lunes, 31 de agosto de 2015

De la eternidad

La sensacion, concepto y ansiedad de eternidad actua de una manera pesada y pasional sobre nuestras personas.
A nuestra especie, con conciencia de si mismo, vivimos en el camino del miedo a la muesrte ansiando una continuidaad eterna. Tomamos totalmente la concepcion finitud de nuestra vida terrenal y tratamos de huir de ella.
Todos los pensamientos misticos y religiosos, proponen de una forma u otra, la continuidad a nuestra existencia como personas.
La historia de los seres humanos, puede ser construida entorno a la busqueda, de diferentes maneras e intensidad, de la vida trasmundana.
El aceptar la finitud de la vida es, a los hechos me remito, una situación poco, muy poco normal.
No he conocido ningún Ateo y materialista total, es decir, que no tenga nunca algún pensamiento sobre la posibilidad y deseo de alguna vida trasmundana.
La conclusión, una vez planteado la existencia del sentimiento, es reflejar las dificultades que debe de traer consecuentemente.
El disfrutar de cualquier momento puntual como irrepetible, finito y agotable no se da, mientras se sueñe con la continuidad. 
La concepcion de la vida como una finitud en la cual el tiempo total desaparece y en el que cada instante cobra máxima actualidad, lucha con la necesidad de buscar la utilidad para el futuro de las acciones pensando siempre en la continuidad del tiempo.
No, el tiempo como camino al futuro, desaparece cuando por su propia finitud se hace presente y se actualiza.
La accion correcta, ante  la verdad, si lo es, de estos planteamientos y principios, sería tener un carpe diem, un disfrute del momento claro y total.
Más vale esperar el final disfrutando inconscientemente, que malvivir pensando en él.
Es una posición complicada.
Por la carga cultural, es difícil  perder unos principios primeros en los que has sido educado, con el ejemplo y los comentarios.
Mentirán los dos, si el que cree en Dios y en la eternidad, con Él, nunca  haya dudado seriamente y también éste que decía  que no cree en nada, cuanto ha buscado en ocasiones un significado místico o religioso a todo el montantante. 
Mi razón me lleva a la necesidad, por definición y funcionamiento al ámbito terrenal y a la búsqueda de su máxima optimizado en el momento como único elemento real y temporal que tenemos, pero a mi alma y espíritu y a vuestra alma y espíritu la búsqueda del más allá,  siempre aparece.
Esto respecto a como actuar ante los hechos de la eternidad, pero,  y otro asunto,  ya será como tratamos con un concepto existente nunca visto ni vivido. 

LA TOURNE (Cap. 20)




Andrés era un joven bien desarrollado, más bajo que la media y con la espalda un tanto arqueada.
Tenía que aproximar más de lo normal la banqueta al, siempre ilustre, piano, para poder presionar correctamente los pedales. No tenía una complexión atlética, más bien era pequeño.
Acababa de ver pasar a don Cipriano y Marisa, entrando y cogiendo el ascensor juntos, desde la puerta sala de audición del entrante del hotel, al momento que la abría.
Los miro con cara de extrañeza, pero tenía asuntos más importantes en su privilegiada cabeza.
Ahora tenia los codos colocados encima de las teclas y observaba mirando, con sus manos puestas delante de su nariz en posición de orar, en dirección a la supuesta partitura.
Pero no lo era. Era un contrato de Austria Company, de dos años de duración, por una gira por toda Europa.
Andrés era tímido e introvertido.
Llevaba una vida hecha a su medida como por el mejor sastre de valencia.
Tranquila, tal y como es él y con música, mucha música. Su maestro don Cipriano, que tras el fallecimiento de su padre, cuando Andrés apenas tenia edad para conocerlo, supuso el ejemplo educativo que los niños buscan en sus padres y su Madre, ¡qué cuanto la quería!, estaban y habían estado realmente cerca.
Si se iba, estaría mucho tiempo sin ver a ninguno de los dos y además no podría finalizar sus estudioso, le quedaban dos años para obtener la máxima titulación académica en el mundo de la música.
El asunto fue tan rápido, pues la gira ya estaba organizada desde hacia unos meses, y tras asistir a estos conciertos dados por Carmen y por Andrés, el director y organizador del evento quiso, pues había sitio y función que éste último, se fuera con ellos. Le veía mucha calidad y futuro.
Pero !eran dos años¡, sí, pero¡también era una buena oportunidad!
Continuaba con la mirada estática, clavada a mitad de las hojas del contrato posicionadas como si fuese una partitura pero con los ojos totalmente desenfocados, pensando en lo indeciso que estaba.
Justo en aquel momento sintió una mano encima del hombro.
- Vamos, mi genio, sal del estado de trance en el que te he pillado y guarda las hojas del contrato o dejalas en un sitio más discreto, jovencito.
Era Pedro, que continuaba andando por la vida como si todos los problemas que en el mundo hay, no fueran con él.
Con una gran sonrisa, se sentó a su vera en la butaca del piano.
- Qué, ¿calculas o decides?-le pregunto.
- Decido – le contesto.
La noche de Madrid era fría aquella noche. Pedro llevaba un, algo ceñido, suéter ligero, de lana fina y mientras se alejaba algo de Andrés y se quitaba el suéter, apareció una camiseta azul clarito, que llevaba de manera simplista y angular el dibujo de un escenario, en la que ponía, “El teatro de los perdidos”. Andrés, señalándolo, le dijo
- ¿Vienes ahí?
- Sí, no soy de esta bella ciudad, pero mi trabajo me lleva a toda España y me relaciona con mucha gente de diferentes ámbitos del espectáculos. Esta camiseta es publicidad de un teatro donde tengo unos amigos que he ido a ver. Lo suyo es algo estrambótico, radical, diferente. Está muy bien, pero bien saben que no se comerán una rosca, pero de momento lo mantienen con su ganancias propias del espectáculo y se lo pasan francamente bien. Es magnifico y divertido.
- Y tu genio – así lo venía llamando casi desde el principio- ¿qué dudas tienes?
- No sé si estoy preparado para la gira, de la nada, de la máxima tranquilidad, a irme a las prisas y la tensión de una larga gira. Estoy pensando en si quedarme en Valencia, al lado de mi madre y seguir acabando mis estudios, los dos años que me quedan. No sé si perderé una buena oportunidad.
Pedro sonrió, se levanto y le fijo esa mirada que tenía siempre en la cartuchera y que decía, que nadie se preocupe que yo tengo la solución.
- Mira, Andrés, tus virtudes no son un hecho puntual, es decir, tu genialidad será la misma y valdrá igual ahora que dentro de dos años y el mundo de la música clásica es en el que menos circunstancias puntuales, es decir, estar en aquel lugar y ese momento, actúan. Si eres bueno, llegas.
- ¿Y tu madre y don Cipriano? - Le preguntó Pedro.
- Sí, ahí está la otra cuestión, mi madre esta algo mayor y sola, pero sobre todo es que vivimos muy bien juntos. Con don Cipriano, aun me queda bastante que aprender.
- Pues Andrés – le dijo Pedro, poniéndose de pie y “calzándose” el suéter – como decía en ocasiones en tono jocoso- yo si fuera tú, es decir, me repito, yo si fuera tú, haría las maletas, pero para volver de Madrid a Valencia. Seguir metiendo los pies bajo las camillas de la mesa del comedor en las noches de invierno mientras ceno con mi madre, irme a nadar en el mar de valencia y pegarme, tal y como me has contado largos paseos con don Cipriano, camino de vuelta a casa tras las clases de música.
Mira, yo vivo en la carretera y te garantizo que lo que me apetece en muchas ocasiones sería tener unos años de juventud, tranquilos y fructíferos como los tuyos pueden ser.
No tengas prisa por vivir, tú vales, independiente de los antes o los después.
Sonrió otra vez, mientras se giraba y comenzaba andar hacia las puertas de la sala, extendió sus manos para abrirla, parándose antes un momento y diciéndole.
- Maestro, he disfrutado mucho con tus interpretaciones – se sonrieron los dos y se fue.
Andrés se volvió a quedar solamente acompañado por sus pensamientos.
Pedro le había dado existencia a una posibilidad que el no se atrevía a tomar.

Estuvo algunos minutos más mirando el contrato, hasta que lo cambio por una partituras de unas Cantatas de Bach.

..del asunto de escribir.


Mirad, pienso, creo y digo, que el lenguaje alcanza y tiene su plenitud con su correcta interpretación, o bien cuando es una conversación directa, o sino cuando aquel qué escribe desde la distancia puntualiza correctamente el tono de sus palabras.
Ayer releí, un pequeño texto que había escrito, ya hacía, unos días anteriores. Yo, tengo un conocimiento  defectuoso de mi persona, pero si total, en mis intenciones conscientes y sabía en que estado animico estaba en aquel ya dicho escrito.
Pues bien, tratándome de alejar lo máximo posible y buscando olvidarme de quién era el autor, no sé si por mi propia intención de cambiar de rasero, vi en aquel escrito, y en casi ninguno otro más, un pequeño y modesto pero real, tono profético, taxativo, adoctrinal. Mi intención no fue hablar con autordad desde la razón, sino con toda la verdad que me dictaba mi sentimiento hacia el contenido. Una verdad poco razonada, estructurada, pero muy sentida y creida que hacíase parecer, al texto, más cercano a la poesía que a la Filosofía, como un asunto doctrinal.
De ahí que me cuesta tanto opinar sobre aquel otro que escribe.
Recibí algún respetuso y cierto comentario crítico desde la distancia, que me hizo                 pensar en el cuidado que hay que tener a la hora de elegir la persona que afirma o el verbo que se utilice para dar vida, realidad  a tus pensamintos por el matiz que y entonces, la afirmación o descripción pueden tener.
En aquel escrito, sobre la masificación, encontre, a un autor, el que os escribe, con pasión, casi soñando, afirmando, prediciendo, anunciando, juzgando y hablando con la posesión de la creída verdad, cuando no es, nunca mi intención, pero por los adjetivos, formas, personas y verbos y sus tiempos, que utilices, darán un aspecto u otro al escrito.
Esta persona que comento mi escrito, me asignaba unas características que yo no creo que las tenga, pero al releer mi escrito, pensé que le había podido dar pie para que así me mirara y me  concibiera.
Según el día, lo que te haya pasado, en lo físico o en la psíquico, te ves con capacidad de anunciaros el Argamedon que se aproxima y deciros en que consiste el error o sólo ves y tienes ganas de expresar dudas y sentimiento. Bueno, todo sea, hay otros estados intermedios como sería el de este escrito.
Es complicado trasmitir tus ideas, si las consideras verdaderas, desde la modestia y dudabilidad.
La dimensión interpersonal del ser humano, es un asunto realmente coplicado, debido a la individualidad primera y formadora de la persona.
Es dificil, ¿me es dificil?, y da miedo, ¿me da miedo?, hacer afirmaciones taxativas sobre asuntos mundanos, trascendentales, materiales, metafísicos, a exponiendo, entonces, que tienes la capacidad para encontrar alguna verdad que otros no han llegado a ella.
Afirmar escribiendo es un hecho de valor.
En la conversacon que Andrés y Pedro  mantienen en el café, que hay debajo de la editorial, se entienden, se comprenden y se especifican y aclaran posturas, pues según sea la expresión del otro contertulio, avanzarás muchísimo en cuanto a intenciones, seguridad y alcance, digamos de sus palabras.
Pero !ahy!, cuando escribes, cuan fácil es caer en la mala interpretación del texto por una determinada concepcion del hombre, en mi caso (Alberto), que escribe.
Es fácil variar totalmente el sentido del contenido de un texto, pensando en las características y circunstancias propias del escritor.
Dicen que hay que pensar en el lector, pero yo siento miedo al hacer esto y pensar que puedo estar falseando mis ideas y contenidos.

