viernes, 23 de octubre de 2015

LA COMUNCACIÓN. (Cap. 1-8)


LA COMUNICACIÓN

Cap I


El desfase temporal, era tal, que jamás, pero nunca jamás, podrían tener un contacto físico directo, así pues, era un total y completo intercambio cultural, de conocimientos científico, filosófico y de ubicación.
Les dijeron que sí, que las habían más allá de donde ellos podían llegar que quizás, en un futuro puedan también ponerse en contacto con ellas.
Trascurría el año 2056 cuando se tuvieron las primeras comunicaciones claras y directas.
No hubo, en el proceso, ninguna duda primera y normal, sobre de donde venia las señales.
No se sabían sus significado ni su traducción, pero los ritmos de emisión, eran claramente ordenados en la variedad.
El lugar de origen era, en su correspondiente zona del mapa estelar, la, entonces llamada, Galaxia UB3457, Estrella UC5464 y Planeta UC46711, situada a 24 años luz de la tierra.
Éste era el desfase de la comunicación y la imposibilidad del contacto directo.
Sabían que allí estaban pero jamás tendrán una interacción práctica la una sobre la otra.
Comprenderse y estudiarse desde la imposibilidad del contacto.
La concepción de la realidad cambió.
Se tardó cuatro años en darse cuenta, buscando relaciones algorítmicas entre las posibilidades, que la solución estaba lejos de allí y consistía en el código de Morse utilizado en las primeras comunicaciones electromagnéticas, con todo su desorden producido por los fallos ocurridos, en su dificultad tecnológica, de aquellas primeras trasmisiones, teniendo todos y los mismo errores que se hicieron, lo que complicó aquel descubrimiento.
Para que aquella primera comunicación pudiera tener lugar, debieron de captar la información del Morse sobre los 60 años atrás.
La distancia temporal insuperable el umbral de los años necesarios para ella, producía que la reproducción, el medio de comunicación fuera siempre pasado, antiguo. Siempre será desfasada, ningún tipo de información puede llegar a la velocidad de la luz y las velocidades mas aproximadas a ella, es decir que hacen posible la comunicación producida una temporalidad mínima de 57 años entre los unos y los otros.
Trabajaban sobre sus pasados.
Así y entonces comenzaron a leer, interpretando un corto mensaje de Morse en el observatorio.
Permanecía a media luz sentado, sujetándose la cabeza con una mano, y girando ésta hacia el folio que sujetaba con la mano izquierda. La releía una y otra vez. Andrés estaba realmente confundido, no por la corrección en la trasmisión del lenguaje, sino por su contenido. Se mareaba cuando era consciente lo que aquello significaba. Tenía cena en casa de sus padres. Hacían sus 23 años de su aniversario de bodas, los mismos años que cumplía Andrés, apenas ocho meses después – efectivo hijo, efectivo, le decía haciendo una broma sobre la proximidad de las fechas. Estaba pasando el año 2060, cuatro meses de las primeras señales y no hacían mas de dos días que habían comenzado a traducir al Morse. No sabía si podría estar tranquilo en la cena. Máximo secreto y silencio. Nadie, nadie y nadie debía de saber esta ultima información que el equipo de investigación ubicado en Tenerife había concretado, hasta el momento indicado por las autoridades para hacerla pública. En el mismo momento que Andrés levantaba la cabeza, entre su perplejidad, entró Cipriano. Los dos se quedaron mirando fijamente.
- He trasmitido toda la información a todas las entidades científicas, matemáticas, y demás observatorios ligados en la investigación y seguimiento y sí, todos, toditos la traducen igual que nosotros.
Tras Cipriano, entró Carmen, directora del observatorio.
- Compañeros, leamos, traduzcamos y presentemos esta noticia a nivel mundial. Vamos a prepararlo bien y mañana por la tarde, a las 9 del meridiano Greenwich,. Saldré en directo, así que vayamos a ver. Andrés leémelo otra vez...... 





