viernes, 4 de abril de 2014

LA FILOSOFÍA. EL CAMINO DE LO DIFERENTE



En demasiadas ocasiones me resulta demasiado difícil meter todo lo que leo bajo el supuesto nombre de Filosofía, en el mismo saco.
Demasiado lejos veo y entiendo en sus intenciones y maneras a Aristóteles de Nietzsche o San Agustín de Marx y, sin ningún pudor, todo se encasilla bajo el mismo concepto.
¿Por que es lo mismo?, no, alguna otra razón tendría que haber.
Entendería de una forma mucho más lógica que la Matemática y la Física se englobaran en el mismo concepto, que se estudie al primer Wittgestein sin parar después de haber hablado de Diógenes.
¿La unión del conocimiento abstracto?, no, hay muchísimas parte de las ciencias diferentes que son puras y duras deducciones necesarias tras unos hechos, pero incomprobables ni experimentales pero no hacen Filosofía.
El flujo del universo en función del big-ban, tiene bastante más que ver Aristóteles que éste mismo con el Filosofo Kierkaggar. Pero Aristóteles y Kierkeggar se estudian juntos, pero con Steven Hawking no.
No se puede hablar a la ligera de la operación de pensar como medio vinculante entre las diferentes actuaciones intelectuales. Hay más.
Son cuestiones demasiado distantes, tales como la cosmología como puro acto cognoscitivo de Anaximandro que las inquietudes existenciales de de Unamuno y sin embargo se clasifican juntas por ser operaciones mentales sin ningún motivo reflexivo material.
Hay muchísima Filosofía que está más cerca de las Matemáticas y hay muchísima Ética que sólo tiene su consecuencia y antecedentes en los movimientos y circunstancias históricas.
Sí, me hablan de una división interna según sea el concepto que se trate. Así tenemos, a la ligera y digamos, Cosmología, Ontología, Ética, Estética, Lógica, Epistemología y más maneras de lo que dicen que es hacer Filosofía.
Yo no creo en esta división interna, pues los problemas se me plantean igual.
Si ponemos Atún a la ensalada, aun formando parte del mismo cuenco en donde han sido puestos los ingredientes, poco tiene éste que ver con la zanahoria.
La agrupación general la veo y entiendo como una mala solución a un problema.
“Digamos, para englobarlos, que es el Amor al conocimiento”, decía uno aquella misma tarde, y mientras esto, escuchándolo, me imaginaba a Engles o a Marx que luchaban por cambiar el mundo hacia uno más justo si les dijeran que sólo querían hacer Arte con su pensamiento.
Y me pregunto ¿cuando hago Filosofía?, ¿cuando investigo, intuyo, deduzco los acontecimientos y hechos ocurridos del mundo que me rodea para comprenderos? O ¿cuando exclamo mi terrible ansiedad correspondiente al género humano por la falta de realización propia?
Encuentro gritos de angustia e incomprensión en las aguas de un rio oscuro y lejano que poco tiene que ver con la profundidad del pensamiento ordenado de un gran Océano inmenso y estable.
La conclusión lógica, necesaria y única serían,entonces que es un saber en continua construcción y movimiento y que no hay un punto de destino en el cual alcance ser lo que es.
Si no hay un punto de unión, sólo nos quedará aceptar su unión en el sentido de que es un movimiento en la diversidad.
Si esto es Filosofía, poco tiene que ver con la de Protágoras, pero si que pueden formar parte de un mismo camino formado por la diversidad.
La diferencia me encadena, pero la unión sigue.
¿Qué es el pensamiento?
¡No!, ¡Pardiez!, si fuera esta la cadena de unión mas cerca estaríamos de las Matemáticas.
Es un camino informe, inacabado, que corre sin cadenas al costadito de la especie humana
No hay un acto repetitivo en la nueva creación.
Lo distinto surge de su propia concepción.
Lo que huele a Filosofía marca el camino.
Pero, el meterlo todo en un mismo saco como un pensamiento estático, o como una ciencia única es un grasso error.
Cuando cualquiera de nosotros nos contamos nuestros niveles vitales y sentimentales, los razonamos y explicamos, estamos haciendo Filosofías en este momento, si lo hubiéramos hecho hace 2000 años no sería considerada como tal.
Las escuelas helenisticas nos hablaban de comunidades, ahora se habla de individuos.
Y cuando me pongo a razonar, a hacer Filosofía, mi corazón protesta y se revela y se digna a dictarme esas palabras que surgen como un acto pasional, no reflexiva, pero si consciente y no impulsivo y que me llevan a exponer mis sensaciones y sentimientos.
¿Es éste un conocimiento más invalido de lo realmente somos?
¿Cuando sueño con aquello que no es, pero que podría serlo y además lo justifico?, ¿qué hago?, ¿literatura, filosofía, poesía?
En demasiadas ocasiones dejo de encontrar una estructura formada por un orden racional y me surge otro orden que poco tiene que ver con la lógica.
Pero el camino del pensamiento continua.
La diferencia será cada vez mayor.
Nuestros intereses y conceptos cambiarán.
Nuestras formas y maneras también.


 Es el camino de lo diferente.
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