domingo, 30 de agosto de 2015

EL CAFÉ Y EL MIEDO A ESCRIBIR



- Pero, Andrés – dijo Pedro levantando exageradamente las manos- ¿qué vas a dejar de escribir?
- Sí.
- Bueno, no ibas para nobel, pero sí, el motivo de tus escritos inspiraba nuestras conversaciones. Sería una pena. A ver si te puedo convencer que no lo dejes. ¿Por qué tomas esta decisión?
- Fácil, fácil, amigo, desde que me entró miedo al ver, tras unos comentarios, lo equívoco que pueden resultar mis palabras y posturas hacia mi persona, el que escribe, de algunos lectores.
- Bueno, amigo, pero esto es inevitable, hay gustos y principios para todo – añadió Pedro.
- Sí, pero tal nivel de incomprensión de mi actitud hacia lo que pretendo y quiero, fue tanto, que me lleva a pensar en un ámbito colectivo del mismo y el asunto de estar perdiendo el tiempo, buscando contertulios que jamás los habrán. Al fin y a la postre, escribo para mi, no tengo nunca en cuenta lo que le resultará agradable al lector, sino dicto y escribo las letras y razonamientos que obtengo directamente de mis pensamientos. Alguno realizó una crítica directa hacia la forma, manera e intención del escrito y no su contenido y el temblor hacia mi error circunstancial se hizo patente. Creyéndome que escribía y era comprendido, me llegó la duda de hasta donde era un puro ejercicio de curiosidad no más.
Me pregunto si aquel que pretenda escribir, debe de tener un ejercicio de formalización del texto para conseguir una mejor manera didáctica y comprensible del mismo. ¿Es lo que hacen los escritores conocidos?, ¿no escriben, sea la temática que sea, bajo los impulsos de un motivo pasional? Quizás le escritura nació para los trabajadores y con capacidad de repasar, puntualizar y corregir los escritos.
- Pero Andrés, no puedes ir por la vida planteándote objetivos con tu escritura, con tus artículos, con tus cuentos. Si lo haces, los malformas. Te lo digo pòrque lo sé, cuando comento, que la Filosofía, los artículos de opinión, las pequeñas narraciones, escritas solo se mueve en el propio placer inserto y momentáneo, en la propia acción. La tranquilidad y lucidez de tus pensamientos tienen el valor personal y constructivo de ser tú quien así los vé. Y regocija y te da placer y descanso. Trabajar con tu mente y escribir es un movimiento liberador del alma, independientemente de la actitud de los que te rodeen. Aquel razonamiento que te deje satisfecho por la corrección que tú le encuentras, no necesita la aprobación de los demás.
- ¡¡Ahyyy!, qué fácil es hablar así, cuando no eres tú quien recibe las críticas. Tras estas últimas, me hicieron sentir como un hombre interesado en imponer mi opinión ante los demás. No creo que pueda variar mi manera de expresarme. Lo único que me quedará será no escribir y solo mantener contigo, conversaciones en privado aquí, en la barra de nuestro bar, debajo de la editorial y en la hora del almuerzo.
- Pero ¿qué no estaban de acuerdo con tu opinión?
- !No¡, !pardiez¡, condición necesaria para la conversación, discusión y conclusión, es partir de ideas y conceptos diferentes, no, el problema fue que me hizo sentirme con sus comentarios, no como un escritor que pretende expresar sus dudas, sino como un hombre, realizando un acto intencionado. La inocencia con la que pretendo expresarme, añicos se ha hecho ante la información que no es vista como tal.
Tras acabarse el café, los dos cogieron el camino de vuelta hacia el trabajo.
En la puerta de la editorial, Carmen acudió allí donde estaban y tras ver la cara de Andrés y contarle, sin pena ni amargura, pero con bastante apatía y aburrimiento lo ocurrido, Carmen le puso las dos manos en los hombros y con mucha dulzura y tranquilidad le dijo

- Andrés, el problema no está en las críticas o comentarios, sino cómo las lleves, aceptes o te enriquezcan. Si tienes miedo a la crítica, quedate en casa – le añadió guiñándole el ojo- y te añado que muchísimo más fácil es criticar, que escribir un pequeño cuentecito para los niños.

Masificación



Cegado por mi sed de la diferencia y la particularidad de cada uno, me dediqué a negar un hecho evidente. Sí, cierto, trataré de mantener mis propias cualidades, pero he de saber que siempre, siempre, estaré navegando en algún gran río donde el curso y el camino de éste ya está marcado en su cauce. El movimiento de masas es real, evidente.
Pero el asunto y problema al que aludo y que abogo, no es la existencia de éste, sino de aquellos que con sus canoas bajamos por sus aguas y no somos capaces de llevar, ni por un minuto, el timón ¡nadie habla de navegar a contracorriente!, pero si, al menos, tener la capacidad de aproximarse a la orilla y verlos pasar. Para ello, se necesita el conocimiento de que tenemos un timón individual propio.
Mis comentarios son puramente vitalistas. No hago política, no hago ninguna otra construcción social que nos va, como todas proponen, a dar un  futuro feliz. ¡No!,  no nos equivoquemos, el medio, modo o manera de unión no configuran el resultado. Es la actitud y ganas de los componentes lo único que predestina la solución, como otra cualquiera,  de los problemas sociales. No hablo de Nietzsche,ni de Marx, ni de Schopenhauer, ni de Moore, hablo de la acción de escapar urgente de la intención de realizar e imponer como una normalidad esencial, el movimiento borreguil y masivo del ser humano.
Huyo de  que aceptemos como una característica esencial, conformadora y necesaria el movimiento humano en forma de masas.
Lo debatimos, se critica, se estudia, pero y me repito, se vé como usual, normal y constitutivo en la esencia del ser humano este amontonamiento inconsciente protegido en la multitud.
No demos por normal la incapacidad de reacción  de los sujetos individuales, pues no haremos sino evitar cualquier hecho reivindicativo de nuestra persona.
Elevemos, como acto realista o al menos propedeútico, al sujeto por encima de las circunstancias.
¡Ahy!, ¡La diferencia!, ¡qué mal es llevada y qué despectivamente aceptada!
No hay manera de trasmitir que en la variedad de usos, formas, costumbres, pensamientos, cultura, idiomas y demás, son elementos esenciales y formadores de las  personas como tales. El movimiento repetitivo normalizado, no es un elemento esencial y constitutivo, sino que es producto de una serie de circunstancias.
No lo hagamos como una generalidad normalizada lo único existente como realidad.
Marx, nos hablo de este estado borreguil de la primera clase de trabajadores y obreros por su falta de concepción como tal y Nietzsche, nos hablo aludiendo a la sumisión de hombre, como totalidad, a los elementos judeo-cristianos históricos.
Cierto es, aquella que lo dijo, que la falta de conciencia de esta posibilidad del acto individual y propio por una falta de preparación intelectual y la incapacidad de decisión que ella conlleva, lleva a este momento.. 
Pero también sera cierto, el proceso invertido, en el cual en un proceso de concienciación de nuestro mundo y capacidad individual, traería una capacidad de critica y aceptación de lo diferente, traería la libertad ante la capacidad de actuar y navegar contra corriente.
Cuando, perdido por mi ansiedad, afirmaba y nombraba a la conceptualización del sistema formado por las masas, como una tela de araña que nos invade, no estaba haciendo un estudios gnoseológico, ético, político o metafísico. Es una aspiración vitalmy era, simplemente una critica y conclusión, en cuanto a la necesidad de dejar de utilizar como normalidad operativa el movimiento colectivo, como asunto inevitable, pues, al final, todos caeremos presos de esta sensación de imposibilidad de la actuación en solitario y entonces la humanidad se quedará estancada.
Nos veremos alienados al tratar de salir de este movimientos y acciones normalizadas y vistas y entendidas como tales.
De necios seria negar las corrientes que todos seguimos colectivamente en diferentes momentos de nuestras vida, pero no pensemos, como yo no lo hago, que para siempre, estaremos condenados a nuestra incapacidad de marcar la diferencias individuales y la creación personal e individual, solo, la personal e individual, pueda realizar un giro en el camino llevado por el ser humano en el ámbito social.
Y me pongo a pensar en mucha gente que me rodean y los veo como puras y duras marionetas de unas circunstancias y posiciones económicas, sociales, religiosas y otras que los hacen bailar con sus dedos, pero y sin embargo, si me quito mis propios principios formadores basados en la propia naturaleza borreguil del ser humano, mi juicio cambiará totalmente y veré en el o ella, un individuo personificado, un ente sometido a ciertas presiones, pero que no tiene en ningún momento por qué ser así en nuestra dimensión esencial y muchos otros, con o sin educación, podrían superar esas presiones. La existencia no implica la esencia supuesta.
Educación, educación, educación, y seamos conscientes de todos aquellos dedos que manejan las marionetas y nos hacen bailar a su ritmo. Pero no por la liberación de las cadenas que nos han puesto, sino por el hecho de encontrar nuestra comprensión y naturaleza para poder actuar.
Tantos un lado como al otro, en el pensamiento social y político, en el cual los individuos somos carne de rapiña a unas fuerzas, bien sea económicas o de poder político centralizado, nos tratan como colectivos sin identidad individual formativa. Así lo hacen y así lo asumimos. Somos producto de su basura y nos cuesta imponer nuestra individualidad y validez de nuestra decisiones, prespectivas y pensamientos  propios.
En ambas dos, el sujeto es olvidado y pasa a ser una parte de sustantivada y gregal en un sistema.
No nos olvidemos de los individuos.
Antes, en la antigüedad, los guerreros eran personas que preparábanse toda su vida para el momento culmen de su educación que era la guerra en si. Eran individuos para los que cada combate era un acto de nobleza (Samuráis, caballeros templarios y otros), eran circunstancias en las que el capitán, jefe o como se llamara, peleaba con ellos, pues era símbolo de guerra, el valor y persona que allí estaba. Alejandro magno llegó desde la Macedonia, pasando por Egipto hasta la propia India fue al frente de sus ejércitos, luchando con ellos, en los que el individuo se personificaba en primera persona, y los que morían eran  individuos con sus nombres, apellidos, honores y vida propia. Pero la historia continuó y llegamos a la primera guerra mundial. Aquí y entonces, los generales se reunión con un pequeño café entre las manos, en el salón de un viejo castillo de la Campigne francesa y unos mapas desplegados en la mesa de trabajo, y detrás de sus barrigas que jamas habían corrido entre las trincheras, mandaban con la puesta de una bandera roja en algún lugar del mapa a gente, sin nombre, sin apellidos, sin historia y sin preparación, a morir. Era la primera forma de la muchedumbre personificada.
Ante esto hay que reaccionar. No es un acto normal de lucha, ni como tal tiene que ser así aceptado,  (y ¡válgame dios el ejemplo!, pero lo considero ilustrativo), el asunto de ser una insignificante parte del un ejercito numeroso, sin capacidad más que de obedecer las ordenas ya impuestas.
Jamás estaría dentro de la normalidad el luchar por tu cuenta, ser un Samurái en la vida. Lo normal y aceptado es vestir con el uniforme colectivo.
No hago, repito, una crítica al ejercito, hago un canto a que aceptemos que la lucha (y sigo con la metáfora ilustrativa) se puede realizar desenfundando tu espada y luchando con el honor y valores que  te hiciesen morir por ellos, con valor y convicción y no morir por una bala de otra cualquier escopeta y mientras miraba, con tristeza ponerse el sol detrás de la última trinchera.
No sé si esto es más poesía por su cariz anhélico y bucólico en el que se puede entender, pero, y sabedlo, expreso mi derecho a ser diferente desde mi existencia vital sin hacer tampoco una tesis ni un estudio crítico de las consecuencias políticas o sociales de este supuesto movimiento gregario y esencial.
El el mundo por el que ando, me muevo casi totalmente dentro de la  obviedad, normalidad y aceptación, pero dejadme, al menos, que aquí, exprese sólo aquello que sienta y piense, a sabiendas de la protección que te da la distancia y anonimato te da ante la presión y encadenamiento social que tenemos y que tanto he criticado en este articulo.
No es normal, ni usual, la necesidad de la vida en masas y la falta de decibilidad propia del individuo. Aunque se dé, no impide esto, su posible falsedad en su totalidad.