Cap 2


Era una sucesión de palabras acabadas y definidas, formadas con los diferentes ritmos propios del lenguaje Morse. El mensaje no tenia sentido alguno, pero las estructuras venían claramente relacionadas. La intencionalidad es sólo de la vida inteligente, y la es, según el mensaje, y ésta era por este, tanto o al menos como la nuestra, con la capacidad de captar, de interpretar y tratar la comunicación.
Andrés sabia que aun dando todo tipo de datos, pasaría mucho tiempo hasta que esto fuese aceptado. ¡Vida inteligente no divina en otro lado del universo!, le era imposible calcular las consecuencias del descubrimiento.
Carmen estaba allá arriba del atril, pasándose la lengua por sus labios para humedecerlos, pues tenía la boca realmente seca. Las caras de los periodistas alcanzaban todas las dimensiones, formas, gestos, expresiones, miradas varias y de todo tipo mientras la astrónoma leía el comunicado. La ansiedad fue en aumento a medida que daba e iba dando detalles.
- Parar, tren, final, civilización, mercancías, guerra, llegada, partida, una, doce, nación, tiempo- estas son las palabras, que con más frecuencia se utilizaban en la comunicación de finales del siglo XIX, que repetidamente hemos recibido durante las últimas dos semanas – y tampoco en un ritmo constante, sino en un orden no natural ni mecánico.
- ¿Vida inteligente?
- Sin duda. Los algoritmos de las posibilidades colocan en el limite de la imposibilidad que esta utilización del código Morse, sea accidental. Son mensajes intencionales.
- ¿Otras civilizaciones?
- Probablemente – contestó Carmen con una voz profunda y lenta.
El silencio más profundo volvió a la sala. Nada del escándalo propio de los periodistas pidiendo en voz alta explicaciones e invadiendo al locutor, no. Todo el mundo permaneció sentado y callado. Uno se armó de valor.
- Y ¿desde donde nos viene la supuesta señal?, ¿cómo nos podremos comunicar?, ¿sabemos algo del origen de esta?
Carmen se subió los cuellos de la chaqueta de tela blanca de trabajo, se aproximó al micrófono, y en un supuesto ataque de valor, le dijo al periodista.
- Señores, señoras, vayan ustedes olvidándose de la palabra supuesta. Es un mensaje con la intención de establecer comunicación con nosotros. Viene del planeta, que hemos bautizado como Menhir, por su forma, y en la estrella, que tiene como nombre propio, Diancopia, por su reflejo en onda corta. Esto es una pequeña y cercana galaxia, formada por apenas unos miles de estrellas más y bastante cercano, a unos 12 años luz, es decir, varios billones de kilómetros. Todos y absolutamente todos los datos técnicos del asunto Menhir, son y están publicados en nuestra página de Internet, todo el mundo debe y debe de tener la posibilidad de acceder a ellos, a los datos puramente técnicos, eso si, sólo serán interpretables por expertos. El asunto de dar una respuesta a este mensaje, hacerles entender que aquí, en nuestro planeta llamado por nosotros tierra, también hay vida inteligente, es un tema de máxima urgencia e importancia y para ello, habrá que poner de acuerdo a a todo el mundo – me refiero explicita y concretamente- a todo el mundo a trabajar para mandarles el mensaje, pues cómo y qué, hay que decidirlo y debatirlo.
Los periodistas ya habían encontrado material suficiente para hacer sus reportajes, ahora bien, igual que Andrés, Pedro, Carmen y el resto de astrónomos y autoridades conocedoras del asunto, deberían estar algunos días para hacer la correcta digestión del asunto.
Antes de acabar y sin que hubiera ninguna pregunta más, Carmen volvió a tomar la palabras.
- Señores y señoras periodistas, sean, por favor, conscientes del impacto que puede significar esta noticia a nivel publico. Es la mayor y la que va atener mas repercusiones de todas las noticias de la humanidad. En sus manos y las nuestras estará el deber de hacer las cosas con cautela y no acabe esta noticia, y muy fácil que así sea, en desordenes y luchas.
Los periodistas fueron, tras el aviso del fin, saliendo poco a poco de la sala. Ni siquiera comentaron la noticia entre ellos, hasta que comenzaron a bajar las escaleras que les llevaba a la puerta de salida.
Aun habiendo, con el trabajo de todos los países, reduciendo bastante el efecto invernadero y se iba de camino a su total desaparición, los efectos existían y el calor era agobiante, allí, en las Islas Canarias, al salir, un minuto de las grandes superficies aclimatadas. Con su auge máximo en el 2050 y la necesidad de urgente de su solución, la reducción se convirtió en un hecho potencial, pero se seguía luchando contra el efecto invernadero. La necesidad en la búsqueda de algún tipo de energía limpia, les llevó a estudiar la tercera fuerza configuradora del universo, la electromagnética. Con sus primeros descubrimientos en sus aplicaciones y viendo sus posibilidades, fue el centro total de estudio físico, pues podía ser una fuerza que cambiara totalmente el mundo energético. Y además tenía una propiedad fundamental para cualquier asunto relacionado con la comunicación por su velocidad de trasmisión. En ella deberían de trabajar y estudiar la forma y manera de la respuesta. Ahora bien, como ya se había comentado entre los tres Astrofísicos, concreta lo físico iba a resultar más fácil, que el contenido a trasmitir, donde las dificultades fueron máximas.
Carmen salia de la sala de prensa y se dirigió directamente hacia donde estaban Pedro y Andrés. Sin pausa de continuación, le dijo Andrés.
- Vengo de hablarlo, planearlo y discutirlo. Este mismo Viernes, van a llegar aquí, representantes del grupo especial de la ONU, para ir planeando y construyendo la respuesta.
Andrés tras decirlo, bajó la cabeza y respiró con profundidad.
- Carmen, Pedro, tomémonos un día de descanso. Nuestra cabeza va a reventar de trabajo y nuestro corazón de emociones. Estamos a Sábado tarde, el Lunes, por la mañana, vamos preparando todo para el Viernes de la llegada.
Los tres asintieron mutuamente y tras unas palabras se despidieron.
Del observatorio, Andrés tenía treinta minutos hacia su casa, de madera, material más buscado desde la aparición de las extensiones de cultivo especiales de crecimiento rápido. Con la concienciación mundial de la protección y cuida de los arboles y la facilidad para crear nuevos bosques en unos plazos mucho mas bajos que en la antigüedad, se utilizaba bastante para construir debido al gran aumento de la masa forestal a nivel global. Le era muy agradable entrar en su pequeña y cómoda construcción. Colores acogedores y sin reflejos metálicos, ningún tipo de laca,y de madera tratada con aceites. No contempló, al entrar, nada más que el sillón de lana curtida y enlazada y en ella se sentó de manera cansina pensando que su padre todavía estaría riéndose todavía y su madre rezando el rosario, pero no por otra cosa, que por él y las cosas que decía.



