sábado, 27 de junio de 2015

LA TOURNE (Cap. 11)



El segundo concierto, estuvo mejor que el primero, debido a que la empatía entre los artístas iba en aumento. Andrés recorría el teclado, subiedo y bajando los antebrazos como nunca lo había hecho y,  la siempre magnífica, Carmen, acompañada por el alma del teclado, subía los sentimients allá a donde sólo llegan los soñadores.
La mecánica de la despedida fue similar. Empezaron a despedirse, mientras los bailarines y bailarinas se deslizaban entre suaves escorzos por sus espaldas, y a saludar, ante los aplausos, cada uno en su sitio, cuando entró Pedro al escenario a realizar la despedida, pidiéndoles que se acercaran.
Pero esta vez, cuando Carmen, cogió con suavidad con sus manos dulzes como las alas de las Palomas, Andrés, se limitó a disfrutarlo, sonriendose y alejándose cuando venía Pedro, éste sujeto a Carmen por la cintura, y ésta, inapreciablemente para todo el publico, se acercó, más de lo necesario y oportuno. Don Ciriano seguía sin querer ver nada y Marisa volvía a sonreir llena de ternura.
Poco después, empezaron, casi sin pausa ni sosiego, los preparativos para la salida.
En este intervalo de tiempo, don Cipriano recibió una llamada que venía directamente de la generalitat. Era la presidenta, le necesitaba. Don Ciriano estuvo hablando cinco minutos hasta colgar malumorado.
- Pero !es que nadie entiende que las cosas se programan y preparan con antelación!, !qué las improvisaciones nunca son buenas!
- ¿Qué pasa?, - le dijo Pedro
- La alcaldesa va a recibir unos importantes dirigentes Chinos que viene a la comunidad a invertir muhos millones de Euros y quiere que durante cinco días estemos a disposición de la generalitat. La alcaldesa es muy inteligente y sabe que  España es un de los mejores lugares del mundo donde se hace e interpreta música clasica y que en Valencia tenemos de los mejores sitos, a nvel Europeo, que te puedes encontrar para actuar y ponerla en práctica. Caulquier cosa, será buena para el cahs que van a traer. Pero ¿qué se lo dijeron ayer?, !no!, pues a mi sí, hoy.
- Bueno, bueno, calmese, en poco tiempo variaré la logística, tranquilícese y encárgese de contárselo a los músicas.
En el trance de esta conversación, venía a los lejos Marisa con su móvil entre las manos y con una expresión difícil de entender en su cara. Cuando llegó a la altura de los dos, se limitó a decir con voz suave y sosegada.
- Entonces, cuando salimos.
La cara de don Ciprino si que fue un poema. Despues de 20 años, al menos de tranquilidad, todos los sustos se habían concentrado en apenas un par de días.
- ¿qué? - balbuceó don Cipriano
- Dn Cipriano, ¿qué le pasa?, es una magnífica noticia contar con tal compañía - vio con claridad sus intuiciones.
- la Generalitat quiere que una representante oficial del gobierno y del partido les acompañe. Yo cumplo todos los requisitos, además estoy en el contacto puntual y oporuno con Ustedes y para acabar, Rita yo, fuimos compañeras del colegio. Me pidió que lo hiciera. Tiene realmente mucho interés en este proyecto.
- Bien, bien - blanco como la nieve - dirijase con Pedro y muévanlo todo - les añadió mientra se alejaba.
Marisa quieta y seria le miraba irse. Pedro le dijo.
- Marisa, el proximo día entre otras cervezas, ya me pondrás al día del misterio - moviendo las manos hacia ariba y abajo-   que tenéis.
- Pedro, saca la libreta y empecemos a planificar - le dijo seriamente Marisa con a lo que Pedro, con una sonrisa, hizo.
Don Cipriano se acercó aturdido hacia donde Andrés estaba limpiando con grasa especial de maderas su piano y Carmen tocaba suavente su violin, ausente del mundo que la rodeaba.
Saldrán mañana al amanecer y don Cipriano no dejará de temblr hasta entonces.
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