articuloshiperbolicos.blogspot.com

viernes, 28 de agosto de 2015

Filosofía


La pregunta surge en cuanto te planteas si es un descubrimiento que sirve como guía hacia la acción es sino la descripción de un acontecimiento que funciona por la inercia en su construcción propia
¿Fue Sócrates el que incluyó las ideas metafísicas en el mundo actuante o era un elemento deductivo del camino iniciado por Tales de Mileto?
¿Fue Nietzsche, con su mente estrambótica, privilegiada e inquieta, enfermizamente inquieta, quien vislumbró nuestra pequeñez ("...como renacuajos..", La Gaya Ciencia) o hubiera quien hubiese estado, fuera un pensamiento subsiguiente y conclusivo del Idealismo Kantiano y Hegeliano?
Y continuo preguntándome si los grandes filósofos y los pequeños pensadores no creamos nada, sino que, simplemente, estamos dentro del camino del desarrollo.
Pues ¿Tiene aquí cabida la supuesta libertad humana y es ella, saltándose los máximos del Positivismo, la que obtiene unas conclusiones caprichosas de los mismos comienzos colectivos?
Sin la ubicación no es posible comprender totalmente al pensador y es aquí donde llega la duda, preguntando si este Filósofo no es más que un esclavo de las circunstancias y Estados en los cuales se encuentra el pensamiento, camino de lo que suponemos y veremos como verdad.

jueves, 27 de agosto de 2015

COMMENTS



1. El Antropocentrismo máximo en el Cosmos.
2.  La globalización versus Internet.
3. La estafa en la historia de la Filosofía.
1. Leyendo estaba el otro día, una revista de divulgacion científica, en la cual, hablaban de algunos planetas, unos más cercanos, miles de quilómetros u otros más lejanos, años luz. En esta investigación estudiaban las posibilidades de existencia de vida en ellos. Realizaban un estudio de las materias y condiciones formadoras, y en todos ellas, debido a esto, daban como imposible la vida. Que si la temperatura, que los materiales, que la presión atmosférica, que si la falta de ella y etc.
Bien, vale, pero cometen un error de concepción en cuanto a lo que consideran qué es vida.
Sólo sopesan las condiciones para que exista  vida ta y como la conocemos nosotros y con las condiciones que ella tiene, es decir, sin agua, no hay vida pues es el elemento fundamental de nuestra existencia como seres vivos.
Ahora bien ¿cómo definimos la vida?, ¿como un cúmulo de diferentes manera de agua?. No. La vida tiene como característica esencial, la capacidad de producir movimiento de manera voluntariosa, en mayor o menor grado, es decir, no son circunstancias externas las que desplazan a la entidad sino impulsos primeros e internos los que producen el movimiento, comenzando sea cual fuere el acto, psíquico o físico.
Y yo me pregunto ¿este movimiento no puede estar producido por entidades compuestas de otras materias y condiciones?, ¿por qué tiene que ser ciertas condiciones y formas del agua las únicas capaces de producir movimiento?, ¿por qué no podrían haber bajo los miles de grados y calor de saturno, una forma de inteligencia, productora de movimiento propio, basada en otros componentes químicos?
Tenemos la concepción moral, ética, funcional y material de la vida, total y absolutamente centralizadas tomando como esteriotipo y referencia, al ser humano en su inteligencia y a la tierra como modelo.
¿Por qué no  podria haber una forma de vida, es decir, una entidad con movimiento propio, formada por formas gaseosas en el planeta Saturno?
Sólo buscamos lo que suponemos y no lo posible.
No, no, no, la vida sólo puede ser entendida bajo los margenes en los que nosotros nos movemos - me decía aquel cuando yo le contaba esto.
2. Cuando pensaba e Internet, siempre veía un reflejo del mal de la globalizacion, entendido como el movimieto de masas en el cual el sujeto pierde su individualidad y su esencia como persona. Pensaba que era, tal que lo mismo, que los grandes medios de comunicación (televisiones, Radios, periodicos) y su palpable, objetiva, por todos conocida y sufrida, manipulación, a través de la información repartida y su modo de hacerlo, sobre el individuo. Cuando te quieres dar cuenta, esos medios de comunicación gigantes te han trasmitido una serie de modos y usos, que tu estimas como normales, bien por esos dichos y propuestos, cuando no tenían ni debían por que serlo. El nivel público de actuación está totalmente configurado por estos medios.
Pues pensaba que internet estaba en las misma ideas por enterderlo como un medio gobal de comunicación, hasta que, tal que fogonazo, concluí que era justo lo contrario, pues en internet, no hay ningún movimiento colectivo, unidireccional, dirigido y utilizado.
El sujeto actúa como individuo particular y totalmente deshubicado.
Aqui, éste que escribe, es un misterio para todos Ustedes y no tengo por qué cumpir (tampoco por qué no poder cumpir) ninguno o todos, en su defecto, de los elementos supuestos e impuestos por el movimiento social.
Quizás sea internet el medio para huir de la despersonificacion y repetición propia del mundo globalizado que ahora vivimos.
Esta persona anónima, quizás en su propio anonimato, recupera su esencia como individuo.
Este sujeto, desconocido para vosotros, no tiene que cumplir ninguna de las razones y motivos que todos compartimos.
El sujeto anónimo de internet, que en ocasiones me ha hecho dudar, aqui se alza como elemento individualizador y personificador.
Aquí no tengo que llevar el pelo de esta manera, ni vestir de aquella para que se lea el texto.
Igual la foto de mi perfil, es la de un primo mio, pues yo, partiendo de mi propia y no corrompida voluntad realizada desde el anonimato del internet, hago, pienso, digo y me presento, como quiero.
No lo entendais como una exageración ni como un escrito misterioso.
Valgame, no más, que para trasmitir lo grande que es poder hablar sin tapujos por ser un individuo en solitario que piensa asi, pues de esta manera actuamos y somo todos en interner.
3. El  explicar historia de la Filosofía, es un acontecimiento difícil ante el hecho de su propio suceso. El trasmitir datos físicos, numéricos, porcentuales u otros, mantienen la misma exactitud y validez, sea quien fuere que lo diga. La batalla de Trafagar de Felipe II, será la misma, la cuente quien la cuente y la ley de la gravedad de Newton, tendrá la misma explicacion y elemento sea, a partir del siglo XVIII, cual fuere quien lo explicase.
Pero en la historia de la Filosofía no, y no sólo porque no es una ciencia exacta ni trasmite hechos físicos, sino, y sobretodo, porque cada señor, señora que explique a cualquier autor, le añadirá a esta explicación, un elemento constitutivo propio de su persona, potenciándose esta cadena al ser trasmitida esa información ya manipulada.
Si no se acude directamente a los escritos propios de los Filósofos, la historia de la Filosofía, siempre te será trasmitida con un grado de malformación, propio, formador y necesario al ser y en su proceso de trasmisión interpretada.
!ahy!, !qué diferencia se encuetra cuando lees a los autores, ves a la persona cercana, qué siente, qué trasmite  inquietudes, qué tiene dudas que trata de solucionar y que es muy, muy humano, que cuando estudias Filosofo en los manuales de Historia, escondido en la lejanía, inhuanidad, grandeza pétrea, que se le otorga a los grandes pensadores en la historia de la Filosofía.
Hay una diferencia abismal entre las lineas frias del libro de historia de la Filosofia y las lineas fogosas en sus ganas de saber, del libro propio y en primera persona, del Filosofo.

miércoles, 26 de agosto de 2015

LA TOURNE (Cap. 19)


