jueves, 29 de octubre de 2015

... De la forma de pensar y su verdad...



 El pensamiento,el mio, al menos, transita como un río embrabado,  descendiendo por la las ideas.
Esto es peligroso.
En el pensamiento puro,  las ideas pululan y se asocian, con mucha o ninguna razón de ser, no tienen freno.  Tras una viene la otra, el caudal sube en unos lugares y tanto como encuentra cascadas en otros.  El pensamiento fluido como un río,  sin ni un lugar en el cual disfrutar de remansos para las aguas que lo forman ,  es un peligro.
Pero,  cuando se piensa delante de un papel y  con un lápiz,  las cosas cambian,  pero no un poco,  sino en la enormidad. ! Cuan diferencia hay en pensar y estudiar y analizar tus primeras conclusiones a lanzarte al vacío y seguir a aquellas primeras intuiciones que has veleidado sin freno ni reposo.!
Ahora bien,  y aquí lo digo,  y  como producto de este fin que me invade e inunda, ¿ por qué las conclusiones correctas no pueden ser productos del escribir intuitivo,  contínuo  y sin orden ni premeditación?
Cierto es, que cuando,  releo mis escritos,  encuentro puntualizaciones varias siempre,  una mejor manera de haber explicado las pertinentes ideas sobre las que había reflexionado.
Pero mi ppensamiento no es esquemático,
Los esquemas,  sólo los realiza mis conciencia y,  como aquí se dice,  a toro pasado.
Cada cual que elija su manera y su forma o que actúe según quiera o pueda.
Yo cuando me subo en el barco de la reflexión, ésta me lleva por cuenca del río de mis pensamientos,  sin ningún trance en el que parar y corregirse.
¿Acaso tiene trampa el escribir así tus reflexiones pues no haces más que escribir lo que ya sabias y no realizas propiamente ninguna construcción mental,  sólo,  si acaso, le das forma?
El escribir esquemático será que es más propio de los sabios,  pero el redactar intuitivo,  no tiene razón de ser para estar más lejos de la corrección.
Pienso y opino,  que en ocasiones a los que no seamos capaces, o no nos gusta o no encontramos el placer en ello,  de escribir pausadamente y esquemáticamente,  nuestros nuestros escritos, esto,  nos puede llevar,  con frecuencia a errores o lo peor,  a lugares que no queríamos llegar.
A pesar de la formas y maneras,  éste es un escrito epistemológico, pues trato de aludir a a la ciencia de la comunicación,  del pensamiento,  de sus formas y maneras.  Bajo el caudal de los pensamientos,  hago Filosofía,  cuando trato sobre un asunto muy metafísico,  en cuanto al estudio del camino a seguir en la búsqueda de la corrección del pensamiento y la llegada a la verdad en éste .
Con la conciencia y análisis sé, por un camino en el cual la relación ontológica de las ideas construyen las conclusiones.
En la forma intuitiva,  en la cual el pensamiento actúa sobre lo que uno cree obvio,  es otro camino  en estos temas metafísicos,  con la misma probabilidad de obtener verdades.
Pero lo digo y repito,  es más peligroso para el propio escritor.
El que califiquen como inútil o equívoco ambas dos maneras,  es absolutamente posible,  pero al que que trabaja mediante conceptos y la unión ontológica de ellos,  en el caso de error será un aplicación errónea en el cálculo y comprension’ de la relación estructura de las ideas,  pero! Ahy de aquel,  que trabaje y escriba desde su  alma o espíritu,  y lee dicten, estos,  o le hagan ver sin más razón que su intuición sobre la realidad!,  pues la negación de sus conclusiones,  producirán la negación de la validez de su persona.
EL vacua horribilus  llega,  pero en la capacidad de encontrar salid a las intuiciones
El comienzo de este escrito fue uno,  siendo el final incalculable.
Disfruto mucho leyendo a autores de Filosofía o de Ciencias antiguas en las épocas helenisticas,  por sus objetivos y teología conseguidas de sus pensamientos.
Hacer filosofía buscando quizás la belleza del pensamiento reflejada en el lenguaje y la forma de las conclusiones y razonamientos,  me atrae,  pues el error,  es oscuro,  complicado,  feo,  desagrada,  y las verdades,  por naturaleza,  han de ser bonitas, hermosas y simples.

Publicar un comentario