Cap 3


Los coches de tres espacios aparecían subiendo, como torpes caracoles, por las curvas, cerradas y caprichosas que les llevaban hasta el observatorio.
Ya hacia unos años atrás, todo aquello, había sido construido y reformado y tenía a continuación las grandes instalaciones y salas de trabajo, donde estaban, Andrés, Carmen y Pedro, esperándoles.
Bajaron de los coches al compás en el que iban llegando.
La Unión Europea, los Estados Unidos de América del norte, la Unión de América del sur, dirigentes de la China democrática junto a Japón, representando a los países asiáticos, Rusia y Australia y un observador de la incipiente creación de la Unión de Estados Africanos.
Ocho mujeres y seis hombre caminaban, sin relax ni comodidad hacia ellos.
Allí y entonces todos sabían de la importancia total que iban a tener esas reuniones.
Al momento en el que quisieron darse cuenta, cientos de folios, en Ingles, recorrían la mesa de trabajo en todas direcciones.
¿Qué era lo que nos definía?
¿Qué le queríamos contar de nosotros?
¿Cómo englobar nuestros principios formadores de todos los habitantes de la tierra?
¿Qué símbolos metafóricos, interpretables o directos les enviaremos?
¿Cuando, donde, cómo?,
Debido al pequeño y reducido grupo necesario ¿Qué equipo y quienes confeccionarían el mensaje para tomar decisiones? así y más.
El mandar un mensaje en el cual pudieran englobar toda la esencia formadora del ser humano y su manifestación en la realidad de siglo XXI, se mostraba difícil y complicado, pero todos, absolutamente todos, sabían de su importancia y dejaron a un lado sus intereses propios pues sabían que esto afectaba a todos en el mismo nivel.
Tras dos años de trabajo se compuso unos datos representativos. Fotos, textos, formulas, técnicas, ciencia, mapas, mensajes, conocimientos, historia, arte y filosofía.
Se trató de trasmitir un mensaje de bienvenida partiendo de los códigos del Morse trasformados en imágenes y símbolos formativos de un lenguaje.
Andrés, Pedro y Carmen, estaban y participaron en todas estas reuniones.
El estupor, la humildad, la impresión, el retraimiento propio al estar ante los representantes de tal alta alcurnia, quedo en nada cuando fueron conscientes que iban a ser los científicos, lingüistas, filósofos, ingenieros y demás los que mandaban y actuaban. Ya no entraban en las salas con cara de inocencia hacia los diferentes representantes burocráticos e incluso les corregían y enfadaban cuando repetían el error en base a su poco comprensión sociológica, comunicativa, técnica o lingüística.
Dos años de trabajo en los que el sol pareció no aparecer nunca en sus vidas.
Cuando el mensaje fue codificado en las posibilidades de las ondas electromagnéticas con las cuales podían ser mandados, lo fueron y el silencio se hizo dueño del lugar.
Con las letras en la pantalla anunciado la correcta realización del proceso, cinco minutos de contemplación hacia la pantalla fueron necesarios, para que todos los técnicos, científicos y humanistas, volvieran a tener conciencia de la realidad y saliesen de aquello que todavía, en ocasiones les parecía un sueño.
El mensaje tardaría, con total seguridad, 19 años en llegar al planeta Monolito, no sabían cuanto tardaría en llegar su respuesta, en el caso de que la hubiera.
Esa misma noche, los tres científicos y compañeros, se fueron, ya por fin, relajados a cenar.
La noche era clara y fuera de toda contaminación luminosa, en la terraza del restaurante bien pagado por los científicos de diferentes países, pero por ello mismo, tranquilo, apartado y solitario en una pequeña aldea cercana, se relajaron y conversaron.
- Y la tierra, la gente y la organización, ¿habrá cambiado mucho cuando llegue, si llega su respuesta?, recordar que trabajamos en un descompas temporal?, pensar en lo que han cambiado las cosas desde los finales del siglo XX o los del siglo XIX, cuando les llegó nuestra primera información.
Carmen se incorporó ligeramente. Era una mujer hermosa, de cabello negro, opaco, liso y largo. Sus ojos eran exactamente igual y urgían la atención cuando los ponía sobre cualquier persona.
-Mira, Andrés, llevo dos años, hablando, planificando, dialogando, comiendo, durmiendo, trabajando, todo y de todo, conforme a esa temática. ¡cambiala!. Hablame del hijo que esperas, pues, veo que tú si que tuviste un rato, no sé cuanto, hace ocho meses en el que olvidaste este, llamémoslo, problema.
- Sí, Carmen, todo va fenomenal. Al parecer, yo no quería saberlo hasta el momento del parto, pero accidentalmente me he enterado, voy a tener una niña – le dijo con una franca y tierna sonrisa.
- Que tendrá unos 20 años cuando llegue la respuesta, si llega – dijo Pedro, aguantando la mirada de corrección de carmen.
Fueron capaces de olvidar durante la cena el asunto y al encontrar el relax que habían perdido dos años acompañado de una buena botella de vino, tuvieron una velada estupenda y llena de risas, muchas risas.
Como habían bebido, alquilaron, los tres unas bicicletas y volvieron con ellas a casa.
El cielo resplandecía con gratitud de su conocimiento. Al llegar a la puerta de su casa, apagó la luz exterior y se sentó a disfrutar del dulce y pequeño mareo del buen vino de Requena. Se iban, por necesidad a tomar una semana de máximo relax, hasta reencontrarse el lunes de la próxima semana. Habrá que estudiar que hacer si algo pasara.
¿Cambiará mucho nuestra vida?, ¿recibiremos datos y conocimientos que moldeen nuestra existencia hacia el cambio radical?, ¿tendrán alguna aplicación sus pensamientos y datos o la diferencia será máxima y sólo tendremos, la ya enorme noticia, de otras inteligencias en el mundo?, ¿estaré todavía trabajando aquí aquel día en el que llegue la supuesta respuesta? Sus ojos comenzaron a cerrarse entre la agradable frescura de la bella noche bajo las estrellas e imaginándose corriendo por los pasillos del observatorio al recibir la respuesta.