Pasaron por delante del museo del Prado camino de la parte alta y antigua de la ciudad de Madrid.
Caminaban lentos, armoniosos, con orden.
Parecíanse la personificación de la melancolía.
La vida, muchos años después, les dio lo que ya no esperaban ninguno de los dos.
- Marisa, yo sigo sin beber habitualmente y otra cerveza ya veremos lo que me produce.
- Y yo tampoco Cipriano, pero en tus sesenta y pocos y mis cincuenta muy bien llevados todavía podemos tener alguna pequeña fiestecita -los dos se rieron y se pusieron a buscar algun barecito tranquilo y, como única condición que Cipriano puso, era que fuese con la música  bajita. Ya por fin, la conversación sobre lo que pudo haber sido y no fue, se dejó en casa debajo de la última almuada. Marisa les contó toda la basura que tenía que soportar de los que no sabían de nada, pero de nada, y tenían, por listillos, algún cargo de dirección pública.
- ¿Por listilos?
- Si, pero por saber a quien caramelearse y porque estos que están adulados constanemente,  prefieren perritos así a su alrededor que algun sabio con capacidad de crítica.
- ¿Y tú?
- Pues por mis amistades, me respetaron y me dieron lo mejor de lo mejor para mi y lo que no tenía repercusion ni importancia para ellos, como era la concejalía de cultura en el ayuntamiento de Sagunto. Podía vivir con y para la música. Nada mejor - le decía.
Entre estas comodas y fluidas conversaciones en el fondo del bar bajo la proteccion de la pemunbra del tejadito que se extendía a lo largo de la barra, vieron entrar a Carmen.
la primera reacción de don Cipriano, fue ponerse en pie e ir a saludarla, pero Marisa, le cogió, suavemente de la mano y le estiró, con amabilidad hacia la silla, cuando la vio entrar con su amiga detras de ella. La situación habíase convertido en rocanbolesca. Al fondo, bajo la oscuridad y justo enfrente, podían ver con toda claridad a las dos  amigas, que se convirtieron en algo más, bajo la cara de asombro de Cipriano, cuando comenzaron, discreamente, a besarse.
- Pero, esto...-Don Cipriano dudaba
- Dos mujeres que se quieren, amigo, un amor que vale lo mismo que aquel que tú y yo nos tuvimos entonces - le dijo mientras elevaba la mirada hacia sus ojos. Don Cipriano giró la cara y por  momento todo el tiempo cayó muerto en la tumba del olvido. La juventud volvió, durante leves instantes en sus miradas, pero don Cipriano volvió a mirarlas.
- ¿Tu ya lo sabías, Marisa?
- No, hasta que las vi como se miraban e irse de la mano del restaurante donde estabamos.
Pusieron un tema de Pop moderno, leve, ligero, alegre y en un volumen bajito, ante el cual, Carmen y su compañera, se cogieron del brazo y se dirigieron hacia la pequeña pista de baile, que estaba de camino, allá, donde estaban ellos dos. Don Cipriano las vio llegar hacia ellos y se puso algo nervioso. Era un hombre tremendamente seguro, en todo aquello que estuviera dentro de la normalidad habitual y se produjera con cierta monotonía repetitiva. Las dos mujeres, al verlo y de la mano, se pusieron delante de ellos a saludarlos. Respecto al  nivel del aguante al alcohol, todos habían bebido las cervezas suficientes como para mostrarse tremendamente extrovertidos, así que presentó a su pareja y cuando la cara de don Ciprino llegó hasta el tono de alegria , Carmen  les dijo
- Pareja - cambiaron, Marisa y don Cipriano la cara de complicidad de dos niños inocentes de apenas cinco años y se sonrieron- vayamos a bailar !Venga!
- !Si!, !Vamos Cipriano! y le cogio de la mano y se lo llevó hasta la pista.
Así salieron los cuatro hacia la pista entre risas y sonrisas.
Carmen y su novia bailaban muy bien, haciéndolo bonito por los movimientos de sus cuerpos y seductor intercambio besos entre algunos movimientos - vale,  pocas cosas tan dulces hay como dos mujeres queriéndose -se dijo don Cipriano.
Don Cipriano bailaba realmente mal y era Marisa, quien cogiéndole de las dos manos, lo arrastraba al ritmo de la música. Hacía muchos años, el no sabía decir cuantos, que ninguna mujer le cogía de las manos, y menos de las dos. La alegría, sin compromisos ni responsabilidades, le estaba llegando. Riéndose estuvieron unos bailes más hasta que fueron, esta vez juntos hacia la barra del bar. Estuvieron hablando de muchas cosas interesantes, y divertida, pero totalmente alejadas de sus propias vidas. A la salida del bar y tras unas agradables sonrisas, Marisa y don Cipriano, se quedaro viendo, con quietud y complicidad, como las dos mujeres, de la mano,  partían del bar de la deshinicion colectiva.
- ¿Nos volvemos?- le dijo Marisa.
- Si -contestó don Cipriano.
El camino de vueta hacia el hotel fue más largo en el tiempo debido a la longitud de su zancada, corta y pausada, además de dar una vuelta completa, para ver las fachadas - se dijeron-, al museo del Prado. Estaban agusto y bien los dos. Por unos momentos, la niebla establa subiendo por las laderas de las montañas y el bonito pueblo de casas blancas comenzaba a surguir entre ella. Ambos dos necesitaban volver tan cerca de tocarse su corazon para estar seguros de que lo tenían.
Llegaron a la puerta del hotel, subieron en el ascensor hasta el punto en el cual, para ir cada uno a su habitación ya no podian ir juntos.
- Marisa, gracias por la noche, has conseguido que hiciese lo que jamás creía que iba a volver a hacer, beberme una cervezas en un bar con música y bailar con una bella mujer - a la par que le cogia de ambas manos y se las besaba.
- Cipriano, estás y tienes lo que quieres, que no se te olvide  - le dijo sonriendole.
Tras otras sonrisas y algunos amagos, se fueron cada uno hacia su cuarto.
Sabían ambos que era mejor dejarlo ahí, con la alegría de una pena superada con la medicina de la falta de culpables.
Don Cipriano sin perder la sonrisa por un momento, y sintiéndose feliz,  se cambió, se lavó y se fue a la cama.
Marisa, ampliamente sonriente, tuvo el amago de alguna lágrima, cuando cerrando la puerta de su habitacion se apoyó en ella.

De la realidad que somos, es decir, el lenguaje.


El lenguaje es lo que somos.
Y no hablo del contenido de éste, ni sus referentes, de la lengua, ni la cultura, ni los significados.
Digo y hablo de la búsqueda de toda nuestra esencia y motivos explicativos y conectivos de la realidad a través del lenguaje.
Con la realidad que trabajamos es la que reflejamos en forma de nuestra capacidad de comunicarnos, pues para hacerlo, esta capacidad,  debe de reflejar y actuar correctamente según  unas formas y maneras que nos permiten actuar entre nosotros y con el mundo.
La descripción de los elementos lógicos y racionales formadores de la realidad, se ve, necesariamente reflejada en la propia esencia y forma del lenguaje, sino éste no valdría para dar explicaciones de funcionamiento de la materia  circundante.
Nuestro pensamiento obtiene su corrección y forma,  al aplicarse y hacerse fáctico en la realidad física y entonces con este  contacto, proyección y coordinación se da en en lenguaje,  y las normas formativas y esenciales de éste,  serán las misma que la realidad.
Cualquier esencia como personas o concepción del mundo deben de pasar primero por un estudio lingüístico en el que encontraremos todas las razones y estructuras formativas.
En la comprensión lingüística está todo el saber, pues en él,   encontramos toda nuestra realidad.
Si quieres explicar cualquier suceso, el paralelismo entre la explicación y el uso o acto, ha de ser total.
Un discurso irracional, no tiene sentido y la irracionalidad es la falta de posibilidad en la verdad de la expresion en su proyeccion real, es decir, lo que se construye como imposibilidad lógica , siempre dara como resultado una inexistencia física  o psíquica .
Aquello que sea lingüísticamente     describible como una posible existencia, ciertamente lo será. Y todo lo existente, puede ser nombrado.
Somos lo que sabemos y podemos expresar con el lenguaje.
El lenguaje marca nuestro  nivel de conocimientos, pues no podremos nunca ir más alla de éste, en la operación de conocer.
Esta aparente simpleza es grandemente descriptiva.
Las normas de actuación y construcción de cualquier expresión lingüística,  están por necesidad vinculadas al mundo circundante por ser su origen de creacion.
La forma operativa del lenguaje, es la misma que la del mundo que nos rodea.
Nuestra realidad es el lenguaje, pues mediante éste, conocemos todo lo demás.
Para conocernos, clasificarnos, estudiarnos, hay que hacer un estudio lingüístico transcendental, pues en éste está toda nuetra realidad.
Busquémonos en la descripcion lingüística que le damos al mundo y tendremos la verdad necesaria para nosotros pues en ella nos movemos.
El lenguaje cobra vida e identidad, convirtiéndose en un elemento propio, que utilizamos para insertarnos en la existencia.
No es un elemento instrumental que nuestra mente, con total dominio y control de la información, utiliza, si no es al revés, el lenguaje en su propia construcción refleja las verdades operacionales y esenciales del mundo que nosotros, como individuos utiizamos.
Estudiemos el lenguaje para entender, hagamos Filosofía Analítica.

domingo, 23 de agosto de 2015

CONSIDERARSE UN FILÓSOFO


El asunto de considerarse Filósofo, es un asunto complicado.
Primero,  habrá que defir que entendemos por el sustativo que despues aplicamos como adjetivo sobre la persona. A ver, que es la Filosofía. Es, ¿un arte inútil?, bello, bonito, admirable, pero sin ninguna utilidad práctica , o no, la Filosofía es una ciencia en busca de verdades operativas y ciertas. El considerarla como el arte del pensamiento no más, o con el ejercicio de la utilización correcta en busca de soluciones explicativas aplicables, son, además, más utilizaciones posibles del acto de pensar en la Filosofía
La definición del sujeto de la acción, es decir, la Filosofía, es direntamente y cualitativamente proporcional, a la intención que se tenga en su uso.
He aquí, el primer problema, ¿cuando puede uno considarse un Filósofo?, ¿cuándo le gusta pensar?, no, esa acción de pensar debe de tener una serie de cualidades propias.
Difícil definición.
Segundo y la repercusión a nivel interpersonal.
Si tú, Carmen, o tú, Andrés, decis que sois filósofos a nivel público , habrá  diferentes reacciones , pero nunca reinara la tranquilidad como tras cualquier información  sin importancia. Es autoclasificarte con unas características  que no están  definidas de manera definitiva ninguna. Nisiquiera la suma de todos  los ingredietes, por diferentes asuntos, debe de dar como resultado,  un pastelito interesante, atractvo, trascendente  y elocumbrador, propio de un filósofo .
Aquél  que tenga el valor de decirse filósofo  y no tenga miedo de que lo acusen de estar equivocado sobre o qué es, le digo, pues ya lo sabrá , las consecuencias de este acto.
A medida que la Filosofia,  en su desarrollo histórico,  ha evolucionado, el sujeto que , ve, piensa y juzga, ha ido saliendo y evaporándose de este mundo que observa.
La Filosofía  implica necesariamente un camino paralelo.
Puedes cojer el vicio de observar el acto continuamente y no poder volver a la masa, la muchedumbre, la vulgaridad cotideana, con toda normalidad, para hacer una suma de actos vanales que te llevan a ua correctisima insercion en el mundo circundante. Éste  es el peligro de hacer Filosofía  y ser un Filósofo .

sábado, 22 de agosto de 2015

...de la explicación vital con la música.


