sábado, 7 de febrero de 2015

CONVERSACIÓN EN EL BAR


- ¿Qué te pasa, Andrés?
- ¿lo quieres saber?, ¿de verdad quieres saber los males que me recorren en forma de sentimientos, ideas y pensamientos en el corazón de este hombre que tienes aquí a tu lado?, ¿sabes cual es el problema?, ¡qué vivo, que pienso, que siento! Y además, para exaltar más los males, tenemos música y otros tipos de arte. Puedes flotar en la mentira del carpe diem material o aceptar nuestra verdadera conclusión como último elemento consciente objetivo formador del cosmos.
- Andrés, yo creo que exageras y deberías poner freno a tanto sentimiento e imaginación.
- ¿Así?, ¿por qué?, pues márcame en aquel punto en que mis dudas impiden dejarme ser persona, en el cual mis sentimientos me deshumanicen, en ese, en el que obviando nuestra propia naturaleza puedo perderme en pequeñeces, sinsentido y humillantes.
- Andrés, una vez más exageras ¿no tienes nunca el punto medio, el intermedio, siempre has de irte a los extremos?
- Pedro, estoy más que cansado y agotado de esos inútiles puntos intermedio, pues no son nada, absolutamente nada. Es vivir sujeto a la satisfacción de la tranquilidad inconsciente. Me busco y me persigo con inquietud.
- Andrés, haces juicios generalizados con excesiva facilidad.
- ¿Que soy yo, amigo?, ¿chimpancé, mandril, gorila?. No, soy una persona tal que tú y como tal me investigo y me veo. Tu naturaleza y la realización propia de ella, es la misma que la mía.
- Pero, entonces amigo, ¿podremos llegara tener un conocimiento confortante y resolutivo de nuestra esencia formadora y que nos lave y limpie de todas estas dudas que nos impiden llegar allá a donde vamos? .
- No, nunca.
- ¿Entonces?
- El camino es la duda. La realización propia de las personas es su existencia preguntándose e instalándose en su entorno. La comprensión temporal de allí donde estoy es necesaria para nuestra felicidad, pero y esto lo encuentro fundamental e importante, no hay un lugar donde llegar, pero sí, una actividad propia que nos define. Nuestro fin es el pensamiento y las dudas en si, y no hasta donde ellas te lleven. El ser humano se define por una actividad no por una meta. Las inquietudes son parte formativa de todos.
- De acuerdo, Andrés, ¿y aquellos que no tengan este tipo de pensamientos y dudas que son?
- Personas mal formadas como tales.
- ¿Qué me dices?
- Que la formación debe estar completada con un estudio como individuos particulares, como unidades. No hagamos falsas personas que se introducen en la muchedumbre y sólo saben, ademas y digamos, el código civil al completo o la historia total de los Austrias, conseguir aquel peinado.
- Es decir, cambiemos todos los planteamientos vitales que juzgan y construyen nuestras sociedades.

- Sí, todos.
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