miércoles, 11 de noviembre de 2015

...de la realidad de mi sueño..




Asustado me levante, no por el sueño que tuve, sino por donde había estado.
Recordaba claramente a todo aquel que había participado y veía con claridad hasta el último lugar en el que la acción se desarrollo, pero en mi vida, ¡jamas había estado allí, ni conocía a ninguno!,
- Sí, claro es un sueño – me dijo aquel.
- Pues, no, no está tan claro.
Cuando comenzó la consciencia dentro de este sueño, me encontraba dentro de una sala. Aquella persona de la primera sala, que veo su imagen con insultante claridad, me dijo, mientras giraba la cabeza que yo no podía estar allí pues no había formado el grupo con ellos. Era una mujer relativamente joven, morena y con los ojos grandes. Miré a mi al rededor y había varios sentándose, formando el cuadrado de la habitación para empezar el debate. Con claridad total y absoluta. Ahora, es por la noche, ha pasado más de doce horas y la claridad permanece. Fue una experiencia sentida cono absolutamente real.
Y ¿cómo había llegado esa construcción nítida, clara y completa. Si jamás había existido en mi mente. ¿Era un acto de imaginación?, no, yo no estaba ni pensaba en ningún momento.
Tras decirme esto, la joven mujer, salí de aquella sala y me encontré en un pasillo. Real, ni largo, ni corto, y entré el la primera sala, buscando la conversación. En esta vi, como lo podía ver ahora, con la puerta entre abierta, un hombre de piel negra y pelo rizado, diciéndome que me callara, poniéndose los dedos en los labios , tras esto cerré la puerta y salí.
Me encontraba en un mundo real en que yo me movía y que no tenia nada que ver con nada de todo aquello que yo conociera.
- ¿De donde habrá salido aquel mundo?, no es una repetición del que ya conocía, era totalmente nuevo.
Al no dejarme entrar en esa segunda volví sobre mis pasos y salí al jardín exterior. Una pequeño toldo en la salida y bajo el, una mesa redonda donde situé, el ordenador portátil que ya llevaba desde la primera habitación y me situé allí dispuesto a escribir, esperando que algo me pasara...no recuerdo nada más, pero eso sí y con toda claridad.
- Pero ¡Qué tonterías te preguntas!
- Vale y yo te digo ¿quien construye ese mundo que no conocía?, ¿hasta donde podrá llegar?, ¿a quien me podré encontrar?
Entonces te viene aquel que lo sabe todo y te engloba todo este asunto a hablar de la construcción del tripartito formador de la persona y del subconsciente que nos mueve y no lo sentimos, que manda y actúa sobre nuestra persona siendo corregido no más con nuestra consciencia o siendo solo más débil que nuestro impulso instintivo.
- No, no – estaba en un mundo que no era el que yo conocía.
Es decir, he sentido que nuestra mente tiene la capacidad de crear absolutas realidades paralelas e inexistentes en la realidad, en el mundo de nuestra vigilia, que ademas no necesita ser una copia de nada a lo que ya conocemos.
- ¿Te apuro más?
- Venga, sigue soñando .- me dijo con ironía.
- Trabaja con las paredes que ya conoces, con las puertas que sabe que existe, con los pasillos que ha vivido, con las melenas, con los ojos, pero crea un mundo nuevo.
Lo que más me llamo la atención es la existencia de una historia existente allá donde está el sueño. Es decir, no es el sujeto quien crea en su avance, sino que la realidad, del sueño, ya estaba allí cuando abrí la puerta.
La sensación de realidad que sentí fue realmente impactante.
No es un escrito místico.
No es un canto al misterio.
Son unos apuntes científicos en los cuales me pregunto qué elementos y factores producen esta realidad que funciona y trabaja sin la intervención de la realidad y la consciencia.
El estudio de la capacidad de soñar y sus características es un tema abandonado, ante la sensación de irrealidad e inocencia de ellos.
Ahora, el nivel de independencia de tu realidad y la realidad que coge ésta, tanto en su constitución como en su desarrollo es un asunto para investigar.
¿Hasta donde podrá llegar este mundo nuevo que yo me creé?
¿Qué leyes tiene de funcionamiento?
¿Qué característica definitoria tiene del propio ser humano?
¿Qué importancia tiene en nuestras vidas?
- Estabas soñando Andrés.
- Ya lo sé, Pedro, pero eres tú el que da clasificación despectiva o contingente a este hecho cuando no lo tienen por qué tener en el estudio de la persona.
Puede que este mundo que nos parece tan, digamos inútil, pudiera ser parte de constitutiva de nuestra persona.,
Me levanté pensando en la posibilidad de crear este mundo propio en el cual viviera y viviese allá donde y como yo quisiera.

Como veis, impresionado me he levando.
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