Es un asunto admitido, aceptado y considerado dentro de la normalidad, esto es, la variación  anímica  en función  de la música  que escuchas.
Pero, el tema no se queda allí, si consideras las consecuencias cognitivas y vitales que tiene esos momentos de variación .
Este estado  anímico  tiene necesariamente una consecuencia vital y existencial lo cual implica una estructura, forma, color y volumen de tus pensamientos.
Las conclusiones primeras, intuitivas, inmediatas varían, sin duda, ante ciertas circunstancias teatrales, tales y como la máxima , la música .
Cuando hablamos de algo vivo, en movimiento, les ha sido dificil insertar una estructura inmóvil , teórica , razonada, objetiva, fría y rígida en su intento explicativo. Pero es sencillo potenciar tu capacidad resolutiva en base a la que ciertos temas musicales que te pongan en predisposion a sentir tus propios pensamientos y potencian tu capacidad creativa.
Primero, el camino que te lleva a la verdad, no puede ser ni tener ningún  valor en sí, cuando su objetivo ha sido, y como consecuencia,  llegar a ella.
Dos, la pureza en el camino hacia esta verdad, tampoco es componente necesario para que así lo sea.
El máximo  problema  sería  el alcanzar dos conclusiones distintas y enfrentadas, con o sin.
Que el estado animo producido por la musica y su influencia vital vinculada a la calidad del pensamiento sea diferente a aquel, en cuanto vuelves a ruidos cotideaneos y pierdes la musica con su calidad gnoseológica.
Donde vive el uno y donde se esconde el uno.
¿Dónde se esconde el gran poder sentido con algún tema de cualquier tipo de música cuando llega la pequeñez de la totalidad cotidiana?
Los seres humanos, estamos totalmente configurados por elementos externos a nuestra naturaleza primera. Somos lo que hemos creado. Aquí y en este momento sería un elemento más, ya constitutivo, la música como elemento interpretativo de la vida.

viernes, 21 de agosto de 2015

De la Reflexión y la Felicidad.



La Felicidad es un estado directo, sintético e intuitivo. Directo, pues no hay un razonamiento que te lleve a la conclusión  estás feliz, sintético,  pues es un estado globalizado imposible de dividirlo y deducirlo de sus primeros princios formadores y es intuivo, por necesidad, al ser directo y sintético.
A este supuesto estado de Felicidad se llega de dos maneras distintas y ambos dos caminos tienen una misma desviación en la que la felicidad tiembla en la profundidad del conocimiento.
El primer camino que conduce a la Felicidad es el referente a Divinidades. La continuidad de la vida y una total explicación cosmológica, en función de un Dios y con una certeza total por parte de, en su caso, el creyente, produce, sin duda, la felicidad.
El otro camino, más restringido e improbable, sería , aquel que pudiere, vivir felizmente,  al tener el dinero suficiente para  las maximas posibilidades de compra de objetos y  toda posible situación material.
Los unos han huido hacia delante y los otros han huido hacia atrás.
La máxima conciencia de la verdad, como máxima experiencia de felicidad, se busca y se encuentra en Dios, el primer camino. Ante la insatisccion explicativa, extática y primera, se huye, costruyendo o encontrando al Dios verdadero, yendo hacia adelante.
Si ante ésta  misma inquietud, se le suministra correctamente la vacuna del materialismo, en su caso también produce felicidad. Huye hacia detrás por negar lo evidente.
Y queda es tercer estado, que no huye y permanece en la actualidad en un estado alterado.
Aquí la felicidad cobra un color diferente.
Es la de aquellas personas que buscan una explicacion momentanea pero total sin recurrir a entidades exógenas, buscando la explicacion endógena, limitada y acotada, en el tiempo propio del momento.
Estas personas que se pregunten por los por qués del mundo humano circundante,  lo tiene complicado por la dinámica propia del acto de la felicidad.
Si este camino es comedido, satisfactorio y normalizado, los resultados serán óptimos , ahora bien, aqui los vientos y las tormentas sorprenden y pueden arrastras al pensador a cualquier estado de imposibilidad intelectuales y desasosiego anímico.
La reflexión la veo y entiendo como un camino correcto hacia la felicidad lleno de trampas que nos hemos puesto, como y también las dificultades estructurales el propio acto.

martes, 18 de agosto de 2015

..de la definición en negativo de la sociedad



Y la dinámica y características del funcionamiento y maneras de actuación de internet, nos pueden servir de base para la definición, en terminos negativos o de ausencias, en la sociedad contempóranea .
Es decir, la composición y tipología de aquellos que  escribimos en internet, el talante que esgrimimos, las maneras con que aludimos, los temas que tratamos, la importancia de algunos datos, determinadas conclusiones y otros aspecto similares que, y esto es lo definidor, cuando no los encontramos en la sociedad viva, del contacto directo, del face to face cotidiano, en la mesa del bar entre aquellas cervezas o en las conversaciones a nivel público. Esto nos va a valer para definir las características de la sociedad en función de lo que no  tiene.
Habría que hacer un listado científico, práctico y real de las maneras de actuación del sujeto anónimo fuera de las imposiciones que produce la normalidad en una suma de actos sociales.
Leo reflexiones profundas en las cuales el narrador actúa en primera pensona y opina, con profundidad y sin miedo sobre todo tipo de temática. Los sujetos, nos atamos las mantas, agarramos los machos y nos lanzamo a hablar, opinar y concluir.
Y esto, en nuestra vida sociales, no se da.
¿Por qué? - aquí empezamos a definir de manera negativa- ¿qué características tiene esta sociedad que nos impide actuar con plenitud?
Si no queremos o podemos hacer un estudio completo de características definitorias, si que podemos concluir en cuanto a lo que no hay.
La unión de colectividades tienen tendencia a no respetar al sujeto como tal, en su desarrollo como individuo, en su particularidad y diferencia.
Esta conclusión no es dogmática, mística, apológica, metafísica, ética, ontológica  otras, porque es producto de un examen experimental y su consecuente definición en la deficiencia.
Me gustaría saber cuantos de nosotros mantenemos el mismo nivel de conversación, que aquí tenemos, fuera de internet.
!No, qué no se vea cómo una evidencia sin importancia! - es un dato definidor.
Y no se confundan, pues no hablo de conocientos técnicos ni enciclopédicos, que sólo se puedan mantener en determinados circulos de heruditos.
En este pequeño escrito no hago ninguna alusión a autores, teorías, datos o demás.
Hago una pequeña reflexión teórica al acance de cualquiera de nosotros, de aquella persona que jamás conoceremos, que debido a su intento de trascendencia o su nivel de abstraccion no se da en la vida cotideanea.
Pero existe, o hay, y para ello me remito a este escrito o los vuestros.
Si como decía aquel, la muchedumbre fagocita al sujeto, aquí tenemos a prueba palpable y clara que así ocurre. Esta teoría se ve, se siente y se toca con la dinámica y existencia de Internet.
La sociedad paralela de internet y su capacidad de dar existencia a caminos trasversales, demuestran y da base a un realidad olvidada y escondida.
¿Y dónde hablo y con quien sobre la importancia de nuestra realizacion como individuos?
¿Y donde me siento a escuchar los pensamentos de algunos, reflexiones, maneras propuestas, situaciones anímicas y conclusivas como un puro ejercicio de justificacion etica, estética, lógica, antropologica o espiritual?
¿Sabeis donde?
En la silla de la mesa en la cual está apoyado este ordenador y las ideas, justificaciones y conocientos que comienzan a pendular siempre en el, triste y cobarde, anonimato.
Hablo de la pureza del mensaje, escrito, al no estar sujeto a ningún otro tipo de interpretaciones más que la del análisis del mensaje, pero también aludo a la situacion enfermiza, por su debilidad, de obtener conclusione desde la distancia y soledad.
Quizás a interacción y dialéctica metódica física sea la mejor manera de avanzar, pero, lo más imprtante, sería que fuera cual fuese, actuando desde la desnudez de aquello que se supone que debe de ser.
Que mueran en el cementerio del olvido, todo aquello que se supone.
Sin la interacción entre los indivíduos, pues alcanzamos nuestra esencia en ella, no nos realizamos, pero, sin ninguna duda, provado el mal uso de ella, habrá que cambiar al modelo enagenante que utilizamos (o qué nos utiliza, lo que también es un problema y verdad olvidada)

viernes, 14 de agosto de 2015

El asunto de las edades.




