos y se quedan en nomás que referentes.
                      - Mi Dios si que tiene referente y sentido y tiene mucha racionabilidad todo lo que Él nos dijo - le contestó ya con cierta molestia
                      - Le respeto mucho y alago se pobreza de espíritu y la ayuda a los demás, pero deje la razón para otros asuntos y a Dios limitémonos a sentirlo.
                       En la intimidad de la sala central y al lado de unos pequeños troncos, ambos siguieron discutiendo, con gran amabilidad pero intensidad problemas concernientes a la teología hasta bien entrada la noche.
                       Amanecía, cuando salía el franciscano y el visitante ya estaba sobre su caballo, esperando muy pacientemente la salida del hermano.
                       - Ya se va, como me dijo.
                       - Sí, padre, recuperada la orientación me dirijo a mi destino.
                       - ¡Lastima que no pudiese ayer reconducirle! - rieron los dos al unísono.
                       - Padre Marcos, mi creencia es tan grande como la de Usted, pero me resisto a creer que llegaremos a su comprensión con la razón, la cual es limitada.
                        Se acercaron y se dieron un sincero apretón de manos a la par que intercambiaban sonrisas. El hombre del caballo ya estaba saliendo por lo que quedaba del arco central de la puerta cuando el Padre Marcos le pregunto.
                         - Señor, válgame Dios que no se todavía su nombre
                         - Fallo mio por no presentarme supongo que por la intensidad y gozo de la conversación. Mi nombre es Occam, Guillermo Ocamm.
                         Con un suave y rítmico movimiento a las bridas, puso en marcha a su rocín, mientras el fraile franciscano se quedó fijamente mirándolo al alejarse. Tenía tiempo, mucho tiempo, para analizar, estudiar y comprender sus palabras. Pero, complicado, pues la razón es el instrumento de comprensión y control. No quedó muy convencido de esta última afirmación y corriendo volvió a la biblioteca.

viernes, 3 de marzo de 2017

LA MUERTE DE SÓCRATES





Los alumnos se habían ido ya. En un diván, semitumbado sobre el apoyabrazos y cansado se quedó. La fatiguez de su cuerpo le vaticinaba una muerte no muy lejana. Triste estaba pues pensaba la injusticia en el juicio, por sus conciudadanos, que le habían hecho de sus actos y opiniones.
  • ahy – decía mientras levantaba la última copa de vino - ¡que pocos recordaran todas las ideas y conclusiones a las que he llegado en la experiencia de mi vida!, espero que a alguno de estos alumnos que con tanta sinceridad me escuchan, le valga, al menos para encauzar su vida.
Una risa profunda, tenebre, oscura y alegre sonó por toda la estancia. Realizando una gran contraluz con el sol de mediodía que entraba por las ventanas, vio aproximarse a un hombre vestido de blanco con togas y pequeñas trenzas de soga. Caminaba, pero a dos palmos del suelo. Sócrates, puso la otra mano sobre la cama, y comenzó a abrir la boca. Su pelo era absolutamente blanco, fuerte, rizado, desordenado, y, una grandes patillas, también rizadas y desordenadas.
  • ¡Quién eres, que quieres! - exclamo Sócrates.
  • Espera, ahora te cuento, pero dime, ¿de verdad piensas que tus palabras y conocimientos no pasarán más allá de tus alumnos? - dijo sonriendo con una celestial maldad.
  • Sí, la pequeñez máxima de mis pequeñas charlas en círculos pequeños, hará que mi nombre se pierde en el transito de la información.
  • ¡No, no! - dijo abriendo los brazos y provocando un alargado pequeño temblor de todos los rincones del salón- ¿cuantos habitantes tiene Atenas?
  • Unos 250 mill – contestó con seguridad, espera y curiosidad.
  • ¿Y si te dijera que en un futuro te estudiarán un numero más alto que todos los habitantes de Atenas?
  • Imposible.
Volvió a reír y se giró bruscamente. Una larga cola roja azotaba, con dulzura y elegancia el espacio que iba dejando su cuerpo. Sócrates ya pensó que era su día.
  • Pero ¿Por qué tú has venido? - alegó sin variar un ápize la expresión en su cara. Su curiosidad siempre podía más que su temor.
  • No, siempre viajamos juntos, no te equivoques. Ya te cuento después y dime, ´¿y si te contara que iban a ser millones de personas las que conocerán tus palabras? Por tus alumnos llegaran a otros lugares y serán estudiados por personajes y en paises que jamás podrás, aquí, imaginar.
  • Pero ¿cuando?
  • Te estoy hablando de aquí a 2 mil años - El delirio y la aluzinación espiritual le abrazaron. Pensaba que ocurría debido a la locura de su muerte era máxima y de aquí esta imposible conversación.
    El diablo volvió reír a carcajadas. Tenía la piel que llevaba al descubierto, blanca e impoluta. Menos las grandes y exagerada patillas y las largas melenas rizadas, el resto de su rostro era absolutamente imberbe. Camino dándole la espalda, hasta se volvió a girar enseñándole los pequeños, pero afilados y brillantes, colmillos y le dijo.
  • - ¿Tú eres consciente de la futura utilización de tus palabras?
  • - Ahora sí, y no tengo nada que arrepentirme de lo que he dicho.
    El diablo se giro dándole la espalda, entrecerrando algo los ojos mientras apenas suspiraba una tremenda sonrisa. Lo había conseguido y Sócrates se quedó pensando en la influencia futura de sus palabras en el caso que tomase las dimensiones que este ser de Argos le contaba. Su pequeñez aumentaba en segundos mientras se veía e imaginaba hablando ante millones de personas y cuando el mundo ya no fuera lo que entiende ahora. El diablo le dio la cara otra vez.
  • - Hemos venido, la unidad que formamos los dos, a advertirte del problema que tendrás con los dirigentes de está ya inolvidable ciudad que será.
  • - Sí, lo sé, pero mi sitio está aquí.
    Se giró y comenzó a andar. La cola había desaparecido y la sonrisa se había tornado amable y cariñosa cuando lo miró de nuevo.
  • - Has dado grandes y buenas enseñanzas, y en el futuro, gente y pueblos, más lejanos y deferentes posibles, habrán oído hablar de ti.
    Sócrates se arrimó hacia el respaldo de su cama. Trataba de ordenar su mente en un acto imposible. El delirio, sin aceleración ni respiratoria ni cardiaca, continuaba.
  • - Tu nombre pasará a la historia, dentro de 2 mil años habrá alguna persona en cualquier lado escribiendo Filosofía o alguna otra historia en la cual tu nombre aparezca. - El mareo y los vértigos le hicieron recostarse algo más. Desde su pequeñez se le hacia imposible aceptar tales medidas.
Allí se quedó levantando su copa al aire y sintiéndose en el punto y momento más álgido de realización de su vida, y entre los últimos efluvios de la copa de vino, sus ojos se fueron entrecerrando mientras el ente celestial le extendía las sabanas sobre los hombros y ponía algo más de madera en el fuego central-


