viernes, 13 de febrero de 2015

CASA DE ACOGIDA


!ahy!, qué típico y tópico que soy.
Leyendo estaba el periódico el otro día, y me centré en un hermoso artículo que narraba la vida de una tal Gloria Iglesias que había montado ella en solitario una casa de acogida.
A la altura de la primera noticia, pero en la página siguiente, había una foto de un grupo de altos dirigentes, dos hombres y una mujer, de alguna sección administrativa de la EU.
Cuando leía los avatares, deseos, circunstancias, metas, propósitos e ilusiones de una mujer por ayudar a los demás y la visión y lectura de la vida de ellos me emociona. Y estos, tras haber bajado a los infiernos (drogas, abusos, maltratos..) y encontrar, después, un lugar de acogida, tenían una expresión sincera y tierna, y , a la vez, veía, de refilón, las expresiones, ropa, gestos y lugares, de los otros tres. Tuvo que intervenir, mi imaginación y mi locura, para concebirlos como dos elementos coetáneos y continuos, en el tiempo y en el espacio.
De la sinceridad pura y trasparente, a la hipocresía y el engaño,  del desinterés y ilusión al egoísmo e intereses infranqueables.
En la foto de los antiguos maltratados por la vida ingrata y recogidos de ella, áspera y dañina, por Gloria, un pedacito de cielo, se les veía una cara de alegría puntual, momentánea, pero total.
En los de la foto de los grandes dirigentes Europeos se divisaba el aburrimiento, la apatía, la falta de motivo y la decepción en la vida.
De locos sería decir que prefiero haber sido un heroinómano rehabilitado, que un alto dirigente Europeo, pero dejadme que os diga que veo más humanidad  en la alegría de la mirada de los recogidos y mi concepción de la vida así la entiendo también.
!qué lo que importa es el momento presente!,  donde es tan necesario aprender del pasado como poder olvidarlo.
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