La capacidad para tomar decisiones correctas viene marcada por varios aspectos, tales como la preparación cultural, intelectual, técnica, las circunstancias y otras, pero la importante, fundamental y necesaria, es la experiencia.
La vida, y toda su dinámica de funcionamiento, es irregular, caprichosa y particular, con lo que no hay manera de aprender su funcionamiento, mas que experimentándola.
Fijaos, tal cual y tanto que decido así, que pienso que se deberían de cambiar y poner edades mínimas para ciertos actos para votar y para gobernar.
Votar, digamos que 22 años y gobernar, digamos también, más  que 60.
La juventud debe de educarse para actuar correctamente una vez pasado este ciclo vital.
Y esto lo digo desde lo objetividad que me da en estar fuera de ella, pues yo tengo 44.
Recuerdo posturas y actitudes, cuando tenía 18 años, y sé que han cambiado a mejor, mis posturas y actitudes.
La experiencia es la ciencia de la vida y sólo los que llevan ya tiempo aquí,  tienen, al menos, más probabilidades de acertar.
El segundo problema que surge aquí es la confusión con el adoctrinamiento y sumisión haciendo comparación con los sistemas totalitaristas, cuando se habla de principios genéricos necesarios para la vida en sociedad. Pura ciencia de la convivencia y sobre estos principios obtenidos en los estudiantes, en la juventud, que actúen una vez llegados a la madurez y que la experiencia haya asentado lo enseñado.
Años de educación social bajo unos principios valorativos que tengan cómo fundamento la convivencia, tolerancia e igualdad.
No hay que aceptar la escusa de la distancia política e ideológica de aquellos que la hicieran y compusieran los varios años en forma de asignaturas y actividades en esta educación ética, pues sea cual sea el proyecto social, ira mucho mejor con la concienciación del camino operacional dirigido y necesario, para un montón de seres que vivimos agrupados.
No comparto en absoluto el comentario que se pueda dar a raiz de este escrito, calificando, seguramente por algunos, como conservador o inmovilista.
No, de eso nada, pero nada de nada.
Mis principios éticos y vitales apenas han variado, pero lo que si, como producto de mi conocimiento, el de todos, de la dinámica de funcionamiento del ser humano y su sistemas de acción y sus peculiaridades, con la manera de llevar estas ideas a su realizaciòn.
Dudo de mi capacidad cuando era joven de tomar decisiones correctas de alta magnitud.
Y el camino sigue y llegamos a perder, olvidar y no aprovechar,  aquello que vale oro, es decir, la experiencia.
Es un hecho extendido escuchar poco a la gente más mayor, por la gente más joven, siempre en terminos proporcionales a sus edades.
Lo que parecíame una decisión desfasada tomada por un anciano, debe ser muy estudiada y tenida en cuenta, pues la edad son medallas y copas de méritos.
El cambio acelerado, la variación social,  el avance técnico , la renovación política , la perdida de constumbres, son, sin entrar en valoraciones particulares, dinámicas absolutamente impuestas a nivel de práctica social y vistas con normalidad.
Todo hay que cambiarlo, el pasado hay que superarlo, dicen. Lo moderno es lo bueno y lo mejor.
Discierno enormemente de ello por dos razones fundamentales. Ideas, propuestas, vitalismos y principios pasados son parte de nuestra esencia formadora y no nos podemos perder en la nada y dos, y más importante, el cambio de por y para si, tal y como está realizado en la actualidad, es un camino peligroso si no hay destino fijado y la actuación o el camino es la supuesta mejora basado en cambios. Cambios y más cambios y más en el mundo actual, como es España, en la cual, ademas, el cambio no es más que constantemente, la corrección de los anteriores dirigentes cuando fuesen de otros partidos.
Si,  hay que cambiar ciertas o muchas estructuras y sistemas, pero que lo hagan los mayores que tienen la experiencia necesaria para hacerlo, despues de haber recibido durante su juventud, valores y principios del funcionamiento social. Modos, maneras, objetivos, fines y posibilidades.
¿Eres joven y quieres hacer un cambio radical?, ¡estupendo!, pero preparémonos bien y que la experiencia te diga hasta donde y cómo podre llegar allí.

Articuloshiperbolicos.blogspot.com

jueves, 13 de agosto de 2015

LA VOLATILIDAD DEL TIEMPO




Hay diferentes teorías que explican varias diferencias entre las partes y en función  de ellas demuestran las características  y razones de sus relaciones. A partir de estas diferencias se construye todo una explicación  existencial.
Así  pues, con estas circunstancias y la misma medida, se ha tratado de dar explicaciones  a las diferencias esenciales entre los animales que no son seres humanos y entre los que sí, es decir, las personas.
Hay una parte importante de estos campos, en el estudio de las diferencias, que entran en el mundo fisiológico , ya sea como el número  y tamaño de las circunvalaciones cerebrales o la intensidad y localización de la enegía eléctrica . Estos citados y otras mediciones físicas  no dan nunca jamas un por qué,  sino, y en todo caso, unas circunstancias . Hay muchísimos  animales que compartimos una constitución  similar de nuestro cerebro en unas u otras características.
El segundo grupo, narrado en este orden como tal, estaría  en una serie de exlicaciones Religiosas, Místicas  o Divinas, por mi siempre respetadas.
El tercer grupo vendría dado por un estudio Ontológico , buscándole  una razón  diferencial  de los humanos como tales, de nuestras característica  definitorias y definitivas diferenciales del resto de los vivientes .
El Antropocentrismo es evidente por definición  propia al ser el objeto y el sujeto en forma de solipsismo.
Tanto en la dada teoría  como la práctica estudiada, sus respuestas , están equivocadas.
Una, porque la descripción  física  no nos narra más  que una circunstancias primeras o conclusiones o términos  de desarrollo , pero no, una razón  de ser que vincule y produzca los hechos estudiados . Si siguiesemos los mismos elementos cuantitativos tendríamos  animales que deberían  tener mayor conciencia que nosotros. Esta aplicación  a posteriori, queriendo hacer ciencia, no se puede aplicar en esta temática , pues aquí, no hay ninguna huella ni marca en el mundo tangible, real, sensible.
No somos los seres vivos con el cerebro más grande y complicado.
La reflexión  Ontológica  pierde la utilidad pues es un ámbito  a priorístico qué no tiene por qué tener nada que ver con la realidad o con la razon de ser. Es decir, que construyamos un sistema lógico , teórico, completo, racional, exacto y sin fisuras, no significa, ni quiere decir en ningún  momento que sea aquella la explicación  de la realidad. La teoría en ciertos temas, aspectos y territorios, sólo vale para disfrutar en su estudio y comprensión particular  o encontrar un leve camino de descanso entre sus susurros de aquello, tan bonito, que puede ser.
Y aquí  llega la tercera vía.
Por exclusión de defectos, la explicación , obviamente, no deberá caer en ninguno de ellos.
La diferencia, agarrense, tiene un aspecto teórico  y una clara repercusion práctica .
La diferencia entre las personas, el ser humano y el resto de los seres vivientes, es, la concepción  práctica  y directa del tiempo.
La persona  cargamos con éste, nos marca tanto el futuro como el pasado.
Los animales no tienen este sentir del paso del tiempo. O bien pemanece totamente alejado del sentirlo o sino, su alcance es mínimo  y apenas tiene repercuiones más  que una pequeña inquietud momentanea y temporal (para nosotros)
El sentir el paso del tempo, el saber de nuestra volatividad y temporalidad, es aquello y único que condiciona y dibuja al ser humano. La conciencia de uno mismo, sólo puede ser en las circunstancias en los cuales el objeto sea finito, en el espacio y en el tiempo.
En la concepcio del paso de éste, alcanzamos nuestra dimensión  cultural y propiamente  humana.
En al nauraleza, los animales vive el momento, no cuenta el tiempo, ni pierdes esperanzas por los minutos pasados.
El paso del tiempo nos produce inquietud, sentimientos, pensamientos. El dolor es la continuidad en el camino. La angustia  es el sentir del paso del tiempo.
En el tiempo eterno o la concepción de éste como tal, conlleva necesaramente la incomprensión  del término  felicidad. Son risas si, pero como hecho puntual y repetitivo.
El sentir el paso del tiempo es la cuestion que nos diferencia de los demás animales.
Quizás, en las antiguas estepas Africanas, cuando esa tal Lucy (Austroplopitecus Aferencis), se puso en pie, bueno, se levantó, vio, y fue consciente que el tiempo pasaba, al ver como había  crecido tanto aquello y al girarse y ver que su hijo también.
Sólo los humanos tenemos conciecia de la finitud de la vida y del paso del tiempo.
Esto nos define y conforma.
la pregunta si es la obtención de la conciencia lo que nos lleva a concebir el tiempo, puede tener con la misma validez científica , un planteamiento distinto, empezando el razonamiento por el final.
Es decir, en cuanto fuimos  sensibles al paso del tiempo, nacimos como personas y como animales diferentes a los demás .
La movilidad cosmológica  y la fiitud temporal, nos conforman y define nuestro pensamiento y  esencia.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Andrés, el Psicólogo y la segunda persona.



Cuando salió de su casa camino al psiquiatra, el color de las casa y la luz solar de un cielo  despejado, no le hacían intuir, todo lo que más tarde llovería. Cabizbajo y pensativo, andaba siempre que iba al despacho del doctor. Alguna mirada con algún otro viandante, paradas, siempre desritmicas en los semaforos y, sin prisa, pero andando un tanto más rápido que en la normalidad, llegó a la finca.
La entrada era muy cuidada y correcta, pero denro de este estilo, el mármol subía por unas escaleras, realmente extrechas y oscuras, que a Andrés tanto le gustaban.
Como siempre, y no con él, sino con todos, tumbó, comodamente al paciente, a Andrés, en el sillocito de la sinceridad, mientras el doctor, se subía y ajustaba sus amplias gafas y de claros cristales,  hasta dejarla bien alta en su nariz. Tenía la tendencia a elevar algo la ceja izquierda. Andrés, además de estar ya acustumbrado, jamás le llamó ni un ápice este detalle.
La variación emocional era quizás algo más elevada de lo habitual y el saber por qué era el asunto de su consulta.
- No quiero, pero en aquel momento, con toda  consciencia, fue que sí
- Andrés, ¿y que entiendes por consciencia?
- ¿el contacto directo y primero con la realidad?
- Sí, ¿Y qué me concluyes entonces?
- Mira doctor, yo no estoy aquí para que me lleves allá hasta donde quieras y que vaya y allí encuentre la solución. Te voy a contarte mi problema de esta conciencia perdida.
El real y objetvo formador soy yo, y, mi primera decisión, en más ocasiones, es violada sin piedad, por este segundo inquilino que llega, decide y toma las conclusiones por si solo, abandonando el contacto y noción de la realidad, y empuja  a mi  cuerpo, hasta ese Whisky o aquel porro. !Créeme noto dos personas!, ¿es un símbolo de locura?
- No - el doctor sonrió y se alejó algo más del paciente. Sabía que no tenía ningún tipo de malformación psicológica pero si unas grandes tormentas en su espíritu- no, Andrés, tenemos tres figuras formativas, el consciente, el subconcinte y el inconsciente..
- Sí, sí - no le dejo acabar, y con los ojos, quizás un tanto desmesuradamente - pero doctor !le hablo de una invasión y desplazamiento en toda regla del esta segunda parte formadora!, !comienzo a sentir la molestia del inquilino no querido!.
- Sí, Andrés, un subconsciente que tiene dominado a tu cuerpo, sus pasiones y deseos y que vive, sn embargo totalmente oculto al mundo exterior,  toma las decisiones que le vienen en gana. Sólo se arruga, retrocede y se vence, en la lucha, a muerte, con la cociencia.
- Sí, por fin sabemos los dos de qué estamos hablando - el doctor reía para sus adentro. Su salida amplia, excesiva, gesticulante, pasional, sólo había sido para poner a tono a Andrés -  mi doctor cuantas veces los siento y trato de imponer lo que soy. Cuando tengo deseos pasionales, rabia, amor, libidez, egoismo, vicio, perrería y otros, no es mi primera persona la que está siendo afectada por estos impusos. Éstos forman parte de este segundo Andrés invasor que pretendo alejar. Y cuando lo consigo  - se alzó a la par que  apretaba los puños - me siento feliz por dominar este falso yo, por mi persona.
- Siga, vamos a darle más generaliddad y verdad entonces.
- ¿Generalidad?, aquí te las digo y te afirmo que cada uno de nosotros, si no, todos, estamos sometidos a estas dos personas que luchan dentro de nosotros, pero no las vemos. !Démosle una realidad onotlógica a las dos partes de la disputa y nos daremos más facilidades para saber quien es la buena persona y cual es la mala, que te forman entre las dos, para actuar.
- Andrés, ¿no me haces literatura?
- !No!, ni metáforass, ni personificaciones no!, estoy describiendo realidades actuantes y formativas, que a las personas se nos escapan de nuestra realidad precisamente por el grado de simplicidad que se encuentra en ellas para la solución del problema.
- Bueno, ya sabes que freud habló de ese asunto, ¿no?
- Sí, lo sé. Pero no más lejano lo puedes colocar de lo qué yo te voy a decir. Me dijste, ya hace unos meses, cómo había dividido a la persona este sujeto para expicarla, primeros movmientos, inmersión social, reacciones conscientes, o algo así creo recordar.
- Sí, crees; pero más o menos correcto, sigue.
- Bien, pues no, te hablo de las dos personas, sino de la dualidad que siento y veo en mi, en algunos momentos de lucidez.
Andrés paró, se levantó, se fue hasta el bacón, mientras sacaba y se encendía un cigarro. Discrétamente y tratando que tirar máxima cantidad de humo por la ventana, un cigarrito se lo fumaba.
- Cuando soy consciente del duo, actúo correctamente.
- Mira Andrés, las conclusiones teóricas sobe la constitución ontológica del asunto no son correctas, ahora bien, tus palabras tienen una gran aplicación práctica y son una muy buena posición en la vida. Tienes un asunto concreto que hacer, los personajes y la lucha, pero ¿Usted tiene algun problema de tales magnitdes que le lleven a un descontrol como poseso por otra supuesta persona?
- No doctor, no, !cómo quiere que hablemos de los estados aímicos y la composción sensible del sujeto! los dos sabemos que ambos llevamos una vida dentro de los márgenes de la normalidad, pero mi mayor y más amplio deseo es tener un máximo control sobre mi persona.
- Pensar, en su caso, es decir, en la normalidad, nunca jamás es malo, siga así, mi paciente y amigo.
Se despidieron muy dicretamente y se dieron la espalda el uno al otro rápido.
Andrés pensaba y  se imaginaba, ahora que estaba en perfecto control mental y emocional, a aquellos dragones rojos con forma de ideas y tentaciones que a todos nos han invadido en algún momento y  hemos comeido el error de asignarlos a nuestra persona - !es una entidad que nos invade!.
Ya llegando a su casa se paró y estuvo mirando a los ojos del doctor cuando le dijo que no hiciera tanta literatura - ¿la hago?, ¿me lo invento?, ¿nado en el error?, ¿soy de los pocos que decimos las verdades tay y cómo son y no tenemos que escondernos en la ténica conceptual y estudiada para disimular nuestra vergüenza y miedo al error?
La portera de su edificio, lo conocia hacía ya muchos años  - !demasiados! - le decía ella, entre sonrisas, pues son refejo de lo mayor que estoy - y lo saludo con mucha cercanía. Andrés era una buena persona y la gente se lo había notado, siempre, rápidamente.