martes, 28 de febrero de 2017

El riesgo de la tecnología



La máxima globalizan segrega los ácidos gástricos, y la sociedad se nos merienda más fácilmente.
La similitud y repetición formadora, no es un acto consciente. La monocromía intelectual, producto de fuerzas externas en el mundo accidental, es cuasi total. Estamos igualmente concebidos, aqui y allá en, lo que equivocadamente geográfico, se considera, el mundo occidental.
La vox populis está sometida a las reglas de funcionamiento, tanto legales, como y he aquí el máximo problema, intencional, y final
¿Veremos en internet unas convicciones parejas o encontraremos una multitud inabarcable de diferentes opiniones?
Las personas, pese poner todo nuestro interés en hacer, cada vez tomamos menos decisiones en la independencia propia de nuestra persona y ya nos influye en ella, acontecimientos totalmente extraños tanto a nuestra zona, modo, costumbre y demás, en nuestra vida.
Ante esta repetición actitudinal y constitutiva, llegan los buitres de la publicidad y actúan.
No son buenos, te observan, vigilan, estudian. Buscan tus debilidades y las explotan. La ventaja del producto jamas es vendida. Te crean la ilusión de la necesidad y la falsa satisfacción de tenerla.
El mercado y sus fuerzas compositivas, en su máxima expresión de la globalización internacional del mercado, es la miseria y humillación  máxima del individuo como tal.
Y los publicistas, son los que hacen las rapiñadas de lo que será el cadáver del inútiles intenciones de los sujetos formadores.
El la globalización puedes encontrarte con gente poco habitual, diferente, no repetitiva, con otras aspiraciones, intenciones e inquietudes diferentes a las de la máxima totalidad, como podrían ser aquellos,  invierten unos minutos en leer, repito, en leer y más una reflexión como la mia, digamos mala, pero reflexión. Si vienes de leerlo, estás haciendo, sabedlo, una excepción.
El problema y mi problema, que la máxima globalización, está matando la identidad propia de las pequeñas culturas, pequeños movimientos intelectuales, tendencias espontaneas, movimientos desinteresados y mas acciones similares, por una falta de personalidad y sumisión total de aquellos que no tenemos ni creatividad, ni fuerza, ni valor, para buscar otro camino de satisfacción.
¡Que sonrisas más fáciles y falsas que me encuentro!, ¡cuan poca consciencia de lo que son, de lo que valen, de lo que pueden y lo engañados que está¡
- Bien, pero yo no paso hambre.
- Vale, pero siempre, también, tendrás la verdad a tu espaldas y nnunca la verás.
En la globalización encuentro más problemas que ventajas.
Las invenciones y adelantos científicos, nunca son asépticas, ni puras y todas también, tienen una utilización correcta, pero no ha de ser buena en su globalidad.
Damos, como un hecho admitido y normalizado, el asunto que consiste en el cual todas las personas estamos totalmente adaptadas y aceptamos con normalidad la creencia en el avance esencial y  naturalizado del ser humano, utilizando toda aquella nueva tecnología que se produce.
Es inaceptable y fuera de toda discusión calcular hasta que punto nos afecta en nuestra esencia como personas.
El cambio técnico es inamovible, es el rey, el director del futuro.
Nuestros planes propios quedan subyugados a las posibilidades que las nuevas ciencias nos deparan.


viernes, 24 de febrero de 2017

...de nuestra imbecilidad constitutiva, integrante y formadora...