Cap 4



Habían pasado ya, 32 años desde que se mandó aquel mensaje.
La emoción diaria, fue pasando a la esperanza anual y a la desidia con cada decena que pasaban.
Pedro ya se había jubilado y hacia varios años que ya no estaba, siquiera en las Islas canarias.
Carmen y Andrés seguían allí.
Las condiciones en las cuales se había redactado el primer mensaje habían cambiado.
La energía era básicamente renovable. Aire, agua y electromagnetismo.
El orden global en la tierra, en los ya finales del siglo XXI, estaba muy normalizado.
La fuerza fue utilizada en busca de la paz a nivel global para ello, pero partiendo de la unión de todos aquellos países que así la buscaban. La utilización de la alimentación genérica y trasgénica daba de comer, con absoluta salud y validez a todo el mundo, en el cual seguían habiendo diferencias pero de una forma mucho mas pequeña y leve que digamos, a principios del siglo XXI. La comida natural existía, pero era como un buen vino de principios de siglo, es decir, se disfrutaba y saboreaba. La alimentación estaba, por ley, al total alcance de todos de manera gratuita y la máxima calidad de ella, es decir, la criada y cultivada en pequeñas huertas propias, como disfrute, había que pagarla. El que quisiera y pudiera, tenía unas lechugas, Calabacines y Pimientos, digamos, plantados en la parte trasera del, también afortunados, pequeño adosado con pequeño jardín.
El paladar de Andrés era muy poco, poquísimo exigente y desde hacia 20 años, cuando se instauró la alimentación generalizada a nivel mundial, no gasto ni un Carquio, que era la moneda a nivel mundial, por comer.
Lo único en lo que la humanidad no sólo no había mejorado, sino que habíase sido dejado atrás debido a la inestabilidad en las convicciones y al aumento de la investigación materialista, eran los conocimientos de las letras en la juventud. Andrés, seguía buscando un pequeño pasado perdido entre las lineas de Quijote. Lo habían comentado con Carmen. Pensaba que solo los mayores de 60, que ya tuvieron unas mínimas enseñanzas, conocían con relativa completud, las artes, literatura y filosofía clásica podrían trasmitirlo en persona y no por el colegio. Pero Carmen estaba absolutamente convencida que no se había perdido, de por vida, una solo línea de todos estos conocimientos, pues almacenados en todo tipo de formatos y que con toda fuerza, surgirían de nuevo.
Seguía encantado con su trabajo en el conocimiento del cosmos circundante y el la cartografiá de las galaxias posibles, pero su corazón seguía criando y alimentando aquella respuesta que siempre no paraba de amamantarla.
En los finales del siglo XXI, la amistad y compenetración en el trabajo de Carmen y Andrés era ya máxima. Trabajaban realmente agusto el uno con el otro y confiaban plenamente en sus conocimientos respectivos.
Andrés tenía dos hijos, dos hombres, y éstos, tres cada uno, hombres y mujeres. Se había casado con una mujer de la isla, María, y tenían un matrimonio estable y bueno. Vivían toda la familia, en la ciudad de Tenerife, aunque seguía durmiendo algunas noches en su casita de madera, la cual había cogido más cuerpo y espíritu con el paso de los años.
Carmen nunca se casó. Vivía para y por la ciencia. Le satisfacía, le llenaba, le daba tranquilidad y necesitaba poco más. La familia de Andrés era la suya también.
- Andrés, ¿has procesado las últimas variaciones magnéticas provenientes del la galaxia OrioB345?
- Sí.
- ¿Algo especial?
- Sí, el proceso de expansión alcanza unas cuotas mayores.
- Esto nos lleva a una disminución desde el momento de la concentración en el punto primero e inicial.
- Sin duda.
- Habrá que poner esta noticia en conocimiento del circulo Europeo de investigación.
- Sí, mañana.
- Andrés – le dijo Carmen, mirándole con cara de ternura- mañana es mi cumpleaños, 68.
- No¡
- Sí¡
- Y ¿qué vamos a hacer? - le dijo Andrés guiñándole el ojo.
- Nada, estoy un poco agotada. Quizás necesite algo más de vidilla. Sigo enamorada de mi trabajo, pero..
No acabó la frase, Andrés sabía que los planes y proyectos de la antigüedad la habían alejado bastante de la vida social. Sus Padres habían muerto ya y su único hermano, vivía en la península. Quizás, la soledad que las estrellas antes llenaban, crecía en demasía.
- No,no, no Carmen. Mi mujer nos hará una enorme tarta de chocolate, que nos comeremos en mi casa. Voy a reunir a toda mi familia, para que por orden de estatura – se giró riéndose- pasen a felicitarte.
Paseaban por los últimos pasillos, camino de la puerta de salida y apagando las luces, cuando detrás de una puerta que hacia tanto tiempo que no habrían, comenzaron a sonar, unos leves pitidos de actividad. No reaccionaron ninguno de los dos. Apenas se miraron. Pero la mirada continuó y continuó a la par que sus ojos se iban abriendo con emoción.
- Andrés, es la sala especial del asunto B56 – La comunicación-
- Sí, lo sé – le contestó ante la imposibilidad de quedarse callado.
Diéronse la vuelta con rapidez y habiendo rejuvenecido quince años los dos, fueron, como si perdieran el autobús de su vida, hacia esta sala. El aviso se hizo más claro y patente. Había actividad en aquel lugar que dejó de haberla hacia ya más de treinta años. Abrieron la puerta. La sala estaba en perfectas condiciones, mantenido por los equipos propios de cuidado, aunque la maquinaria era ya antigua.
Se acercaron los dos a la pantalla y el canal seguidor del mensaje hacia el planeta Monolito daba señales. Se cogieron de la mano. No hicieron ningún comentario y se sentaron en las banquetas que durante tanto tiempo habían sido sus asientos llenos de convicciones, ilusión, trabajo y convivencia. No dijeron ni una palabra técnica, ninguno trato de dar ninguna suposición o base interpretativa. No esperaron descodificar ni comprobar nada. En sus caras había una gran sonrisa, de satisfacción, de melancolía agradable. En un segundo todo su trabajo cobró validez.
Se levantó del asiento Andrés, el cual tecleó el código de emergencia en la puesta en marcha del protocolo conveniente. Llamarían a Pedro. 30 y muchos años habían sido mucho tiempo y Andrés, ya con 69 años, esa noche no tenía ganas de más ciencia. Salieron contentos, sonrientes, relajados, dispuestos a mañana, con tranquilidad continuar el trabajo. Se dijeron que de momento, ni una palabra al mundo entero, pues si no, de inmediato, estarían allí la mitad de los dirigentes a nivel mundial.
- Yo no me lo creo todavía – le dijo Andrés.
- Yo plenamente – le contesto carmen- es el regalo y el premio a mi trabajo
Se sonrieron y abrazaron los dos.
Carmen le llevo a su casa y allí le dejo.
- Como cambia la vida en dos minutos, Carmen.
- No Andrés, no, será la tuya, pues esta información lleva viajando de una parte a otra del espacio ya casi treinta años.
Arrancó el coche
- !Ah¡, Andrés, tráete la antigua bata del observatorio para comenzar el trabajo mañana por la mañana como yo haré
La incredibilidad que sentían de la noticia, les dejó dormir con tranquilidad aquella noche.
La noche, con calma y tranquilidad, transito por el cielo de la isla hasta la mañana siguiente.


