martes, 17 de junio de 2014

ANDRÉS Y SU FAGOCITACIÓN



- Lo tienes que comprender - le dijo Pedro.
Andrés ocultaba su cara entre las manos, apoyando el codo de cada una en las rodillas, sentado en el bordillo azul de la calle que funcionaba, en aquel momento, de confesionario.
- Andrés, vale ya de buscar tu camino en solitario pues el compá, la fuerza de la unión, la estabilidad en la falta de cambio, la repetición, dan como resultado una tranquilidad de espíritu y sumisión sabia.
- Pedro !no¡, me siento perdido, ¡no puedo pensar igual que los demás!, mis gustos, intereses, fines ¡son diferentes!, ¿Qué hago?
- Hay tratamientos en los cuales el paciente será tratado para poder volver a la normalidad sin ninguna consecuencia traumática. Regresar a las costumbres, a los hábitos, a la sana y constructiva repetición.
- Pero, ¿No puedo coger una tangente?
- No, amigo, ya lo intentaron algunos y fíjate lo poco que avanzaron y hasta donde llegaron.
- ¡Lo intentaron!
La expresión de Pedro iba cambiando. Empezaba a incomodarle le conversación.
- Los movimientos colectivos sin conciencia de tu individualidad dan tranquilidad al espíritu. deja de sentirte y vuelve a la totalidad.
- ¡Me siento fagocitado!
Pedro se alejó ligeramente. palabras peligrosas seguían saliendo de la boca del otro contertulio, de su posible y hasta entonces amigo. Aquella  alusión a Saturno comiéndose a sus hijos fue símbolo de antiguos movimientos de protesta contra la totalidad "Pobre amigo, infeliz y equivocado que no iba a llegar a ningún lado.
- Entonces - dijo Andrés con  una expresión de desidia e impotencia ¿debo de dejar de luchar por aquello que me satisfaga, que me realice y me hace sentir vivo por esta única y formal dinámica de funcionamiento global, aceptado y repetitivo?
- Sí, encuentra la paz en el anonimato.
- Sí ¡Pero mi espíritu surge en ésta nada!
Pedro comenzaba a tener miedo.
El café-bar, empezó a escuchar.
Detrás de cada café, habíanse unos ojos mirando hacia ellos, y comentarían, los comentarios revolucionarios de Andrés que llevaron, ya hace años a la gran inplosión, colapso y supresión del libre movimiento.
Por fin se comprendió y la libertad se acabó, no era productiva.
Andrés atisbó la mirada de temor de su amigo. Así que calló y continuaron hablando de la mezcla de  café que estaban tomando.
Salieron caminando lentos y despacito, paseando
Seguían dos lineas de marcha individuales, mientras que debido a la baja construcción de un piso, observaban el atardecer en la distancia.
Sus casas eran bonitas. Ángulos suavizados, colores pastel y un jardín de 100 metros cuadrados con exactitud.
El lo que alcanzaba la vista se veían las diferentes bandas ordenadas de colores pastel, así como el dibujo de coordenadas localizadas del los movimientos angulares suavizados. todo estupendamente igualado y ordenado.
Se despidieron en la puerta de la primera casa.
Andrés entró en su casa y automáticamente, las instrucciones de operatibilidad se escucharon. Se desnudó lanzando la ropa hacia la linea de limpieza y preparación. La cena estaba ya servida, como la de todos a la misma hora. Bueno, esta noche decidió no cenar.
Pedro también llegó a suya y al entrar se escucho la música que oyó  en aquel concierto visto por 100.000 personas y cuyas conclusiones y valoraciones fueron las mismas.
Le iba a doler, pero sabía que debía de hacerlo.
Los errores, desajustes o irregularidades, se dan, pero hay que subsanar el sistemas, extirpar las irregularidades..
Llamó al teléfono de la seguridad buscando una normalidad que deseaba.
- Sí, ¿cual es su código, señor?
-234567658 CVB
- ¿En qué puedo ayudarle?
- Tengo un caso de desajuste
- Dígame la clave del sujeto.
- 25416674 ABA
- ¿Nombre?
- Andrés.
Tras una operación rápida y discreta, se llevaron a Andrés y con una dinámica, tranquila y sosegada volvería a comprender la necesidad de la repetición, coincidencia, masificación y homogeneización del género humano.
Todo salió bien y la evolución se estancó en el miedo a nuestra esencia.








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