Es la verdad que tengo dudas entre hacer una liviana, sutil o suave Filosofía o acusar directamente de las imbecilidades que cometemos, con ganas y acierto, constancia.
En el estudio Antropológico, quizás podíamos hablar de la perdida de visión puntual a estar constituidos, tanto Ontológicamente como Metodológicamente, de manera social, que nos hace obviar una serie de elementos por su pura naturaleza social y su admisión sin dudas ni reflexiones.
O podemos hablar de nuestra imbecilidad, cuando delante de nuestros morros, las excentricidades, imposibilidades, errores, chantajes, torpezas, sumisiones se mueven al ritmo jotero, que además, nos hace bailar allí.
El espíritu místico de nuestra esencia, la huida en el movimiento de la reflexión hacia un punto más trascendente y lejano, nos lleva, en muchas ocasiones a realizar un movimiento metafísico que nos aísla y puntualiza.
O, y volvemos, nos olvidamos de toda generalización abstracta y nos lanzamos, sin las gafas con todas nuestras dioptrías y sin flotador, pese a no saber nadar, al mar de la prisa y ritmo matutino y el ambiente, el mercado, las compras, los movimientos sociales, los mass media y otros elementos manipuladores nos dominan.
-  ¡Por favor!, estoy escribiendo Filosofía – le dijo antes de entrar y tras parar un segundo en la barra del café a Pedro.
-  Es decir, ¿Qué tú eres consciente desde el caldo de pollo en el cual, sumergido, me cuentas?
Me encontraba haciendo Filosofía, reflexionando, intentando saber conceptos y conocimientos sin, pero sin, absolutamente ninguna aplicación directa, cuando oí, en los anuncios de la radio como hablaban de unas galletas de una gran compañía mundial que versaba algo así….”y hechas con todo el amor del mundo…”..y se quedaban tan tranquilos.
-  ¡Si es que te gustan las gilipolleces ¡– dijo aquel tercer invitado que ojala nunca se hubiera acercado a la barra del bar.
-  No – me sosegué y le dije-, son mentiras que nos pululan sin ningún tipo de control. Es un pequeño ejemplo de la hipocresía y mentira asumida y permitida que la sociedad da a ciertos movimientos que juegan constantemente con la mentira y la falsedad.
Tenemos una serie de irregularidades aceptadas y admitidas como tales y nuestro duro y encastrado corazón ya no siente.
Y, aquel dia, debatiendo sobre nuestra naturaleza social o nuestra fraternidad y piedad formadoras de una sociedad moderna, de los primeros principios universales, de los derechos primeros y universales, que si, bla, bla, bla…… y al  salir, apenas miramos, de reojo y con mala gana, al pobretón, mal vestido y sucio que está pidiendo justo en la puerta donde se debatía y se conversaba sobre el alcance y dimensión de la esencia y dignidad humana.
Vivimos acostumbrados a la miseria y suciedad y la obviamos cruelmente.
Estúpidos y giipollas, aquellos de nosotros que aun intentemos donar de justificación reflexiva o conceptual del montante social y humano que hemos construido.
Y haciendo Filosofía, continuaba, tras salir de aquel gran acto de hipocresía, me hablándome de la pérdida de individualidad y de la capacidad de tomar elecciones juzgadoras propias. Vivimos enajenados en muestras propias mentiras. Alimentamos y le dimos biberones al Leon, hasta que sin piedad, comenzó a merendarse a sus propios creadores. Este rey de la sabana, dueño, señor y más poderoso, le pusimos Mercado y cuando nos clava sus garras nos arrastra y despedaza.
Nuestra imbecilidad es suprema y no somos conscientes de pequeños detalles que evocan todo el sometimiento a las maniobras envolventes del propio mercado. Dime si habéis visto alguna acción comunicativa e interesada de los elementos propios del mercado que no se encuentre rodeado de mentiras todas. A la hora de las relaciones para su creación, a la hora de la presentación del producto, a la hora de su necesidad creada y demás.
- El imbécil lo serás tú, Andrés, yo sólo compro lo que quiero - le dijo desde detrás de la barra, levantando, quizás,  algo la voz.
-  Barman, eres, si crees eso, dos veces tonto.
Me tuve que ir del bar, pues el doble tonto, tal como todos nosotros, comenzó a elevar la voz.
Que sí que hago Filosofía y habla de la enajenación propia producto de la inserción en el movimiento social o trascribo, más bien las ideas, dándole más realidad en su forma y concepción y  afirmo nuestra imbecilidad y ceguez ante nuestra inconsciencia del Leon que por la yugular nos está merendando, con alevosía, premeditación, disfrute y quizás, pero sólo quizás, morbo por parte de alguno.