Articuloshiperbolicos.blogspot.com

lunes, 10 de agosto de 2015

De la tolerancia



La distancia de las expeculaciones, formas, modelos, usos, costumbres, maneras, prejucios e inclinaciones se hace y se es totalmente patente en el volumen de sinceridad en las conversaciones.
Cuan temo o, al menos, sé de mi ignorancia respecto a cómo va a ser acogidos ciertos comentarios por algunos otros personajes, como el mio, en esta gran novela.
Pero, sólo queda por decirlo, con ello está todo, que la diferencias no radican en pensamientos, acciones, hechos, creencias, maneras, usos y constumbres distintas, no, no os equivoqueis.
Las diferencias sólo existen en las circumbalaciones de nuestro cerebro, pesonajes, también de esta novela, y no en la realidad.
La comparación entre dos elementos y la visión de las diferencias, no son  más que una construcción propia del sujeto.
Todo lo que haya y esté situado en el mundo que miramos, no tiene ninguna objetividad en el hecho del siempre equívoco intento de  la comparación objetiva entre ellos, por su propia e inherente subjetividad en el intento del acto.
El mundo sólo es cuando lo miramos y, más importante, cómo lo miremos.
Metafísica, Ontología, filosofía, el dualismo, el ordo essencia, la res cognitiva...sí, sí, pero no. No hago filosofía, estoy realizando una amplia  elipse pasando por encima de todas la teoría definitoria y buscando consecuencias prácticas.
La tolerancia no es  hecho con una justificación Ética. Sí que tendrá una utilización para tal, pero tiene un origen cientifico y gnoseológico. Sin la persona que lo observe las cualidades de los objetos, pierden la valoración, no se graduan, es decir no son ni más ni menos, ni mejor ni peor si el sujeto no las mira. Es ciencia la que nos dice que el mundo es amoral por naturaleza y ademas, se añade y todos lo sabemos que será la persona la que le dé tono y color.
Es un movimiento práctico, justificado, ciencia, filosofía y ética.
Aquellos que no sean tolerante con lo que le rodean, son ignorantes que no saben nada del mundo que los hace y conforma.  


Articuloshiperbolicos.blogspot.com

domingo, 9 de agosto de 2015

Sesión con el psicólogo



Allí estaba el psicólogo sentado, mientras Andrés Garcia, tumbado en la butaca, otro jueves más, se sinceraba y para escuchar después la opinión, de estos asuntos, de una persona que sólo viera allí a un sujeto y no a Andrés
Digame, digame, que le pasó - comenzó el doctor.
Le diré - doctor - que a la par que la música invadía la habitación donde yo estaba, y entraba, sin mi permiso, entre mis pensamientos, comenzó a jugar con ellos, mezclándolos, impúnica e ilegalmente con mis sentimientos. Caí en la trampa, en el engaño del pensamiento inducido por la belleza de la canción o por quellas inclinaciones amorosas, existenciales o vitales que ella, la canción, me provocaba. No sabía si huir de aquel engañoso, falso, pero bonito y llevadero sueño o quitarme la manta de la cabeza, apagar la música  volver a la realidad, tangible, práctica, pero siempre más fea y más dura que aquel semisueño.
Perdido entre los dos impulsos, deambulo entre las sombras de mis pensamientos. La verdad inmutable, invariable, tomada desde la seguridad del orden y la razón y toda su traquilidad y paz propia, se derrumbó, cual suave y pequeña pared de madera, con la voz ronca y el Grunge de aquellos que tocaban. De viajar entre el nominaismo con Scoto o preguntarme por estado actual con Hobbes escuché aquella gitana y su rumbita que me llevaba hacia la tremenda cercanía de sus caderas y me alejaban de la gran pérdida que se tiene bailando con las ideas abstractas.
Pero, yo ya lo sabía, que era el sentimiento lo que más me intrigaba, revolucionaba, alejaba, y me hacia dudar de mis conclusiones.
La importancia de todo pensamiento se me reduce a la mitad cuando sentía al corazon, al menos  algo tocadito, escuchando aquella bella melodía de ese grupo de Pop de los 80.
!Cómo puede haber tanta distancia!
¿Donde se esconde el uno cuando está otro?
Y mi ambición de los porqués, no tiene límites y me lleva a un movimiento holocentrico sin salida, sin fin y sin motivo y circumbaleando el supuesto, sólo supuesto fin. Oigo aquella canción que me hace escapar del mundo de las imposibilidades hacia la realidad de aquel sueño.
La Filosofía, leyes, principios, conceptos, estructuras, sintesis, relaciones, axiomas, conclusiones, hipotesis continuo con ella, me buscan, las busco, las estudio y sigo con interés y conciencia, cuando, sin aviso y sin piedad, aquella canción me teletrasporta a aquellos años atras, mientras mi mente, siempre dentro del arrepentimiento, vuela lejos hasta que llega allí.
Es absolutamente indudable, y tonto quien así no lo crea, que la razón nos ayuda, pero que somos bastante más.
- ¿Qué opina doctor?
- Mañana mismo te vas a ir a los más amplios y grandes almacenes, donde se acumulen todas las vanalidades posibles, te vas a poner los cascos oyendo y bailando música, te tomarás unas cervezas con los amigos y llama a aquella mujer que tanto os gustais y acaba y deja de pensar en la cama de tu casa con ella al lado. Esto es una cura de choque, no se si funcionará, Andrés, pues aquellos que teneis la enfermedad de la dudas y ganas de saber, teneis mal tratamiento.
Salió pensativo y sin ninguna solución de la sesión, como siempre, ahora y también como siempre, algo más relajado.


