viernes, 2 de octubre de 2015

LA COMUNICACIÓN (Cap 5)




Iván Boris, inclinado hacia la mesa, mirando el folio, en la semioscuridad y silencio de la sala, no tenía más conciencia del mundo que lo que estaba leyendo.
Nació en Ucrania, pero pronto los avatares de la vida le llevó, con su familia, a la península y después a las islas Canarias, Tenerife.
Tenía 35 años, ere un hombre joven ya, con un montón de experiencia, titulaciones y premios en su campo de trabajo.
Era astrofísico.
Serio y ordenado, tanto que todo improvisto fuera de lo planeado, le alteraba.
Se esperaban noticias increíbles, desde el momento en el cual se comenzó a realizar la traducción, pero no de tal tamaño.
El mensaje estaba codificado de la misma manera en la que fue mandado, algo anticuada por el paso necesario del tiempo en el viaje, pero no hubo ninguna dificultad para traducirlo.
Estaba trabajando allí, en el observatorio hacia ya seis años. Vino cuando Pedro lo dejó.
Eficaz, eficiente, responsable, con muchos conocimientos en el campo de la trasmisión del las ondas electromagnéticas y una gran capacidad de trabajo, pero ordenado, demasiado ordenado. En los primeros tiempos tuvieron algún pequeño enfrentamiento. A Andrés era realmente difícil enfadarle pero a Carmen si, pero no por el orden exagerado, si no lo era ella más, si no porque no le gustaba que nadie invadiera su lugar de trabajo con sus maneras y formas. Pero pronto se pasaron y su trabajo continuó con mucha normalidad. Por la naturaleza, ritmo y afinidad de los componentes en su trabajo, pronto tuvieron una buena relación.
Carmen abrió la puerta con fuerza. A sus casi setenta años, tenía una enorme energía.
- ¿Berilio y Estroncio?,¿Seguro?
- Carmen, ¿te das cuenta del impacto vital a nivel mundial que tiene este mensaje?
- Sí, Iván, tengo bastante más consciencia de este asunto, pero no sólo de éste, sino de muchos más – le dijo enderezándose y señalando con el dedo hacia el techo y con cara tensa- empecemos ocupándonos de lo nuestro, poco a poco – le decía mientras trataba de relajar su expresión-, el mundo se va a enterar muy despacito. El mensaje es combulsibo y muy fuerte y se lo voy a dosificar, al mundo, con precaución – dijo rejuvenecimiento 30 años.
- Si, Carmen – sin alterar su expresión como casi nunca lo hacia- nos cuentan que su forma de desarrollo no está basada en una forma líquida formada por Oxigeno e Hidrógeno, sino en Berilio y Estroncio.
- ¿Explican como?
- La fuerza nuclear no es estable allí, en Monolito como en la tierra. La materia está en continuo cambio de estructura. Una roca se te diluye en agua pues no existe esa fuerza que mantiene unidos los átomos que forman las diferentes estructuras. Ellos – la miró con cara de imprecisión y mascando un pequeño gesto con el labio inferior- nacieron tras la expontaniedad de un rango mayor de fuerza nuclear en los átomos del Berilio y el Estroncio que permitió unas formas estables. No hay agua, pero si movimiento que es la posibilidad de la vida. A saber la vida que tenemos a nuestro al rededor habiendo buscado siempre agua.
El mensaje era corto, concreto y conciso. Es más, estaba estructurado como si fuera un trabajo de colegio. Tenía titulo, tres puntos y despedida.
En el titulo ponía LA COMUNICACIÓN.
En el primer punto nos desarrollaba su forma de vida física y los principios de funcionamiento de ella, sus formas, sus capacidades, su tecnología, la vida en un mundo en continuo cambio, su forma de trasporte, sus conocimientos astronómicos, leyes de funcionamiento a todos los niveles, le dieron una increíble situación del planeta tierra en una totalidad cósmica inalcanzable para los conocimientos humanos de entonces. Un conocimiento técnico y científico muy superior.
En el segundo punto nos transmitían una serie de dudas sobre términos que no comprendían en los mensajes.
En la primera lectura que hicieron, tras la increíble emoción de admiración, sorpresa, grado, alegría en la recepción esos conocimientos científicos, técnicos, físicos y los caminos de investigación y conocimientos que volaban sobre el horizonte, vino y siguieron unos momentos de gran silencio ante una vergüenza total y una pregunta consecuente, sentido y plantada por cada uno de ellos, cuando comenzaron a las siguientes lineas.
Estas hablaban de las dudas sobre los significados de 68 palabras que habían encontrado en nuestro mensaje y que no eran capaces de darles cabida ni traducción en sus ámbitos, maneras, formas o conocimientos de su realidad y experiencia, vital. Eran algunas tales como guerras, asesinatos, venganza, odio, holocausto, abusos, violaciones y una serie de palabras parecidas. Si que entendían el contenido de sus actos, pero no sus elementos formadores, ni sus razones, ni sus elementos provocadores, ni las circunstancias necesarias y otras circunstancias justificadora de cualquier acción. Eran incapaces de entender cualquier acto que no fuera constructivo en la formación de su grupo, que utilizando nuestros términos, llamaban social. Dejaron inmediatamente de hacer especulaciones sobre las consecuencias metafísicas de concepción de su vida y temas similares cuando se vieron subiendo por las escaleras hacia el precipicio.
Andrés, llegó algo más tarde y dejó la hoja, exhibiendo sus ojeras, encima de la mesa. Y dijo sin más
- Ya me has dicho Carmen que vamos a estudiar la parte técnica y física del mensaje con locura y afición, que vamos a conversar interminablemente con el asunto de los términos que no conocen, pero no me iré de aquí, ni nadie se irá, hasta que no decidamos que hacemos ante el tercer punto del mensaje.
- Sí – dijo Carmen- pero decidamos lo que decidamos, mañana lo repasaremos y pasado también y comenzaremos a hacerlo publico por partes y poco a poco aludiendo a problemas de trasmisión.
- ¡Carmen, Carmen!, ¡por favor!, ¡dentro de seis años estarán aquí!
Debido a la ligera unión de sus partículas formadoras podía acelerarlas a la mitad de la velocidad de la luz. Haciendo y trasmitiéndonos unos cálculos totales, absolutamente correctos, dentro de seis años, tres meses y catorce días, vendrán, estarán aquí, tendremos comunicación directa.
Continuó
- Todo, todo, absolutamente todo va a cambiar, ¿qué hacemos?


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