lunes, 20 de febrero de 2017

La mala perspectiva en el tratamiento del Bullying




Pienso que tenemos la mala costumbre de analizar el asunto debatiendo sobre las características del que recibe la acción y no del que la hace.
El enfermo y problemático no es la víctima, sino el que la provoca,.
Aquel que tiene un defecto y problemas en su personalidad es el acosador, esto que normalmente olvidamos.
Tendemos a asumir la fortaleza del que acosa y a deducir, entonces, la debilidad que se considera como una característica adversa del acosado.
La verdad estriba en que la deformación y la patología es del que acosa.
Las consecuencias del acto injusto, son, o suelen ser graves.
Ahora bien, dejemos de referirnos como un acto de debilidad la incapacidad de responder violentamente y démosle más valía a la actitud no-violenta del que sufre las incoherencias y defectos personales de la mal llamada, parte fuerte del asunto y empecemos a denominarle, tal y como es, es decir, una pobre alma en pena que busca en sus actos una realización que jamás tendrá.
El paciente, el sujeto a tratar, deberá ser el acosador.
Las patologías y los elementos a estudiar y corregir, será el de aquel o aquella, chulo, macarra, faltón, que debido a su falta de personalidad y su estado hueco en sus conocimientos realiza actos de escape.
Poco tienen que ofrecer más que la violencia.
A los acosados habrá que ayudarlos a salir del estado traumático, pero el que necesita un tratamiento psicológico, debido a una patología, que hace daño propio y daño exterior, es al acosador.
Quizás fuera un elemento correctivo el hacer público estas características del agresor.
Quizás dejando claro la poca valida de aquellos que aterrorizan ante su falta de todo lo demás.
Quizás con la opinión colectiva que repudiara ese acto como degenerado de la persona que lo hiciera, estas acciones, se redujeran.
Sigo convencido que la manera de solucionar el problema, es curar a los enfermos, enfermos patológicos, es decir, los que no tienen más elemento de avance, que la violencia.,
La patología del cobarde y no el problema del débil.
Es la agresión frente a la ligereza.
Estas convicciones irían aumentando la opinión colectiva sobre y en contra de los acosadores o chulos macaras del patio del colegio.
Ante la negación colectiva y miradas cargadas de reproche, se reduciría al máximo el asunto de acusación que se produce en los colegios, no por ser tal, sino porqué están los muchos chavales.

Con la mentalización y aceptación colectiva del problema y éste se acabaría.  

sábado, 18 de febrero de 2017

En el café y la sociabilidad




         La potenciación máxima de la sociabilidad, engulle al individuo y le cambia su prespectiva de realización.
La persona desaparece como punto de referencia en la realización de los actos.
La voluntad propia enferma.
La parte proporcional de tu conformidad con tus propias decisiones tomadas, disminuye cada vez mas por una simple, leve y sinrazón, de la aprobación social, ya sea en más o menos, amplios circulos de mmovimientos.
La toma de decisiones nos viene demasiado empaquetada en un monton de presuposiciones impuestas o, al menos, supuestas, que miramos y abservamos casi más que el contenido.

Sin parar y seguido, le había servido, Andrés a Pedro, toda aquella reflexion a cambio de un leve comentario, a raiz del asunto si pagas tú o pago yo

  • Andrés – le dijo mientras se colocaba corectamente su corbata, azul opaco, bonita, pues había tenido una pequeña reunión con el director de la editorial, Pedro - ¿no crees que exageras?, ¿esto lo sientes?
  • No, cuando actuo no, ahora cuando me observo y me encuentro enfrentando mis conclusiones con las que me rodean y calibrando el punto de gravedad en el caso de tomar este o aquel camino. Es decir, desde la insconsciencia, cada vez nos es más pequeño el marjen de actuación sin emfrentamiento con los topicos, tipicos y supuestos imperativos sociales.
  • ¿Desorden?, - preguntó Pedro con toda sinceridad y sin ningun ironismo

Andrés sonrió mirando a Pedro. En la zona de impresión y diseño de la editorial, donde trabajaba, había habido una mañana muy tranquila, acabando la ya última obra para formatear e imprimir. Nunca había sido amante de las revoluciones y menos hoy.


- Sabes que no creo en el cambio radical y violento, no creo en la destrucción de un sistema por otro, te hablo de un modus operanti diferente que no tiene por qué inutilizar cualquier modo de unión social. ¿cómo conseguir que nosotros, los pequeños individuos que todos juntos formamos aquello, que no existe, pero que le llamamos sociedad, tengamos la voluntad propia, dentro del orden legal, actuando superando las fuerzas del orden social que actuan sobre nuestra persona?
- ¿educación?
La palabra quedó sonando. El tema tabú. El gran estigma, el asunto ya casi mitico, la creida imposibilidad, el orar como solución buscada. Los dos callaron, sabían de su longitud.
Pedro se puso en pie y dejó el dinero de los dos cafés en la mesa.
- Si quieres, repágalo - dijo sonriendo. Se miraron con complicidad y se fueron. Andrés no tenía ningún problema en que lo invitaran, aunque fuese el primero que pasara.