Cap 5


Iván Boris, inclinado hacia la mesa, mirando el folio, en la semioscuridad y silencio de la sala, no tenía más conciencia del mundo que lo que estaba leyendo.
Nació en Ucrania, pero pronto los avatares de la vida le llevó, con su familia, a la península y después a las islas Canarias, Tenerife.
Tenía 35 años, ere un hombre joven ya, con un montón de experiencia, titulaciones y premios en su campo de trabajo.
Era astrofísico.
Serio y ordenado, tanto que todo improvisto fuera de lo planeado, le alteraba.
Se esperaban noticias increíbles, desde el momento en el cual se comenzó a realizar la traducción, pero no de tal tamaño.
El mensaje estaba codificado de la misma manera en la que fue mandado, algo anticuada por el paso necesario del tiempo en el viaje, pero no hubo ninguna dificultad para traducirlo.
Estaba trabajando allí, en el observatorio hacia ya seis años. Vino cuando Pedro lo dejó.
Eficaz, eficiente, responsable, con muchos conocimientos en el campo de la trasmisión del las ondas electromagnéticas y una gran capacidad de trabajo, pero ordenado, demasiado ordenado. En los primeros tiempos tuvieron algún pequeño enfrentamiento. A Andrés era realmente difícil enfadarle pero a Carmen si, pero no por el orden exagerado, si no lo era ella más, si no porque no le gustaba que nadie invadiera su lugar de trabajo con sus maneras y formas. Pero pronto se pasaron y su trabajo continuó con mucha normalidad. Por la naturaleza, ritmo y afinidad de los componentes en su trabajo, pronto tuvieron una buena relación.
Carmen abrió la puerta con fuerza. A sus casi setenta años, tenía una enorme energía.
- ¿Berilio y Estroncio?,¿Seguro?
- Carmen, ¿te das cuenta del impacto vital a nivel mundial que tiene este mensaje?
- Sí, Iván, tengo bastante más consciencia de este asunto, pero no sólo de éste, sino de muchos más – le dijo enderezándose y señalando con el dedo hacia el techo y con cara tensa- empecemos ocupándonos de lo nuestro, poco a poco – le decía mientras trataba de relajar su expresión-, el mundo se va a enterar muy despacito. El mensaje es convulsibo y muy fuerte y se lo voy a dosificar, al mundo, con precaución – dijo rejuvenecimiento 30 años.
- Si, Carmen – sin alterar su expresión como casi nunca lo hacia- nos cuentan que su forma de desarrollo no está basada en una forma líquida formada por Oxigeno e Hidrógeno, sino en Berilio y Estroncio.
- ¿Explican como?
- La fuerza nuclear no es estable allí, en Monolito como en la tierra. La materia está en continuo cambio de estructura. Una roca se te diluye en agua pues no existe esa fuerza que mantiene unidos los átomos que forman las diferentes estructuras. Ellos – la miró con cara de imprecisión y mascando un pequeño gesto con el labio inferior- nacieron tras la expontaniedad de un rango mayor de fuerza nuclear en los átomos del Berilio y el Estroncio que permitió unas formas estables. No hay agua, pero si movimiento que es la posibilidad de la vida. A saber la vida que tenemos a nuestro al rededor habiendo buscado siempre agua.
El mensaje era corto, concreto y conciso. Es más, estaba estructurado como si fuera un trabajo de colegio. Tenía titulo, tres puntos y despedida.
En el titulo ponía LA COMUNICACIÓN.
En el primer punto nos desarrollaba su forma de vida física y los principios de funcionamiento de ella, sus formas, sus capacidades, su tecnología, la vida en un mundo en continuo cambio, su forma de trasporte, sus conocimientos astronómicos, leyes de funcionamiento a todos los niveles, le dieron una increíble situación del planeta tierra en una totalidad cósmica inalcanzable para los conocimientos humanos de entonces. Un conocimiento técnico y científico muy superior.
En el segundo punto nos transmitían una serie de dudas sobre términos que no comprendían en los mensajes.
En la primera lectura que hicieron, tras la increíble emoción de admiración, sorpresa, grado, alegría en la recepción esos conocimientos científicos, técnicos, físicos y los caminos de investigación y conocimientos que volaban sobre el horizonte, vino y siguieron unos momentos de gran silencio ante una vergüenza total y una pregunta consecuente, sentido y plantada por cada uno de ellos, cuando comenzaron a las siguientes lineas.
Estas hablaban de las dudas sobre los significados de 68 palabras que habían encontrado en nuestro mensaje y que no eran capaces de darles cabida ni traducción en sus ámbitos, maneras, formas o conocimientos de su realidad y experiencia, vital. Eran algunas tales como guerras, asesinatos, venganza, odio, holocausto, abusos, violaciones y una serie de palabras parecidas. Si que entendían el contenido de sus actos, pero no sus elementos formadores, ni sus razones, ni sus elementos provocadores, ni las circunstancias necesarias y otras circunstancias justificadora de cualquier acción. Eran incapaces de entender cualquier acto que no fuera constructivo en la formación de su grupo, que utilizando nuestros términos, llamaban social. Dejaron inmediatamente de hacer especulaciones sobre las consecuencias metafísicas de concepción de su vida y temas similares cuando se vieron subiendo por las escaleras hacia el precipicio.
Andrés, llegó algo más tarde y dejó la hoja, exhibiendo sus ojeras, encima de la mesa. Y dijo sin más
- Ya me has dicho Carmen que vamos a estudiar la parte técnica y física del mensaje con locura y afición, que vamos a conversar interminablemente con el asunto de los términos que no conocen, pero no me iré de aquí, ni nadie se irá, hasta que no decidamos que hacemos ante el tercer punto del mensaje.
- Sí – dijo Carmen- pero decidamos lo que decidamos, mañana lo repasaremos y pasado también y comenzaremos a hacerlo publico por partes y poco a poco aludiendo a problemas de trasmisión.
- ¡Carmen, Carmen!, ¡por favor!, ¡dentro de seis años estarán aquí!
Debido a la ligera unión de sus partículas formadoras podía acelerarlas a la mitad de la velocidad de la luz. Haciendo y transmitiéndonos unos cálculos totales, absolutamente correctos, dentro de seis años, tres meses y catorce días, vendrán, estarán aquí, tendremos comunicación directa.
Continuó
- Todo, todo, absolutamente todo va a cambiar, ¿qué hacemos?