Articuloshiperbolicos.blogspot.com

De la técnica y el declive cíclico



- El avance técnico, Pedro, hasta en sus aplicaciones solamente civiles, sociales, lúdicas, médicas, comunicativas y demás- no nisiquera destructivas, no tiene por qué ser beneficiosas. Puede ser mala, muy mala, por ir contra natura. Es una cuestión cíclica.
Pedro apreciaba muchisimo a su amigo Andrés. Todos y cada uno de sus respectivos asuntos en sus vidas les habían puesto fácil su amistad. Lugares y gente compartidas, maneras cercanas, valores similares. Pero tenían una diferencia fundamental. Pedro no era nada imaginativo y Andrés, cuando podía, vivía en ella. Andrés sufría, en ocasiones unos bárbaros ejercicios de lucidez mental que le hacía ver con mucha claridad, aquellas ideas que pensaba o buscaba.
- Mira, Pedro, la tecnología fue algo esencial para salir de la absoluta dependencia en el trascurrir cotidianeo de la naturaleza, potenciando nuestra capacidad de formación y construcción de la raza huana, como es hoy entendida. Pudimos pasar, con la manipulación de cualquier elemento natural, a la creación de estructras, máquinas, objetos, materiales, es decir técnica, que nos llevó a la cultura, supervivencia e independencia humana. Esto nos ha permitido haber llegado a un nivel alto de conocimientos de la naturaleza. La aplicación de los primeros utensilios técnicos en las primeras uniones colectivas sedentarias, comenzaron a acelerar y mejorar nuestra vida.
- Y ¿donde está el problema? - Andrés
- En que la técnica ya ha heho su trabajo, nos ha permitido, a través de ella, tener concimientos suficientes para nuestro desarrollo global. Vida mas sana, fructífera,  cómoda. Hay que empezar su reducción.
- ¿Por qué?, ¿qué mal ha hecho ella?
- Ahora ya nos está desnaturalizando y haciéndonos perder nuestros principios esenciales. La naturaleza humana está preparada para las condiciones físicas existentes en la vida que teníamos hace 12000 años y la técnica de ahora nos aleja de lo estamos preparados. No hablo de cutura ni conocimientos, hablo, pues, de estar rodeados de maquinaria.
- ¿Y que mal tiene que tengamos el coche aparcado en el garage?
- Que tu cuerpo necesita, por constitucion física y no estética mentener una actividad mínima, fundida en este sedimentarismo total. Cuando la selección dejo de actuar pues no había diferencia entre quienes debían sobrevivir y quienes no, en los grupos sociales, nuestro cuerpo estaba diseñado, via natural, para andar 15 kilometros diarios. Ahora ya no se hace y nuestro cuerpo sufre.
- Y las comunicaciones globales ¿qué?
- Y a ti ¿quien te ha hecho pensar que es buen para nuestro propio desarrollo vivir sometidos a tantos impulsos informativos a nivel mundial?
- Y Andrés, ¿como construir los grandes edificios?
- Y Pedro, ¿no piensas que las posibilidad de la megalomania enturbia y nos aleja mas de nuestras individualidad e intimidad formadora?
- Bien, Andrés, pero un buen sillón, una sabrosa cerveza,  un gran gran partido en la televisión ¿no produce placer primero e inocente?
- Sí, pero el proceso ha sido a la inversa, es decir de los instrumentos, cerveza, sillón, televisión se les han aplicado unas características que no tienen, sino que se la hemos dado. La tecnología nos aleja de nuestra persona y de sus principios formadores. Nos introduce en un mundo en el que no estamos preparados ni es acorde con nuestra naturaleza primera. Lo que fue una necesitad bastante razonada, se ha convertido en un virus que invade todas nuestras partes constitutivas, las transforma y enagena. Es un elemento exocéntrico que nos conforma totalmente. El ciclo debe de iniciar su segunda etapa, y una vez la tecnologia nos ha permitdo llegar a este punto de sabiduria, debe de desaparecer.
- Pero ¿qué es tecnología?, ¿de qué me hablas?
- Hay muchas cosas que debatir, limitar y solucionar, por aspectos de la salud fundamentalmente, pero el retroceso de la tecnologia  a vuelta a nuestra esencia primera seria la reduccion progresiva de motores, de máquinas con motores que no fuesen movidos por fuerza natural, animal o humana y que desaparecieran todos los materiales sintéticos, es decir, creados por el ser humano a través de experiencias químicas en situaciones nunca existentes fuera del laboratorio. Así, reflexionando rápido, estos podrían ser algún ejemplo.
- No creo que se pudiese realizar una totalidad con la progresiva desaparición de la técnica.
- No lo confundas, que muchos los hacen, hablo de técnica y no de conocimientos.
Pedro le miró molesto.
- Sé exactamete de qué me hablas y con qué propositos, ahora bien, lo que no sé muy bien si has calibrado tú las posibilidades de la continuidad de nuestra civilización sin la tecnología, Andrés.
- Pues no sólo lo he hecho y te lo voy a contar estos días, sino que vivo en la creencia , en la cual, la tecnologia, es decir la creación de máquinas para diferentes aspectos cotidianos, no es buena para nuestra formación. Las únicas imposiblidads sin la técnica, sin motores de combustión, seria mandar personas al espacio exterior o excabar los enormes pozos en busca de combustibles fósiles. Volar se puede sin utilizar combustibles fósile ni energias eléctrica. Que hablen con leonardo Da Vinci.
- Bien, Andrés, y donde pones el limite a los sistemas tecnológicos, y quien va a cuidar el funcionamiento de los mismo, sus reparaciones y piezas. Y ¿qué pasa con la medicina?
- Cierto, es un tema largo, difícil y complicado, pero realmete necesario plantearselo y buscarlo. Con muchos problemas pero yo creo en su posibilidad. Pero bueno, Pedro, subamos a la editorial que se nos ha acabado la media hora del almuerzo, !ah! Y paga tú que me lo debes.
- Bien, bien, roñica.
- Pedro, estos días te traeré acciones no abstractas, sino prácticas para suprimir la tecnología y te contaré el asunto del ciclo para que entiendas la completitud teórica.
- Andrés, eso lo haremos cuando terminemos de diseñar, ordenar  y trabajar la útima re-edicion de Pierre Loti y en el  titulo Les désenchantées. Sino, nos vamos, como amigos, pero a  calle. Que nuestro jefe tiene muy mala leche.
Siguieron conversando por el camino y Andrés le prometió traerle los próximos días las ideas concretas y conclusas de aquello que habían hablado.



Articuloshiperbolicos.blogspot.com

sábado, 8 de agosto de 2015

LA TOURNE (Cap. 18)



Apenas les quedaban cuatro horas ara el concierto, cuando el tren de alta velocidad llegó a la capital.
Salieron tarde de Valencia por unos desajustes en la gestión y logística.
Por primera vez, desde el comienzo, Pedro fue víctima de las miradas de corrección y enfado.
Rápidamente se desplazarón al auditorio, se comieron un tente en pie, colectivamente en el fabuloso bar del teatro Austria, picaditas de manjares y exquisitos Franceses, antes de empezar el trabajo.
- Será fabuloso - tal y como  les habían dicho, por la decoración, pues la comida no lo hace como tal - les dio Marisa- !cuan bien se cocina y se come en España y qué poca importancia que le damos!
Nervioso, alterado, descolocado y como hijo prodigo de la soledad de los genios, Andrés, andaba preocupado por el concierto de la tarde como jamás lo había estado. Buscando respuestas a pequeñas cuestiones que no escuchaba.
- Sólo le falta la peluca y estaria viendo a Mozart deambulando entre la diferencia e inocencia de sus andares con la nobleza de su tiempo- le dijo don Cipriano a Marisa.
Marisa escuchó el tono comprensivo de don Cipriano, pensando en la compartida complicidad de todos los enfermos del amor por la música clásica.
Montaron el piano traido de Valencia para Andrés y hasta que él no estuvo cabalgándolo, las facciones normalizadas no volvieron a su tez.
Apareció Carmen, vestida toda de negro ante la sorpresa de los demás.
- Pero, Carmen -le dijo Pedro, ¿Por qué?
- Porque en esta actuación estoy mostrando mi luto por la muerte de mi violin, no nació para caminar en segundo plano.
Habían discutido la  interpretación de otros temas en los cuales hubiera una actuación conjunta, equilibrada, entre su violin y el resto del mundo. Los contratistas y pagadores le dijeron lo que querían en su contrato. Exhibir a la joyita encontrada en Valencia. Carmen lo sabía y aceptó. Su profesionalidad era máxima y brillaría en su función. Pero iría de negro, irrevocablemente.
Tras breves instantes mirándola, Pedro asintió y suguió organizando - vaya del color que vaya, tiene bastante más estilo y arte que su violin - se dijo y  se curó consolándose en sus palabras.
El Sombrero de los tres picos, Obra de Manuel de Falla, ibase a ser interpretado por nuestro, antes discreto y tranquilo genio, al ya ahora, descubierto, nervioso e inquieto pianista con futuro.
Andrés, por primera vez tuvo que subir al escenario con pajarita negra.
En uno de los palcos, estaban sentados los dos organizadores a nivel oficial del evento, sonriendo, desde la distancia siempre patente de don Ciriano y la tranquila solvencia de Marisa, a todos los que compartían el balcón. La distancia seguía siendo máxima, pero la complicidad iba en aumento.
-  Bueno, bueno, me han afirmado, que iba a ser extraordinario. He escuchado alguna grabación magnífica de este jovencito con tanto futuro. - le dijo la concejala de cutura que no sabía más de la música, que el número de asistentes que iba a escucharla. Estuvo primero en servicios sociales, pero por cambios gubernamentales, fue pasada a Ciencias y Cultura, cuando no sabia nada de ninguno ni de lo otro. Don Cipriano, desde su rocin y castilla, contemplaba con desprecio estas situaciones.
El concierto comenzó
- Dios ha tocado a Andrés con la punta de su dedo meñique, !maravilloso! - se dijo Marisa, que era la única creyente.
Don Cipriano no dejaba de escuchar con lengua crítica en busca de a pefección a su discípulo Andrés, pero se sentía ampiamente contento y feliz, por el espectaculo que daba, en su papel Carmen - tengo que habar con ella, !pardiez!, se dijo.
El concierto, primero fue un exito.
Lberado en sus primeros institos, Andrés, y sumisos ellos con y por su persona, Carmen, fue un espectaculo para todo aquel musicólogo cualquiera. Marisa dejó escapar alguna lágrima, por la emoción que siempre la proporcionaba la buena música y por las aguas, qué allí y entonces, rodeaban a ésta.
A la hora del concierto, con todo recogido y los instrumentos  guardados, cevezas bien fresquitas estaban siendo disfrutadas por los cinco.
- Dos días más y otro concierto - dijo Marisa.
- Carmen, magnífica, la humildad en el acompañamiento es un signo de sabiduria, has estado insuperable - le dio, sin más introducciones don Cipriano.
- Y acordaros de vuestra profesionalidad. Los músicos tenéis que comer y el Ada que tengais no compra longanizas. Esta rica y poderosa institución nos paga - dijo Pedro.
A Marisa y Carmen les gustó el tono, Andrés preferia morir de hambre pero acompañado de su Ada y don Cipriano le miró con cara altiva. Nunca, para su desgracia bien sabida por él, había aceptado consejos.
Se relajaron y la conversación fácil y las risas volvieron y reinaron hasta que una voz llegó, dulce y bajita, hasta mesa.
Era una mujer con el pelo cortito estilo caballero y tintado de un armonioso gris claro, de altura media, quizas algo bajita  y con un cuerpo activo y trabajado
- Carmen, Carmen !tenía ganas de verte y oirte tocar!
- Paula, cariño, ves, !he vuelto!, no se si me quedo o me iré, pero hoy estoy aquí. Las dos sonrieron ampliamente.
Se levantó y se dieron un abrazo muy faternal, tierno y duradero. Se besaron  en la mejilla pero con las comisuras de sus labios en contacto.
- Amigos, compañeros, les dejo ya esta noche, me voy a que me pongan al día de todos aquellos asuntos que quiero saber - y tras una mirada de complicidad se rieron.
Todos la saludaron en la medida y a la vez que se despidieron.
La cara de comprensió surguió en Marisa, Andrés seguía sin captar ningún elemento concerniente a esos asuntos, don Cipriano, quiso no creer lo que intuía y Pedro se sintió mal y más cuando las vió cogerse de la manos allá en la última esquina de salida del precioso - dicho por otros - bar.
Tal y como vinieron se fueron a sus respectivas habitaciones. Don Cipriano acompañó a Marisa, sólo hasta el comienzo del pasillo hacia su habitación.
- Aquí llega la bifurcación de nuestros caminos hasta mañana -  le dijo don Cipriano.
- Pero mañana se retomarán - contestó sabiendo los dos de que se hablaban.