viernes, 3 de febrero de 2017

En el error de la tristeza



La tristeza y la soledad, han dado, los mejores momentos tanto como escribir poesía como para reflexionar sobre las verdades constitutivas primeras.
Abundantes son los escritos Filosóficos, los articulos, buscando trascendencia, las narraciones de naturaleza existencialista, con la tristeza ante la imposibilidad de comprension o con la menudez y sinrazón de aquellos que nos creíamos los dueños del saber.
La poesía revolotea sobre todas las desgracias, habidas y que habrán, que la persona sufre y lo cuenta desde la inmovilidad de la soledad y tristeza.
Ya los últimos modernistas y los contemporaneos, son autores que todos nos cuentan historias de imposibilidades y de luchas duras y tristes. Hasta Hegel y desde Kierkegaard.
Lo difícil y complicado es aquel escrito reflexivo que mantiene tu atención achuchando tu curiosidad y no mimando y besando a nuestra tristeza, que tanto nos gusta.
La incomprensión de los datos,  asuntos, momentos, no debe de traer, como consecuencia,  la tristeza ante su supuesta irresolución.
Cambiar desesperación por libertad y con ésta, inventar, construir, razonar tratando de buscar cualquier salida que saque del agujero de la autocompasión ante mi supuesta imposibilidad de conocer.
Articulos que me hablan sobre la oscuridad de las personas, sobre su angustia vital, ya me aburren.
La visión positiva, continua, coherente, sin pausa de imposibilidad y con la más absoluta comprensión y asumisión, de su necesaria continuidad, es el tono que tienen, deben y no tiene más remedio, que seguir nuestro pensamiento.
Cualquier camino de imposibilidad, es de por si, inerentemente y esencialmente, un error.
La puerta a las imposibilidades hay que dejarma cerrada y en el caso de llegar a un callejón sin salida o a unas dimensiones que nos superen y acobarden, aceptemos ya, que es, no más, que un camino equivocado.
La única solución correcta, seria y posible, es aquella que tiene una continuidad.
La angustia y la perdición, me cansan y las veo como una potenciación en el error.
La verdad, por necesidad propia, impome un movimiento positivo y de continuidad.
Las personas tenemos la forma de satisfaccion total. Está lejos, sí,  pero cualquier pendamiento que ensucie el camino de la existencia, hay que abandonarla rapidamente.
¿Quien encuentra ningún camino ni salida entrando en el pozo de las desgracias e imposibilidades?, nadie.

lunes, 30 de enero de 2017

DISCURSOS VESPERTINOS (IV)




Salía, como todas las mañanas, por la calle a la derecha de la iglesia. Iba bien abrigado, pues hacia frió aquel día. Bajo apenas un par de dedos sólo, pero estaba todo el pueblo cubierto de nieve.
Ahora bien, el publico, para criticar, curiosear, disfrutar o aprender, no faltaba.
Las señoras, estaban, con las sillas dentro de la protección del arco romano a la puerta de su casa, pero ésta abierta de par en par, para no perderse detalle.
Hoy también habían subido los pijo-hippies de Valencia y desde las ventanas más lejanas de la confluencia de la calle con la plaza, los dos arquitectos le observaban. Habían bajado a comprar los Papis con mucha pasta, de las urbanizaciones y, disimulando, claro está, se habían quedado a oírle.
El alcalde, que era el que menos se enteraba de todos los asuntos, por fin acudió a presenciar un espectáculo, no buscado por nadie, pero ámpliamente establecido, para ver su aprobación, absolutamente y totalmente, formal e inútil.
Caminando dio una vuelta muy despacio al perímetro de la plaza.
Pasó delante de las señoras, ya con sus años, del pueblo.
      - Oye, míralo, abrigado está más aseado y ordenado y ya no parece tan abandonado y pordiosero como en verano.
       - No, no, no te engañes. Seguro que debajo del gran abrigo, va todavía en pijama.
Las tres se rieron con un tanto de malicia, menos la dulce e inocente Natalia, que le sonreía, con un aire de complicidad hacia el abandono.
  • Seguís sin daros cuenta – abrió los brazos y comenzó su monologo al publico reincidente- que estais condenando a la humanidad por olvidar y dejar lo más propio y natural de ella. ¿Y qué es esto?, la Filosofía.
La señora del alcalde, se giró hacia la dueña de la charcutería y le pregunto.
  • ¿Filosofía?, y eso, ¿qué es? - miró a sus compañeras de charla y cotilleo intrigada.
  • Ahy, sí, sí, al parecer, me contó Elisa, en su quiosco, muy moderna, que es un estudio de la universidad – se miraron las cuatro y las cuatro, también callaron y decidieron seguir escuchando.
  • Si nos alejamos de nuestra capacidad de entender el mundo y situarnos en éste, estamos perdidos por el camino sin rumbo del desconocimiento. Si nos olvidamos que no sólo estamos, sino que también somos, estamos condenados a un negro futuro. La esencia de nuestro conocimiento propio, nos abre los caminos de la realización y felicidad. Si vivimos atrapados en la superficie de la vida, pasaremos y moriremos sin haber vivido., La muerte llamará a la puerta de nuestra casa, antes de habernos vestido para salir.
Lanzó una mirada acusativa volteando todo el perímetro del supuesto circulo formador de la plaza y cayendo sobre todas las personas. Los pijo-hippies, comenzaron el éxtasis diario.
  • Sí, sí, cuanta razón – dijo Gloria, que ante unas verdades que ella sabia que lo eran dichas con tanta seguridad, le habían llevado al ciego amor hacia el transmundano y sabio habitante de la calle izquierda de la iglesia.
  • Sí, realmente impresionante, pero debía puntualizar, quizás más, las primeras ideas sobre nuestra esencia filosófica. Juan estaba loquito por Gloria y siempre encontraba alguna crítica tras algún elogio de está.
Al fondo de la plaza y entre la conjunción de los dos balcones últimos de la plaza y primeros de la manzana, se encontraban Andrés y Pedro. Uno Gerente y el otro artista encuadernador.

  • Pedro – le dijo Andrés- independientemente de su discurso, su forma de vida y planteamientos circunstanciales, ya nos dan bastante información, sobre su concepción de los elementos, a todos los niveles, de su opinión y acción vital.
  • Sí, bueno – le contestó Pedro- después habrá que ver hasta que punto se queda todo el discurso en agua de borrajas.
Andrés se giró y lo miró con algo de decepción. Pensaba en alguien diferente, en alguno que se saliera de la monotonía, de la imposición, de falta y cobardía decisoria. Y quizás era este personaje. Pero bueno, no lo sabía hasta que punto llegaba sus intenciones y actos.