Cap 6


Dos días de la traducción y ya debían de tomar decisiones y tener acciones.
Enajenado y estranbótico, masticaba ideas, el pensamiento de Carmen, mientras ésta, deambulaba por el pequeño balcón que bordeaba toda la parte superior, alrededor, de la bóveda-cobertura del telescopio del observatorio.
Hacía ya más de 30 años, cuando se supuso el contacto con algún otro tipo de inteligencia interestelar.
Las repercusiones, entonces, fueron tremendas a nivel mediático. Fue un golpe muy duro para todas las culturas existentes y el desconcierto se extendió. En unos grandes esfuerzos a todos los niveles, la estabilidad y normalidad se recuperó, es más actuó como catalizador del proceso y la mejoría a todos los niveles se incremento.
La información que sólo ella y dos más tenían, potenciaba al máximo las repercusiones a nivel mundial de este tipo de asuntos.
Estaba emocionada e interesada como científica, pero también nerviosa y preocupada como persona.
Se paró, se giró y apoyó las manos en el borde del balcón.
- No sólo hay una vida más inteligente y avanzada que la nuestra, si no que !además vienen! - hablaba con Iván que pensativo la acompañaba en su espalda-, !ahora, con mis 68 años y con la intención de irme a casa a descansar, llega a mis manos la mayor noticia en la historia de la humanidad¡. Bien, bien, llamaré a todos nuestros compañeros y decidiremos.
Había estado hablando con las estrellas mientras Iván dibujaba figuras geométricas muy precisas en una pequeña libreta, mientras, absorto, andaba detrás de Carmen.
Ésta, tenía el cabello canoso, pero fuerte, liso, cortito que le daba juventud. Iba vestida con una chaqueta azul de tela gruesa en contraste con una camisa blanca de ondulados cuellos. Era mayor, sí, pero estaba guapa y elegante.
Volvió y en el camino de éste, paró otra vez su mirada, hacia la dirección, respecto a las estrellas circundantes, que ocupaba la planeta el planeta Monolito desde el qué había salido algún tipo de seres inteligentes que venían - espero que a vernos- suspiró, largo y profundo entre estos pensamientos.
Se intercambiara gestos y Carmen no cerró la puerta de salida, allí se quedaba, Iván, como siempre haciendo geometría.
Al llegara la sala principal, se encontró a Andrés. Era ya la noche bien entrada y allí estaban todos todavía.
Durante, al menos, dos minutos y mientras Carmen iba al otro lado de la mesa, buscando la máquina de café, se mantuvieron la mirada esperando noticias o comentarios de cualquier índole, entre el uno y el otro.
Tras el siglo más sangriento y cruel de la humanidad, siglo XX, vino uno difícil, duro, pero se había luchado consiguiendo estados sociales y posibilidades tecnológicas impensables, ya a finales de éste.
El siglo XXII, llevaba el mismo camino, hacia la mejoría, pero potenciado. La tecnología y el acuerdo todo lo invadían.
- Todo puede cambiar, Andrés, y dudo que sea a mejor – dijo Carmen rompiendo el silencio establecido.-
- Por qué Carmen? - le pregunto sin tono en su voz. La noticia le pesaba.
- Si traen cosas beneficiosas o problemas, inmediatamente romperán el equilibrio que tantos siglos nos está constando construir.
- Demasiados – apuntó Andrés.
- He seleccionado a todos los compañeros a los que yo creo que debemos mandarle la noticia e insistirles en la necesidad de su presencia inmediata. Hazte una lista, revísalos y con los que elijamos, comencemos a trabajar ya. Planes y fechas.
- Sí, Carmen, ya lo he hecho, confeccionado la lista – le dijo sonriendo con amabilidad- para tratar de de disimular sus profundas inquietudes que le invadían.