  • Porqué – continuó dirigiéndose directamente hacia la conjunción de los balcones- no penséis que los cambios deben de ser, y como más importantes siempre, de contenido. Las formas tendrán que salir como reflejo del cambio. Vivimos sujetos a los hábitos y costumbres adquiridos por otros individuos en otros tiempos, debemos de liberarnos. Mirar como visto, como hablo y como me oís.
  • ¿Pero que importa la toga o los vaqueros a la hora de definir tus ideas y conceptos?. - le preguntó aquella mujer. Era joven, quizás nomas que una adolescente y con las manos debajo de los brazos a la altura de los codos, estaba colocada, con la suela del pie izquierdo apoyada en la pared, cerca de la puerta de entrada en la Iglesia, cuando comenzó a hacer la pregunta.
  • ¡Cuanta verdad dicen tus palabras y qué gran problema nos encontramos entre la revolución y el cambio desde el exterior o la intrusión y el cambio progresivo!, o, y nos queda otra opción, la cual sería no buscar el cambio, sino el abandono, el desprecio, el insulto ante la indiferencia de aquello por lo que algunos mueren – las señoras sin saber nunca por qué, se sintieron aludidas.
La adolescente se quedó mirándole, sin miedo y con ansias de futuro. Las abuelas del arco de la puerta, resoplaban ante las palabras revolución, cambio, abandono.
Dio, quizás un par de vueltas más reflexionando en voz alta sobre elementos vitales y existenciales que le ocupaban su tiempo al reflexionar. Vivía realmente apartado del mundanal ruido, y nunca mejor dicho, huyendo del materialismo prisionero. Sin embargo, tenia una gran empatía con los interlocutores, con auditorio, con los conversadores, con los espectadores, fuese quizás por la intensidad y escándalo del error o por el discreto veneno, que te enferma muy progresivamente, de la verdad y la diferencia. Las mujeres entraron en las casa, los padres subieron hacia los chalets, los amigo, producto de una asociación de ideas se fueron enfrascados en otra discusión y , Gloria, antes de irse, tuvo tiempo de derramar algunas lagrimitas de emoción.


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martes, 24 de enero de 2017

...y el barman, intervino..







  • Claro, Andrés, si hacemos validas nuestras todas individualidades ¿donde queda el eje desde el cual construir?

Andrés y Él, llevaban mucho tiempo investigando, en el centro técnico, barra-maron, y tras los cafés, el asunto concerniente a posible explicación y verdad que englobara a los millones de individuos, potenciado por sus varias inclinaciones, perjuicios o culturas.

  • Pues – continuó- ¿tiene alguna validez generalizadora y conclusión cualquier solución tomada por dos personajes – dijo entre una sonrisa mientras desplazaba el dedo del uno al otro- entre la inmensidad? desde nuestra pequeñez ¿tiene alguna validez en conclusiones absolutas?
Andrés le había estado contando, los días anteriores, el comienzo de su sospecha sobre la inutilidad de la continua construcción de estructura de gestión y comprensión social de carácter global y etiquetado. Le había comentado a Pedro, que quizás tuviera demasiado establecida y determinada, el desarrollo como personas. A continuación de estas palabras y el muy amigo barman les comentó que sus palabras tenían la misma validez en juzgar maneras o formas de actuación del las que nombraban como elementos negativos.
Y el infierno de la multitud calló sobre aquella barra.

  • Pedro, Pedro, tiene que haber un elemento de juicio que no dependa de un individuo creador. ¿Quizás aceptando unas normas mínimas y que sea las propias circunstancias las que se determinen?
  • Bueno, aun así, los individuos deciden, estarán también, enfermos en el cobijo de la acción colectiva.
  • Entonces – se inclinó ligeramente, si el sistema no tiene una posible renovación propia ¿me hablas de personajes diferentes o separados de la supuesta normalidad?

Llegó el silencio, simplemente provocado porque los dos conocían grandes figuras, Literarias, Filosóficas, Políticas, y otras y comenzaron, en sus pensamientos, el recuento y el calibre de la repetición de maneras, modos y características entre ellos o la propia visión de ellos sobre el individuo en cuestión.

  • Sí, ellos han sido, sin duda, diferentes a la multitud del momento, pero, Pedro, mi incredulidad llega cuando me resulta imposible aceptar que, inventemos, 2.000 individuos con importancia histórica entre cientos miles de millones de personas y sus inquietudes y creaciones propias, en el espacio de tiempo estudiado, sean los que consiguen construir, inventar ideas que revolucionan y constituyen nuestro trascurrir.
  • Es decir, das como imposible estatificar, en forma de individuos, la formación de la realidad, y ya, volvemos al principio.
  • Sí, Pedro, a lo de ayer, y el dinamismo propio.
  • Voy a cerrar -sabéis que el dilluns cierro mas pronto el café, amics. Se sonrieron los tres, mientras pagaban los cafés.


Venían, antes de entrar al café del trabajo. Uno, Pedro, de las oficinas, en lo alto del edificio, de gestión general de la editorial, el otro Andrés, de las plantas bajas, diseño e impresión de los libros de su compartida editorial. Pedro iba con las manos colgando a sus laterales, acompañadas de la estaticidad del traje de chaqueta recto. Serio y elegante. Andrés llevaba también chaqueta, pero de pana y marrón y llevaba las manos dentro de los bolsillos de ésta, dándole dinamismo a la imagen. Si alguien les viera juntos siempre hubiera pensado en la situación causal y nunca el tipo y manera de sus conversaciones.

domingo, 22 de enero de 2017

...de la nueva Filosofía...




No hay punto final en ningún razonamiento. Siempre, todos, tienen una continuación, pues las posibilidades de continuidad son, digamos, inagotables. Objeciones, variaciones, conclusiones de continuación, negaciones de recomienzo, perspectivas o ignorancias que no implican la existencia de un nuevo por qué.
A la verdad no podemos darle un contenido estático, estudiable, concreto, observable, un punto en el que paremos el camino y tomemos conclusiones según el contenido al que hayamos llegado.
Nunca llegaremos a un objeto así.
Ahora bien, que no tenga conclusión, no implica que no sea existente como verdad formadora.
La abundancia de vocablos abstractos, atraganta a cualquier comensal en la mesa del pensamiento, así y entonces y suponiendo que mi ejemplo valga para algo, cada vez que enfilo una pequeña reflexión sobre cualquier tema que escapa del mecanicismo físico – que no los hago por qué no puedo, no sé- nunca he llegado a una conclusión estable y final. En ningún tema. Y rápidamente cojo la tangente y pienso si el asunto está en buscar la forma conclusa que debe de tener y no su contenido circunstancial explicativo.
No hablo de una Ética formal Kantiana y quizás estuviera más cerca de la Voluntad propia y vital o de la fenomenología o del movimiento como esencial y ontológico.
Es posible que el fundamento de las relaciones humanas en función de la nueva y dinámica conclusión esencial lleve distintas relaciones humanas ante el abandono de definiciones estáticas, fijas, divisorias, exclusivas, delimitadoras y entrásemos en una visión de unión en el movimiento.
La vida es movimiento, alteración, cambio, hechos incalculables e imprevisibles y los conceptos razonados, demostrados y lógicos, se quedan en los libros de la estantería de mi casa.
Quizás sea posible encontrar unos mecanismos de funcionamiento útiles y no buscar un por qué transcendental de los acontecimientos.
La filosofía me ha dado clases de cómo pensar, me ha hecho disfrutar de las reflexiones, pero lo cual no implica, y siguiendo su propia naturaleza, que las explicaciones omniabarcantes con sentido y contenido, su comprensión, me lleve a convicción de su verdad.
  • !Que fácil es hablar¡, dame un ejemplo – me dijo aquel compañero accidental en el rompeolas cuando pescábamos los dos a la veraz del mar.
  • ¿Quizás observando el particular, intuirlo y razonar nomas que el a posteriori de la intuición como acto conclusión? - en aquel momento, algún pez impaciente comenzó a mordisquear mi cebo y alertado, me perdí en la conversación.


La falta de sentido concluso no le impide su verdad.


...de la variabilidad en el instituto probalístico...





  • Pero, ¿tú eres consciente de las consecuencias de este estudio?
  • En todos los niveles – le dijo Andrés, levantando lentamente el poleo.
  • Y las conclusiones – arqueó ligeramente las cejas Pedro- ¿provocan una inutilidad en el funcionamientos social actual?
  • ¿Porqué no?.
  • O quizás ¿una propia disfunción ontológica?
  • Si quieres, también.
El estudio fue realizado de a siguiente manera.
Durante una duración de dos años, se realizó, por parte del instituto probabílístico en conjunto con el de varios países, unos controles individuales de 100.000 personas. El experimento, consistía, en el seguimiento de los acontecimientos en imágenes y sonido propio, sin estar narrado ni comentado por ningún sujeto intermediario. Era  en la pura realidad sobre la que los sujetos eran preguntados en lo siguiente. Conclusiones, estereotipos, razones correctas y opiniones.
Las conclusiones fueron tratadas como datos y tratadas de agrupar en sentidos similares o conclusiones parecidas.
  • Entonces, me dices que ¿la probabilidad de la unión y concordancia de las conclusiones en grupos definidos se aproximaba apenas a un 32%?
  • Correcto.
  • Y los medios de comunicación de masas, pues ¿no responden a un directo caudal existente de opinión?
  • No.
  • Y ¿qué son?
Pedro, no lo había leído, pero Andrés había publicado un articulo, tratando de advertir de la deformación en la construcción social de la imposición total, en la existencia de opiniones, como las encontradas en los grandes canales televisivos o de radio y los periódicos.
  • Veo y entiendo, que de manera involuntaria y necesaria de su existencia, nos manipulan. Son manipuladores – le dijo Andrés contestando directamente a su pregunta.
  • Y en lo Ontológico, ¿cómo lo concluyes?
  • Que esta falta de uniformidad no revela más que la variedad inherente en el pensamiento humano y el necesario cambio del movimiento informativo y cultural a nivel social.
  • Pero ¿me dices que no son válidas las respuestas y comentarios que en ellos nos encontramos?
  • No, y yo !quien soy para concluir eso¡, lo que si que sé, es que es limitado, concentrado y en ocasiones interesado.
El estudio había levantado muchos comentarios entre los primeros que los conocieron, cuando se vio la abismal diferencia entre las conclusiones de los mismos sujetos, cuando recibieran información con intermediarios, necesariamente influyentes en la forma y contenido final, que cuando la vivían, la calibraban y la juzgaban en primera persona.