Cap 7

Uno Americano, dos Rusos, Una Japonesa, Una Alemana y el último, un Argentino.
Allí estaban, junto a los dos Españoles y en aquel, ahora sí que perdido, lugar en Tenerife, mirándolos con caras difíciles de interpretar.
No era una locura, después del primer contacto, hacia ya treinta años, pero no conseguían ninguno creerse que viniesen. Repasaron, estudiaron, comprobaron el mensaje, una , dos, tres, hasta que Andrés, esbozando un Ingles bastante peculiar, que todo había sido comprobado. En este impás, Carmen miró con corrección a Andrés y se levanto en aquella mesa de mentes privilegiadas.
- Tenemos en nuestras manos un punto de máxima inflexión en la historia y concepción cosmológica, que incluye al ser humano como parte de éste – el Ingles de Carmen, por su abundante utilización era muy fluido y con una pronunciación Americana por sus contactos científicos- vamos a irnos casi 50 años atrás para construir los acontecimientos y, esto es lo más importante, a ver como se trasmite y se cuenta. Si no lo hacemos correctamente, esta noticia puede ser el pistón de muchos, demasiados problema. Nosotros somos un grupo de científicos que estamos, quizás algo vacunados contra estas noticias tan asombrosas pero la gente de la calle no.
Otta, la científica Alemana, cuando todos callaban sorprendidos y meditando preguntó
- Así que habéis que su materia compuesta por Berilio y Estroncio y debido a la inexistencia de la fuerzas nucleares, y su constante organización y alcance de la forma determinada, la trasformación en otras formas era viable, con lo que se pudiera acercar a este compuesto a una materia cargada de energía, a mitad de la velocidad de la luz, para reconstruirla después ¿no?
- Sí.
- Pues vayamos buscando otra solución y origen al mensaje. Esto es imposible.
Ninguno quiso discutir. Nadie había venido a eso. Walker, alzó su leve voz, que parecía más bien, un conjunto de suspiros.
Y si ya tenemos comunicación. ¿por qué no se ha establecido un dialogo en vez de un monologo?, con su alta tecnología hubiera sido posible.
El silencio se hizo de nuevo.
Todo el mundo se volvió, como el minuto anterior y el otro más anterior de la trascendencia de las circunstancias.
Y Andrés habló.
- No podemos, ni debemos comunicar nada a nadie.
- ¿Qué dices? - le preguntó sorprendida Carmen – y en Español – lengua que entendían y mal hablaban todos.
- Explicate – le insistió Xaqui, el científico Argentino.
- Mejor que el mundo se quede en el sinpas y en la sorpresa de la visita directa de ellos, si no, las revoluciones a todos los niveles serán imposibles de dominar – completó Andrés, bajando la cabeza en signo de resignación.
- A los 150.000 km por segundos de su trasporte, será imposible localizarlos, como presencia física, por ningún equipo, si no son tales y como los tenemos aquí, sí Andrés, pienso como tú – dijo mirándole con dureza, Xant – directamente venida de Peking
- ¡Qué decís! - dijo algo alterado Dostrais – Moscovita- !cómo ocultar esta noticia, el mundo debe estar preparado para ella¡
- ¿Y qué hacemos?, - Andrés dijo también levantando un poco más el volumen de su tono- ¿preparan los discursos de bienvenida?, ¿organizar los arsenales militares?, ¿prepararnos para qué?, sólo valdría para tener al mundo en un estado histérico durante seis años.
Vladimir, venido de San Petersburgo y el más anciano de todos, sin subir un ápice el tono de su voz les dijo
- Cierto todo lo que estáis diciendo todos, pero Andrés, Dostrais, Xant, no es una decisión que debamos de tomar nosotros, sino la ONU.
Andrés se puso de pie y comenzó a circular al rededor de la mesa. Carmen le miraba con preocupación y complicidad.
- No sois conscientes de lo que decís – la cara de sorpresa se hizo colectiva – no estamos preparados, los habitantes de la tierra para ello – aun a sabiendas del peligro y la disfuncionalidad de sus palabras les continuó diciendo - no hay ningún telescopio parecido y con las mismas posibilidades que éste, más la información necesaria para darle sentido a las posible señales que vinieran. Convencerme si queréis que esta información salga de aquí, pues las llaves las tengo yo.
Jhon, el otro Americano golpeo la mesa, le dijo
- No, Andrés, esa información no te pertenece, es de toda la raza humana en general.
- Sí, Jhon, pero no quiero ser responsable de las muertes y revueltas por ella producida por hacerla pública cuando no correspondía – se miraron, sin odio, sin violencia, pero muy fijamente y con mucha intensidad-
_ A ver, a ver, tranquilicémonos todos. Es nuestra primera reunión. Volveremos a repasar los datos, buscando errores, interpretaciones y demás. La sorpresa y el cansancio nos impedirá tomar ninguna decisión correcta, así pues vayámonos a descansar y mañana continuamos.
Despacito, con paz, orden y complicidad, fueron saliendo, en silencio de la sala. Cambiaron algunas palabras totalmente triviales habiendo concertado una reunión para mañana a las 10 am.
Andrés y Carmen habíanse quedado a cerrarlo todo
- Pero, Andrés, ¿ha que ha venido esa negativa e imposición?, sabes que estos datos no son tuyos, son de interés mundial y que sería posible, aun con tu negativa, llegar a ellos, ¿no pensaste en mi y mi opinión?, jamás te había visto tan taxativo.
- Algún momento debía de llegar. Que el mundo se entere solo cuando ya no le de tiempo a tener ningún cambio radical y esperarlos con paciencia. ¡Qué haremos Carmen, qué!
Salieron andando despacito del observatorio. Habían hecho venir al coche oficial que jamás utilizaban y cambiaron el rango de la conversación, sin ningún problema, a sabiendas de la imposibilidad de deducción del problema que conversaban por la especificación temática.
- Y ¿qué forma tendrán?, Berilio, Estroncio, fluido, dinámicos.
- Aun poniendo, no ya mi ciencia, sino también mi imaginación, no consigo encontrar ninguna respuesta.
Parecíase como si fuera el segundo día después del que se conocieron en el observatorio, pues todo lo anterior a esto cadecía de total y absoluta importancia.