  • Entonces ¿vivimos en una sociedad inmersa en el engaño de una estructura estática básica y acabada?, ¿debemos de entender que los caminos son los ya sabidos, vistos y aceptados o los escuchados en la actualidad, como realidad?
  • A lo primero sí – por fin a Andrés le brillaron los ojos del momento en que sus pensamientos se llenaban de sangre- a lo segundo no.   

sábado, 14 de enero de 2017

...de la personalidad electromagnética...




La evidencia y la costumbre de los hechos, nos lleva a su olvido y su asumisión inconsciente. El cuerpo humano es una precisa y biológica máquina. El mecanicismo en su funcionamiento es máximo, porque y cuando no se produce ninguna acción, sin una causa buscada anterior.
La materia compositiva, es decir biológica, no le quita ni un ápice de validez en su definición, es decir, Máquina.
La parte funcional más interesante es el Cerebro y su estudio, a no ser que aludamos a entidades, del tipo que sean, supramateriales, debe tener también, unos componentes causales de sus actos.
Pero, la cueva y el agujero de la oscuridad y las dudas, arriba cuando tratamos de definir como una forma material aquella entidad que toma decisiones y hace funcionar a la máquina.
La toma de decisiones incluye un momento de estaticidad ontológica, es decir, en la decisión, nada fluye, el tiempo se para, y nos surge un sujeto, situado por encima de las circunstancias, y éste, decide.
¿Cómo puedo tomar una decisión libre si mi supuesta entidad trabaja sobre caminos materiales ya marcados por las conexiones eléctricas de mi estructura neuronal?, ¿Nuestro órgano director y actuante en nuestro cuerpo tiene ya unas causalidades dibujadas?, ¿somos una continua retroalimentación recorriendo lo que ya estaba?
Hay, una manera, de devolvernos la libertad sin tener que aludir a ninguna entidad suprameterial, ni dada, ni formante, y esto es el Dinamismo Ontológico como el funcionamiento de nuestra mente. Salir del Estaticismo como entidad.
El hecho decisorio y libre, no vive en la elección como visión estática y lejana, sino es la función dinámica de nuestra existencia como personas.
Vivimos en movimiento y nuestras decisiones son tomadas en el propio trascurrir de los conocimientos, vivencias, experiencias y demás, que nos conducen.
Sea quizás la manera de eludir la existencia de un elemento estático y diferencial que nos defina esencialmente, el alma o el espíritu, dándole una existencia, en este ámbito, a un puro elemento funcional de cargas eléctricas formados por nuestras experiencia existenciales y que recorre, sin parar, toda nuestra existencia y en su movimiento, nos define como lo que somos.
Este “yo”, en su existencia en el ámbito material, es decir, en la realidad, es un pequeño rio de existencias que coge caudal con la lluvia de la vida, con esencia electromagnética.
Por la noche, la supuesta vigilancia estática, que vigila y decide, pulula por nuestros pensamientos, tomando forma y decisión en cada uno de aquellos que esté.

El mecanicismo corporal es claro. El conocimiento total de éste, traería la solución a todo su funcionamiento. Cualquier acción, cual sea, que realicemos, se van a realizar, pongamos 50 movimientos o más, desde los más pequeños a los esenciales, al unisono y sin ningún desrritmo. Tenemos una joyita.

viernes, 6 de enero de 2017

..de la variedad, la música y las personas...



Ya nos lo han dicho afirmando, sobre la dinámica forma, el movimiento, del objeto o la imposibilidad de estatificación del concepto, siempre intentada. (Sólo y únicamente para fingir que es un escrito Filosófico, imaginaos, pues, a Heráclito y Nietzsche ).
El cambio conceptual y perspectivo de cualquier persona a lo largo, ya os digo, por ejemplo, de un día, es claro. Y en cada uno de estos momentos, la interacción con la realidad del sujeto, aun siendo nomás que en la concepción de éste, se produce, y el mundo cambia de color.
Los sujetos somos entidades individuales y propias y sólo comparable mediante métodos de repeticiones análogas ( Psicología. J.P Sartre). Más dinamismo, movimiento, flujo, variedad.
Pues el problema se duplica cuando intentamos, por competencias propias de nuestro funcionamiento, estatificar los asuntos para su comprensión. Nuestra siempre mal venida Voluntad de poder (Nietzsche).
Somos libres, y nuestra angustia ante este continua toma de decisiones (J.P Sartre) en una variable realidad, nos conduce a la imposibilidad, en la búsqueda de la verdad plena. Quizás Dios te las responda (Kierkegaard)
El movimiento esencial y la falta de necesidad en cualquiera de sus posible soluciones te lleva a un desorden que lo encuentras perfectamente reflejado en la música.
La futurización de tus actos producidas en función de la relación anímica que tengas ante una cualquiera clase de música, son, usualmente placenteros.
La música nos aproxima, por una similitud de forma, con lo que aquellos sabios nos dijeron, que era nuestra esencia y la del mundo.
Es posible que su comprensión estribe en un cambio de la dirección de los componentes. El efecto final, emotivo, no viene dado por la canción, pieza o lo que fuere, sino por el trace del sujeto al entrar en un mundo que conoce.
El cambio de actitud y varios efectos más que produce la música, pienso, es un tema interesante.


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