Cap 8

Faltaban 8 meses para la supuesta venida de estos elementos extraterrestres.
No sabían como llamarlos, que eran ontológicamente, salvo que tenían lo que aquí llamaríamos inteligencia.
No se atrevían, siquiera a darles un nombre propio.
No habían vuelto, tras aquellas discusiones sobre sus compañeros a realizar ningún tramite investigador sobre el asunto, por la necesidad de discreción.
Concluyeron y la experiencia posterior le dió la razón, que era mejor estar callado hasta la cercana llegada de lo que fuera que iba a venir.
Tras un acuerdo tácito y desde la lejanía con los demás científicos, le dieron a Boris, un hombre serio y que daba, inevitablemente, toda la imagen de veracidad y validez de todo aquello de lo que hablara, que diera la noticia al mundo entero. Además, Carmen y Andrés, estaban ya mayores para llevar todo el peso de las impresionantes mil explicaciones que debía de dar.
La noticia fue trasmitida a todos los diferentes dirigentes de las distintas unidades territoriales continentales, los países como tales ya eran una nomás que gran manifestación cultural, y al publico en general por los medios de comunicación globales y digitales.
El caos fue total allí y donde fuere.
El desorden y la perdida de los horizontes se hizo palpable.
Andrés, dentro de su preocupación e inquietud máxima, sentía su bien actuar cuando impidió que ni una sola linea del informe de su llegada saliera del observatorio hasta 8 meses antes.
Todas aquellas ideas que habíanse construido llegando a posturas conclusas en generalidades aceptadas por todos, se fueron echando por la borda.
La diferentes religiones, retomaron sus diferencias, esas que había constado más de un siglo de rasurar.
Las diferentes agrupaciones, rompieron su tratamiento colectivo de los problemas y la discordancia, en cuanto a los actos a realizar se hizo patente y la desunión se hizo palpable, hasta el punto de romper muchas de las relaciones absolutamente normalizadas que ya existían.
El desorden social fue inmenso. Parecíase que llegara el fin del mundo para unos, parecíase también, que llegara la salvación y el abandono. La perdida de los valores de unión se perdieron en 7 meses.
El caos y conflicto fue total.
La visita, sin saber ni forma ni intenciones de inteligencias extraterrestres, no pudo ser asimilada con racionalidad. Esto era normal, evidente y comprensible.
En Tenerife, debido a su aislamiento y su relativa pequeñez había permanecido relativamente tranquilo. Las grandes ciudades estaban pasando momentos realmente histriónicos y experpénticos.
El abandono, huida, la violencia.
Hay poco cosas que den tanto miedo como el desconocimiento.
¿Capacidad de viajar a la mitad de la velocidad de la luz?
Una superioridad tremenda a nivel tecnológico.
Un primate usando piedras y los seres humanos actuales con armas atómicas. Ésta eran la diferencia que el asunto suscitaba.
Boris había grabado un informe en el cual mirando a la cámara y con la sobriedad y frialdad que le caracterizaban, explicó, de manera brillante, rápida y comprensible los hechos y acontecimientos.
Todos los miembros del observatorio permanecieron el primer mes en éste recluidos ante la imposibilidad de salir.
Las manifestaciones culturales, el deseo de información, la ansiedad de noticias, las ganas del contacto, periodistas, políticos, representantes de diferentes asociaciones, miles de personas se agrupaban en las afueras y puertas de éste. La policía nacional y la guardia civil tuvieron que proteger el edificio.
El primer mes fue tremendo.
Andrés y Carmen iban consumiendo muy rápido la poca energía que les quedaban.
En el séptimo mes, a uno de la supuesta llegada, el silencio mundial se hizo patente, y el mundo dejo de funcionar, apenas había movimiento, apenas habían servicios, productos y actividades, El mundo permanecía en sus casas imbuidos en los medios de comunicación que todavía siguieran funcionando.
Los creyentes se prepararon en grupos colectivos, las sectas se encerraron en sus centros, los políticos dejaron de actuar, por civismo y responsabilidad algunos sistemas mínimos siguieron funcionando.
El punto de máxima inflexión, sino de desaparición del ser humano iba a venir.
Los que permanecían emocionados e ilusionados eran pocos, pero los había.
Habían cientos de miles que no veían un peligro el hecho de la existencia de inteligencia exteriores, la puesta en contacto con ellas y la construcción conjunta del futuro, es más, lo consideraban como una posibilidad muy plausible y concebida desde el principio sino desde tiempo anteriores.
En este último mes la familia de Andrés se había trasladado al observatorio. El telescopio apenas ocupaba un diez por ciento de la superficie, pero era tremendamente grande el resto y la superficie para vivir en éste, era realmente grande.
- Ves Carmen, ves, ya te lo dije – le comentaba Andrés, mientras daban las últimas vueltas rutinarias al rededor de la cúpula del telescopio- el desorden iba a ser total, imaginate se hubiera habido unos seis años de degeneración de las estructuras. No hubiéramos estado preparados para recibirlos. Ahora lo estamos todavía, pues las máximas instituciones a sus máximos niveles de responsabilidad, siguen en perfecto uso y posibilidad. Estaremos en condiciones de poder establecer el contacto con ellos, de acuerdo y con las maneras, que ya conocemos que utilizan.
- Sí, Andrés, cierto, ¡Cuanto razón tuviste, hiciste y practicaste!, no era mi razón la que quería dar la noticia, era mi moral que me impedía esconder semejante información. No fuimos en ninguno momento dueños de ella.
- No, no, sí que lo eramos y era una responsabilidad muy grande única y exclusivamente nuestra.
Bajando del observatorio con calma, vino corriendo la mujer de Andrés a buscarles.
- Corran, corran, Boris quiere hablar con Ustedes.

Los dos, instintivamente se giraron mirando hacia el punto geográfico estelar como llevaban tanto tiempo haciendo. Y sí, un pequeño crepúsculo de luz había aparecido allá donde nunca hubo ninguno.
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